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> Berria: Musika > FALETE: "NO ME HACE FALTA DECIR QUE SOY MARICON PARA VENDER DISCOS"

  • Falete debuta hoy en Bilbao con un repaso a sus tres discos
  • El sevillano anuncia una actuación caliente en su estilo de «flamenco festero»
  • El Correo, 2007-12-11 # Oscar Cubillo

Espécimen torrencial que canta lo mismo copla que palos flamencos, Falete es un sevillano de 1978 que en su día espetó: «No me hace falta decir que soy maricón para vender discos». Lo que cuenta es que un adolescente Falete arrancó en los tablados como apoyo de La Chunga y que ya ha compartido carteles con artistas de hoy (José Menese) y de ayer (Juanito Valderrama). Hoy debuta en Bilbao -un cólico nefrítico lo impidió hace unos años- después de pasear su honda figura de 114 kilos por el mundo y recibir el calor de diferentes públicos. El de Japón, por ejemplo. «Es increíble el conocimiento que tienen los japoneses de la cultura nuestra en general. No te hablo sólo de flamenco, también de escritores, actores y de la gastronomía, que por cierto la vuestra es la mejor de España. A mí como la cocina vasca, ninguna».

Erudición nipona
Y después del elogio vuelve a su admiración por los nipones: «Una gente de la compañía empezamos a porfiar sobre una soleá, que es un palo del flamenco. Y vino un japonés y él nos aclaró quién había creado ese cante, en qué año y los distintos estilos de soleá que hay. Yo le dije a una de mis compañeras: ‘A mí me da vergüenza decir que soy español’. Es una vergüenza que una persona que vive a tantos miles de kilómetros de distancia sepa de nuestra cultura más que nosotros. Ellos son unos enamorados muy auténticos y verdaderos».

Encuentra eco a su personalísimo arte en todas partes y no quiere decantarse por una audiencia o un escenario determinado. «No tengo predilección por ningún sitio. Hasta hoy, gracias a Dios, en cualquier parte he sentido mucho amor del público», asegura.

Jesús Quintero dijo de él que vive y siente como un artista y, además, sufre como un artista. Él está de acuerdo: «El arte sale mejor cuando se sufre. Si tienes cargas que te hacen daño, al subir al escenario te encuentras en tu propio mundo, en tu espacio, donde eres tú nada más. Lo echas todo afuera y sale bordado».

Tiene tres discos. El primero, ‘Amar duele’. Le siguió ‘Puta mentira’.Y el nuevo es ‘Coplas que nos han matao’. «Éste es más Falete. Si tú analizas, hay una ranchera, pero yo la canto por rumba, un palo flamenco. Si hay un tema de Chavela Vargas, lo llevo al flamenco por los matices de mi voz. Es la onda. Como hacía Bambino en sus años. Es un flamenco festero, para entenderlo bien».

El artista sevillano avanza lo que será su concierto del Arriaga: «Repasaré los tres discos en una hora y tres cuartos o dos horas. Llevo dos guitarras, un teclado, dos percusiones, cuatro voces de coro, un bailaor… La verdad es que el espectáculo es muy bueno. Hay una parte instrumental sólo de los músicos, otra parte que el bailaor hace un baile y terminamos en un fin de fiesta, sin micros ni nada, todos a’lante, un poquito a la antigua usanza».

> Laburrak: Hiesa > JACK NICHOLSON: EL SIDA FUE UN ARMA DE LOS FASCISTAS PARA SUPRIMIR LA SEXUALIDAD

  • Miedo a los rollos de una sola noche
  • El Mundo, 2007-12-11

El mujeriego Jack Nicholson dejó los rollos de una sola noche por miedo al sida. El actor ha admitido que se volvió más cuidadoso al buscar compañeras de cama. “En mi vida, desde la Segunda Guerra Mundial hasta ahora, hubo más y más libertad hasta que llegó el herpes y luego el sida. Fue el final”. “Una vez que la idea de que puedes morir por el sexo se instaló en la cabeza de la gente, fue un arma en manos de los fascistas para suprimir la sexualidad. La sociedad se volvió más rígida y la vida social que yo conocí se terminó. Yo amaba esa época, pero se fue”. Nicholson afirma que siente pena por los jóvenes, a los que les están siempre advirtiendo sobre la promiscuidad. “Todos son infecciones ahora. Nadie por debajo de los 30 ha conocido la libertad que yo tuve. Están asustados”.

> Berria: Homofobia > UNA INVESTIGACION DEMUESTRA QUE LA HOMOFOBIA ESTA FUERTEMENTE ENRAIZADA EN LOS CENTROS DE ENSEÑANZA

  • Una investigación demuestra que la homofobia está fuertemente enraizada en los centros de enseñanza
  • El 30% de alumnos varones muestra fuerte rechazo a la diversidad sexual mientras un 15% del alumnado no se define como heterosexual
  • FELGTB, 2007-12-11

“Actitudes ante la diversidad sexual de la población adolescente de Coslada (Madrid) y San Bartolomé de Tirajana (Gran Canaria)” se presenta el próximo jueves, 13 de diciembre, a las 10.30 en el Ayuntamiento de Coslada. Se trata de la investigación más amplia y completa realizada en España sobre la respuesta de los adolescentes frente a la diversidad afectivo-sexual, con una muestra de 4636 jóvenes de edades comprendidas entre los 11 y los 19 años, pertenecientes a siete institutos madrileños y siete canarios (más del 60% de la población adolescente escolarizada).


El macroestudio, que parte del encargo que la Concejalía de Mujer e Igualdad del Ayuntamiento de Coslada, implicó a la FELGTB , Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales, y luego se incorporó al proyecto el Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana.


A pesar de los perfiles socioculturales tan diferentes que presentan ambos municipios (en San Bartolomé se encuentra Maspalomas, conocido destino turístico para homosexuales), los resultados obtenidos en las dos poblaciones son sorprendentemente similares. Los datos que arroja el estudio son contundentes: el 30% de los jóvenes reconoce haber llevado a cabo acciones homófobas, el 30% de alumnos varones muestra tendencias de fuerte rechazo a la diversidad sexual, mientras que hay un 15% del alumnado que no se define como heterosexual.

> Berria: Erasoak > LA LEY DE ADOPCION INTERNACIONAL NO LIMITARA LA CORRECCION DE CONDUCTA DE LOS HIJOS

  • Ley de Adopción Internacional no limitará corrección de conducta de los hijos
  • Terra, 2007-12-11

La Comisión de Justicia del Senado aprobó hoy el proyecto de ley de Adopción Internacional con tres nuevas enmiendas que tumban la modificación de los artículos 268 y 154 del Código Civil que pretendía suprimir la potestad de padres y tutores de ‘corregir razonable y moderadamente’ a los menores.


Todos los grupos de la Cámara Alta, a excepción del popular y del de los nacionalistas vascos que se han abstenido, han votado a favor del texto, que pasará en breve al Pleno del Congreso de los Diputados para su aprobación definitiva.


El texto que se aprobó en el Congreso de los Diputados sustituía esa corrección por la potestad ejercida en beneficio de los niños de acuerdo con su personalidad, ‘y con respeto a su integridad física y sicológica’.


Sin embargo, con las enmiendas 14 y 19 del PNV y con la 61 de CiU esta modificación, incorporada por considerar que contraviene el artículo 19 de la Convención sobre los Derechos del Niño de 20 de noviembre de 1989, los citados artículos del Código Civil continúan igual.


El grupo parlamentario catalán presentó la enmienda 61, que suprime la erradicación de la potestad de los padres de corregir moderadamente el comportamiento de sus hijos, por entender que la modificación de ese artículo del Código Civil no está relacionada con el proyecto de ley.


La enmienda 19 del PNV permitirá que los tutores legales de los menores puedan continuar corrigiendo el comportamiento de los mismos de forma razonable y moderada.


Aunque la enmienda también permitirá que continúe la modificación del artículo 268 del Código Civil en lo que respecta a la obligación de los tutores a ejercer su cargo ‘de acuerdo con la personalidad de sus pupilos, respetando su integridad física y sicológica’.


El portavoz del grupo popular, Carlos Ripoll, afirmó que esta norma nace con problemas ‘importantes’ y con vacíos legales y que necesitará modificaciones en la próxima legislatura debido a que tiene errores técnicos y de procesos al no homogeneizar los criterios de adopción de todas las comunidades autónomas.


Para Ripoll, esta ley hará que determinados países ‘cierren las puertas’ a la adopción por parte de los españoles.


Por su parte, el portavoz del PNV, Joseba Zubía, ha criticado que este proyecto de ley de gran importancia se haya tramitado con ‘celeridad’ y que invada competencias exclusivas de las comunidades autónomas.


Por último, el portavoz socialista, Víctor Manuel Urrutia, ha afirmado que se ha hecho un ‘buen trabajo’ en la tramitación de la ley para reforzar la protección del menor adoptado.

> Erreportajea: Arrazakeria > PREJUICIOS Y MENTIRAS SOBRE LA INMIGRACION

  • Prejuicios y mentiras
  • Los que vienen de fuera no delinquen más que los españoles, ni copan los recursos sanitarios. Aportan más de lo que reciben.
  • Público, 2007-12-11 # Vanesa Pi · Madrid

“El racismo responde a una imagen social que se hace de los otros, a los que se considera inferiores. Es una actitud vejatoria, excluyente, un odio hacia el otro que sobre todo perjudica a quien lo siente”. Así resume la mediadora social Luzmar Quiroga un sentimiento “universal”, en este caso, común en muchos españoles.


Muchos padres denuncian que los inmigrantes acaparan las becas de comedor. Pero la verdad es que no se aplica una discriminación positiva por ser extranjero, sino a las familias con renta baja. Otra de las percepciones extendidas que derrumba la Secretaría de Estado de Seguridad es que los inmigrantes delinquen más. Al contrario, destacan que en 2002, con la mitad de inmigrantes que en 2006, la tasa de criminalidad fue 1,5 puntos superior. La mayoría de los bulos es fácil de desmontar.


Vienen enfermos
Muchos inmigrantes proceden de países donde persisten enfermedades inexistentes en España o bien ya erradicadas, como las paperas o el sarampión. Más allá de casos muy puntuales, en la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) explican que el inmigrante es una persona joven, con una salud mejor que la de la media de su país de origen, ya que supera viajes temerarios para trabajar y mejorar su calidad de vida.


Atención sanitaria

En los barrios donde se concentran más inmigrantes, sus vecinos perciben que colapsan los recursos sanitarios. Aunque en estos casos concretos la inmigración puede beneficiarse del 60% de los recursos, en global no es así. Según semFYC, un 5% de los pacientes atendidos en 2006 era inmigrante. En proporción, este colectivo va menos al médico que los españoles, concretamente la mitad: representan alrededor del 10% de la población, pero sólo al 5% de los pacientes.Reciben más de lo que aportanAl contrario de lo que se suele pensar, los inmigrantes contribuyen más a los ingresos públicos de lo que reciben. Según la Oficina Económica del Presidente, en 2005 aportaron 23.402 millones de euros (el 6,6% de la recaudación total), y recibieron 18.618 millones (un 5,4% del total de gastos). Su contribución neta a las arcas públicas fue por tanto de 4.784 millones de euros.


Copan los puestos de trabajo
Según la Encuesta de Población Activa (EPA), de los 3,5 millones de puestos de trabajo creados en España entre 2001 y 2006, 1,8 los ocuparon inmigrantes. La Oficina Económica del Presidente destaca que pese a ello la tasa de paro de los españoles nunca ha sido tan baja. También incide en que aunque los inmigrantes presentan unas tasas de empleo seis puntos porcentuales superiores a las de los nativos, ocupan puestos de trabajo que éstos rechazan.


No se adaptan
Muchos inmigrantes se reúnen en parques públicos. Sus vecinos españoles critican estas prácticas, aludiendo a que no se adaptan. Según Vicente Rodríguez, experto en inmigración del CSIC, lo hacen porque es una forma de reforzar la comunidad, de no sentirse solos, y recuerda que también los españoles que emigraron a Alemania se reunían y “comían tortilla de patatas juntos”. En la esfera pública, Rodríguez asegura que la adaptación es mayor. “Cumplen los horarios de trabajo, usan el transporte público como el resto”, por ejemplo. Según un estudio del AXA Wintertur, el 76% de los inmigrantes se considera adaptado a la vida española.


Te destrozan el piso
“Los dueños dejan claro que si son inmigrantes sólo quieren alquilarles su casa si tienen trabajo”, explica la reponsable de una inmobiliaria valenciana. Los propietarios confiesan que tienen miedo a alquilar a inmigrantes por si no pagan las mensualidades y llenan el piso de gente. En las inmobiliarias reconocen que el impago también lo practican españoles.


Se les ayuda a abrir negocios
Uno de cada dos nuevos autónomos en el 2007 es emigrante. Para realizar su actividad, “pagan exactamente los mismos impuestos que los españoles”, explica Lorenzo Amor, presidente de la Federación Nacional de Trabajadores Autónomos (ATA). Sin embargo, tienen más trabas para abrir sus negocios, porque de-ben presentar una memoria económica y demostrar su solvencia.

> Erreportajea: Bestelakoak > CIUDADO, TU MOVIL TE VIGILA

  • Cuidado, tu móvil te vigila
  • Los sistemas de localización de personas se disparan de la mano de parejas celosas y padres preocupados. Los psicólogos advierten de la adicción al control
  • EL País, 2007-12-11 # M. Antonia Sánchez-Vallejo · Madrid

Gracias a la telefonía móvil de última generación, cualquier individuo puede ser localizado por otro. O, a la inversa, devenir detective y controlar desde la pantalla del teléfono o el ordenador la exacta ubicación de su pareja, a sus hijos cuando salen de marcha o el trayecto de un familiar durante una excursión. Mujeres maltratadas, enfermos de Alzheimer o una flota de vehículos de empresa, incluso una mascota, pueden también ser blancos de un sistema que permite a terceros conocer, en todo momento, dónde están, qué pasos dan o si superan los límites permitidos.


Poder ser localizado o localizar, esa es la cuestión. Porque el Gran Hermano móvil ofrece servicios inocuos, cuando no indudables ventajas (proteger a un enfermo de Alzheimer, auxiliar a un excursionista perdido), pero también hace de cualquiera un detective en potencia. Con resultados trágicos a veces: uno de los últimos crímenes de violencia machista, el de la rusa Svetlana Orlova a manos de su ex pareja, incorpora como agravante el uso por éste de un servicio de localización por móvil en los días previos al asesinato. Para una pareja patológicamente celosa, la posibilidad de localizar a la otra persona que ofrece la tecnología se convierte en probabilidad de descubrir dónde está. De alcanzar. En la perfecta coartada del delirio.


Cientos de miles de personas utilizan a diario en nuestro país alguno de estos sistemas. Los padres esgrimen el elemento de seguridad, tranquilidad o confianza -nunca de vigilancia confesa- que proporciona un control a distancia; las parejas, en cambio, se resisten a admitir el marcaje por celos.


El servicio Localízame de Movistar -el que utilizó Ricard Navarro para seguir a Svetlana- tenía en septiembre pasado 225.000 usuarios registrados. “Es un sistema de localización, pero no universal”, explican fuentes de la compañía, “es decir, sólo se localiza a quien da permiso para ser localizado. Ese permiso se le pide expresamente a la persona cuyo rastro pretendemos seguir”.


Pero el alta del servicio es automática desde que se recibe una llamada del número que va a ser localizado, independientemente de quien se ponga en contacto con Movistar: la compañía no registra ni identifica a la persona que lo activa. Puede hacerlo un novio celoso desde el terminal de su pareja; un cónyuge que sospeche una infidelidad o un padre que barrunte malos pasos de un hijo: la compañía no pregunta el propósito del alta.


En ese caso, el único conocimiento que tendrá el titular será un SMS mensual de Movistar con la lista de móviles que pueden seguirle. El dispositivo sitúa a una persona en el mapa -mapa que aparece en la pantalla del móvil controlador- con un margen de error de 200 metros en ciudad y 5 kilómetros en zonas rurales. Es decir, la distancia a la antena de telefonía móvil más cercana. Para mayor salvaguarda de la intimidad, insisten en la compañía, el servicio puede ser desactivado a voluntad. Cuando el móvil está apagado tampoco funciona.


María utiliza un sistema de localización con sus hijos cuando éstos salen de marcha o excursión; así, a veces, confirma “que están donde dicen estar”. Teresa (nombre supuesto) no deja salir de casa a su hija de 15 años sin un móvil con localizador por A-GPS. “Me quedo más tranquila”, dice Teresa, “sobre todo cuando va a alguna fiesta y regresa de madrugada”. Cuando los niños son pequeños, bastan los sistemas sencillos (el citado Localízame, o el más rudimentario Child Guard, con forma de juguete). Pero cuando crecen, los riesgos se multiplican.


María vive en una gran ciudad y es madre de tres hijos, dos de ellos de 15 y 16 años. Usaba el localizador de Movistar hasta que supo de la existencia del Aryon, un aparatito parecido a un móvil que funciona por GPS asistido; dotado con botón de emergencia, permite rastrear la ubicación de la persona deseada a través del ordenador. “Tengo dos, uno para cada uno. Los uso sobre todo para las excursiones del colegio, no para localizarlos. Y porque ya tienen edad de salir”, explica. A su hijo pequeño, de 10 años, piensa endosarle el aparato tan pronto como rompa el cascarón del hogar. “No se suelen retrasar y además llevan sus móviles, pero este dispositivo nos da más seguridad. Funciona dentro de sitios cerrados, como discotecas”, continúa. “Por fortuna, no les ha hecho falta nunca el dispositivo de emergencia, pero a veces, no lo niego, hemos comprobado que estaban donde decían estar. Y a los chicos no les importa. De hecho, se lo hemos comentado a unas amigas de mi hija y les pareció estupendo”, relata la madre.


Teresa, madre de dos adolescentes (chico y chica de 12 y 15 años), tiene un NCard de Navento, lo último en sistemas de localización: un microchip inserto en una tarjeta similar a las de crédito, con tecnología A-GPS que se conecta con el ordenador o con el móvil y localiza, en tiempo real, cualquier persona, animal o cosa que lo lleve. “A mis hijos les fastidia llevarlo, lo hacen a regañadientes, pero a la niña no la dejo salir sin él. Lo usan sólo cuando van de fiesta. No lo hago por afán de control, sino porque me da tranquilidad”, asegura.


Derivada de lo que se conoce como geofencing (delimitación del área de movimiento de vehículos), un término aplicado al control de flotas de empresa, Teresa utiliza también la opción cerco con su hijo pequeño, más inquieto. “Por ejemplo, en la nieve, o estas navidades en un centro comercial, puedo delimitar mediante el localizador un perímetro cuyos límites no quiero que traspase”, explica, “si mi hijo atraviesa la barrera, el móvil te avisa automáticamente con un beep”.


Los psicólogos consideran normales estos comportamientos en el contexto de la relación paterno-filial, incluso en etapas que, como la adolescencia, se caracterizan por la rebeldía y una creciente autonomía. “Siempre cabe hallar tintes excesivos, enfermizos, pero los padres tienen la obligación de controlar a sus hijos, de velar por su integridad y seguridad, y podemos suponer que su uso no va a ser abusivo”, apunta Francisco Estupiñá, de la Clínica Universitaria de Psicología de Madrid. “Igual que el uso del móvil, el del localizador entraría dentro de lo normal”, opina este experto, “aunque si los hijos son normales, no sería necesario utilizarlo. Pero tampoco es pernicioso”.


Pero la alarma desatada por el seguimiento vía móvil del asesino de Svetlana ha puesto sobre el tapete la aparente perversidad de estos dispositivos. “A mucha gente le están empezando a brillar los ojos”, apunta Enrique García Huete, director de Quality Psicólogos. “En manos de personas con una patología previa -desconfianza, paranoia, celos obsesivos-, son un elemento más de control. Antes se registraban los bolsillos o la agenda, o se interceptaba la correspondencia. Los móviles han añadido más posibilidad de control, por no hablar del e-mail o Internet”, apunta. “Pero personas sin perfil previo se pueden sentir aludidas, y en ese sentido es un elemento perverso”, advierte. “Es decir, pueden dar ideas: me resulta atractivo porque estoy pasando una racha de desconfianza o de dudas y aprovecho la facilidad que me brinda la tecnología. Un localizador colma desde la pura curiosidad a la obsesión más patológica de una persona”, afirma este psicólogo clínico.


La existencia de estos sistemas de control puede además generar adicción: “A largo plazo, algunas personas, aquellas más obsesivas o celosas, pueden engancharse. El uso de estos localizadores puede derivar en una adicción compulsiva”.


Lo que no conviene perder de vista, analíticamente hablando, es que, igual que todos podemos vigilar, “todos podemos ser vigilados”, añade García Huete. “Se abre un mundo de control interpersonal en el que tú no sólo controlas, sino que también eres controlado”, concluye. Pero la asignatura pendiente de la autorregulación choca con las facilidades que ofrece la tecnología, aunque en cualquiera de los casos citados -salvo el Child Guard- se presupone el conocimiento del vigilado. En teoría.


Otros expertos sitúan en la equidistancia la realidad de estos mecanismos; como muchos otros avances tecnológicos (Internet, los chats), sólo llegarían a ser, en el peor de los casos, armas de doble filo, cuya seguridad -o maldad- dependería de la utilización que se les dé. “La tecnología es una herramienta, un vehículo”, tranquiliza Ignacio Fernández Arias, de la Unidad de Psicología Clínica y de la Salud de la Universidad Complutense de Madrid. “Tenemos constancia de padres y parejas que tiran de móvil continuamente, llegando a un control compulsivo. Suelen ser personas con baja tolerancia a la duda, pero el móvil, o el localizador, no son en absoluto el núcleo del problema, sino una herramienta a través de la cual éste puede manifestarse. Estamos en una sociedad tecnológica y también nos manifestamos a través de ella”, explica Fernández Arias. Es decir, “la tecnología no es determinante; puede influir, pero no es un detonante. El detonante es el problema de las personas; la tecnología sólo les pone en contacto con una realidad que imaginan o sospechan”.


El alto coste de los sistemas más avanzados -400 euros el Aryon y 150 el Navento- disuade aún a muchos particulares de su uso. “Aún son raras las iniciativas privadas, individuales, aunque a muchos padres les resulta muy apetecible en cuanto conocen su funcionamiento”, señala Joaquín González, director general de Deimos Dat, empresa fabricante del Aryon; “sin embargo, al entorno profesional (residencias de mayores, servicios de teleasistencia…) no le frena el coste”. Los colectivos con necesidades especiales -por ejemplo, el de mujeres maltratadas- son clientes ideales de estos aparatos. Es el caso de las 8.556 víctimas de violencia de género que ahora se benefician de un localizador con GPS. A través de los dos centros de atención que dependen del Instituto de Mayores y Servicios Sociales (IMSERSO), “cualquier mujer con una orden de protección que lo solicita en su ayuntamiento, tiene acceso inmediato a este servicio, que le brinda a la vez protección y acompañamiento”, aseguran en este instituto. Desde su implantación, en 2005, un total de 12.000 mujeres se han servido de él, tanto de su botón de alerta (que moviliza en el acto a las fuerzas de seguridad más cercanas), como del modo de consulta telefónica con psicólogos del centro. Esta protección le cuesta al Estado seis millones de euros anuales.


Pero la diana de la localización no marca únicamente a hijos adolescentes o a parejas de celosos. Cualquier ser animado u objeto inanimado puede ser localizado vía móvil. Cabezas de ganado, las águilas del programa de recuperación del Centro de Estudios de Rapaces Ibéricas de Sevilleja de la Jara (Toledo), que van equipadas con unas mochilitas que pesan 73 gramos y localizador Navento, o la mascota por cuyo bienestar suspira toda la familia y al que se puede poner el mismo chip; excursionistas y montañeros -el 112 de Castilla y León ha estrenado este fin de semana un programa de localizadores Aryon en dos refugios de Palencia y Ávila-, una maleta en tránsito, un coche de empresa o incluso un bolso, como el de Teresa, son también público potencial. “Un día perdí una maleta en un vuelo a Argentina, y acabó en Suráfrica. Poco después desapareció el perro. Por eso me animé a usar el Navento. Hoy lo llevo en el bolso; si me lo roban o me despisto, voy a saber en el acto dónde está. Y cuando viajo en avión con conexiones, controlo desde la pantalla del móvil dónde está la maleta a través de los mapas Google Earth”. “Saber en todo momento dónde están tus seres y tus cosas queridas es fenomenal”, señala Teresa. “Es el futuro de nuestra vida cotidiana: el móvil ya está generalizado, nos falta instaurar los sistemas de localización, que mejoran sensiblemente nuestra calidad de vida”.


Los defensores del sistema arguyen el distinto rumbo que habría seguido el caso Maddie de haber llevado encima un localizador; o cómo podría haber salvado la vida el motorista accidentado que murió en una cuneta tras una agonía de horas por no haber podido ser encontrado. Y rebaten el hecho de que un localizador sea intrínsecamente malo, pero la sombra de la duda, la misma que impulsa a muchos a utilizarlo, se proyecta sobre una intimidad cada vez más vulnerable.

> Elkarrizketa: Emilce Dio Bleichmar > "LAS MUJERES SOPORTAN EL MALTRATO PORQUE SE SIENTEN CULPABLES"

  • Entrevista: Emilce Dio Bleichmar · Directora de Elipsis, de la Universidad Pontificia de Comillas
  • “Las mujeres soportan el maltrato porque se sienten culpables”
  • El País, 2007-12-11 # Joan Carles Ambrojo · Barcelona

¿Por qué muchas mujeres soportan el maltrato físico y psicológico de su compañero? ¿Por qué no denuncian antes? Y, si llegan a hacerlo, ¿por qué muchas veces se sienten culpables y retiran la denuncia? “La tradición de la superioridad masculina genera en la mujer la obligación de respetar la autoridad del padre o de la pareja. El riesgo, en caso de que ésta desobedezca, es la pérdida del amor, de la valoración de ser una buena esposa y madre”, explicó Emilce Dio Bleichmar, psicoanalista y directora de Elipsis, un grupo de estudios de la mujer de la Universidad Pontificia de Comillas (Madrid), durante una jornada organizada en Barcelona por el Colegio de Psicólogos de Cataluña.


El contexto cultural sienta las bases para que el maltrato se convierta en una trampa. La situación de hombres y mujeres respecto de la vida privada sigue propiciando una desigualdad de derechos: mientras que en los hombres la vida privada son derechos, en la mujer son deberes. En las mujeres, la vida privada coincide con el trabajo doméstico, de acuerdo con “un modelo y un ideal deseado: ser ama, dueña de algo, de su casa y de sus hijos”. Por eso, a diferencia de los hombres, las mujeres pueden encontrar incompatible una vida profesional exitosa con la vida personal, y por eso algunas se llegan a plantear abandonar su profesión por amor a su familia.


Sin embargo, según Emilce Dio, la carrera de cuidadora no tiene valoración social: no parece exigir grandes esfuerzos, ni preparación, ni cultura, no entra en ninguna categoría de trabajo, no genera remuneración ni derechos sociales. Las labores de cuidado son consideradas un instrumento para realizarse como persona, para confirmar su valía como mujer. “Pero el trabajo doméstico suele ser solitario, exige mucho tiempo, es rutinario, e impide tener una vida privada; es decir, un desarrollo personal”.


La mayoría de mujeres se enfrentan al reto de ser cuidadoras y de lograr un desarrollo individual al mismo tiempo. Esta dualidad implica diferentes grados de desequilibrio familiar que las llena de culpa y de sentimientos de estar en falta. Sufren por ello ansiedad, trastornos de pánico, crisis de angustia y depresión que las llevan a terapias psicológicas sin saber que la causa es la incapacidad de conciliar la vida pública y privada.


“Un hombre tuvo un grave problema mental que ponía en riesgo sus negocios y repercutía gravemente sobre su familia. Su esposa se separó para tratar de salvar a la familia”, cuenta Emilce Dio Bleichmar. “El hombre empeoró. Pese a la separación, ella lo mantenía y cuidaba, pero en un descuido él se suicidó. La sociedad y la familia culparon a la mujer de lo sucedido. A lo mejor si ella se hubiera quedado en casa, todo el mundo diría que es una excelente mujer”.


El narcisismo femenino se basa, según esta psicoanalista, en el modelo maternal del todo por amor. “Por eso las mujeres, en lugar de matar, sufren”. El masoquismo genera sufrimiento en la mujer, pero ofrece ganancias para su pareja. “Produce en ella sufrimientos extremos, complejos, porque siente que ha faltado al mandato de ser buena para él, se siente culpable por haber dejado de tolerar, de aguantar, y hasta se cree la causante del estallido de violencia”, sostiene Bleichmar.


Freud ya se hizo en 1924 esta pregunta sobre el masoquismo: ¿cómo es posible que aquello que resulta doloroso física o psicológicamente, que produce humillación, que priva de satisfacción, sea buscado activamente por una persona y encuentre en el sufrimiento precisamente la causa del placer?


En cambio, la violencia es fruto del narcisismo masculino. Ricardo asesinó a Svetlana después de que ésta le rechazara en el programa de televisión El diario de Patricia. No hay ninguna duda de que Ricardo se sintió en la televisión atacado en su narcisismo y no lo pudo tolerar.


¿Por qué aparentemente se ha agudizado la violencia? ¿Por qué cada año mueren más mujeres? “Es consecuencia de la ira individual y colectiva que sienten los hombres por la pérdida de poder”. Según Emilce Dio Bleichmar, la violencia es una herramienta para la dominación y el control.


Culpa y castigo por no cumplir el mandato del amor; podemos pensar que en el circuito infernal de la violencia de género llega un momento en el que la mujer está convencida de que provoca el maltrato que recibe. Al faltar al mandato moral, busca el sufrimiento, el autoperjuicio o la provocación del castigo. El sufrimiento alivia la culpa, ya que la mujer pasa a tener el mismo destino del hombre, de cuyo sufrimiento se siente responsable; él sufre, ella también, todo por amor.


Las mujeres maltratadas llegan a un estado de confusión emocional, de entumecimiento que condiciona su actitud. Se quejan, pero no se sienten víctimas. Dicen: “Yo tengo la culpa; voy a retirar la denuncia”.


Cuando una mujer consulta por maltrato, Bleichmar recomienda a los profesionales entrenarse en la escucha y evitar actitudes que puedan ser dañinas. En lugar de decirle “¿por qué no lo denuncias?”, “¿por qué vuelves con él?”, “¿por qué toleras ese trato?”, es mejor plantearle “¿qué sientes?”, “¿en qué crees que te puedo ayudar?”.


Una parte del tratamiento debe orientarse, según Bleichmar, a transformar ese estado de confusión y lograr que adquiera la categoría de víctima. Cuando una mujer puede sentir rabia, indignación y sentimiento de injusticia, se siente víctima. Los lazos del amor convierten fácilmente a la víctima en verdugo, porque se siente culpable. Sin embargo, reconocerse víctima es el paso previo a convertirse en superviviente. El problema es que muchas de las mujeres que sufren la violencia de género esconden el trauma por sentimientos de vergüenza, culpa e indignidad.