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> Elkarrizketa; Gabriel Inclán > "PARA REALIZAR LA REASIGNACION DE SEXO A LOS TRANSEXUALES HACE FALTA UNA MASA CRITICA"

  • Gabriel Inclán, Consejero de Sanidad
  • “Los sindicatos deben reflexionar y ver las condiciones laborales en otras comunidades y en la sanidad privada”
  • “Para realizar la reasignación de sexo a los transexuales hace falta una masa crítica”
  • Noticias de Gipuzkoa, 2007-02-27 # Carlos Mtz. Orduna

A Gabriel Inclán se le acumula el trabajo. Multitud de proyectos para Osakidetza sobre su mesa, un “ambicioso” plan de infraestructuras y, de fondo, un conflicto abierto con los sindicatos que ya ha provocado dos jornadas de huelga parcial y unas movilizaciones que se prolongarán en enero.

[…]


El Consejo interterritorial de Salud aprobó este mes la inclusión de unidades de referencia para la atención quirúrgica, psiquiátrica y psicológica a las personas transexuales en el sistema nacional. ¿Cuándo será posible la reasignación de sexo en el marco de la sanidad pública en Euskadi?

No es un concepto de país u organización, sino de personas afectadas y necesidad real por volumen. Tenemos excelentes cirujanos, pero hace falta una masa crítica para llevarlo a cabo. En este momento, en Euskadi, no es necesario dar este paso porque no hay volumen de pacientes.


Este mes también presentó la vacuna contra el virus del papiloma humano.

Desde el punto de vista de la medicina es muy importante. Es la primera vez que hay una vacuna de estas características porque sus efectos se verán en el largo plazo. Siendo eficaz al 70% en los tumores de cérvix es importante incorporarlo.

> Elkarrizketa: Bernardo Alvarez > "LA HOMOSEXUALIDAD PERJUDICA ALAS PERSONAS Y A LA SOCIEDAD"

  • [Bernardo Alvarez, Obispo de Tenerife:] “La homosexualidad perjudica a las personas y a la sociedad”
  • La semana pasada, el Tribunal Superior de Justicia de Canarias emitió dos nuevas sentencias condenatorias contra el Obispado de Gran Canaria por “vulneración consciente” de los derechos fundamentales de las dos docentes de Religión despedidas en 2001. El máximo responsable de la Iglesia en Tenerife habla sobre los despidos y reflexiona sobre otros temas como la homosexualidad y el “sectarismo” de la COPE.
  • La Opinión de Tenerife, 2007-12-24 # Laura Docampo · La Laguna

_Según las estadísticas, las bodas civiles superan ya en Canarias a las religiosas, ¿por qué piensa que se da esta tendencia?
_Son varias las causas que lo justifican. Muchas de las bodas que se celebran en Canarias son segundas o terceras bodas. Si hubo una boda canónica y una separación, la nueva boda ya no puede ser canónica. En segundo lugar, esto significa también que la gente se casa menos. Tenemos otras formas de convivencia y esto forma parte de una sociedad plural en la que hay gente creyente y gente que no lo es. La gente a la hora de casarse sabe que el matrimonio en la Iglesia es para toda la vida y, por tanto, no quieren correr el riesgo hasta estar muy seguros. Luego, también influye esta especie de montaje que se ha hecho alrededor del matrimonio, todo el gasto en la parafernalia que se monta alrededor de esto.


_Canarias tiene el récord nacional de divorcios. ¿Nos falta amor o compromiso en el matrimonio?
_Yo diría que falta madurez. Frivolizamos un poquito las cosas serias, no sé si porque somos una región muy soleada o porque somos muy abiertos. La gente se casa sin la conciencia y sin la responsabilidad que esto implica. También se cree que el matrimonio es algo que uno toma y deja como quien se sube y baja del tranvía. Hay una especie de incapacidad para afrontar el sufrimiento, el sacrificio; para aceptar al otro con sus limitaciones, para perdonarse. Todo esto influye y si encima se tiene una puerta de escape como el divorcio exprés, el mensaje es: No se complique usted la vida, ¿para qué hacerlo si hay una salida fácil?


_ ¿Está usted de acuerdo con que casarse por lo civil o irse de copas sea motivo de despido de un profesor de Religión, como ha sucedido en Canarias?
_Yo no sé cuáles fueron los motivos por los que hubo esos despidos, pero seguro que no fue solo por eso. Una boda civil sí puede ser una causa de despido. Bueno, no de despido, porque nosotros no despedimos a nadie, lo que hacemos es no renovarle la misión. Para dar clases de Religión hace falta cumplir una serie de requisitos. Por eso, el encargo se renueva anualmente. La clase de Religión es algo muy peculiar. Estamos hablando de un trabajo en el que están involucradas las creencias. Esto está regulado de una forma muy especial, que es difícil de compaginar con los derechos de los trabajadores.


_El País adelantó el lunes las dos nuevas sentencias del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) en las que se condena al Obispado de Gran Canaria por “vulneración consciente” de los derechos fundamentales de las dos docentes de Religión despedidas en 2001.
_El artículo de El País es tendencioso y tiene una marcada agresividad. Con Las Palmas hemos optado por callarnos porque se han escrito cartas al director de ese periódico y no las publican. Segundo, en el TSJC ha habido una filtración que vulnera el secreto sumarial, porque ese artículo decía que el tribunal diría tal cosa. Pero lo que no dicen es que en varias ocasiones el Tribunal Supremo de España ha dicho que el de Canarias no tiene razón. El TSJC puede emitir todas las opiniones o valoraciones que quiera, pero luego hay un tribunal superior que ha dado la razón a la Iglesia. Todos podemos reclamar cosas, pero el Obispado de Las Palmas no ha actuado en contra de la Ley. Nadie puede dar clases de religión si el obispo no da el nombramiento y si lo hace es que el Estado se está metiendo en un campo que no le compete. El Estado puede readmitirlo, pero en otra función. En clases de Religión, seguro que no. No podemos ceder en esto.


_El obispo de San Sebastián dijo que que la COPE debería evitar “destilar animosidad”, “ironía mordaz” o “sectarismo”. ¿Está usted de acuerdo con estas acusaciones? ¿Escucha habitualmente esa emisora?
_La escucho poco. Tengo poco tiempo y si escucho la radio pongo música clásica. Primero hay que decir que la COPE no es la Iglesia. Es una emisora en la que la Iglesia tiene la mayoría de la propiedad. Esto significa que es libre, no la maneja nadie ni se vende a nadie. La llevan los que la dirigen y cada uno de los profesionales es libre y responsable de decir lo que quiera. Unas veces hay unas voces como las de la mañana, que yo no comparto para nada. Son voces esperpénticas y tendenciosas y otras veces hay otras voces. Y si no existiera la COPE habría que inventarla, porque si no estaríamos todos cortados por la misma línea informativa.


_¿Es cierto que no marcar la casilla de la Iglesia en la declaración de la renta es pecado, como dice Jiménez Losantos?
_Esa expresión es una hipérbole literaria. El lenguaje de Federico hay que entenderlo en el contexto en el que él habla. Creo que ni él mismo pondera lo que dice. Pero al margen de cuestionar la forma, muchas veces el contenido de su discurso da en el clavo.


_Usted sabe que en Canarias hay un colectivo homosexual muy numeroso?
_¿Tan grande es?


_¿Qué opina de la homosexualidad?
_Yo creo que lo primero que hay que hacer es distinguir a las personas del fenómeno. Las personas son siempre dignas del mayor respeto. Si una persona, por una razón fisiológica elige esta forma de vida me merece mi máximo respeto. Otra cuestión es que la homosexualidad sea o no una virtud. Hay que tener mucho cuidado hoy en día porque no se puede decir que la homosexualidad se sufre o se padece. No es políticamente correcto decir que es una enfermedad, una carencia, una deformación de la naturaleza propia del ser humano. Eso que decía cualquier diccionario de Psiquiatría diez años atrás, hoy no se puede decir. Está clarísimo que, en este sentido, mi pensamiento es el de la Iglesia: respeto máximo a la personas. Pero, lógicamente, creo que el fenómeno de la homosexualidad es algo que perjudica a las personas y a la sociedad. A la larga pagaremos las consecuencias como las han pagado otras civilizaciones. Yo no digo que se reprima, pero entre no reprimirlo y promoverlo hay un margen. Creo que hay que promover la educación. Los valores de la feminidad y la masculinidad debemos inculcarlos en los niños. Puede que nos digan que estos valores son retrógrados, pero nosotros pensamos que estos valores respetan la libertad pero al mismo tiempo orientan a las personas.


_¿Hay que orientar la sexualidad?
_No se puede dejar a las personas libradas a lo que salga, ¿por qué no hacemos lo mismo con la violencia o con otros impulsos que tiene el ser humano? Además, sólo un 6% de los homosexuales se deben a cuestiones biológicas. No hay que confundir la homosexualidad como necesidad existencial de una persona, con la que es practicada como vicio. La persona practica como puede practicar el abuso de menores. Lo hace porque le atrae la novedad, una forma de sexualidad distinta.


_La diferencia entre una relación homosexual y un abuso está clara.
_Por supuesto. Pero, ¿por qué el abusador de menores es enfermo?


_Para empezar, un abuso es una relación no consentida.
_Puede haber menores que sí lo consientan y, de hecho, los hay. Hay adolescentes de 13 años que son menores y están perfectamente de acuerdo y, además, deseándolo. Incluso si te descuidas te provocan. Esto de la sexualidad es algo más complejo de lo que parece.

> Elkarrizketak: Jean Ziegler > "CHINA SE LIMITA A SAQUEAR LAS MATERIAS PRIMAS DE AFRICA"

  • Jean Ziegler · Relator de la ONU para la Alimentación
  • “China se limita a saquear las materias primas de Africa”
  • El País, 2007-12-24 # Rodrigo Carrizo Couto · Ginebra

Jean Ziegler, sociólogo, escritor y ex-diputado suizo, continúa a sus 73 años denunciando las injusticias del mundo y lo que él define como una “refeudalización” del planeta a manos de las multinacionales.


El relator especial de Naciones Unidas para el derecho a la alimentación opina que “el orden mundial es asesino, puesto que hoy el hambre ya no es una fatalidad”.


Pregunta. Usted hizo en la ONU dos propuestas: una sobre biocarburantes y la otra sobre los “refugiados del hambre”.
Respuesta. Sí. Propongo una moratoria de 5 años sobre la producción de biocarburantes, para poder controlar la subida de precios. Para obtener 50 litros de biocarburante hacen falta 200 kilos de maíz. Con esa cantidad se puede alimentar a un niño un año. Los biocarburantes deben producirse a partir de desechos vegetales no alimenticios, y no a partir de cultivos para consumo humano. Destinar 26 millones de hectáreas a su producción es un crimen contra la humanidad.


P. ¿Sus propuestas son utopías o pueden adoptarse?
R. El hambre en África es fabricada principalmente por Europa, gracias a las subvenciones agrícolas. Pienso que se impone un deber moral de cambio, que va más allá de la política. Los países africanos no podrán salir adelante mientras se mantenga este dumping agrícola. Esto provoca que los excluidos quieran emigrar a Europa, y nuestra única respuesta parece ser militar.


P. ¿Y qué propone respecto a esos “refugiados del hambre”?
R. Que se les otorgue el derecho provisorio a entrar en Europa dada su extrema necesidad. No es ilegal que entren debido a su “estado de necesidad”. Este es un principio antiguo, bien conocido en Derecho Internacional.


P. ¿Cómo ve la situación española en particular?

R. Altos cargos del Gobierno español me han dicho que están en una situación casi sin salida. Cuando las pateras se hunden y mueren personas son atacados por la opinión pública, que les juzga responsables. Pero si regularizan inmigrantes son igualmente criticados, y con ello fortifican a la derecha y la extrema derecha.


P. ¿Cuál es la credibilidad de un Consejo de Derechos Humanos (CDH) del que no forma parte la mayor democracia del mundo: los Estados Unidos?
R. Estados Unidos no es una democracia real bajo la actual Administración. No sólo sus mecanismos electorales están viciados, sino que traicionan sus valores fundamentales tolerando la tortura, atacando poblaciones civiles…


P. Pero en el Consejo hay países que no respetan los Derechos Humanos.

R. Hay 47 naciones y algunas no respetan todos los Derechos Humanos, pero en materia de justicia internacional debemos evitar la exclusión.


P. Usted ha estado en Cuba bajo mandato de
la ONU y dice que es el único país de América Latina que ya alcanzó los Objetivos del Milenio de desarrollo propuestos por la ONU.
R. Sí, y es algo extraordinario, pues el bloqueo americano es más duro que nunca. El 45 % de los presupuestos del Estado van a salud y educación. Su sistema de salud y educativo está a la vanguardia mundial. Tras la caída de la URSS, el PIB cubano se hundió un 35 %. Si en Suiza ocurriera algo así, el país dejaría de existir.


P. Y sobre África, parece que China se está posicionando en ese continente.
R. China no tiene ninguna concepción social ni política para África. Se limita a saquear las materias primas sin proponer un modelo de desarrollo. Yo pienso que América Latina es la que va a cambiar el mundo.

> Elkarrizketak: Javier Herce > "NO ME GUSTA PENSAR EN LITERATURA GAY, PERO LA SOCIEDAD NOS OBLIGA A CATALOGARLA ASI"

  • Javier Herce · Escritor
  • «No me gusta pensar en literatura gay, pero la sociedad nos obliga a catalogarla así»
  • El novelista logroñés gana el premio ‘Odisea’ con una obra que narra el paso a la homosexualidad de un joven heterosexual
  • Diario La Rioja, 2007-12-23 # Diego Marín

Aunque de familia fotógrafa, otra de sus pasiones junto al cine, Javier Herce (Logroño, 1977) comienza a abrirse hueco en el mundo de la literatura. Más concretamente en la literatura de género gay, si es que existe, que es la eterna pregunta. Acaba de ganar el IX Premio Odisea de Literatura con ‘Desde aquí hasta tu ventana’.


– Este libro narra el paso a la homosexualidad de un joven heterosexual. ¿Pretende su novela ayudar a salir del armario?
– No. Esas cosas son personales de cada uno. Más bien lo que creo es que muchos hombres y jóvenes pueden sentirse identificados con lo que le pasa a Juan, el protagonista, porque es una historia que le ha ocurrido a mucha gente, también a mujeres. No digo el tipo de historia de amor que narro en la novela, sino la forma en la que el personaje de repente se da cuenta, al conocer a alguien de su propio sexo, de que es homosexual.


– La narración es natural, sin artificios, ¿quizá para ahondar en lo cotidiano de la historia?
– No había pensado en eso. Simplemente está escrita de una forma sencilla, sin pretender rebuscar en el idioma ni en párrafos y frases complicadas e innecesarias. Pienso que una historia narrada de forma natural es más fácil de leer y, además, es la forma en la que siempre escribo. No es que quiera que se entienda lo cotidiano de la historia, porque, por ejemplo, mi primera novela era muchísimo más compleja, pero la forma de narrarla, si te fijas, es la misma, con la misma sencillez.


– Su novela se compone básicamente de diálogos, desechando la descripción. ¿Por qué?
– Quería que reflejara básicamente cómo se comunican los personajes. Las descripciones siempre me han dado mucha pereza cuando son en exceso, tanto al escribir como al leer. Quería hacer una novela pequeña, sin rebuscar en la narrativa y que entrase con facilidad al lector.


– La literatura gay tiene tantos defensores como detractores, incluso dentro de los escritores gays. ¿Por qué?
– Esa pregunta no la puedo responder porque me la he hecho muchas veces y aún no sé el motivo… Yo creo que tiene que ver con los prejuicios de la gente, con el tabú que significa aún ser gay. No me gusta pensar en literatura gay, pero la sociedad nos obliga a catalogarla así y, de alguna forma, separarla de otros tipos de literatura, aunque cuenten historias iguales, con la única diferencia de que en la literatura homosexual encontramos gays y lesbianas.


– Alguien dijo alguna vez que un escritor de mediana edad heterosexual no tiene nada que hacer en la literatura, ¿hay facilidades para el resto?
– No sé. Yo aún soy demasiado joven para pensar en la mediana edad. De todas formas esa afirmación, que no sé quién la hizo, me parece una soberana estupidez. Qué tendrá que ver la homosexualidad y heterosexualidad con la creatividad. Ser homosexual no es ser diferente. Es algo que a la sociedad le va a costar todavía mucho ver y comprender.


– ¿En qué trabaja actualmente?
– Estoy terminando una nueva novela y haciendo cosas que me suelen pedir en alguna publicación.

> Elkarrizketa: Alfredo Iglesias Otero > "LA SOCIEDAD ACTUAL AUN NO ASUME LA HOMOSEXUALIDAD"

  • Entrevista: Alfredo Iglesias Otero · Escritor
  • «La sociedad actual aún no asume la homosexualidad»
  • Afirma que ninguna familia de Santiago debe sentirse retratada en su narración, que es «pura ficción»
  • La Voz de Galicia, 2007-12-13 # Joel Gómez var d = new Date(1197500400000);

La historia de Jorge Freyre, un compostelano que huye a Madrid por problemas con su familia, conoce en León a un personaje «que de repente le abre los ojos», y regresa a Santiago para cerrar heridas, madurar como persona y recuperar el tiempo perdido, es el tema de los “Los cuerpos incompletos”, publicada en la editorial Egales. Así lo explica su autor, que ha trabajado en la ciudad en varios ámbitos relacionados con la comunicación, y actualmente ejerce en publicidad.


-¿Cómo vive la recepción de esta primera novela?

-Basta que el personaje principal viva la homosexualidad para que revistas, colectivos, editoriales, y otros medios gais o próximos estén volcándose, y lo que es la sociedad convencional, mayoritaria, le esté haciendo un vacío bastante curioso. La gente que lee el libro lo disfruta y me demuestra que todavía quedan personas sin prejuicios, que son capaces de abrir un libro y juzgarlo al final. Yo he tratado de hacer un trabajo literario muy cuidado.


-¿Por qué publica en una editorial que trata de visualizar a través de la literatura la realidad homosexual?
-Porque las intentonas de sacar el libro en editoriales generalistas tropezaron con el silencio absoluto. Creo que la novela se merece una lectura, el juicio tiene que venir después. Durmió el sueño de los justos durante 3 o 4 años hasta que encontré respuesta en esta editorial.


-¿Ha contribuido la legalización de bodas de personas del mismo sexo para una percepción diferente de la homosexualidad?

-La sociedad actual aún no asume la homosexualidad. Digamos que se ha establecido como un tema que socialmente debe ser recibido con cautela, con una apariencia de que se asume, se comprende, pero que es falsa; el tema está ahí pero que no me salpique, hay que mantenerlo lejos del entorno. Me están sorprendiendo muchas reacciones que no esperaba de personas aparentemente progresistas.


-¿Hay riesgo de identificación autobiográfica?
-No es una novela para nada autobiográfica. Hay elementos de mi entorno, rostros, aromas, canciones, espacios, pero son pura ficción. Aquellos que se sienten a lo mejor un poco mosqueados por creer que se puede hablar de personas o de familias concretas deberían olvidarlo, porque no es así. Aunque haya muchas localizaciones compostelanas, y la familia del protagonista viva en La Rosaleda, eso no hace que ninguna de esas familias deba sentirse retratada, aunque a lo mejor sí todas deberían sentirse un poquito la familia Freyre.


-Usted ha ganado premios en gallego, ¿por qué cambia ahora de idioma?

-Yo soy gallego, la novela se desarrolla en Galicia, la mentalidad, las situaciones, la ciudad, el ambiente, los olores son totalmente compostelanos. Mi lengua natural es el gallego, pero esta vez decidí utilizar otra lengua que también considero propia y que es igualmente importante, creo que esa elección no debería justificar ninguna marginación.


-¿Tiene nuevos proyectos literarios?
-Trabajo en un cuento infantil ilustrado, que no tiene nada que ver con el tema, con la forma ni con el formato. Y en proyectos sobre el traje tradicional gallego y una colección de postales sobre Compostela.

> Elkarrizketa: José María Avilés > "UNA RESPUESTA PUNITIVA AL ACOSO ESCOLAR ES POR SI SOLA INSUFICIENTE"

  • José María Avilés · Psicólogo
  • “Una respuesta punitiva al acoso escolar es por sí sola insuficiente”
  • El País, 2007-12-12 # Y. Montero · San Sebastián

El psicólogo José María Avilés (Toledo, 1959), investigador de la Universidad de Valladolid y orientador escolar, participó recientemente en San Sebastián en el quinto congreso nacional de la Asociación Española para la Investigación y el Desarrollo de la Terapia Familiar, donde habló del acoso escolar.


Pregunta. ¿Han aumentado los casos de acoso escolar en los últimos años o es que ahora salen más a la luz?
Respuesta. Los estudios revelan que nos movemos en una horquilla parecida. Entre el 3% y el 6% de los escolares reconoce estar implicado en casos de maltrato como víctimas o agresores. No ha habido un aumento significativo, pero sí hay más sensibilidad sobre el tema.


P. ¿La situación resulta alarmante?

R. Antes no había tiempo, posibilidad o voluntad para abordar el bullying, pero en estos momentos es un tema educativamente importante. Preocuparse y ocuparse de él es un indicador de calidad, y es que va en contra de lo más íntimo de la propia educación, que es la dignidad de las personas.


P. ¿Por qué un niño se convierte en agresor?
R. No hay una sola causa y cada caso es particular. Podemos hablar de factores familiares, que tienen que ver con las pautas de interacción que los chicos aprenden en edades tempranas con sus padres, con la cantidad de cariño que reciben, perciben o dan. También influye el aprendizaje de límites.


P. ¿A qué se refiere?

R. A si existen límites o no para las situaciones de violencia en el contexto en el que vive el niño; a si las presencia o no, está acostumbrado a ellas, las ve naturales. Son importantes los métodos para afirmar la autoridad que ponen en marcha los padres. Si los padres pegan, si ejercen la violencia, los niños aprenden que esa es la manera en la que tienen que comportarse. Todos estos factores tienen que ver mucho con aprendizajes que luego se trasladan a otros contextos interrelacionales, como es el de iguales.


P. ¿Se dan factores que no tienen que ver con la familia?

R. Lógicamente, hay también factores individuales, variables biológicas y temperamentales y factores de tipo social. Tenemos que mirar mucho el contexto en el que vivimos, que nos habla de que no son los adolescentes los que inventan las pautas de interacción. Años atrás, cuando se valoraba a los personajes de éxito en el ámbito económico, se les llamaba ejecutivos agresivos.


P. ¿Cómo cree que hay que abordar el bullying?

R. Las medidas tienen que ser integrales e integradoras. Deben incorporar en la solución al máximo perfil de personajes y tener en cuenta que no es un fenómeno estrictamente escolar, sino que se da también fuera del centro.


P. ¿Los alumnos testigos de la agresión son fundamentales en la búsqueda de soluciones?
R. Quienes contemplan la situación y no hacen nada son los primeros que pueden hacer variar la situación. Cuantos más aliados tengamos entre ellos, mejor. Estaremos introduciendo soluciones salidas de los propios iguales, que, en vez de apoyar a los agresores, ayudan a las víctimas.


P. El trato a los agresores suele ser un punto conflictivo. ¿Por qué vía apuesta?

R. Tienen que ser parte de la solución. Una respuesta punitiva por sí sola no es suficiente. Las conductas no sólo se hacen variar a través del castigo. Tenemos que implicar al agresor en la restitución de la víctima y darle una salida digna. Y eso se hace en un contexto educativo.


P. ¿Qué papel juegan las nuevas tecnologías?
R. En cada momento se usan los métodos que hay, pero es verdad que tienen connotaciones algo peligrosas. Permiten al agresor actuar desde la distancia y el anonimato, lo cual apunta otro plus de perversión al asunto. Los colegios deberían establecer pautas de uso.

> Elkarrizketa: Emilce Dio Bleichmar > "LAS MUJERES SOPORTAN EL MALTRATO PORQUE SE SIENTEN CULPABLES"

  • Entrevista: Emilce Dio Bleichmar · Directora de Elipsis, de la Universidad Pontificia de Comillas
  • “Las mujeres soportan el maltrato porque se sienten culpables”
  • El País, 2007-12-11 # Joan Carles Ambrojo · Barcelona

¿Por qué muchas mujeres soportan el maltrato físico y psicológico de su compañero? ¿Por qué no denuncian antes? Y, si llegan a hacerlo, ¿por qué muchas veces se sienten culpables y retiran la denuncia? “La tradición de la superioridad masculina genera en la mujer la obligación de respetar la autoridad del padre o de la pareja. El riesgo, en caso de que ésta desobedezca, es la pérdida del amor, de la valoración de ser una buena esposa y madre”, explicó Emilce Dio Bleichmar, psicoanalista y directora de Elipsis, un grupo de estudios de la mujer de la Universidad Pontificia de Comillas (Madrid), durante una jornada organizada en Barcelona por el Colegio de Psicólogos de Cataluña.


El contexto cultural sienta las bases para que el maltrato se convierta en una trampa. La situación de hombres y mujeres respecto de la vida privada sigue propiciando una desigualdad de derechos: mientras que en los hombres la vida privada son derechos, en la mujer son deberes. En las mujeres, la vida privada coincide con el trabajo doméstico, de acuerdo con “un modelo y un ideal deseado: ser ama, dueña de algo, de su casa y de sus hijos”. Por eso, a diferencia de los hombres, las mujeres pueden encontrar incompatible una vida profesional exitosa con la vida personal, y por eso algunas se llegan a plantear abandonar su profesión por amor a su familia.


Sin embargo, según Emilce Dio, la carrera de cuidadora no tiene valoración social: no parece exigir grandes esfuerzos, ni preparación, ni cultura, no entra en ninguna categoría de trabajo, no genera remuneración ni derechos sociales. Las labores de cuidado son consideradas un instrumento para realizarse como persona, para confirmar su valía como mujer. “Pero el trabajo doméstico suele ser solitario, exige mucho tiempo, es rutinario, e impide tener una vida privada; es decir, un desarrollo personal”.


La mayoría de mujeres se enfrentan al reto de ser cuidadoras y de lograr un desarrollo individual al mismo tiempo. Esta dualidad implica diferentes grados de desequilibrio familiar que las llena de culpa y de sentimientos de estar en falta. Sufren por ello ansiedad, trastornos de pánico, crisis de angustia y depresión que las llevan a terapias psicológicas sin saber que la causa es la incapacidad de conciliar la vida pública y privada.


“Un hombre tuvo un grave problema mental que ponía en riesgo sus negocios y repercutía gravemente sobre su familia. Su esposa se separó para tratar de salvar a la familia”, cuenta Emilce Dio Bleichmar. “El hombre empeoró. Pese a la separación, ella lo mantenía y cuidaba, pero en un descuido él se suicidó. La sociedad y la familia culparon a la mujer de lo sucedido. A lo mejor si ella se hubiera quedado en casa, todo el mundo diría que es una excelente mujer”.


El narcisismo femenino se basa, según esta psicoanalista, en el modelo maternal del todo por amor. “Por eso las mujeres, en lugar de matar, sufren”. El masoquismo genera sufrimiento en la mujer, pero ofrece ganancias para su pareja. “Produce en ella sufrimientos extremos, complejos, porque siente que ha faltado al mandato de ser buena para él, se siente culpable por haber dejado de tolerar, de aguantar, y hasta se cree la causante del estallido de violencia”, sostiene Bleichmar.


Freud ya se hizo en 1924 esta pregunta sobre el masoquismo: ¿cómo es posible que aquello que resulta doloroso física o psicológicamente, que produce humillación, que priva de satisfacción, sea buscado activamente por una persona y encuentre en el sufrimiento precisamente la causa del placer?


En cambio, la violencia es fruto del narcisismo masculino. Ricardo asesinó a Svetlana después de que ésta le rechazara en el programa de televisión El diario de Patricia. No hay ninguna duda de que Ricardo se sintió en la televisión atacado en su narcisismo y no lo pudo tolerar.


¿Por qué aparentemente se ha agudizado la violencia? ¿Por qué cada año mueren más mujeres? “Es consecuencia de la ira individual y colectiva que sienten los hombres por la pérdida de poder”. Según Emilce Dio Bleichmar, la violencia es una herramienta para la dominación y el control.


Culpa y castigo por no cumplir el mandato del amor; podemos pensar que en el circuito infernal de la violencia de género llega un momento en el que la mujer está convencida de que provoca el maltrato que recibe. Al faltar al mandato moral, busca el sufrimiento, el autoperjuicio o la provocación del castigo. El sufrimiento alivia la culpa, ya que la mujer pasa a tener el mismo destino del hombre, de cuyo sufrimiento se siente responsable; él sufre, ella también, todo por amor.


Las mujeres maltratadas llegan a un estado de confusión emocional, de entumecimiento que condiciona su actitud. Se quejan, pero no se sienten víctimas. Dicen: “Yo tengo la culpa; voy a retirar la denuncia”.


Cuando una mujer consulta por maltrato, Bleichmar recomienda a los profesionales entrenarse en la escucha y evitar actitudes que puedan ser dañinas. En lugar de decirle “¿por qué no lo denuncias?”, “¿por qué vuelves con él?”, “¿por qué toleras ese trato?”, es mejor plantearle “¿qué sientes?”, “¿en qué crees que te puedo ayudar?”.


Una parte del tratamiento debe orientarse, según Bleichmar, a transformar ese estado de confusión y lograr que adquiera la categoría de víctima. Cuando una mujer puede sentir rabia, indignación y sentimiento de injusticia, se siente víctima. Los lazos del amor convierten fácilmente a la víctima en verdugo, porque se siente culpable. Sin embargo, reconocerse víctima es el paso previo a convertirse en superviviente. El problema es que muchas de las mujeres que sufren la violencia de género esconden el trauma por sentimientos de vergüenza, culpa e indignidad.

> Elkarrizketa: Mariela Castro > "LA HOMOFOBIA ES UNA ENFERMEDAD"

  • Mariela Castro: «La homofobia es una enfermedad»
  • AG Magazine, 2007-12-09 # Fragmento de la entrevista realizada por Bruno Bimbi publicada en Revista Veintitrés

Mariela Castro es la hija del presidente de Cuba, Raúl Castro. Su madre, Vilma Espín, presidió la Federación de Mujeres Cubanas. Desde hace varios años, esta joven psicóloga con estudios de pedagoga dirige el Centro Nacional de Educación Sexual, desde donde ha abogado por los derechos de las personas homosexuales y transexuales. En esta entrevista con Veintitrés, habla de algunos de los proyectos que el gobierno socialista ha enviado al Parlamento: matrimonio gay y ley de identidad de género.


– ¿Qué es el Centro Nacional de Educación Sexual?

– Es un centro docente e investigativo que coordina el Programa Nacional de Educación Sexual. Desde la década del `90 logramos tener educación sexual en la escuela, pero sabemos que es un tema de todos, no sólo de la escuela o la familia. Tenemos programas con el Ministerio de Salud Pública, un área de investigaciones científicas y políticas sociales con relación a la sexualidad. Tenemos cursos de posgrado, diplomados y maestrías, que realizamos con la Universidad Médica de La Habana, y desarrollamos estrategias educativas a través de los medios de comunicación. También editamos una revista, un sitio web y una sección especial en el periódico Juventud Rebelde —diario de mayor tirada en el país— donde salen todos los sábados artículos sobre sexualidad. Tenemos áreas de trabajo comunitario y un área de medicina sexual y orientación psicológica.


– En los primeros años de la Revolución hubo mucha represión contra los homosexuales, sobre todo a través de las Unidades Militares de Apoyo a la Producción. ¿Por qué pasó todo eso?
– Se estaba haciendo una Revolución y se empezaba casi de cero a fundar la Nación. Había que empezar por alfabetizar, ya que imagínate tú qué nivel cultural había. Hubo un primer período dominado por pensamientos estalinistas, por un socialismo muy esquemático y dogmático, con contradicciones que han existido en todos los procesos revolucionarios. En la década del `60 se estaba creando el Ejército, y se formaron las Unidades Militares de Apoyo a la Producción con jóvenes, campesinos y obreros que necesitaban una calificación para acceder a empleos mejor remunerados. Ese era el objetivo, pero estaban los que pensaban que había que recoger a los de pelo largo, a los homosexuales, a los religiosos, para «reformarlos», porque el trabajo «los endurecía y los hacía hombres». Tenían ese pensamiento tan simple, tan vulgar, y fue así que en algunas de estas unidades militares hubo un pelotón de los homosexuales, otro de los religiosos, etc. Hubo humillaciones, y eso estuvo muy mal. Es muy bueno que estemos discutiendo en Cuba sobre estas cosas, porque hay que aprender de la historia para que no se repitan los disparates que en aquel tiempo se hicieron.


– ¿Y cómo se llegó a entender que eran disparates?

– Al mismo tiempo que pasaban cosas muy lindas y muy revolucionarias, también pasaban estas cosas espantosas, que pasaron en el mundo, sólo que no trascendieron como las de Cuba, porque se quería desacreditar a la Revolución. La Federación de Mujeres Cubanas —y mi mamá principalmente— estuvo en contra de todo eso, y ellas fueron las que presionaron y consiguieron que en el Código Penal —heredado de España— se eliminara la homosexualidad como delito. Ahora se están haciendo modificaciones en el Código de Familia, que incluyen aspectos explícitos de la orientación sexual y la identidad de género.


– ¿Cómo influyó la película «Fresa y Chocolate»?
– Esa película fue muy útil. La gente la fue a ver a los cines y se debatía. Me cuenta Senel Paz, el guionista, que se hicieron debates en unidades militares y hubo un diálogo muy interesante. Se demoraron unos añitos en ponerla en televisión, pero al final la pusieron. Yo pienso que fue muy valiosa y todavía está dando trabajo en cuanto a pensamiento y reflexión.


– ¿Los medios de comunicación pueden ayudar a derribar prejuicios?

Sí, por eso nosotros hemos ido abriendo un caminito en la televisión. Una vez me preguntaron en un programa: «¿La homosexualidad es una enfermedad?», y yo respondí: «No, lo que es una enfermedad es la homofobia. Las fobias son trastornos que necesitan terapia». Pero había que remar contra un criterio médico que había en esa época. Se hablaba en el mundo de terapias para revertir la homosexualidad, y mi mamá decía que no había fundamento científico y que le parecía una barbaridad. Desde la Federación de Mujeres Cubanas enfrentaron eso, y el hecho de que luego la OMS y la Asociación Americana de Psiquiatría hayan dicho que la homosexualidad no era una enfermedad nos ayudó mucho. Nosotros trabajamos principalmente en las transformaciones de la subjetividad, y ganamos mucho tiempo con los medios, sobre todo con las novelas. Hace poco, una compañera asesoró a los guionistas de una telenovela que habló de la bisexualidad. No fue una obra de arte, pero funcionó.

– En Argentina se está empezando a debatir la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo. ¿Eso es posible en Cuba?
– Nosotros estamos proponiendo un cambio en el Código de Familia, para que las parejas homosexuales, al legalizarse, tengan los mismos derechos personales y patrimoniales que las parejas heterosexuales, incluyendo la adopción. Hemos planteado el término «unión legalizada» —que en la práctica será lo mismo que el matrimonio— porque para que se llame matrimonio deberíamos hacer una reforma de la Constitución, y eso retrasaría las cosas.


– ¿El proyecto cuenta con el respaldo del Gobierno?
– Sí, del gobierno y del Partido. Nos han pedido hacer un trabajo educativo previo, para que cuando se discuta en el Parlamento sea más fácil aprobarlo.


– ¿Cómo es el proceso parlamentario?

– El Parlamento funciona todo el tiempo y tiene comisiones permanentes. Ya nos reunimos con tres comisiones y nos fue muy bien. El proyecto se va a aprobar.


– Con relación a las travestis y transexuales, ¿cómo es el proyecto de ley de identidad de género?
– Hay una resolución del Ministerio de Salud Pública que establece la atención integral a personas transexuales, incluyendo la reasignación quirúrgica de género. Ahora presentamos un proyecto de ley de identidad de género y ya hemos hablado en las comisiones del parlamento.


– ¿Esta ley permitirá los cambios de documentos de las personas trans?

– Exactamente. Y eso sería independiente de que te operes o no te operes. La operación está contemplada, si la persona la desea, y en Cuba todo es salud pública, así que la cubre el Estado.


– Luego de aquella historia de discriminación, ¿Cuba podría adelantarse a otros países latinoamericanos en el reconocimiento de los derechos de las personas homosexuales y transexuales?
– Si el Parlamento aprueba pronto las leyes, así será. Vamos a ver cuánto se demora. Yo lo que sé es que se van a aprobar.

> Elkarrizketa: Mariela Castro > CUBA: DIVERSIDAD SEXUAL CONTRA VIENTO Y MAREA

  • Cuba: Diversidad sexual contra viento y marea
  • IPS, 2007-12-08 # Dalia Acosta · La Habana, Cuba

La sexóloga Mariela Castro asombró al mundo este año, y a no pocos en Cuba, cuando anunció una propuesta de reforma legal en esta isla caribeña de régimen socialista que incluía el reconocimiento pleno de los derechos de gays, lesbianas, transexuales, travestis y transgéneros.


Directora del Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex) y promotora desde 2004 de una estrategia de sensibilización hacia la diversidad sexual, Castro debe de ser una de las pocas personas en América Latina y el Caribe que impulsa una campaña de tal magnitud desde una institución estatal.


En conjunto, las diferentes propuestas incluyen la no discriminación por orientación sexual e identidad de género, el reconocimiento de las uniones de hecho entre las personas del mismo sexo, el derecho a adopción de las parejas homosexuales y la responsabilidad de la familia y la sociedad con transexuales, travestis y transgéneros.


Entrevistada por IPS, esta sobrina del líder Fidel Castro e hija del presidente en funciones Raúl Castro, aseguró que, si bien el tratamiento legal no implicará automáticamente un cambio social de actitudes, sentará las bases para ese cambio y para avanzar hacia la garantía de derechos desde las instituciones.


IPS: –¿En qué estado se encuentra la propuesta?
Mariela Castro: –Tenemos tres propuestas. La primera es una resolución del Ministerio de Salud Pública que implementa la atención integral a las personas transexuales, incluida la creación de una unidad asistencial para garantizar desde el diagnóstico y el tratamiento hormonal hasta la operación (de readecuación sexual) y el proceso postoperatorio.


La segunda es la inclusión de la orientación sexual y la identidad de género en una reforma del Código de Familia de 1975 y los cambios necesarios en otros cuerpos legales. Por ejemplo, el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social requeriría una resolución específica para garantizar el empleo a travestis o transexuales, cosa que a veces es bastante difícil.


Y, por último, estamos preparando los argumentos para una propuesta legal sobre identidad de género que, entre otros aspectos, incluye que un transexual no tiene necesariamente que operarse para obtener su cambio de identidad.


–El proyecto de reforma al Código de Familia estaba en manos del Buró Político del gobernante Partido Comunista en junio. ¿En qué estado está ahora?
–Está en proceso de consulta. La orientación que recibimos del partido es que ganáramos tiempo en educar antes de que las propuestas lleguen a la población. Por eso estamos en este momento centrándonos en una estrategia educativa a través de los medios de comunicación.


–¿La orientación de preparar a la población es una señal positiva?
–Es favorable. Al parecer, se ha entendido la importancia de la propuesta, pero también se entiende que la población merece ser informada para que no se sienta transgredida.


–¿Llegará al parlamento en la sesión ordinaria de este mes de diciembre o habrá que esperar al próximo año?
–Todavía es muy pronto. Quién sabe si para julio de 2008. Me gustaría que fuera así y por eso estamos preparando condiciones para trabajar rápida e intensamente con la población en los temas de identidad de género y orientación sexual.


–¿Se han mantenido los mecanismos de discusión con diferentes sectores?
–Hemos realizado seminarios en varias direcciones del Ministerio del Interior, especialmente con la policía, en la Escuela Superior del Partido Comunista, con dirigentes municipales del partido y con tres comisiones permanentes del parlamento. Logramos que cuando llegan transexuales cubanos que han salido al exterior y se han operado, puedan ir a un tribunal municipal donde se les hace el procedimiento de cambio de identidad. También esperamos la firma de un convenio que incluye la preparación de abogados para la defensa adecuada de estas personas, de gays y lesbianas.


–¿Se está tratando la situación de los transexuales que pueden ser sancionados por la ley y llevados a prisión?
–Se necesitan modificaciones del Código Penal y del reglamento de prisiones. Hasta ahora, después de los seminarios que impartimos en prisiones, cuando han tenido un recluso transexual no lo ponen ni con la población penal femenina ni masculina, sino en un área que no les cree conflictos. Ahora hay una reclusa transexual. Biológicamente es hombre, pero ella es mujer. Está en la cárcel de mujeres, en el área del hospital, y se le ha garantizado que asista a su consulta habitual en el Cenesex.


Algo que quisiéramos proponer también al Ministerio del Interior es la creación del pabellón conyugal en las cárceles para parejas homosexuales. Me parece una fuerte discriminación que estas personas no tengan un lugar donde encontrarse en la intimidad.


–Otro sector muy sensible, pero tan esencial como los medios de comunicación, es el de educación. No sólo por la manera en que la educación influye en las personas desde la infancia, sino por la discriminación que puede llegarse a vivir en la escuela. ¿Se ha logrado algún acuerdo de trabajo?
–Tanto el Ministerio de Educación Superior como el Ministerio de Educación están incluidos en la estrategia, pero hemos logrado muy poco. Ahí, además, hay un problema muy grave con los transgéneros que no terminan la escuela. Como sus modales y actitudes están relacionados con su identidad de género, que no es el sexo con el que la gente los identifica, son muy vulnerables a la burla y al rechazo.


Y por ahí pasan también los temas de la orientación sexual. Hay muchos prejuicios para abordar estos problemas en la educación. En algún momento más oportuno, tendremos que hacer una propuesta de resolución específica para este sector y, por supuesto, preparación del personal.


–La ausencia de información en los medios de comunicación cubanos sobre la diversidad sexual ha contribuido al desconocimiento y, por ende, a los prejuicios. ¿Cómo definiría la situación actual?
–Los medios se están acercando a hablar del asunto, pero todavía tímidamente. Están perdiendo el miedo a abordar estas cosas que evidentemente no dominan. Nosotros estamos dispuestos a brindar asesoría, estamos proponiendo telenovelas, radionovelas, documentales y películas. Hay que buscar distintas vías de visibilizar e ir esclareciendo.


Estoy segura de que en la medida en que se vaya hablando más de estos temas y la ley los ampare, los organismos también serán más flexibles. Todo poquito a poco.


–Este año estalló espontáneamente un debate sobre el llamado “quinquenio gris” en la política cultural cubana. Pero hay otros problemas que se arrastran del pasado, como la reclusión de homosexuales en las llamadas unidades militares de apoyo a la producción, en los años 60, o la penalización de actitudes homosexuales. ¿Cree que sería tiempo de ir hablando más claramente, más racionalmente, de estos temas?
–Es muy saludable hablar de lo que ha pasado y de por qué pasó. Creo que ya se considera un error, pero hay que analizarlo. Como los seres humanos, las instituciones también cometen errores y tienen que ser capaces de reconocerlos, ver qué se va a hacer para que no se repitan, qué leyes establecer, qué valores instituir.


Reconocer errores es doloroso, sobre todo cuando chocan con la ideología revolucionaria. Los errores de Cuba fueron muy similares a los que se cometieron y todavía se siguen cometiendo en muchos países. Aquí pasaba lo mismo que en otros lugares. Trascendió mucho más porque se esperaba que una revolución socialista, por la emancipación del ser humano, no pudiera cometer esos errores.


Una ideología revolucionaria debe ser verdaderamente revolucionaria, no en unos aspectos sí y en otros no, pero también la ideología de esa época estaba muy permeada de homofobia y de prejuicios. Los partidos comunistas eran muy homofóbicos. Ahora están teniendo actitudes más inclusivas. Por suerte han aprendido y se han dado cuenta de esas y de muchas otras cosas más.


Parece que el Partido Comunista de Cuba también está procesando todo esto, entendiéndolo, está en un proceso de aprendizaje también en ese aspecto. Y nosotros lo que estamos haciendo es facilitar esos procesos de aprendizaje.


Pero no se debe asumir una actitud de búsqueda de culpables. Lo que hay que hacer es sacar aprendizaje y tomar medidas para avanzar como sociedad.

> Elkarrizketa: Empar Pineda > "NOS INVISIBILIZAN PORQUE SE CREE QUE LAS MUJERES SOMOS ASEXUALES"

  • Empar Pineda: «Nos invisibilizan porque se cree que las mujeres somos asexuales»
  • Nacida en Hernani, reside desde hace décadas fuera de Euskal Herria, primero en Barcelona y actualmente en Madrid. Es una referente en el movimiento feminista y el colectivo de lesbianas. Precisamente, fundó el Colectivo de Feministas Lesbianas de Madrid y es autora de diversas publicaciones. Hoy inaugurará en el Teatro Victoria Eugenia las III Jornadas de Políticas Lésbicas.
  • Gara, 207-12-06 # Maider Eizmendi

«Los caminos del empoderamiento de las lesbianas». Ése es el título de la ponencia que ofrecerá hoy Empar Pineda para inaugurar las jornadas organizadas por la Federación Estatal de Gays, Lesbianas, Transexuales y Bisexuales. Explica que el empoderamiento es «el proceso por el cual las personas, en este caso las lesbianas, vamos ganando en confianza y tomando conciencia de que nuestro deseo sexual es legítimo y placentero, lo que nos permite avanzar en la posibilidad de realizar propuestas, exigir revindicaciones», es decir, ganar poder.


Según han insistido desde los colectivos de lesbianas, uno de sus mayores problemas es la invisibilidad.

Es verdad que en relación a los gays, las lesbiana tenemos un déficit de visibilidad social tremendo y esto se manifiesta en todos los ámbitos. Por ejemplo, hay muchos más gays en el teatro, en el cine, en la televisión o en el mundo de la política. Ellos son mucho más visibles que nosotras y no es porque seamos menos; el problema es que a las lesbianas todavía hoy, a pesar de los avances que se han logrado en el reconocimiento social de la orientación lésbica, nos da bastante miedo lo que se suele decir `salir del armario’.


¿A qué se debe esta diferencia entre hombres y mujeres?
Se debe a un conjunto de factores. Por un lado, a los hombres, aunque sea llamándoles `maricones’, siempre se les ha considerado seres sexuales. En el caso de las lesbianas circula la idea de que a las mujeres lo que más nos va, más que el sexo, es la ternura, el cariño, las caricias, la entrega, la devoción… Como si a las mujeres no nos fuera el sexo. Por otra parte, también pesan esas ideas de la época del franquismo de que la sexualidad de la mujer tenía que estar exclusivamente orientada a satisfacer los deseos sexuales del varón, a procrear…
Se ha roto con ese mundo de ideas carcas, tradicionales y machistas, pero aun así, todavía si una pareja de lesbianas pasea por la calle y se da un beso o se abraza muy poca gente piensa que son lesbianas; `las mujeres que son tan tiernas y cariñosas’, piensan. Si vives con tu pareja tampoco pasa nada, porque piensan que `qué bien se llevan estas amigas’. En cambio, ante dos hombres que se besan por la calle apenas se duda de que son pareja. Esto supone que a corto plazo tenemos más ventaja, porque podemos hacer nuestra vida sin que se metan con nosotras, pero es a costa de negar nuestra existencia. El problema es que si no rompemos con esas `ventajillas’, efectivamente seremos mucho menos visibles.


T
ambién hay otros factores que dificultan la visibilización de las lesbianas, como es el factor económico. Numerosos informes han señalado que la media del salario de las mujeres en comparación con la de los hombres está un 30% por debajo. La situación económica de las lesbianas en conjunto no es tan buena como la de los gays y, por lo tanto, tienen más miedo de que las echen del trabajo si reconocen abiertamente su sexualidad.


Por último, hay otro factor que no se ha tenido en consideración y que también es importante: nosotras solemos tener una dependencia afectiva hacia el padre y la madre muy fuerte, de manera que nos angustia más disgustarles. Muchas veces es mayor el miedo que tenemos interiorizado, el miedo a cómo van a reaccionar si se lo digo. Yo animo a todo el mundo a que comience a acabar con la invisibilidad en el entorno familiar, en el trabajo, en el centro de estudios…


Esa visibilización quizás sea la herramienta para que ese miedo al que aludía desaparezca.
Es así. Cuando una persona reconoce públicamente su sexualidad, no sólo se consigue una satisfacción personal, sino que socialmente ganamos todas. Además, la importancia que tienen los pasos que vayamos dando cada una de nosotras se refuerza con la pertenencia a los diversos colectivos.


Hablando de esos colectivos. Han hecho una gran labor y, gracias a ellos, la situación de los homosexuales ha avanzado, ¿no es así?
Sí, por su puesto. Desde la muerte de Franco hasta ahora los cambios han sido tremendos y, sobre todo, en la última época a nivel legislativo. Todo ello ha ido precedido por una continuada lucha de lesbianas y gays, para que la sociedad fuera cambiando en materia sexual y no viera sólo la heterosexualidad. Los cambios han sido muy grandes pero todavía nos queda mucho por conseguir. Por ejemplo, tenemos una ley de matrimonio, pero no hay por qué obligar a los gays y lesbianas a que tengan que casarse vía matrimonial. ¿Por qué no se impulsa una ley de parejas de hecho de ámbito estatal, por supuesto, con la posibilidad de adopción, para todas aquellas personas que quieran legalizar su situación y encontrarse cómodas socialmente, pero sin tener que casarse?


Por otro lado, necesitamos que haya muchos más recursos públicos para combatir las manifestaciones de homofobia y lesbofobia; ese miedo que tiene alguna gente hacia lo distinto y que se traduce en muchos casos en agresiones. Ese cambio hay que impulsarlo desde la escuela, donde hay que ofrecer una visión de las sexualidad que no sea sesgada, como la actual, y que recoja todas las variantes.


Habla de variedad, pero ¿no es cierto que se tiende a homogeneizar el colectivo de lesbianas?
Lo que tenemos en común es que sentimos deseo sexual por otras mujeres. Entre nosotras hay de todo y esa idea hay que difundirla, porque de esa manera se va a romper con esos estereotipos que trasmiten que todas somos unas `marimachos’.