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> Erreportajea: Homofobia > PARA QUE NO TE OLVIDES… LA HOMOFOBIA DEL PARTIDO POPULAR

  • Para que no te olvides… (1): La cruzada del PP contra el matrimonio gay
  • Diario de un comunista gay, 2007-12-23

Cada vez que entro en el foro de Partidos Políticos de chueca.com me deprimo, no lo puedo evitar. Y es que son muchos los mensajes de apoyo a un partido que, durante años, nos ha despreciado y difamado a tutiplén. He dedicado ya algunos de mis artículos al nuevo fenómeno “homófobo” de los peperogays, esos homosexuales que disfrutan apoyando al Partido Popular después de que este los ninguneara en los ocho años que estuvo en el poder rechazando cualquier ley de parejas presentada por los partidos políticos de izquierda; e incluso en la oposición, cuando se alió con el Foro de la Familia para rechazar la idea de que una pareja de gays o lesbianas pudiera considerarse familia y, por tanto, tener los mismos derechos que cualquier pareja heterosexual.

El 19 de septiembre de 2000, el PP rechazó las propuestas de PSOE, CiU, IU y Grupo Mixto para regular a las parejas de hecho. Ese mismo año, el 20 de noviembre, 84 diputados nacionales del PP firmaron un recurso de inconstitucionalidad contra la ley foral para la igualdad jurídica de las parejas estables de Navarra y, en 2003, el consejo de ministros acordó interponer recurso de inconstitucionalidad contra ley vasca de parejas de hecho. Podemos observar, por tanto, que el Partido Popular siempre ha rechazado cualquier intento de regularización de parejas homosexuales, haciendo gala de su homofobia, la cual se intensificó con su rechazo al matrimonio entre personas del mismo sexo.

Por eso, no viene mal recordar aquellos días en los que el matrimonio entre personas del mismo sexo era un auténtico debate en nuestro país. La mayoría de los españoles -más del 60%- estaba a favor de la medida apoyada, principalmente, por IU y PSOE. El PP, sin embargo, se opuso radicalmente a la ley, por lo que votó en contra en el Congreso.

Todos los grupos políticos, a excepción del PP y algunos diputados de CiU, votaron a favor del matrimonio entre personas del mismo sexo. La medida, que obtuvo 183 votos a favor y 136 en contra, fue celebrada por cientos de miles de gays, lesbianas y transexuales durante la manifestación del orgullo de ese mismo año. Sin embargo, una semana antes, un grupo de integristas convocó una manifestación para protestar contra la medida, que fue secundada por altos cargos del Partido Popular y la Iglesia Católica.

El 30 de septiembre de 2005, Mariano Rajoy presentaba un recurso de inconstitucionalidad contra el matrimonio homosexual, ya que a su juicio, vulnera siete artículos de la Carta Magna y “desnaturaliza la institución básica del matrimonio”. También alegó que dicha ley priva de derechos a quienes legítimamente los tienen para reconocer los nuevos derechos legítimos de otros.

Las asociaciones integristas que se mostraban radicalmente en contra de la plena equiparación de derechos por parte de las parejas homosexuales, se frotaron las manos con esta medida. Los foros de Hazte Oir aplaudían la actuación del líder del PP a la vez que arremetían contra el rey Juan Carlos por haber aprobado la ley, poniendo como ejemplo la actuación del rey de Bélgica, que abdicó en 1990 durante 36 horas para no tener que poner su firma a la ley del aborto. “Yo soy el Rey de España, no el Rey de Bélgica”, aseguró Juan Carlos.

Pero los integristas no se rendían en su cruzada contra los derechos de los homosexuales. El Foro de la Familia y otras asociaciones ultras recogieron firmas para presentar una iniciativa ciudadana que pretendía derogar la ley del matrimonio homosexual. El 27 de febrero de este año se debatió en el Congreso su posible derogación. PSOE, ERC, IU-ICV y BNG defendieron el matrimonio entre personas del mismo sexo como una “conquista social” de España. CiU se pronunció en contra de la derogación de una norma aprobada hace escasamente año y medio y CC dejó la decisión en manos del TC. Tan sólo el PP y algunos diputados de Unió votaron en a favor de la derogación, demostrando, de nuevo, su política homófoba.

Un mes después, en marzo de este año, el Consejo General del Poder Judicial preparó un informe para que las agencias internacionales de adopción pudieran negarse a tramitar expedientes de parejas homosexuales, argumentando “objeción de conciencia”.

El Partido Popular respaldó la inicitiva del CGPJ, reforzando así su identidad homófoba. Fue por esas mismas fechas cuando el PP no condenó en el Parlamento Europeo la homofobia llevada a cabo por el gobierno de Polonia. Pero eso ya lo trataré en otro artículo.

A unos meses de las elecciones, la gran incógnita para muchos es si el PP se atrevería a derogar la ley en el caso de que ganara los comicios en marzo de 2008.

“Nosotros estamos en contra de esa ley”, asegura Zaplana en el video. Sin embargo, no se moja a la hora de confesar la verdadera inclinación del PP ante el matrimonio entre personas del mismo sexo. Hay que cuidar las formas a escasos tres meses de las elecciones, y no recordar las barbaridades que altos cargos del PP han dedicado al colectivo lgbt en estos años.

Pero algunos no olvidamos…

  • Para que no te olvides (2): A vueltas con el matrimonio
  • Diario de un gay comunista gay, 2007-12-25

En el año 2001, el diputado popular Ángel Cristobal afirmó que “la unión entre homosexuales atenta contra el derecho natural”. Pero fue más allá. “Y si hablamos de matrimonio entre homosexuales, ¿por qué no hablar de matrimonio entre dos hombres y una mujer, entre dos mujeres y un hombre, entre cuatro mujeres y cinco hombres. ¿Por qué no llegamos a la promiscuidad total, a la manera de una tribu amazónica, y vivimos todos bajo un cobertizo y lo pasamos bomba?”

Las declaraciones de Ángel Cristobal no fueron aisladas. Altos cargos del Partido Popular arremetieron contra la posible regularización de las parejas homosexuales: en 2003, el entonces ministro Montoro aseguró que “equiparar a las parejas de hecho traería más paro ” y, más recientemente, la número 2 del PP en Barcelona y tertuliana en numerosos programas, Montserrat Nebrera, afirmó que que el matrimonio gay es como una unión entre “una señora y un delfín”.

Con respecto a la adopción por parte de parejas del mismo sexo, el PP se ha mostrado siempre igual de contundente: en el año 2002, la esposa del entonces presidente del gobierno, Ana Botella, hizo unas declaraciones al periódico El Mundo en las que hablaba de la “familia tradicional”: “Creo que la familia tradicional, la familia formada por hombre y mujer, con todos sus defectos, se ha demostrado que es lo mejor para la formación y el crecimiento de un niño. Todos sabemos, porque tenemos hijos, que no les gusta ser diferentes. Mi hijo Alonso, por ejemplo, dice que él quiere ir al colegio en autobús y en metro, porque quiere ser igual que el resto. Sentirse diferente a los niños les hace sufrir y más si tiene por padres a dos hombres o a dos mujeres”. Acabó su respuesta añadiendo de forma clara: “Yo no soy partidaria de la adopción de niños por parte de gays y lesbianas.”

Pero el episodio más indignante fue el protagonizado por Aquilino Polaino. El catedrático de Psicopatología de la Universidad Complutense, invitado por el PP al Senado, afirmó que “los modelos de exposición social a los que esté expuesto el niño o la niña a lo largo de su desarrollo psicoemotivo van a determinar en algunos y a condicionar en todos los casos el desarrollo emocional de la persona”, por lo que “para el desarrollo psicoemocional es preciso la comparecencia de hombre y mujer como figuras de padre y madre respectivamente”. Sin embargo, cerró su intervención hablando del perfil psicopatológico de los homosexuales, que, según dijo han sido educados por padres “hostiles, alcohólicos, distantes” y por madres “sobreprotectoras”, sobre todo, con los hijos varones. Tras su discurso homófobo, fueron muchos los aplausos que recibió por parte de senadores del PP aunque, por suerte, fueron más numerosas las críticas que recibió el supuesto experto y, sobre todo, el Partido Popular.

Ante este panorama, no resultó extraño que el Partido Popular recurriera en el TC la ley de matrimonio homosexual, aprobada por amplia mayoría absoluta en el Congreso, tal y como he señalado en el artículo anterior. Sin embargo, no es cierto que el recurso sólo se haya interpuesto contra el nombre y la adopción, tal y como señaló Mariano Rajoy en el programa “Tengo una pregunta para usted”, sino que éste se ha dirigido contra la totalidad de la Ley:

4. Objeto del recurso.
El presente recurso se dirige contra la totalidad de la Ley 13/2005, de 1 de julio, por la que se modifica el Código Civil en materia de derecho a contraer matrimonio y, en particular, contra las normas contenidas en el artículo único y las disposiciones adicionales primera y segunda de dicha Ley.

Estamos, por tanto, ante una mentira más de un partido que ha hecho de la homofobia una de sus señas de identidad en los últimos años…

  • Para que no te olvides (3): Homofobia de partido
  • Diario de un comunista gay, 2007-12-27

Felipe del Baño, miembro del Partido Popular y homosexual declarado, aseguró en una entrevista concedida al diario 20 Minutos que él no ve la homofobia de su partido. “Sí puede haber, pero tanto en el PP, como en el PSOE, como en IU y en la sociedad”, afirmó Del Baño, que recientemente ha mostrado su interés por ser candidato al Congreso “para que el PSOE no capitalice los apoyos del movimiento gay”. Mariano Rajoy afirmó en el programa “Tengo una pregunta para usted” que ni él ni su partido estaban en contra de los homosexuales. “Hay algo que me dolió especialmente y que me pareció profundamente injusto, que fue la utilización que algunos hicieron de ese tema diciendo que el Partido Popular porque se oponía al matrimonio homosexual estaba en contra de los homosexuales”, añadió el líder de un partido que, en los últimos años, ha hecho de la homofobia una de sus principales “políticas”. Y es que, más allá de su negativa a la ley del matrimonio entre personas del mismo sexo, la homofobia en nuestro país ha encontrado en el PP un digno representante.

A principios de mayo del año 2002, con el PP en el poder, se debatía en la ONU la inclusión de la Asociación Internacional de Lesbianas y Gays (ILGA) en el grupo de ONG que asesoran al Consejo Económico y Social de la ONU (ECOSOC). La medida, que contaba con el apoyo de Alemania, Francia y Holanda, fue rechazada por veintinueve votos en contra, entre los que se encontraba el voto negativo del representante español. España fue el único país europeo que votó en contra de la medida, aliándose, por tanto, con países como Irán y Sudán, que castigan la homosexualidad con la pena de muerte, o con Uganda y Qatar, ambos países con leyes homófobas. “Ni siquiera Austria, con Gobierno conservador, se ha opuesto”, aseguró Jordi Petit, expresidente de la ILGA.

Por aquel entonces, la noticia pasó casi desapercibida. El gobierno, que manejaba a su antojo el aparato mediático (principalmente TVE, Antena 3, Onda Cero y Cadena COPE), consiguió acallar uno de los episodios más homofóbicos protagonizados por el Partido Popular.

Cinco años más tarde, en abril de 2007, el Parlamento Europeo condenaba las declaraciones homófobas de políticos y religiosos, debido, sobre todo, a los ultimos acontecimientos acaecidos en Polonia. La inciativa, promovida por los grupos Socialista, Liberal, Los Verdes e Izquierda Unitaria Europea obtuvo 325 a favor, 124 en contra y 150 abstenciones. La mayoría de diputados del PP se abstuvo, a excepción de Jaime Mayor Oreja y José Javier Pomés, que votaron en contra de la medida. Algo que no es de extrañar, teniendo en cuenta que Mayor Oreja, como la mayoría de los políticos del PP, no ha condenado el franquismo, un régimen en el que miles de homosexuales fueron perseguidos y estigmatizados.

  • Para que no te olvides (4): Homófobos en nombre del PP
  • Diario de un comunista gay, 2007-12-29

En julio del año 2003, Francisco Murcia, diputado del Partido Popular en el Congreso, llamó de forma despectiva “maricón” al coordinador general de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares. Según informó en su día NacionGay, “la presidenta de la Cámara llamó la atención al Sr. Murcia y Llamazares aclaró que para él no era ningún insulto que le aplicaran cualquier calificativo referente a la orientación sexual”.

El 26 de abril de 2005, en pleno debate sobre la regularización del matrimonio entre personas del mismo sexo, el alcalde de Pontons (Barcelona), el popular Lluís Fernando Caldentey, afirmó públicamente que no casaría nunca a parejas del mismo sexo porque “para mí un gay es una persona tarada, que nace con una deformación física o psíquica”. “¿Por qué demonios se deben constituir matrimonios gays?”, se preguntó entonces Caldentey, que afirmó que “lo normal es que las personas nazcan macho o hembra, porque yo no he visto nunca dos perros machos haciendo el amor. No es natural”.

Tras las declaraciones de Caldentey, se armó la polémica: el entonces presidente del PP catalán, Josep Piqué, pidió disculpas a todas las asociaciones de gays y lesbianas, anunciando además la apertura de un expediente disciplinario contra Caldentey como paso previo a su expulsión del Partido Popular. Sin embargo, el alcalde homófobo seguía en sus trece: días más tarde de sus primeras declaraciones, Caldentey aseguraba que “tal vez la palabra ‘tarados’ no es la más adecuada, pero los homosexuales son deficientes para procrear y educar”. Agregó además que los niños educados por parejas homosexuales “tendrán una deficiencia formativa, tendrán carencias”, por ejemplo cuando se les tengan que explicar cuestiones sexuales. “Yo mismo, si a una niña le tengo que explicar lo que es la regla no sé como hacerlo, porque nunca la he tenido”, afirmó.

Dos años más tarde, Caldentey era de nuevo el candidato del Partido Popular a la alcaldía de Pontons, obteniendo de nuevo mayoría absoluta en los comicios de mayo de 2007. “Todo lo ocurrido es ya un caso archivado, tanto yo como el partido lo damos por superado”, afirmó Caldentey. El presidente del comité de derechos y garantías del PP catalán, Fernando Martínez, explicó que después de aplicar medidas “cautelares” sobre Caldentey y “elevar” el tema a la dirección del PP en Madrid, finalmente el asunto se acabó “desvaneciendo”.

Un caso similar al del alcalde de Pontons ocurrió en octubre de este mismo año, cuando un concejal del Partido Popular en el Ayuntamiento de Berga, Josep Saña, envió un email a un edil socialista en el que se preguntaba “cómo es que hay tantos homosexuales en el mundo, con el asco que damos los hombres peludos, dándose por el culo por todas partes, cosa de lo más innatural y depravada”.

Un portavoz del partido señaló que Saña no representa al PP y que se le abría expediente de expulsión. Supongo que el expediente, al igual que ocurrió con el del alcalde de Pontons, acabará desvaneciéndose, aunque el caso ha pasado a engrosar la lista de hechos y dichos homófobos de políticos en nombre del Partido Popular.

  • Para que no te olvides (5): El PP y su lucha en favor de la homofobia
  • Diario de un comunista gay, 2007-12-31

Según las conclusiones de un estudio presentado por el COGAM en noviembre del año 2005, alrededor de un 15% de los alumnos madrileños de entre 14 y 16 años tiene “actitudes homófobas que provocan situación de acoso y pueden repercutir en que los jóvenes homosexuales tengan miedo a salir del armario o a expresar su afectividad”, según explicó la antropóloga Belén Molinuevo, una de las autoras del informe.

“Para poder superar cualquier tipo de discriminación por razón de sexo u orientación sexual es preciso poner los mecanismos y las acciones que permitan hacer frente a este reto desde el ámbito educativo”. Así comenzaba la Proposición no de Ley presentada en enero de 2006 por el Grupo Parlamentario de Izquierda Unida en la Asamblea de Madrid, que instaba al gobierno regional a que:


1. Elabore un Plan contra la discriminación por razón de sexo u orientación sexual en el sistema educativo.

2. Cuente para la elaboración del mismo con la participación, al menos, de: organizaciones sindicales, organizaciones de padres y madres, organizaciones estudiantes, colectivos GLTB, colectivos de mujeres, el Consejo de la Juventud de la Comunidad de Madrid y el Defensor del Menor.

3. Presente el Plan contra la discriminación por razón de sexo u orientación sexual en el sistema educativo en un plazo de seis meses desde la aprobación de esta PNL por la Asamblea de Madrid

4. El Plan tenga dotación Presupuestaria en los Presupuestos Generales de la Comunidad de Madrid 2007.

El pleno de la Asamblea de Madrid rechazó la proposición de Izquierda Unida. La votación terminó con 53 votos a favor-los de los diputados de IU y del PSOE- y 56 en contra, correspondientes a los escaños del Partido Popular. El PP argumentó que la iniciativa de IU es “demasiado específica” y que “no prevé otros motivos de acoso o discriminación escolar”. La portavoz de Educación, Gador Ongil, explicó que su partido presentó una proposición alternativa “mucho más general” que en algunas semanas se debatirá en el pleno.

“La Comunidad está en manos de la extrema derecha educativa”, aseguró entonces Jorge García, segundo portavoz de IU en el Parlamento regional, que destacó también que el PP ni siquiera hizo enmiendas o recomendaciones, “lo que pone en evidencia que no tienen ningún interés en este tema”.

La situación se repetía en octubre de 2007: el pleno de las Cortes Valencianas rechazó, con los votos del PP, una proposición no de ley de Compromís pel País Valencià, apoyada por el PSPV, en la que reclamaba que la Cámara instara al Consell a elaborar un plan contra la discriminación por razón de sexo, orientación sexual o identidad de género en el sistema educativo.

La diputada de Compromís pel País Valencià, Mònica Oltra, alertó de los riesgos de la «homofobia» y defendió la evolución de la sociedad española con sendos símiles televisivos: “Se ha pasado, dijo, de la familia retratada en Cuéntame cómo pasó a otra reflejada, dijo, en series actuales como Los Serrano o Aquí no hay quien viva”.

La popular Gema Amor le ofreció a través de una enmienda consensuar un plan global contra la discriminación de cualquier tipo y en todos los ámbitos sociales pero Oltra lo vio una «burla», ya que descafeinaba su propuesta, centrada en la labor en las escuelas.

A día de hoy, ninguna de las dos Comunidades Autónomas, ha elaborado ningún plan para luchar contra la homofobia o contra cualquier tipo de discriminación en el ámbito educativo.

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