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> Iritzia: Prudencio Lekuona Emparan > LA LEY DE IGUALDAD

  • La Ley de Igualdad
  • El Diario Vasco, 2007-11-19 # Prudencio Lekuona Emparan

getEstrellas() getVotos() if (window.document.getElementById(‘num-comentarios’)) getNumComentarios(‘5.0.300547820’) La Defensora para la Igualdad entre Hombres y Mujeres, dirigida por Maite Erro, -doctora en Psicología por la Universidad del País Vasco- y dependiente de Emakunde ha cumplido su primer año. El balance: 5 denuncias, 11 quejas y 24 consultas, es decir; 40 solicitudes. El presupuesto de la Defensoría: 316.663 euros, por lo que cada actuación nos ha supuesto a los contribuyentes un coste de 7.916 euros, unas 1.316.526 pesetas para entendernos. Si eso ya es un escándalo, mejor no pensar a qué habrán dedicado el tiempo con tan ínfima carga de trabajo. Pero si esto no fuera suficiente, el Departamento de Promoción Social de la Diputación de Álava va a crear su propio Servicio de Igualdad. Seguramente no saben que existe uno. O tal vez piensan que está sobrecargado de trabajo. ¿Tomarán ejemplo el resto de diputaciones? ¿Y los ayuntamientos de las capitales? Sin duda, la creación de estos servicios es muy vistosa y políticamente correcta, pero su efectividad, como se ve, es casi nula, y no sirven para el objetivo que se crean. No es de extrañar, que al «ruido» que se monta en torno a los Alardes de Irun y Hondarribia, se presenten en nuestras dos ciudades, reivindicando algo que el TSJPV y el Tribunal Supremo ya se han pronunciado.

> Iritzia: Prudencio Lecuona > EL ARARTEKO DEBE O DEBERIA SABER

  • El Ararteko debe o debería saber
  • El Diario Vasco, 2007-04-30 # Prudencio Lecuona Emparan · Hondarribia

Cuando en el año 2004 decidieron nombrar un nuevo Ararteko en la persona de Iñigo Lamarka una de sus primeras actuaciones públicas -faltaría más- fue la de exigir al Ayuntamiento de Irun la organización de un alarde público. Señor Lamarka, ¿sabía o sabe que el Ayuntamiento de Irun, en los años 1998-99-2000, organizó y financió el alarde público?, ¿que en esos tres años participaron en el mismo un máximo de 700 componentes?, ¿que aún estando dispuestos a seguir organizando el mismo, el año 2001 los participantes declinaron y rechazaron su participación?, ¿que en su lugar pidieron autorización y obtuvieron de la Consejería de Interior permiso para organizar un alarde-manifestación, y desde esa fecha hasta la actualidad, es lo que vienen celebrando?, ¿que no solicitan ningún permiso municipal?


Desde esa fecha -2001- conviven el alarde tradicional y el alarde-manifestación; está generosamente subvencionada por el poder político y, siendo ambos organizados por particulares, y además estando el tema sub-judice, nos encontramos que el Ararteko toma partido en el mismo, conculcando sus propios estatutos, saltándose las normas que emanan de la ley aprobada por el Parlamento Vasco.


En contraste con esta actuación, la Defensora del Pueblo de Navarra, en el primer informe anual entregado en su Parlamento, el mes de abril de 2002, señala que del total de quejas recibidas (17) fueron rechazadas porque representaban un conflicto entre particulares, y (7), por haber sido planteadas en vía judicial. Por tanto, no responden al ámbito de competencias de la Institución. Señor Lamarka: ¿es labor de un Ararteko el exigir obstinadamente en estos cuatro años la celebración de un alarde público ya celebrado los años 1998-99-2000, y rechazado por sus componentes debido a su fracaso participativo? Por otro lado, estando en vigor la Ley de Igualdad, una resolución del TSJPV del pasado 22 de agosto de 2005 sentenciaba que ninguna de las distintas formas de entender el alarde es discriminatoria.

> Iritzia: Prudencio Lekuona Emparan > PREGUNTAS AL ARARTEKO

  • Preguntas al Ararteko
  • El Diario Vasco, 2007-02-05 # Prudencio Lekuona Emparan · Hondarribia

Se refiere en su carta de 23 de enero a su condición de representante de una institución defensora de los derechos humanos, y por ello justifica su intervención en los alardes de Hondarribia e Irun de la manera en la que lo viene haciendo; en mi opinión ayuna de imparcialidad. El Tribunal Superior de Justicia, en sentencia firme de fecha 25 de agosto de 2005, dijo que el Alarde tradicional también viene lícitamente amparado en el valor constitucional del pluralismo y está igualmente tutelado por el sistema constitucional de garantías del ejercicio de los derechos humanos y las libertades públicas. Por tanto, en su autoproclamada condición de defensor de los derechos humanos, responda por favor: ¿Respeta usted el derecho de la inmensa y abrumadora mayoría ciudadana (mujeres y hombres) de Irun y Hondarribia a organizar y celebrar el Alarde tradicional? ¿Respeta el sentir de esa inmensa y abrumadora mayoría, que usted ve cada 30 de junio y 8 de setiembre apoyar a los alardes tradicionales? ¿Respeta usted el derecho de existencia de un Alarde tradicional? Tal vez con sus respuestas haga recapacitar a muchos.

> Iritzia: Iñigo Lamarka Iturbe > LA IGUALDAD EN FIESTAS

  • La igualdad en las fiestas
  • El Diario Vasco, 2007-01-23 # Iñigo Lamarka Iturbe · Ararteko

El señor Lekuona me interpela, una vez más, a propósito de las resoluciones de la institución del Ararteko sobre los alardes de Irun y Hondarribia, en las que pedimos básicamente un compromiso activo de los Ayuntamientos de las citadas localidades bidasotarras para que el derecho de igualdad de las mujeres que desean participar en las mismas condiciones que los hombres en los alardes quede debidamente salvaguardado. Independientemente de que como Ararteko me corresponde la responsabilidad de instar en general a los poderes públicos competentes a que garanticen el derecho de igualdad de las mujeres en los espacios festivos atendiendo las particularidades de cada fiesta, y en concreto, en el caso que usted plantea, al Ayuntamiento de San Sebastián a que siga avanzando en los pasos ya dados hacia una plena igualdad de las mujeres en la principal fiesta donostiarra -y así lo vengo haciendo-, lo cierto es que la situación que se vive en los alardes, sobre todo en Hondarribia, presenta unas características que obliga a las instituciones defensoras de los derechos humanos a intervenir como lo estamos haciendo. ¿Se imagina, señor Lekuona, que en la plaza de la Constitución un grupo de personas alzara frente al estrado un plástico negro para impedir que en los actos de la izada y de la arriada de la bandera pudiéramos presenciar cómo las mujeres participan en las tamborradas que intervienen en dichos actos?, ¿o que a esas mujeres se les arrojaran objetos o se les insultara? ¿Se imagina, señor Lekuona, que al paso de la tamborrada infantil, en la que participan niños y niñas en pie de igualdad, se alzara en las aceras un muro negro de plástico para impedir ver la terrible «transgresión» de la tradición por parte de las niñas? Creo que a estas alturas nadie, afortunadamente, concibe que tales cosas pudieran ocurrir, y quiero imaginar que este año no ocurrirán en Hondarribia al paso de la compañía Jaizkibel. Me gustaría, además, que usted, como hondarribitarra, contribuyera a que ese sueño se haga realidad.

> Iritzia: Prudencio Lekuona > AL DONOSTIARRA IÑIGO LAMARKA

  • Al donostiarra Íñigo Lamarka
  • El Diario Vasco, 2007-01-13 # Prudencio Lekuona Emparan · Hondarribia

Ahora que se acerca la fiesta de San Sebastián, le recuerdo, señor Lamarka, que las sociedades populares donostiarras y los organizadores del Alarde tradicional de Irun y Hondarribia, son entidades de derecho privado con personalidad jurídica propia; en cuanto privados, está claro que los actos que organizan -Alardes y Tamborradas- se celebran como quieren sus propios asociados. En Donostia, a distintas horas, y como fiel reflejo de la pluralidad social, desfilan tamborradas compuestas sólo de mujeres, sólo de hombres y mixtas. Los Alardes tradicionales los organizan y financian íntegramente los propios vecinos, sin recibir subvenciones públicas. En cambio, la alternativa, los Alardes-manifestación por el igualitarismo, son subvencionados por Emakunde y la Diputación Foral (17.490 euros) a cuenta de los impuestos de todos los guipuzcoanos. Mientras, se quedan sin subvención por falta de presupuesto, entre otras, la Asociación Vasca contra el acoso laboral a la mujer, la Asociación de Familias Monoparentales de Gipuzkoa, la Asociación Guipuzcoana de Padres y Madres Separados, o Remar (fuente: BOG nº 147/2006). Las mujeres irunesas y hondarribitarras, por lo menos, son tan progresistas y están tan bien amuebladas social y políticamente, como pueden estarlo las donostiarras y guipuzcoanas en general; saben perfectamente lo que tienen -su Alarde, todo un tesoro etnológico- y mucho más importante, debido a sus arraigadas y respetables convicciones, saben muy bien lo que quieren: conservarlo lejos de todo politiqueo y así lo demuestran públicamente cada año. Señor Lamarka. ¿Sabía que desde tiempo inmemorial las mujeres bidasotarras participan en el Alarde? Si una minoría puede imponerse a la mayoría, ¿para qué se necesitan elecciones? Por otra parte, ¿quién subvenciona a las tamborradas de sólo mujeres y sólo hombres?, ¿quién organiza la tradicional regata de La Concha?, ¿quiénes son los únicos que participan en ella? Usted, tan aguerrido manifestante en Irun y Hondarribia, ¿por qué no utiliza esa misma beligerancia ante sus vecinos y en contra de su propio Ayuntamiento?