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> Berria: Hiesa > LIBIA: EL HIJO DE GADAFI RECONOCE QUE TORTURARON A LAS ENFERMERAS BULGARAS

  • El hijo de Gadafi reconoce que Libia torturó a las enfermeras búlgaras
  • Las profesionales, junto con un médicopalestino, fueron vejadas tras ser condenadas por contagiar de sida a más de 400 niños
  • El Diario Vasco, 2007-08-11 # Paula Rosas · DV · El Cairo

Nadie puede permitirse en su país hablar tan claro y tan alto como Seif al Islam. Haciendo gala de su nombre, que significa Espada del Islam, el hijo del líder libio Muamar Gadafi se ha convertido en el supuesto azote de todo -o casi todo- lo que va mal en Libia. La corrupción. El estancamiento de las instituciones. Las violaciones de los derechos humanos. Y ahora, la tortura.


Lo ha hecho en una sorprendente entrevista con la cadena de televisión Al Jazeera. Se presentó impecablemente vestido, tal y como acostumbra, y con la imperturbable expresión de quien está acostumbrado a los focos y los flashes. A Seif al Islam no le tembló la voz al reconocer que las cinco enfermeras y el médico búlgaros, liberados el pasado 24 de julio, fueron torturados en Libia. «Sí, fueron torturados con electricidad y amenazados con que los miembros de sus familias se convertirían en objetivos. Pero gran parte de lo que afirma el doctor palestino son simples mentiras», reconoció. Los sanitarios, que pasaron ocho años en prisión en Libia acusados de contagiar el virus del sida deliberadamente a más de 400 niños, habían denunciado que las autoridades los torturaron para extraer de ellos una confesión de culpabilidad. Al llegar a Sofía, las enfermeras, pero especialmente el médico, revelaron a los medios de comunicación las vejaciones a las que habían sido sometidos, entre ellas violaciones, descargas eléctricas en los genitales y palizas. Pero Trípoli siempre ha negado esta versión, y sus tribunales absolvieron a los nueve policías y al médico que habían sido acusados formalmente.


Ante la insólita revelación, muchos se preguntan cuánta manga ancha posee el hijo del Guía de la Revolución y por qué decide el régimen reconocer en este momento un hecho que sólo le puede acarrear críticas. Porque, evidentemente, Seif al Islam puede ser crítico, pero no es el jefe de la oposición, y a nadie se le escapa que sus palabras forman parte de un estudiado plan para renovar la pertrecha imagen de Libia. Y una nueva Libia necesita un nuevo líder.


Según apuntan tanto analistas como políticos, Gadafi prepara así a su hijo para que tome las riendas del país cuando él mismo ya no pueda hacerlo. Con porte de galán de cine -de hecho se le ha relacionado sentimentalmente con una estrella del celuloide israelí-, una privilegiada educación y maneras suaves, las diferencias entre Seif el Islam y su padre difícilmente podrían ser mayores.


Atrás, venden ellos, ha quedado la Libia de la confrontación. La Libia impregnada de ideología comunista. La nueva Libia empieza a moverse por los escenarios internacionales con la habilidad de un trapecista. Y el artífice de esa nueva actitud es, en gran parte, Seif.


La feliz resolución del caso de los sanitarios lo ha presentado ante la opinión pública internacional como un héroe de la negociación, un líder de acción. Laureles que ha compartido con el presidente francés Nicolás Sarkozy, que no ha desaprovechado la ocasión para asegurar a su país unos cuantos contratos millonarios. «Todo el mundo ha querido jugar esta carta para barrer hacia su propia casa», señalaba esta semana el hijo de Gadafi en una entrevista con la revista «Newsweek». Seif reconocía que, tanto Libia como la Unión Europea, han llevado a cabo, con el caso de los sanitarios «un juego inmoral». Y en este juego, Seif al Islam ha nacido crupier.

> Berria: Politika > LIBIA: SARKOZY INTERCABIO LA LIBERACION DE LAS ENFERMERAS BULGARAS POR UN CONTRATO DE ARMAMENTO

  • Sarkozy tropieza en la piedra de Gaddafi
  • El presidente francés acepta que una comisión parlamentaria investigue las conexiones con Libia
  • El País, 2007-08-04 # Octavi Martí · París

El arranque de la presidencia de Nicolas Sarkozy estaba siendo avasallador: se aprobaban las leyes que había prometido, varias figuras de la izquierda se dejaban atraer a la órbita sarkozysta bajo distintas formas de complicidad y todos los grandes problemas -minitratado europeo, explosión del déficit público y liberación de las enfermeras búlgaras y el médico palestino- encontraban su solución. Pero la cacofonía ha saltado allí donde se esperaba: Libia. Sarkozy ha aceptado una comisión de investigación parlamentaria sobre sus contactos con el régimen de Gaddafi. La comisión revisará la liberación de los sanitarios detenidos durante ocho años y las posibles contrapartidas pagadas por Francia, incluida la venta de armas.


La puesta en libertad de las sanitarias búlgaras y del médico palestino había sido protagonizada por una suerte de sorprendente diplomacia paralela encarnada por Cécilia Sarkozy. Ella, dicen, habría ablandado el corazón del coronel Muammar el Gaddafi porque sólo ella supo interesarse por la suerte de los niños libios contaminados por el virus del sida en un hospital de Bengasi.


La versión de los hechos que llega de Trípoli es distinta e incluye un contrato militar con EADS para que esta sociedad, a través de su filial MBDA, suministre al Ejército libio misiles anti-tanque por valor de 168 millones de euros mientras se espera la firma de otro acuerdo por 138 millones relativo a un sistema de transmisiones inviolable. EADS confirma y dice: “El contrato se ha firmado hoy [por ayer, 3 de agosto], tras un periodo de discusiones y negociaciones de más de 18 meses”.


El ministro francés de Defensa, Hervé Morin, tras afirmar primero que “no se ha firmado ningún contrato”, aseguraba dos horas después: “Yo no tengo por qué saber cuando se firman los contratos”. Según Morin, el visto bueno para acelerar las negociaciones de venta de armas “lo dio la comisión interministerial correspondiente, presidida por los señores Chirac y Villepin, en febrero de 2007”. Por un lado, interés en desmentir la coincidencia entre la operación humanitaria de las enfermeras y el contrato militar; por otro, voluntad de disminuir la importancia del segundo. “Italia y Rusia también han vendido armas a Libia, Tony Blair viajó a Libia para discutir un acuerdo de cooperación industrial; Francia hace lo mismo que los otros países europeos” dice Morin.


Contradicciones de Kouchner

La primera víctima de todas esas declaraciones contradictorias, de esa diplomacia que mezcla imágenes piadosas y realidades más prosaicas, publicidad de la pareja presidencial y defensa de los intereses económicos del país, es el ministro de Exteriores, Bernard Kouchner.


El político ex socialista ha entrado en contradicción con las sucesivas explicaciones suministradas por el Elíseo o el entorno de Gaddafi. Y el ministro siempre ha parecido no saber lo que pasaba, intentando recomponer la figura después de cada trompazo. Primero, dijo que no hubo ningún contrato de venta de armas. Luego insistió en que nadie había pagado nada para que las enfermeras quedasen en libertad. Por último, ha tenido que admitir que hubo dinero por medio -pagado por Qatar a través de la fundación humanitaria que preside un hijo del dictador libio- y que, bueno, que sí se firmaron contratos de venta de armas, pero él los desligó del resto de la maniobra humanitaria.


Los socialistas reclaman una comisión de investigación parlamentaria que el presidente de la Asamblea Nacional, el conservador Bernard Accoyer, ve con buenos ojos y a la que todo el mundo, incluido Sarkozy, parece querer sumarse. De todos modos la mayoría y el Ejecutivo sólo pueden celebrar que las vacaciones lleguen tan oportunamente. Dentro de tres semanas otras realidades debieran relativizar la magnitud del problema. Y quizás la cara de Kouchner ya no sea una máscara de sonrisa crispada.


El sentimiento de que los Sarkozy y Gaddafi intercambiaron misiles por foto con enfermeras libres se ha ido instalando en la opinión pública. La negociación del contrato sin duda es anterior a la llegada de Sarkozy al poder pero su materialización coincide con este hecho. ¿Simple coincidencia? Quizás habría quien se lo creyese de no mediar tantas contradicciones entre las distintas declaraciones de los ministros franceses. Es más, sin las malintencionadas palabras de Saif al Islam Gaddafi al diario Le Monde -el hijo del líder libio reveló el contrato militar y habló de las enfermeras como de chivos expiatorios- las vacaciones hubieran llegado a tiempo para acallar las dudas. David Martinon, portavoz del Elíseo, ha dado por fin con la solución: “La liberación de las enfermeras era la condición previa indispensable” a la firma del “acuerdo de cooperación en materia de Defensa”.


Para el socialista François Hollande, que había recibido mensajes de Sarkozy para pedirle que participase en una comisión destinada a estudiar como mejorar la “transparencia y credibilidad” de la República, todo esto es contradictorio. Hollande se pregunta retóricamente: “¿Cómo aceptar que se diga que se desea una democracia transparente cuando, al mismo tiempo, es el hijo de Gaddafi quien anuncia que se ha firmado un contrato de venta de armas, cuando Exteriores no sabe nada y el ministro de Defensa dice que sólo hay meras negociaciones?”.


Si los socialistas no dudan en atacar a su antiguo camarada de partido, Kouchner tampoco encuentra defensores fervorosos entre los diputados de la Unión por un Movimiento Popular (UMP). La propuesta socialista de una comisión de investigación parlamentaria ha recibido un respaldo mayoritario de parte de casi toda la UMP. “Kouchner decía que había que enterrar la realpolitik para poner por fin en el centro los derechos humanos. En este caso Kouchner ni siquiera defiende la realpolitik, sino un cinismo absoluto”, resumió un diputado del PS.

  • UN CONTRATO DE 300 MILLONES
  • Libia puede comprar armas desde 2004, cuando se levantó el embargo impuesto en 1986
  • El acuerdo entre París y Trípoli asciende a más de 300 millones de euros
  • El contrato se firmó tras 18 meses de negociación
  • El régimen de Gaddafi recibirá misiles antitanque por valor de 168 millones y un sistema de transmisiones, por 138

> Berria: Hiesa > LAS ENFERMERAS BULGARAS Y EL MEDICO PALESTINO DICEN QUE HAN VUELTO DEL INFIERNO LIBIO

  • “Hemos vuelto del infierno”
  • Dos enfermeras búlgaras y el médico palestino relatan al llegar a Sofía el horror de sus ocho años de cautiverio en Libia
  • El País, 2007-07-26 # Georgina Higueras · Sofía

“No podemos olvidar lo que hemos pasado, pero ya hemos perdonado”, afirmó Nasia Nenova, que junto con Kristiana Valcheva y el médico de origen palestino Ashraf Alhajouj fueron los únicos lo suficientemente enteros como para enfrentarse ayer a los periodistas en una caótica rueda de prensa en Sofía. “Hemos vuelto del infierno al paraíso pero aún no hemos saboreado la libertad”, dijo Valcheva.


Apenas habían pasado 36 horas desde que el avión presidencial francés trasladó desde Trípoli a Sofía a las cinco enfermeras búlgaras y al médico, detenidos en enero de 1999 bajo la acusación de haber inoculado el virus del sida a 438 niños en el hospital pediátrico de Bengasi (Libia). “Sólo Dios sabe que un día demostraré a todo el mundo que siempre fuimos inocentes”, afirmó Alhajouj.


La tensión sufrida se palpaba en cada una de las palabras de los tres. Las otras enfermeras ni siquiera tuvieron fuerza para asistir a la convocatoria con la prensa. Según Valcheva, el “peor de todos” fue el primer año, en que las cinco enfermeras permanecieron en un cuartucho de una comisaría con un único colchón por todo mobiliario.


Ninguno quiso referirse a las torturas sufridas, aunque los tres se declararon a favor de testificar “en un juicio contra la tortura”. Nenova, que trató de suicidarse porque no soportaba el tormento y las vejaciones, reconoció haber recibido descargas eléctricas. La enfermera, que ya tenía hechas las maletas para volver a Bulgaria cuando la detuvieron, dijo de su primera noche en Sofía que no había dormido bien. “Necesito más tiempo para asimilarlo y para adaptarme a la libertad”.


“Nos detuvieron el 9 febrero de 1999 y hasta marzo de 2000 no vimos a un abogado. En ese año sólo nos visitaron cuatro veces los diplomáticos de la Embajada de Bulgaria, pero no nos dejaban hablar con ellos”, dijo Valcheva. El marido de esta enfermera, Zdravko Georgiev, también fue detenido cuando comenzó a buscarla por todo Bengasi, la segunda ciudad de Libia, y estuvo en la cárcel hasta 2004. Después no le dieron permiso para salir del país y permaneció en la Embajada de Sofía en Trípoli hasta el martes, en que subió al avión francés.


Los seis fueron ingresados ayer en el elitista hospital militar de Sofía, que utiliza la cúpula dirigente búlgara, para realizarles un chequeo físico y psicológico. El director del centro, el general Stoyan Tonev, declaró que sufren el “síndrome del submarinista”, que suele afectar a personas que han vivido “encerradas durante mucho tiempo en espacios pequeños y en malas condiciones”.


“En el mundo árabe no hay derechos humanos”, subrayó Alhajouj, para destacar que el horror padecido le podría haber pasado en cualquier otro país árabe porque detrás de lo sucedido está “la corrupción que pudre Libia y otros muchos países”. “Yo siempre consideré a Libia mi país”, dijo. El médico llegó a Trípoli cuando tenía dos años.


“Si [Libia y los familiares de los niños] buscan la verdad del contagio del sida, tendrán que buscar fuera de nosotros porque somos todos inocentes”, insistió.


El martes, cuando llegaron, fueron recibidos por el presidente Georgi Parvanov, que les obsequió con el indulto, ya que los seis -Alhajouj recibió la nacionalidad búlgara en junio pasado- habían sido extraditados para cumplir en Bulgaria la cadena perpetua impuesta tras conmutarles la pena de muerte. En dos ocasiones anteriores, en 2004 y 2006, les había sido confirmada la pena capital.


El médico, de 37 años, acudió acompañado de sus padres, que actualmente residen en Holanda y que no podían contener la emoción de verle con vida. “Agradezco a todo el mundo la liberación de las enfermeras y de mi hijo”, dijo la madre en árabe, mientras Ashraf la tomaba por los hombros y traducía al inglés sus palabras.

> Iritzia: El País > CALVARIO LIBIO

  • Calvario libio
  • El País, 2007-07-25

La liberación de las cinco enfermeras búlgaras y el médico palestino condenados a muerte por Libia tras ser acusados de infectar deliberadamente con el virus del sida a centenares de niños libios, pone un punto final feliz a una trágica representación que Muammar el Gaddafi ha manejado con maestría de titiritero a lo largo de ocho años. Trípoli avanzó el desenlace la semana pasada, al conmutar la pena de muerte por la de cadena perpetua tras pagar un millón de dólares a cada una de las familias de los 460 infectados, una indemnización a la que ha contribuido la Unión Europea, según las autoridades libias. En el episodio rocambolesco acabado ayer, ni siquiera ha faltado la heterodoxa irrupción de Cecilia Sarkozy -anticipo de la visita hoy a Gaddafi del presidente francés- , acompañando a la comisaria europea Ferrero-Waldner y robando el protagonismo a la paciente negociación de la UE con el traslado de los rescatados a Sofia en un reactor del Elíseo.


El veterano dictador absoluto ha recorrido en los últimos años un largo y provechoso camino. Gaddafi comenzó su rehabilitación internacional ante Occidente cuando abjuró hace cuatro años de su pasado como patrocinador de variadas causas terroristas, renunció a sus arsenales de armas químicas y pagó indemnizaciones millonarias a las víctimas del atentado, atribuido a sus servicios secretos, que hizo estallar sobre Escocia un avión de pasajeros en 1988. Al líder libio le ha ido muy bien desde entonces. Ha recuperado el diálogo con EE UU, que fuera su verdugo declarado, y han vuelto las inversiones masivas al petróleo y el gas del país norteafricano, su recurso principal. Europa canceló sus sanciones contra Trípoli en 2004, incluyendo el embargo de armamento, poco después de que Naciones Unidas levantara las propias.


Con el desenlace del calvario de los seis sanitarios que han permanecido ocho años en prisiones libias acusados contra toda evidencia científica -en lo que Trípoli indecentemente presentó como un compló extranjero para utilizar a sus niños como cobayas-, Gaddafi obtiene nuevos dividendos, esta vez de la UE, el mayor comprador de su petróleo. Ferrero-Waldner ya anunció ayer la discusión de un generoso plan económico y político para normalizar las relaciones europeas con Libia. Sería deseable, además de congruente con los códigos que pregona la UE, que ese pragmatismo negociador no resultara incompatible con la exigencia de apertura del régimen libio.

> Berria: Hiesa > LAS ENFERMERAS BULGARAS CONDENADAS EN LIBIA, INDULTADAS NADA MAS LLEGAR A BULGARIA

  • Las enfermeras búlgaras condenadas en Libia, indultadas nada más aterrizar en Sofía
  • El presidente búlgaro ha firmado esta mañana el indulto para los seis sanitarios, cinco enfermeras y un médico, condenados a cadena perpetua en Libia
  • El País, 2007-07-24

Las cinco enfermeras búlgaras y el médico, de origen palestino pero nacionalizado búlgaro, condenados por contagiar del virus del sida a más de 400 niños libios han aterrizado esta mañana en la capital bulgara, Sofía, en el avión presidencial francés. Eran las 9:00 de la mañana.


Además de los seis sanitarias, a bordo del avión se encuentra la primera dama francesa Cecilia Sarkozy y la Comisaria Europea de Relaciones Exteriores, Benita Ferrero-Waldner, que ayer viajaron a Libia para mediar en el conflicto.


El comunicado de la presidencia de la República francesa señala: “El presidente de la República de Francia, Nicolas Sarkozy, y el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, se felicitan del acuerdo que ha permitido la liberación y el retorno a Bulgaria de las enfermeras búlgaras y el médico palestino”.


La Unión Europea
anunció la visita de ayer en un comunicado en el que la consideraba “como parte de los esfuerzos de la puesta en libertad de los seis cooperantes”.


“La Comisión Europea espera que esta situación, que es tan dolorosa y duradera, pueda ser resuelta con un espíritu humanitario”, añadió el escrito.


La Justicia Libia
conmutó la pena de muerte de los seis acusados por cadena perpetua. De esta manera, se abría el camino para que los seis pudieran volver a sus países de origen gracias a un acuerdo de intercambio de presos de 1984.


Cecilia Sarkozy ya había mediado en el conflicto cuando el pasado 12 de julio se desplazó hasta Libia para entrevistarse con las enfermeras búlgaras.


Sarkozy llegará a Libia en dos días

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, viajará a Libia dentro de dos días, una vez resuelta la liberación de las cinco enfermeras y el médico búlgaro de origen palestino, tal y como ha anunciado esta mañana el secretario general del Elíseo, Claude Guéant. “Estamos a dos días de un viaje del presidente de la República francesa a Libia”, avanzó Guéant a la cadena de televisión LCI en Sofía, donde llegó esta mañana en el mismo avión que los seis profesionales sanitarios. Guéant ha insistido en que “el viaje de Sarkozy a Trípoli”, anunciado la semana pasada, “no podía tener lugar si las enfermeras no eran liberadas; un argumento que ha pesado muy fuerte”.


El secretario general del Elíseo había acompañado a la esposa del presidente francés, Cecilia Sarkozy, y a la comisaria europea de Relaciones Exteriores, Benita Ferrero-Waldner, que se habían desplazado el pasado domingo a Trípoli para negociar la puesta en libertad de los seis sanitarios en un avión presidencial francés.


Por su parte, el portavoz presidencial francés, David Martinon, ha puntualizado que la liberación ha sido una “obra conjunta” de Francia y la Unión Europea. Martinon ha explicado que “todos han tenido su papel, como la Comisión Europea, que sigue el proceso desde 1999; pero desde que el presidente (francés) decidió convertirlo en una de sus prioridades diplomáticas ha existido sin duda una aceleración “. “Para nosotros”, ha concluido el protavoz presidencial, “la buena noticia es que las enfermeras han salido de Trípoli, donde estaban desde hace ocho años y medio”.

> Berria: Hiesa > LIBIA: ANULADA LA PENA DE MUERTE CONTRA LAS ENFERMERAS BULGARAS Y EL MEDICO PALESTINO

  • Anulada la pena de muerte contra las enfermeras búlgaras en Libia
  • El País, 2007-07-18 # Agencias · Trípoli

El Alto Consejo de Justicia de Libia conmutó la pena de muerte por la cadena perpetua para las cinco enfermeras búlgaras y el médico palestino acusados de contaminar con el virus del sida a 426 niños libios. Los condenados podrán ser trasladados a Bulgaria según los acuerdos de extradición.


Antes de la decisión de la más alta instancia judicial libia, las familias de los niños afectados confirmaron, tras recibir millonarias indemnizaciones, su renuncia a la pena de muerte emitida por el Tribunal Supremo de Libia contra las cinco enfermeras búlgaras y el médico palestino.


Un portavoz de los padres de los 426 niños infectados (de los que 56 ya han muerto) en el hospital Al-Fateh de Bengazi, anunció a la prensa en Trípoli que, tras haber recibido una indemnización de un millón de dólares por familia (720.000 euros), éstas retiran su exigencia de que los cooperantes sean castigados con la pena capital.


La conmutación de la pena de muerte fue bien recibida por Bulgaria. El ministro de Exteriores, Ivaïlo Kalfine, calificó la decisión como “un gran paso en la dirección correcta”, aunque afirmó que para Sofía el caso no estaría cerrado hasta que las enfermeras regresen a Bulgaria. También la UE y EE UU expresaron su satisfacción por el desenlace.


Un portavoz de la Fundación Gaddafi, que ha mediado con los padres, confirmó que todas las familias recibieron la indemnización a cargo del fondo internacional de ayuda creado en 2005 para ayudar a Libia a combatir el sida. El fondo ha sido dotado colectivamente por Bulgaria, Libia y varios países europeos, con el apoyo de la UE y EE UU. Los abogados de los acusados consideraban que la decisión de las familias de retirar la petición de pena de muerte sería fundamental para que sus defendidos evitaran el pelotón de fusilamiento.


En prisión desde 1999
Las cinco enfermeras y el médico permanecen encarcelados desde 1999, cuando fueron detenidos junto a otros 13 trabajadores búlgaros, estos últimos liberados poco después. Desde el principio del proceso, los seis acusados afirmaron que sus confesiones iniciales, en las que se autoinculpaban, fueron logradas tras ser torturados.


El largo periplo de los acusados por los tribunales libios comenzó en el año 2000. La primera sentencia de una corte en Trípoli condenaba a los sanitarios a morir ante un pelotón de fusilamiento libio, pese a las protestas de Bulgaria, que acusó al país africano de perpetrar un juicio político, y la condena de Amnistía Internacional, que denunció “múltiples irregularidades antes de celebrar el juicio”. La sentencia de muerte se repitió en los procesos de 2004 y 2006.


Luc Montagnier, el investigador francés que identificó por primera vez el virus del sida, se trasladó en 2003 a Libia para analizar el caso. Su informe considera que la infección de los niños se produjo de forma accidental por las pésimas condiciones de higiene del hospital de Bengazi.

> Berria: Hiesa > LIBIA: LAS FAMILIAS DE LOS NIÑOS INFECTADOS DE SIDA COMIENZAN A RECIBIR INDEMNIZACIONES

  • Las familias de los niños libios infectados de sida comienzan a recibir indemnizaciones
  • Las compensaciones permitirán librarse de la pena de muerte a las enfermeras búlgaras y el médico palestino
  • El País, 2007-07-17 # Agencias · Trípoli

Las familias de los niños libios infectados por el virus del sida han comenzado a recibir compensaciones económicas en contrapartida por renunciar a que las enfermeras búlgaras y el médico palestino fueran condenados a muerte, según ha informado el portavoz de las familias. “Anoche recibieron sus cheques y esta mañana han comenzado a retirar el dinero de los bancos”, ha asegurado.


El pasado domingo las familias declararon haber aceptado la compensación.


El Alto Consejo de Justicia libio tiene previsto pronunciarse hoy sobre el caso de los cooperantes sanitarios. Esta instancia, que depende del Ministerio de Justicia, debía haber decidod ayer pero lo aplazó hasta hoy, martes, sin explicar los motivos.


El retraso, en opinión de los medios diplomáticos europeos que siguen el caso, se puede deber a que el tribunal necesitaba contar con un documento firmado por los familiares de los niños, en el que estos renunciaban a exigir que se cumpliera las penas de muerte.


La Justicia
libia condenó en dos ocasiones a la pena capital a los seis cooperantes sanitarios, y el Tribunal Supremo ratificó esas condenas.


El último recurso depende del ACJ, que es un organismo que puede tener en cuenta razones políticas, y que debido a la atención despertada internacionalmente por este caso, se prevé que se decante por el cambio de las penas a muerte, por condenas de prisión.


Hace ya más de ocho años que las enfermeras y el médico están encarcelados y, para acelerar la salida de este caso, los cooperantes firmaron la semana pasada una solicitud de clemencia ante las altas autoridades del Estado libio.