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> Berria: Futbola > EL ESCUDO DEL BARÇA, RETOCADO

  • El escudo del Barça, retocado
  • En algunos países árabes circulan camisetas falsificadas sin la cruz de Sant Jordi, por el significado cristiano que tiene para ellos
  • El País, 2007-12-15 # EFE · Barcelona

El escudo del Fútbol Club Barcelona en las camisetas ha sido modificado en algunos países árabes debido a la cruz roja sobre un fondo blanco que aparece en la parte superior izquierda del mismo, y que se sustituye por una línea roja vertical sobre un fondo blanco para no herir sensibilidades.


Según publica el diario La Vanguardia, en algunos países como Arabia Saudí circulan camisetas del club barcelonés falsificadas sin la cruz de Sant Jordi en su parte izquierda superior por el significado cristiano que tiene en estos países. La cruz de Sant Jordi no resulta soportable, indica el rotativo, en ciertos países y ámbitos de religión musulmana y de hecho en las zonas con normas más rígidas, como Arabia Saudí, han optado por eliminar la cruz del primer cuarto del escudo.


El Inter, un caso similar
Recientemente, el Inter de Milán indignó en Turquía al jugar su partido de Liga de Campeones ante el Fenerbahçe de Estambul con una camiseta blanca en la que había una enorme cruz azul en la parte delantera. La prensa turca criticó la vestimenta italiana e incluso el abogado Baris Kaska pidió a la UEFA una sanción para el club milanés por exhibir una cruz “que recuerda la de los templarios y las cruzadas”.


El actual escudo del equipo azulgrana quedó establecido en 1906, y ha tenido algunos retoques desde entonces, principalmente debido al régimen franquista, que redujo la ”senyera” (bandera) situada en la parte superior derecha en dos rayas rojas y tres amarillas y cambió el nombre, pasando de llamarse ”Fútbol Club Barcelona” (FCB) a ”Club de Fútbol Barcelona” (CFB).


Las cuatro barras catalanas del escudo barcelonista se restablecieron en 1946, mientras que las siglas de ”FCB” se volvieron a poner en el escudo en el año 1974.

> Berria: Futbola > PROBLEMAS CON LA CRUZ DE SAN JORGE EN LOS PAISES ISLAMICOS

  • Problemas con la cruz de San Jorge en los países islámicos
  • El escudo del Barça, religiosamente incorrecto
  • El Mundo, 2007-12-15

La cruz de San Jorge presente en el escudo del Barcelona ha provocado en los últimos días una gran controversia en los países islámicos, que ven este símbolo como un recuerdo de las Cruzadas. Las autoridades de Arabia Saudí han ordenado retocar el escudo de tal manera que sólo aparece el brazo vertical de la cruz.


Según una información de ‘La Vanguardia’, basada en el testimonio de dos ciudadanos españoles residentes en Riad, en la capital saudí es imposible comprar una camiseta del Barça con el escudo oficial.


Además, el diario asegura que las prendas culés con el escudo “religiosamente correcto” se pueden adquirir también en otros países islámicos como Argelia.


Meras falsificaciones
El club, no obstante, asegura que tal modificación de su emblema no es sino una mera falsificación, a la que es completamente ajeno y ante la que no puede hacer nada.


“Todas las camisetas oficiales que salen del Barcelona no tienen ningún tipo de retoque en los escudos, así que estos de los que se habla son una simple falsificación contra la que no podemos hacer nada”, explicó a EL MUNDO Jordi Bardia, portavoz del club azulgrana, quien precisó además que este tipo de equipaciones sólo se pueden adquirir en circuitos comerciales no oficiales.


Lo cierto es que no es la primera vez que fútbol y religión se entremezclan. El actual portero del Deportivo de La Coruña, el israelí Dudu Aouate, judío practicante, pidió a su anterior club, el Racing de Santander, que en su uniforme no figurara una cruz que el conjunto cántabro llevaba como parte del anagrama de un patrocinador. O el pasado 27 de noviembre, cuando el Inter de Milán recibió al Fenerbahçe turco en San Siro luciendo una camiseta blanca con una cruz roja, que recuerda el centenario del club y que fue criticada por la prensa turca.

> Berria: Ezkontza > CATALUNYA: EL ALCALDE DE BARCELONA CASA AL HISTORICO ACTIVISTA GAY JORDI PETIT

  • El alcalde de Barcelona casa al histórico activista gay Jordi Petit
  • Maria del Mar Bonet ha regalado a los novios una interpretación de su canción ‘L’àguila negra’
  • La Vanguardia, 2007-12-15 # EFE · Barcelona


El alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, ha casado hoy al histórico activista del colectivo gay, Jordi Petit, que ha formalizado su relación de pareja de siete años con el ciudadano francés Ives Bohic, ante unos 200 invitados en el Saló de Cent del consistorio barcelonés.


Ante invitados como el ex presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, que ha acudido con su nieto, la cantante Maria del Mar Bonet, y familiares y amigos, Petit ha dicho el sí quiero vestido de oscuro, con una flor blanca en la solapa y el lazo rojo en recuerdo a los afectados por el Sida.


Maria del Mar Bonet ha regalado a los novios una interpretación de su canción ‘L’àguila negra’ y un grupo de música ha cantado ‘A happy day’ (Un día feliz), con el deseo de que la felicidad de la pareja sea duradera.

> Iritzia: Jordi Gracia > LA PLACA Y LA HISTORIA

  • La placa y la historia
  • El País, 2007-12-15 # Jordi Gracia · Catedrático de Literatura Española en la UB
  • Para Cristóbal Fernández, arquitecto

No será siempre todo igual y algún día nos vamos a ver explicando a los nietos y a los hijos que quitamos las placas porque eran celebraciones del franquismo. Pero no lo van a entender. Preguntarán sin vergüenza si existió alguna vez el Instituto Nacional de la Vivienda y si eran o no eran ellos quienes financiaron la casa en la que nacieron sus padres o sus abuelos o sus amigos o él mismo. Cuando las quitemos quedará una hermosa mentira o una sombra con agujeros, o se repintará el recuadro sobre el tocho para que por detrás se vea en tono mate y apagada la huella de un pasado que hoy nos resulta intolerable, como si nos echase en cara esa placa, con el yugo y las flechas y el nombre del Instituto Nacional de la Vivienda, en qué casas hemos vivido.


Desde luego, no sé nada bien cómo habrá de combinarse en cada caso y en tantos casos la verdad histórica y la cultura democrática pero me temo que el peor atajo es el de la media verdad o la ocultación selectiva. ¿Para qué habrá que quitar las placas? ¿Para que no las roben los coleccionistas? Me tienta subirme a una escalera para ir sacándolas de noche y de su sitio e ir ordenándolas como el coleccionista maniático que se resiste a dotar a esa placa informativa de la cuota de exaltación o de celebración franquista que la ley (con un punto de paranoia) le atribuye ahora. Casi esa hipersensibilidad viene a revelar más bien la fragilidad de fondo de nuestra conciencia democrática, la debilidad de no atreverse a contar por qué están allí esas placas y hacer en cambio lo que suele hacer la cobardía o la mala conciencia: huir, tapar, mentir, disimular. Y de igual modo que no sé bien cómo debe combinarse verdad histórica y cultura democrática tampoco sé bien si el caso de las placas servirá o no para ponernos a pensar sobre otros casos menos inocuos. Me salto la bochornosa exención que prescribe la ley para los edificios de la Iglesia (a propuesta de CiU) y me la salto porque es exactamente fer el salt (o torear) a la cultura democrática, como si en la Iglesia no hubiese encontrado Franco al más fiel, incombustible y aprovechado aliado político.


Las estatuas, las efigies, los escudos de piedra (el que se ve al final de las Ramblas de Barcelona, por ejemplo) lo complican un poco más; tienen aire a veces desafiante y hasta alguno quizá llegue a detectar la vibración aérea del vítor maldito, de acuerdo, pero ¿no es eso mucha suspicacia? ¿No es una piel demasiado sensible y delicada la de esta democracia incapaz de soportar el peso de su pasado cuando ese pasado está tan muerto como la piedra y cuando lo que tiene que hacer con él es administrarlo y explicarlo pero no esconderlo? No creo que nadie pueda creer que sacando esos escudos a martillazos va a hacer callar a gallos con micrófono o con linterna, ni veo la manera en la que pueda acallarse la turbamulta de reaccionarios subidos al carro del revisionismo histórico escondiendo una estatua en un almacén. El mejor desactivador de las nostalgias franquistas o las tentaciones de comprensión magnánima (como si hubiese sido el franquismo ese ámbito de placidez del desaparecido Mayor Oreja) es echarle todo el humor corrosivo del mundo y difundir sin cesar a ese genial Franco que aparece en Polònia los jueves en TV3 para reñir desde el infierno o desde un abandonado almacén, todavía subido a un caballo, a los disolutos demócratas y sus matrimonios antinatura o, peor aún, riñendo a estos olvidadizos demócratas que quieren rebajar la violencia despótica de su dictadura ninguneándola y no, se cargó a los que se cargó sin creer para nada que fueron excesos de sus subordinados. No sé si se podría armar ese burlesco show retro-franquista en otros sitios de España pero sí sé que se debería de poder para reír a gusto y sin miedo, ni prudencia, ni cautela, sino a carcajada abierta. ¿No será mucho más luminoso y veraz, o si prefieren didáctico e instructivo, ese Franco de coña que la omisión completa de Franco y sus pedruscos o sus placas? Hombre, no digo que llenemos los lugares en los que quedan esos restos con chistes y chascarrillos, con pantallas de vídeo con el Franco de pega diciendo burradas, pero a lo mejor se pueden dedicar unos duros a imaginar cómo hacerlo mejor que borrándolo: explicar en placas sensiblemente escritas por qué en la España del siglo XXI no hemos de tapar ese pasado, y de paso recordar también que entre los responsables de esos edificios a los que pronto les faltará la placa están algunos de los mejores arquitectos de nuestro tiempo: Coderch, de la Sota, Cabrero, y que fueron entonces peones franquistas y que fueron buenos arquitectos. Y si todo eso junto produce una mezcla que da risa porque da que pensar será que gran parte del trabajo estará hecho.