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> Iritzia: Joxerra Bustillo Kastrexana > CUANDO GANEMOS LE PONEMOS NOMBRE

  • Cuando ganemos le ponemos nombre
  • Noticias de Gipuzkoa, 2007-12-28 # Joxerra Bustillo Kastrexana · Periodista

El cambio de nombre de la selección vasca de fútbol ha creado una cierta polémica, debido sobre todo a las fuertes críticas lanzadas por representantes del jelkidismo, como el propio Iñiko Urkullu, presidente del PNV, el senador Iñaki Anasagasti o el historiador Koldo San Sebastián. Se trata de un capítulo más de nuestras disgresiones gramaticales, tan denostadas con razón por Jorge Oteiza, y que periódicamente surgen en nuestro escenario político y mediático. En vez de ir al meollo de la cuestión, acostumbramos a detenernos en los detalles, estrategia que tan sólo puede acarrear retrasos, aplazamientos y, en definitiva, impotencias varias.


Hay multitud de ejemplos al respecto. ¿Escribimos Villabona o Billabona? ¿Cuáles son los límites territoriales de Euskal Herria? ¿Forman parte de esos límites Castro Urdiales y Miranda de Ebro? ¿Y San Vicente de la Sonsierra? ¿Es literatura vasca la escrita en castellano o francés por autores nacidos en nuestros territorios? ¿Puede jugar en el Athletic el nieto de un emigrante navarro en Idaho que se apellida Etcheverry? ¿Euskal Herria o Euskal Hiria? ¿Eusko Gudariak o Gernikako Arbola?


En nuestro habitual y agotador desencuentro, los vascos no nos ponemos de acuerdo ni en el nombre de nuestra nación. Hay propuestas para todos los gustos, desde Euskadi-Euzkadi, hasta Euskal Herria, pasando por Baskonia, República de Navarra, Federación Vasco-Navarra o Waskonia, sin olvidar los de País Vasco-Pays Basque, Vascongadas o Tierras Vascas. Como tampoco nos ponemos de acuerdo en su dimensión territorial, ni en el modo de articular el territorio, ni en las infraestructuras esenciales necesarias, ni en prácticamente nada. Es más, el euskara, eje simbólico y mítico de este país, no se ha librado de las pugnas y también ha sido a menudo motivo de confrontación, a veces muy seria, como a la hora de su unificación, recordemos la famosa “guerra de la hache”, o las disputas sobre la conveniencia de utilizar o no los euskalkis. Por lo tanto, y sabiendo lo difícil que resulta alcanzar unos consensos mínimos, considero que es hora de realizar esfuerzos en ese sentido. De no ser así, las guerras banderizas, los conflictos intestinos, acabarán por destrozar el país.


El caso de la selección de fútbol es, en ese sentido, clamoroso. Dudo muchísimo que pueda lograrse su reconocimiento internacional sin una previa soberanía mínima, de la que hoy carecemos. En eso creo que estaremos de acuerdo. Conviene no repatirse el oso antes de cazarlo. Por lo tanto, si queremos disponer de una representación deportiva propia en el ámbito internacional tenemos que pelear por la soberanía nacional. Así de claro. No puede haber atajos en la defensa de los derechos nacionales de un pueblo y el tener selecciones propias forma parte sustancial de la lista de esos derechos.


Otra cosa es que, mientras se consigue ese objetivo central, se den pasos en la reivindicación jugando partidos amistosos, sin validez oficial. El efecto que se genera con esos encuentros es muy positivo y no hay razones para renunciar a seguir haciéndolos. Sumar fuerzas en torno a los símbolos nacionales siempre tiene que figurar en la cuenta del haber.


En el caso del nombre a dar a la selección, se podría optar por Euskadi, Euskal Herria, Baskonia o Nafarroa, pero en estos momentos se trata de un debate totalmente estéril. Lo principal, lo decisivo, es conquistar esa soberanía que nos permita disponer de presencia en todos los eventos internacionales, no sólo en los deportivos. Conformarnos con un par de partidos de fútbol al año con nuestra selección se me antoja como una postura acomodaticia. Un mero intento de contentar malas conciencias.


En esta cuestión lo que está en juego no es solamente la decantación por un nombre u otro, todos ellos legítimos, sino la consistencia de una reclamación fuertemente sentida en nuestro pueblo y que trasciende los límites de la frontera sicológica entre abertzales y constitucionalistas, agrupando tras de sí a una gran mayoría de la ciudadanía. Por consiguiente, dejemos a un lado falsas polémicas sobre una u otra denominación y cuando ganemos, en la batalla política y en el campo de fútbol, ya habrá tiempo de ponerle a la selección el nombre que concite un mayor número de adhesiones.

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> Elkarrizketa; Gabriel Inclán > "PARA REALIZAR LA REASIGNACION DE SEXO A LOS TRANSEXUALES HACE FALTA UNA MASA CRITICA"

  • Gabriel Inclán, Consejero de Sanidad
  • “Los sindicatos deben reflexionar y ver las condiciones laborales en otras comunidades y en la sanidad privada”
  • “Para realizar la reasignación de sexo a los transexuales hace falta una masa crítica”
  • Noticias de Gipuzkoa, 2007-02-27 # Carlos Mtz. Orduna

A Gabriel Inclán se le acumula el trabajo. Multitud de proyectos para Osakidetza sobre su mesa, un “ambicioso” plan de infraestructuras y, de fondo, un conflicto abierto con los sindicatos que ya ha provocado dos jornadas de huelga parcial y unas movilizaciones que se prolongarán en enero.

[…]


El Consejo interterritorial de Salud aprobó este mes la inclusión de unidades de referencia para la atención quirúrgica, psiquiátrica y psicológica a las personas transexuales en el sistema nacional. ¿Cuándo será posible la reasignación de sexo en el marco de la sanidad pública en Euskadi?

No es un concepto de país u organización, sino de personas afectadas y necesidad real por volumen. Tenemos excelentes cirujanos, pero hace falta una masa crítica para llevarlo a cabo. En este momento, en Euskadi, no es necesario dar este paso porque no hay volumen de pacientes.


Este mes también presentó la vacuna contra el virus del papiloma humano.

Desde el punto de vista de la medicina es muy importante. Es la primera vez que hay una vacuna de estas características porque sus efectos se verán en el largo plazo. Siendo eficaz al 70% en los tumores de cérvix es importante incorporarlo.

> Berria: Indarkeria > EL ACUSADO DE MATAR A BEGOÑA BOHOYO LO NIEGA Y DICE QUE "SE CAYO POR LA ESCALERA"

  • El acusado de matar a Begoña Bohoyo lo niega y dice que “se cayó por la escalera”
  • Asegura que nunca la agredió y que las denuncias anteriores eran “falsas”. La Fiscalía mantiene la petición de 19 años de cárcel en el inicio del juicio, celebrado ayer en la Audiencia Nacional
  • Noticias de Gipuzkoa, 2007-12-18

El acusado de matar a la pasaitarra Begoña Bohoyo en enero de 2006 a causa de las palizas que presuntamente le propinó tras encerrarla durante tres días en el domicilio de ambos en Hendaia, Patxi Xabier Aramburu, negó ayer los hechos que se le imputan en el inicio del juicio que se está llevando a cabo en la Audiencia Nacional de Madrid.


En ese sentido, declaró que las lesiones que presentaba su pareja tras su muerte se debían a “una caída por las escaleras y un accidente con la moto”. También relató que en el momento del suceso se llevaba bien con la víctima, que nunca la agredió o amenazó y que las denuncias anteriores que tenía por malos tratos eran “falsas”.


El detenido, de 41 años y natural de Donostia, realizó estas declaraciones en una primera jornada en la que la Fiscalía elevó a definitiva su petición de 19 años y medio de cárcel. El fiscal solicitó, en concreto, 14 años por un delito de homicidio y otros cinco años y seis meses por detención ilegal. La vista se celebró en la Audiencia Nacional, al tratarse de un presunto delito cometido por un ciudadano español en el extranjero y haber sido denunciados los hechos en el Estado.


Aramburu negó en todo momento haber cometido los delitos de detención ilegal y homicidio y contestó tanto a las preguntas de su abogado y las del Ministerio Fiscal como a las que le formularon la acusación popular y particular personadas en la causa. El acusado comenzó reconociendo haber tenido problemas con el alcohol, pero añadió que es una adicción que compartía con su pareja.


De este modo explicó las lesiones que terminaron causando la muerte a María Begoña Bohoyo ya que, según dijo, se produjeron después de que su pareja bebiera grandes cantidades de alcohol y, en consecuencia, incurriera en una crisis nerviosa que le llevó a destrozar parte del inmobiliario de la casa y a caerse después por las escaleras del domicilio.


Aseguró, además, que esta recaída -la mujer había recibido asistencia médica para curar su adicción al alcohol y llevaba ocho meses sin beber- estuvo motivada por el despido de su puesto de trabajo. Según Aramburu, María Begoña llegó a agarrar un martillo en plena crisis nerviosa, por lo que tuvo que forcejear con ella para arrebatárselo y posteriormente llevarse a otro piso de la casa a la hija de ambos, que en ese momento tan sólo tenía un año de edad.


“Si fuera culpable, lo diría pero no es así, era el amor de mi vida”, insistió el acusado, quien negó también haberla retenido en el domicilio durante tres días. “Podría haber salido de la casa cuando hubiese querido porque vivíamos en un bajo y yo no estaba todo el rato en casa”, explicó.


La Fiscalía, por contra, considera acreditado que el acusado golpeó brutalmente a la mujer y la empujó contra una ventana que se rompió, lo que le provocó cortes en la cara. Posteriormente, según su versión, la retuvo durante tres días en la vivienda que compartían, periodo durante el cual impidió que fuera atendida por sus lesiones y continuó maltratándola, si bien ésta pudo finalmente escapar de su domicilio.


Pocos días después murió debido a un shock séptico generalizado y un fracaso multiorgánico a consecuencia de las agresiones sufridas. Presentaba importantes lesiones en un pulmón, órganos internos y rotura de tres costillas.


Los agentes de la Ertzaintza que le tomaron declaración en el hospital señalaron ayer que tenía dificultades para hablar a causa de sus lesiones, que les dijo que su pareja la había tenido retenida durante tres días, pero que no iba a identificarle para que no pudieran localizarle, porque, según les indicó, le quería mucho. Uno de los agentes que intervino en la causa relató cómo la víctima pidió a sus familiares que no denunciasen a Aramburu porque, según decía, “todavía estaba enamorada de él”.


Sus hermanas, por su parte, describieron la relación sentimental de la pareja como “tormentosa” y aseguraron que ella no las llamó antes “porque él la había amenazado con llevarse a la niña”. Asimismo, indicaron que les contó que “se había vuelto loco, la había encerrado y que rompió sus botas de tanto pegarla”.


El testigo de la defensa, Juan María Iragorri, amigo de la fallecida y ex toxicómano, que coincidió en la cárcel con el acusado, explicó que quedó con la víctima el 27 y 28 de diciembre de 2005 en Irun para comprar cocaína, y ella le dijo que “no estaba tan mal” del golpe que se había dado cayendo por las escaleras. Los informes de los peritos de toxicología concluyeron que la fallecida era una “consumidora habitual de cocaína y cannabis”.


Mientras, los peritos médicos determinaron que la lesión del costado es “compatible con la huella de un zapato” y consideraron que es más lógico pensar en traumatismos múltiples provocados por lesiones que en una caída por las escaleras porque éstas “tendrían que ser larguísimas para producir golpes en tantas partes del cuerpo”.

> Berria: Trans > PAIS VASCO: EL HOSPITAL DE CRUCES CENTRALIZARA LA ATENCION A PERSONAS TRANSEXUALES

  • Cruces centralizará la atención a personas transexuales
  • La unidad contará con un equipo multidisciplinar
  • Osakidetza derivará las operaciones de reasignación de sexo a otros centros de referencia
  • Noticias de Gipuzkoa, 2007-12-17 # Nekane Lauzirika · Bilbao


Al acabar la carrera de Biología, Jon Fernández decidió “salir del armario” y vivir su transexualidad con la mayor naturalidad del mundo. Fue entonces cuando acudió a su médico de cabecera para interesarse por las prestaciones sanitarias que Osakidetza ofrecía a este colectivo de personas. En ese momento comenzó su peregrinaje por los distintos servicios (psiquiatría, psicología, endocrinología…). “Lo frustrante fue comprobar que, aunque se daban los tratamientos de hormonas y también apoyo psicológico y psiquiátrico, no existía un protocolo de orientación y diagnóstico terapéutico; no había interconexión entre los especialistas”, recuerda.


Para evitar estas situaciones, Osakidetza ultima la puesta en marcha de la unidad centralizada de diagnóstico y orientación terapéutica para transexuales en el Hospital de Cruces, que será referente para toda la CAV. Un equipo multidisciplinar orientará desde el principio a los hombres y mujeres transexuales que acudan a recibir terapias o pidan información. Aunque con esta medida ampliará el catálogo de prestaciones para este colectivo, no se hará cargo de las operaciones de reasignación de sexo.


Sanidad alega que la unidad interdisciplinar de género, que aglutinará a especialistas en sexología, psicología, psiquiatría, logopedas, endocrinología y cirugía, no realizará intervenciones de reasignación de sexo porque la demanda de pacientes, en torno al 30%, no justifica su implantación. Si un transexual necesita ser intervenido, podrá hacerlo a través de los acuerdos que Osakidetza mantiene con los dos centros con mayor experiencia del Estado.


El colectivo de hombres y mujeres transexuales del País Vasco ya ha mostrado su decepción por que Sanidad no haya dado un paso adelante, ya que consideran que la solución no es derivar a los pacientes a la unidad Carlos Haya de Málaga, por ejemplo.


En el camino de normalizar la atención que reciben los transexuales vascos, se enmarca el “Manual de Buenas Prácticas” dirigido a este colectivo. El documento, que ha sido elaborado por Jon Fernández y la psicóloga de Aldarte Inmaculada, es pionero en el Estado. Está dirigido a los agentes sociales con el objetivo de proporcionarles recursos para que los transexuales sean atendidos correctamente. “Es necesario reconocer que se han dado muchos avances, pero todavía queda mucho por hacer, ya que la transexualidad sigue siendo un estigma de cara a la sociedad y una desgracia a nivel familiar”, subraya esta psicóloga a quien no se le borra de la mente las palabras de una madre a su hijo: “Prefiero que mi hijo sea drogadicto a que sea transexual”.

> Iritzia: Endika Zapirain > LA MUJER, ANTE LA ENCRUCIJADA DE LA VIOLENCIA

  • La mujer, ante la encrucijada de la violencia
  • Noticias de Gipuzkoa, 2007-12-17 # Endika Zapirain

El día 25 de noviembre se celebró el “Día internacional para la eliminación de la violencia contra las mujeres” que fue declarado por Naciones Unidas en 1999. Fue designado el día 25 de noviembre, en memoria del ase-sinato de tres activistas políticas, luchadoras contra la dictadura de Trujillo. Tres hermanas de 25, 34 y 36 años, que habían sido varias veces encarceladas. Finalmente el 25 de noviembre de 1960 fueron asesina-das por la policía secreta del dictador Trujillo, mientras sus maridos permanecían encarcelados. Este hecho conmocionó e impactó a la sociedad dominicana, que emprendió una lucha intensa, contra Trujillo y su régimen. Fue asesinado en 1961. Poco después cayó el régimen. Traigo a colación este hecho, porque de él se desprenden, aspectos de interés: a) se confirma, una vez más, que David puede vencer a Goliat, aunque éste sea muy grande. El entramado de la dictadura de Trujillo, con la ayuda del coloso de EEUU, fue impresionante, pero cayó. b) La mujer ha sido desde hace mucho tiempo y sigue siendo, muy importante en las luchas sociales y políticas. c) Las hermanas Mirabal, asesinadas por Trujillo, no lo fueron en calidad de mujeres, sino, de eficaces y tenaces activistas sociales y políticas, constituyendo un peligro para el régimen dictatorial y corrupto que imperaba en la República Dominicana.


La actividad que se desarrolla en torno al día designado, es importante para concienciar a la sociedad del drama específico que la mujer y sus allegados sufren por causa de la violencia y especialmente para las propias mujeres que la sufren directamente, estimulándolas para liberarse de ella, de la mejor forma y cuanto antes. De toda la información que se maneja sobre el tema, hay un aspecto que destaca sobremanera: a pesar de las medidas que se han aplicado por las instituciones y poderes públicos, siguen aumentando las víctimas. Por otra parte, se sigue definiendo como causas principales, o únicas, de la violencia contra la mujer: el machismo y la desigualdad entre hombres y mujeres. Desgraciadamente, es más complicado. El machismo y la desigualdad pueden influir, e influyen de hecho, negativamente en determinadas circunstancias, pero si no existiera el “impulso natural a la violencia” no degeneraría, con toda probabilidad, en muertes.


Efectivamente, todas las personas, hombres y mujeres, desde la niñez hasta la vejez incluida, tene-mos/sentimos, el impulso natural/genético a la violencia. La evolución del género humano, ha conforma-do en todos/as, ese impulso. Aquí radica el quid del porqué no se erradica la violencia contra la mujer. Lo mismo ocurre con otro tipo de violencias. No es posible superar una clase de violencia, sino se trata globalmente el impulso natural, creando las condiciones propicias para ello.


Establecer condiciones para neutralizar el impulso a la violencia, implica superar el grado de violencia general existente en la sociedad, lo cual exige:


a) Que los gobiernos de los Estados, principales impulsores/practicantes de la violencia, dejen de utilizarla, como modo de permanencia en el poder y/o extensión del mismo, y fomenten y apliquen, con rigor, los Derechos Humanos y valores democráticos, en todas las áreas, especialmente, las militares, policiales, judiciales y estructuras económicas y laborales, y, además, den ejemplo personal con su comportamiento: tolerante, flexible y respetuoso con personas e instituciones.


b) En el área educativa, desde la infancia, -guarderías, parvularios…- hasta la universidad incluida: 1. Informar sobre cuestiones básicas relacionadas con la violencia: Impulso natural a la violencia; Estrés (síndrome de adaptación general) y como es posible dominar ambas cuestiones naturales; La situación general sobre estas cuestiones, en cada momento. 2. Fomentar/Educar sobre Derechos Humanos y valores democráticos. Aplicación práctica, comenzando por las personas implicadas, profesorado y administración. Las explicaciones en familia y en las diversas áreas de presencia de niños/niñas y jóvenes, sin demostración personal, no sirven para nada.


c) Es indispensable reducir la violencia general de la sociedad, especialmente de sus representantes y hablantes: políticos y otros. Es lamentable la violencia que se desprende de sus intervenciones públicas, en muchos de ellos. Este estilo/modo/hábito, se extiende al conjunto de la sociedad.


d) No basta, en modo alguno, informar y educar en valores humanos a niñas/os y jóvenes, si no se hace, a la vez, a los adultos/as; a la sociedad en su conjunto.


En esta breve revisión del tema, es importante recordar que la superación de la violencia contra la mujer, en un contexto general de violencia, llevará generaciones, lo que implica que la mujer va a seguir en una encrucijada complicada. La pareja, hombre/mujer, deben esforzarse en: conocerse, especialmente, en esta área que estamos tratando; evitar agrandar los fallos del otro/otra; estimularse en los aciertos; evitar ten-siones que pueden conducir a situaciones indeseables.


Desconocer que existe el impulso natural a la violencia, es el mayor error y, además, protege a los poderes que lo ejercen y lo extienden impunemente.

> Berria: Erakusketa > GEHITU, UNA DECADA ABRIENDO ARMARIOS

  • Una década abriendo armarios
  • La bandera arco iris, una de la enseñas más llamativas de la exposición, ha sido confeccionada como un canto a la libertad y a la diversidad familiar.
  • Noticias de Gipuzkoa, 2007-12-03

“¡Estás enfermo!” “¡Me das asco!”, “¡No me toques!”, “¿Eres un poco rarito, no?”. El espacio iniciático de la exposición que Gehitu inauguró hace una semana en Tabacalera para celebrar el décimo aniversario de su andadura, resulta sobrecogedor. El recorrido parte de la sala que ha sido bautizada como de la Homofobia, un espacio iniciático de vivencia directa donde unos monitores escupen mensajes de esta naturaleza, habituales en la vida cotidiana, que invitan a la reflexión. “Pueden parecer exagerados, pero os podemos asegurar que son situaciones que se viven a diario”, confesó Sergio Iñiguez, coordinador de Gehitu, quien detalló los detalles de la muestra junto a Koldobike Mujika, portavoz de la asociación.


La motivación que les ha llevado a conmemorar la fecha con la muestra titulada 10 años trabajando por la igualdad parte del deseo de hacer partícipe a la ciudadanía del difícil camino recorrido durante estos años, que todavía sigue siendo complicado en algunos casos. “Gays y lesbianas siguen sufriendo en los institutos situaciones de acoso, y el mobbing está muy presente en cada uno de estos casos”, alertó Iñiguez.


Una vez franqueada la entrada principal, el espectador se introduce en un gran sala en el que distintos montajes de vídeo ofrecen un conocimiento cercano del pasado, el presente y algunos de los retos de este movimiento en el futuro, que se muestran con una enorme carga simbólica a través de armarios.


Puertas que se pueden ir abriendo para descubrir en su interior los vídeos montados por Javier Guerrero, que acercan algunos de los temas que preocupan al colectivo, como la vejez, las nuevas familias, el sida convertido en herramienta de exclusión social o la propia transexualidad como elemento desconocido. “Son imágenes para ver, sentir y reflexionar”, aconsejó Jauregi, que hizo especial hincapié en un vídeo del grupo islandés de post-rock Sigur Ros, que refleja la dificultad de vivir la afectividad de forma libre en la adolescencia.


Otro de los ejes que recorren la muestra son los símbolos, como el anagrama de Gehitu, realizado con los rostros de las personas que han hecho posible la actividad de la asociación durante estos años, y al que se unen otros como el lazo rojo o la bandera arco iris, “un canto a la libertad y a la diversidad familiar” cuya elaboración ha hecho “felices” a los integrantes de Gehitu. “Con ella reivindicamos el maite zaitut , y la hemos elaborado junto con los payasos Pirritx eta Porrotx y los niños de Aitor Ikastola y Biteri Zuhaizti ikastetxea. Ha sido una gozada”, proclamó el coordinador de Gehitu.


Tras una gran cortina de luces, el visitante se adentra en un bosque lleno de recuerdos formado por los carteles y revistas editadas en la última década. Para que la exposición, abierta al público hasta el sábado, sea un elemento vivo, se han programado distintas actividades, como las actuaciones de Pirritx eta Porrotx, ensayos del Coro de Gehitu, actuaciones de grupos de teatro, conferencias y mesas redondas.

> Elkarrizketa: José María Avilés > "MAS ALLA DE LOS MUROS DE LA ESCUELA SIGUE HABIENDO BULLING"

  • José María Avilés: “Más allá de los muros de la escuela sigue habiendo ‘bulling’ y ninguna institución ayuda a las víctimas”
  • El orientador escolar José María Avilés, que lleva más de una década estudiando el acoso entre iguales, clausuró ayer el congreso sobre infancia y adolescencia celebrado en la UPV convencido de que la violencia escolar trasciende los muros del colegio “y hacen falta ayudas urgentes”
  • Noticias de Gipuzkoa, 2007-12-02 # Jorge Napal · Donostia

Es un problema de alto calado social, aunque siempre “es más fácil decirle a la escuela que lo arregle”, asegura el psicólogo e investigador de la Universidad de Valladolid, José María Avilés. La conocida como violencia escolar, barrunta este experto, tal vez sea una expresión interesada que denota una insuficiente voluntad por repartir responsabilidades. El profesor asegura que ya es hora de que la sociedad se implique para combatir este fenómeno.


Un simple tortazo era hace años una chiquillada de patio de colegio mientras que hoy dispara todas las alarmas entre muchos padres. ¿Dónde se ubica el punto a partir del cuál se puede hablar de violencia escolar?

Un simple tortazo es un indicador que puede estar diciendo o no posibles cosas pero para hablar de problemas serios se tienen que producir otra serie de indicadores, como son la recurrencia, la repetición de esos malos tratos y centrados además sobre una misma persona. Para poder hablar de bulling es preciso que exista un desequilibrio de poder.


Los centros escolares y padres están más alerta que nunca pero se enfrentan a un fenómeno que no saben tasar.
Nos falta entrenamiento porque carecemos de una cultura que permita abordar el fenómeno de manera seria. Estas situaciones históricamente se han ridiculizado y menospreciado, y quizá ahora el péndulo ha pasado al otro extremo, de tal forma que nos estamos fijando demasiado en este fenómeno. Trabajo con muchos padres y alumnos y percibo que cuesta mucho reflexionar sobre este tema: ser crítico con lo que está sucediendo en los patios y con nuestras propias acciones. No es fácil poner etiquetas a las cosas, y por eso ese necesario ese entrenamiento para separar el trigo de la paja.


¿No se están viendo fantasmas donde no los hay?

Probablemente. Hemos empezado a mirar las cosas de otra manera y quizá hemos cometido errores por nuestro excesivo nerviosismo, pensando que suceden cosas que en realidad no son así. No podemos ver fantasmas detrás de cada puerta. Desde luego que si nos fijamos en los datos, se trata de un fenómeno preocupante pero no tan recurrente como se quiere hacer creer.


Se ha lanzado tal catarata de cifras estadísticas sobre este fenómeno que uno no sabe a qué dato acogerse para hacerse una idea real.
Hay que ser muy prudente con los datos ya que cuando se lanzan hay que preguntarse también quién lo hace y con qué intereses.


¿Y quién puede estar interesado en ofrecer una imagen sobredimensionada?

Es bueno hacerse esa pregunta. ¿Quién gana con dar una imagen distorsionada de determinadas escuelas y la violencia que viven, yendo más allá del problema que existe?


¿Y quién gana?
No me atrevo a juzgar, pero cuando se genera una imagen de la escuela donde hay muchos conflictos y problemas, inmediatamente la reacción suele ser la de imponer el orden a través de medidas restrictivas y de coerción. Esta actuación origina otro modelo de escuela que favorece una determinada tendencia y visión pedagógica. Tenemos un país como Francia que ha ido y ha venido varias veces sobre esos modelos policiales y de seguridad para controlar determinadas conductas. Indudablemente, la lectura de datos escandalosos pueden llevar a pensar que eso sería lo necesario pero la escuela no es el escenario donde se debe actuar de este modo. Los profesores no se pueden convertir en policías de sus alumnos porque estaríamos haciendo un flaco favor a la propia educación.


Paradójicamente, ¿no se tiende a ello?

No tengo esa impresión. La escuela debe ir por derroteros de conciliación, de búsqueda de acuerdos y negociación. En la medida que dejemos participar a los alumnos en la búsqueda de la solución a los problemas que viven, las cosas irán mucho mejor.


Se dice habitualmente que el acoso escolar es un problema que debe solucionarse en la escuela. ¿No es mucho más que un fenómeno estrictamente escolar?

Sin duda, el acoso es un problema que sobrepasa la escuela con creces porque sucede en el barrio, en la calle, en los momentos de ocio, la pandilla…


¿Y por qué hablar entonces de acoso escolar?
Tal vez sea una expresión interesada que denota la insuficiente voluntad por abrir la responsabilidad a otros ámbitos que están deseando participar en esa resolución, como los servicios sociales y ayuntamientos. Más allá de los muros de la escuela los chicos siguen sufriendo bulling y no hay figuras que puedan ayudarles, protegerles y crear una coraza de protección alrededor suya. ¿Dónde está la escuela cuando a un niño le agreden entrada la noche? En esos momentos tiene que existir también una red de ayuda, y es la propia sociedad la que se tiene que constituir como defensora de los más débiles y de quienes sufren. No es un fenómeno estrictamente escolar y si seguimos pensándolo no abordaremos nunca el problema.


¿Es fundamental crear en la víctima el clima de confianza suficiente para que cuente lo que le está sucediendo?

Claro, cuando hay un problema lo principal es crear un clima de confianza porque la mayor parte de las víctimas no hablan porque sienten miedo. En la medida que las propias instituciones respondan ante este tipo de problemas, estaremos generando el clima de confianza necesario. El problema es que muchas veces no se llega a oír ese lenguaje institucional, y por eso la administración se tiene que mojar de tal modo que la víctima sienta que la escuela está lado de quien está teniendo problemas.


¿Y cómo expresar ese apoyo de modo que la víctima lo interiorice?

Se tiene que tocar, se tiene que palpar, porque en la medida en que las víctimas sientan que tienen aliados a su alrededor, se van a confiar de tal manera que dejarán de sentir miedo al contar su vivencia.