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> Iritzia: El País > ABORTOS ADOLESCENTES

  • Abortos adolescentes
  • EL País, 2007-09-30 # Editorial

El número de embarazos adolescentes sigue creciendo y en consecuencia también el de abortos. De las 91.600 mujeres que abortaron en España en 2005, 5.504 tenían menos de 18 años y 1.421 ya habían pasado una vez por esa traumática experiencia. El número de embarazos adolescentes creció ese año un 8% respecto al anterior, hasta alcanzar la cifra de 9.600, de los cuales más de la mitad terminó en aborto.


El problema del embarazo adolescente es que muy pocas veces es deseado y, cuando se produce, ninguna de las salidas es ya satisfactoria. El aborto no es nunca una buena experiencia, ni siquiera para ese porcentaje cada vez mayor de chicas que por falta de madurez o de formación incurre con facilidad en relaciones de riesgo pensando que siempre tendrá la píldora de emergencia o el aborto como forma extrema de anticoncepción. Y continuar el embarazo supone con frecuencia asumir una maternidad para la que muchas jóvenes no están preparadas, ni física y psicológicamente.


Vivimos en la sociedad de la información y la educación sexual forma parte del currículo educativo, y sin embargo diferentes estudios han puesto de manifiesto que persisten entre las adolescentes ideas erróneas e incluso absurdas acerca de la sexualidad. Lo cual indica que no todas las jóvenes tienen acceso a una información de calidad. Pero incluso cuando la hay, no es seguro que se traduzca en una conducta adecuada. Porque la información es una condición indispensable pero no suficiente. Informar no es lo mismo que formar, y eso es especialmente importante en un tiempo en que los jóvenes tienen la oportunidad de ejercer, a edades muy tempranas, una libertad para la que a veces no están emocionalmente maduros. La edad media de la primera relación sexual está en los 16 años. Descartada, por inútil, la vana pretensión de recurrir a los viejos modelos represivos para protegerles, habrá que buscar la forma de llegar a ellos de una manera educativamente más eficiente.


No hay suficientes centros de planificación específicos para jóvenes; muchas escuelas han caído en un planteamiento rutinario y obsoleto de educación sexual y muchos padres han dimitido de esta difícil responsabilidad con la excusa de que los jóvenes ya tienen hoy múltiples oportunidades de informarse por su cuenta. El resultado es que la percepción de riesgo ha disminuido y muchos adolescentes tienen relaciones sexuales sin protección. Para poder interiorizar esos riesgos y vivir la libertad de una forma responsable hace falta una buena educación emocional desde la infancia.

> Erreportajea: Hezkuntza > LO NATURAL ES HABLAR DE SEXO EN CLASE

  • La polémica de Educación para la Ciudadanía
  • Lo natural es hablar de sexo en clase
  • Alumnos y docentes acogen con interés Educación para la Ciudadanía, ajenos a la polémica política
  • El País, 2007-09-25 # Esta información ha sido elaborada por Sebastián Tobarra (Barcelona), Ginés Donaire (Jaén) Concha Monserrat (Zaragoza) y Cruz V. Vázquez (Mérida).

La polémica sobre la asignatura obligatoria de Educación para la Ciudadanía no se ha trasladado a las aulas. Apenas acaba de empezar a impartirse y los alumnos, de entre 12 y 15 años, que la estudian ya en algunas comunidades autónomas opinan en esta clase con naturalidad de temas como la orientación sexual (la cuestión que más ha desatado la polémica), la xenofobia, los tipos de familia, la solidaridad o el consumo responsable. Ésta es la realidad -descrita por los profesores, los responsables de centros y los propios alumnos- con la que se ha encontrado EL PAÍS al asistir a la clase de Educación para la Ciudadanía en cuatro centros educativos (tres públicos y uno concertado) de Barcelona, Mérida, Zaragoza y Jaén.


A los alumnos, los temas de Educación para la Ciudadanía les resultan cercanos. La clase suscita el debate y la participación de los escolares, que unánimemente se manifiestan ajenos a la controversia suscitada por la Iglesia católica, organizaciones afines a ella y el PP. Esta materia se enseña este año en las comunidades que han optado por colocarla en 1º o 3º de ESO.


Las comunidades gobernadas por el PP han manifestado su intención de retrasar la implantación de esta asignatura el máximo posible. EL PAÍS ha asistido a clase en cuatro centros de distintas partes de España. Esto es lo que se ha encontrado.


BARCELONA. PÚBLICO “Al chico que le guste otro chico que haga lo que quiera”
“Somos todos iguales?”, pregunta el profesor en clase. “Noooo”, responden los alumnos casi al unísono. Todos son nuevos. Los alumnos y el profesor. Es su segunda clase de Educación para la Ciudadanía. EL PAÍS ha entrado en un aula del instituto barcelonés Infanta Isabel de Aragón.


Son 26. 14 chicos y 12 chicas. El profesor, Antón Carrera, saca el tema: la identidad y la tendencia sexual. La clase es interactiva e invita a subir al estrado a un chico y a una chica. “Hay algunas diferencias entre ellos”, dice el profesor. “Él debe pesar la mitad que ella. No pasa nada. Son dos personas. Los dos son de piel blanca, pero podría ser que no. Y no pasa nada. Tienen los mismos derechos y las mismas obligaciones. Han venido a clase a la misma hora, les pondré el mismo examen y el sábado y el domingo harán fiesta. Tienen derecho a venir aquí a ser instruidos y a médico si se ponen enfermos. ¿No os parece?”.


La clase sigue en medio de un tenue barullo de voces. “Pero hay otra diferencia”, dice el profesor. Baja el barullo. “El sexo es una de estas diferencias. Ella es una chica y él, un chico. Hasta ahora parece que lo más normal es que un chico se sintiera atraído por una chica y al revés. Pero alguien del sexo masculino se puede sentir atraído por otro del mismo sexo. Y lo mismo el sexo femenino. ¿Os parece bien?”, inquiere el profesor. “Sí”, se escucha. Y el profesor da este argumento: “El sexo es una cosa y la preferencia sexual puede ser otra”.


“¿Conoces a algún chico que le gusten los chicos?”, pregunta el profesor a un alumno. “No, pero que haga lo que quiera”, replica el chico. Y luego se dirige a una chica: “¿Sabes de alguna amiga tuya que le gusten las chicas?”, le pregunta. “Tengo dos amigas que les gustan las chicas. Me parece perfecto. Que hagan lo que quieran”, dice sin cortarse ni un pelo.


Los alumnos sienten curiosidad por la nueva materia. Ainoa tiene 14 años. “La asignatura está bien. Explica lo que pasa en la sociedad. Es interesante aprender a respetar otras culturas o saber cosas de la Constitución y que hay que ser respetuosos con las diferentes formas de sexualidad. Pero hay el peligro de que con el libro todos pensemos igual. Y no es eso. Esta asignatura la tendrían que empezar a poner en primaria para los más pequeños”. Su compañero Iván, también de 14 años, dice: “Cada uno debe hacerse su opinión. Tendrían que ponerla antes de nuestra edad”.


JAÉN. CONCERTADO “En una sociedad plural hay diversidad sexual”
¿Qué significa Educación para la Ciudadanía? Tomás Cuesta, profesor del colegio concertado Vera Cruz, de Jaén, anima a sus alumnos de la clase de 3º de ESO-B a pronunciarse sobre el título de su nueva asignatura. La mayoría se encoge de hombros y pocos son los que se atreven a dar alguna opinión. “Saber comportarse”, comenta Paqui; “respetar a los demás”, agrega un tímido Sergio. Parece claro que la agria polémica política que persigue a esta materia desde hace meses no se ha instalado en las aulas, al menos en las de este centro de Jaén, de clara vocación religiosa, donde se imparte con toda normalidad.


Este colegio, en el que estudian unos 750 alumnos desde infantil a ESO, ha adoptado un manual de la editorial Santillana como guía para impartir la materia. Eso sí, el texto se adaptará “en función al ideario cristiano del centro”, señala Tomás Cuesta, que también es el jefe de estudios de este colegio que pertenece a una cofradía de nazarenos y que es gestionado por la Fundación Vera Cruz. Aunque el centro pronostica que “no habrá grandes modificaciones”. Cuesta explica que sólo se intentará “preservar los valores religiosos que inspiran al colegio”.


De momento, en la primera clase de esta asignatura el profesor aprovecha para avanzar los que serán temas de debate durante el curso. Aspectos como la convivencia dentro y fuera del entorno escolar, las relaciones humanas, la sociedad plural, la política, los distintos tipos de orientación sexual o la solidaridad y las ONG salen a relucir, sin ningún prejuicio ni condicionante previo, en el animado coloquio en el que se ha convertido la clase.


Y nada mejor que el fútbol como recurso para que los chicos aparquen su timidez y empiecen a emitir juicios. “El fútbol es un espectáculo y al campo hay que ir a divertirse, aunque siempre hay un grupo de exaltados que van a otra cosa”, comenta Pablo, el más participativo.


Más adelante irrumpe en escena la política. “Quemar fotos del Rey es una injuria a la Corona”, dice Pablo, que demuestra estar al tanto de la actualidad. “Los Reyes son un adorno”, le replica Manu. ¿Y qué es la sociedad plural?, pregunta en voz alta el profesor. “Donde tienen cabida diferentes culturas, religiones, opiniones”, comentan los alumnos; “y también donde hay diversidad en la orientación sexual”, recalca el tutor, intentando provocar un debate sobre uno de los temas más cuestionados por los obispos.


Pero quizá fue el de la solidaridad el tema que más intervenciones deparó. “Ser solidario no es sólo estar en una ONG, también lo es levantarse del autobús para que se siente un anciano”, dice Ana. Y su compañero Alfonso le precisa: “También lo es comprar una camiseta del Barça, porque la patrocina Unicef”.


ZARAGOZA. PÚBLICO “Si no colaboráis en casa, no sois solidarios”
El Instituto de Educación Secundaria (IES) Pedro de Luna de Zaragoza, que tiene 600 alumnos, está en uno de los barrios con más personalidad de la ciudad. Junto a la Iglesia mudéjar de la Magdalena, en una encrucijada de callejas del centro histórico. EL PAÍS asiste a la primera clase de Educación para la Ciudadanía que se imparte en este centro. En este instituto hay recelos entre el profesorado por la polémica sobre esta materia. “Si no es más que la ética de siempre. Aquí nadie ha alegado, ni ha objetado y, sin embargo, las cámaras no cesan de enfocarnos”, manifiestan varios docentes. Un texto de la editorial Oxford es el manual elegido para esta materia.


Los 19 alumnos de 1º de ESO D, (14 chicas y 5 chicos) ocupan los pupitres de la clase que imparte el profesor Fernando Lahoz, que da además Ciencias Sociales. Lahoz explica someramente la polémica que ha suscitado la asignatura y entra en materia. “Con qué trabajamos: con la persona”. Explica los procesos de socialización, la familia, los amigos, el mundo del trabajo, el del ocio… Pone el ejemplo de la serie de televisión Aquí no hay quien viva para explicar las formas de convivencia. “¡Ojo!”, advierte, “esta definición es mía: hablamos de la familia y de que hay muchos tipos de familia”.


Los alumnos lo entienden a la perfección. Han visto la serie y les es fácil identificar a los distintos tipos por los grupos que vivían en la casa: las tres señoras mayores, los dos homosexuales (se saben todos los nombres), el portero, la familia del tipo del señor Cuesta. La mención a las series de televisión les anima a participar y a entender la explicación de cómo ha cambiado la fotografía de la familia tipo en España: “Antes era uniforme, ahora ya no lo es”, dice el docente.


Luego les habla de la solidaridad. “¿Colaboráis en las tareas de casa? Doy por supuesto que sí porque de lo contrario sois insolidarios”, les dice. Murmullos entre los chicos. No hay preguntas, ni dudas aparentemente.


La clase termina. Al final tres alumnas, Fátima y Eunice, de 15 años, y Andrea, de 13, responden que no entienden la polémica que se ha generado con la materia. Daniel tiene 14 años y dice que “la polémica es rara, la asignatura está bien”. Guillermo, también de 14 años, agrega que tampoco entiende el ruido que se ha hecho y que ese día ha visto que “la materia puede ser interesante”.


MÉRIDA. PÚBLICO “Ya hemos oído hablar de esto en la familia y el colegio”
En el Instituto de Educación Secundaria Sáenz de Buruaga, en Mérida, los alumnos se van colocando en mesas con un ordenador para cada dos alumnos. Son 24 alumnos de 14 y 15 años. Aseguran no haber oído hablar de esta materia. “Se va a hablar de la Constitución, de los derechos humanos, del respeto a las normas sociales, de la familia, del diálogo, de derechos y de deberes…, dice la profesora. Isabel Pérez. “¿Son cosas nuevas?”, pregunta Isabel, la profesora. “No” responden casi al unísono 24 voces. “Y dónde empezamos a oír hablar de esto”. “En la familia”, pareciera que se pusieran de acuerdo en la respuesta. “¿Y dónde más?” “En el colegio y en el instituto…”


Como si esperara que sus propios alumnos fueran diseñando el programa, Isabel les incita a hablar. “¿Qué valores se van aprendiendo desde pequeños?”. “El respeto y la educación”. “¿Y si somos respetuosos, qué somos? “Amables”. “Bien. Vamos a llamar a eso tolerancia”. Y frente a la tolerancia algunos alumnos sentados en las primeras filas describen entre risas los “empujones en los pasillos para salir al recreo”. “A eso lo llamamos agresividad, y ¿frente a la agresividad?…”. “Paz”, contesta rápidamente una voz.


Pero el programa del curso contempla más valores. “¿Cuántas camisetas tenéis? ¿una?”. “No”, responden todos a la vez levantando la voz. ¿Dos? “No”. “¿Tres, cuatro, cinco… más de cinco?”. “Sí”. “Y además necesitaréis que sean de marca, ¿necesitáis que sean de marca?”. “Por lo menos de Bershka o de Stradivarius”, se oye entre las últimas mesas de la clase. Y se comienza a hablar de “consumo responsable”. El director del centro, Manuel Acedo, que hasta el momento ha permanecido en silencio, les pide que miren al techo, a las lámparas. Cada regleta tiene dos tubos fluorescentes. “Pero sólo permanece encendida una; se ve bien y evitamos gasto”, explica. Los chicos lo comprueban. “Hay que administrar lo que se consume”, concluye Acedo.


Se termina el tiempo. “¿Tenéis alguna pregunta que hacer, alguna duda?”. “¿Va a haber examen?” Pregunta clave. “Claro que va a haber una evaluación, pero esta clase va a ser una clase práctica, participativa”, añade. Suena el timbre. Es momento de otra clase. Isabel Pérez y Manuel Acedo abandonan el aula. Ha comenzado un reto, dicen ya en el pasillo.

> Elkarrizketa: Desirée Chacón · Altihay > "LA ICONOGRAFIA PORNOGRAFICA LESBICA NOS HA HECHO MUCHO DAÑO"

  • Desirée Chacón, miembro de la junta directiva de Altihay, alerta sobre los problemas de los adolescentes y ancianos gays
  • “La iconografía pornográfica lésbica nos ha hecho mucho daño”
  • Crónicas de Lanzarote, 2007-05-07 # Laura San José

Según los datos aportados por la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales, sólo el 15% de los homosexuales españoles habla abiertamente de su orientación en el trabajo y el porcentaje baja al 7% en el caso de las mujeres. De los transexuales, ni hablamos, casi ninguno lo confiesa en su ámbito laboral.


Este tema será uno de los que se debatió en el congreso nacional que reunió a 42 colectivos gays del país. Uno de ellos es el grupo canario Altihay. Desirée Chacón, miembro de su junta directiva, cree que estos encuentros son altamente efectivos porque “este tipo de eventos ha servido para llevarnos a la igualdad de derechos”. Explica que en el congreso que hubo hace dos años se debatió sobre la igualdad legal, que es algo que ya es una realidad a día de hoy, y por eso, espera que las conclusiones a las que se llegue este fin de semana sean igualmente efectivas.


El primer asunto a discutir es el referido a los datos sobre la posible discriminación en el trabajo por cuestiones sexuales. Dice Chacón que “los heterosexuales hablan todos los días de sexualidad en el trabajo, aunque sea de forma indirecta, poniendo una foto de su marido o su hijo, pero los gays no lo hacen porque hay muchos ámbitos laborales, como la construcción, en la que ser homosexual se castiga con anularte o con despedirte”.


Comenta que “las mujeres entendemos esto perfectamente porque aunque tenemos la igualdad legal, el machismo sigue imperando”. Asevera que “hay quien no habla del tema porque le preocupa no poder conseguir sus garbanzos”. En el caso de despidos por una tendencia sexual, asegura que “por mi experiencia profesional como abogada, en ninguna carta de despido se pone como causa ser maricón y se utilizan otro tipo de justificaciones pero lo bueno es que los gays están perdiendo el miedo a denunciar”. En el caso de los transexuales, comenta que no se producen despidos porque “no se llega a contratar a estas personas”.


Por el contrario, y respondiendo a quien pudiera pensar que ahora puede suceder también el caso contrario, que un empresario tenga miedo a despedir a un mal trabajador gay porque va a ser acusado de homófobo, la representante de Altihay dice que “evidentemente el ser homosexual no te convierte en un buen trabajador, y si el empresario puede demostrar que ha despedido a esa persona porque no cumple bien con su trabajo, no va a tener problemas”.


En el caso de las lesbianas, comenta que baja el nivel de confesión de su tendencia sexual porque a la discriminación que ya se sufre por ser mujer, hay que añadir la que se produce por ser lesbiana. “Nosotras carecemos de referentes públicos que han ayudado mucho a los hombres como Jesús Vázquez o Grande Marlasca porque las mujeres conocidas no quieren salir del armario y esto nos está haciendo mucho daño”. Dice que le consta que hay muchas mujeres lesbianas dentro del mundo de la vida pública que no quieren confesarlo, a pesar de que se lo han pedido, porque perderían contratos laborales.


Lesbianas y morbo
Una de las cuestiones que más indigna a la representante de Altihay es la iconografía pornográfica lésbica. Explica que el morbo les está haciendo un gran perjuicio. Comenta que “el único concepto social que hay de las lesbianas y el más explotado es el porno lésbico ya que cuando cualquier persona piensa en dos lesbianas la primera imagen que se le viene a la cabeza es la porno”. Dice que “curiosamente son los hombres heterosexuales los consumidores de películas de lesbianas, en las que se nota que ellas no están disfrutando juntas sino que miran al espectador, que es un hombre, y que es a quien va dirigida la cinta”.


Adolescentes gays

Uno de los sectores que ocupará buena parte del debate de este fin de semana es el de los adolescentes gays, a los que el colectivo considera las víctimas propicias para los casos de acoso escolar. Es más, según Chacón, la mayor parte de los suicidios de adolescentes están protagonizados por jóvenes homosexuales. “Es muy normal que el niño con problemas de identidad empiece a exteriorizar sus gustos desde pequeño y esto suele provocar las burlas de sus compañeros”, asegura y comenta que muchos padres acuden al colectivo angustiados porque sus hijos no quieren ir al colegio porque no tienen amigos. Además, explica que dentro del ámbito educativo también se da el problema de que “algunos profesores tampoco quieren exteriorizar su orientación sexual porque siempre surge algún padre retrógrado que no quiere que un pervertido contagie a sus hijos”. Sin embargo, sí reconoce que cada vez es más normal ver a pandillas de grupos compuestos por parejas heterosexuales y homosexuales y “si conseguimos que estas cosas se normalicen en los institutos es un gran paso adelante”.


Noviete gay en la residencia

“La gente se piensa que todos los homosexuales vestimos ropa de marca y usamos los mejores cosméticos pero llegamos a viejos y muchos tenemos que ir a residencias y empiezan los problemas”, confiesa Chacón. La homofobia es algo habitual en las personas mayores que viven en estos centros de mayores y como dice la responsable de Altihay “imagínate lo difícil que puede ser para dos octogenarios que son gays y que quieren compartir cama”. Asevera que estas personas lo van a tener complicado para exteriorizar sus sentimientos ya que muchos iban a ser discriminados hasta el punto de que algunos incluso tendrían que plantearse abandonar la residencia.

> Iritzia: Leire Elustondo / Lohizune Santa Cruz > MALDITA CANCION

  • Maldita canción
  • El País, 2007-04-28 # Leire Elustondo Quiñónez / Lohizune Santa Cruz Landa

El sábado pasado nos juntamos mis amigas y yo, como habitualmente lo hacemos, en la plaza de nuestro pueblo, Ermua.


Como a veces nos ocurre, no sabíamos qué hacer y nos fuimos a un bar a tomar un refresco. Nos sentamos en una mesa las siete amigas con intención de charlar, escuchar música y hacer plan para el domingo.


De pronto, pusieron una canción que nos dejó realmente aturdidas, impresionadas, patidifusas, sin palabras (que ya es difícil). Nos acercamos a la barra y le preguntamos a uno de los camareros si nos podía dejar el CD que estaba sonando en ese momento y decirnos el nombre de su autor. El amable camarero nos lo dejó e inmediatamente nos dirigimos hacia mi casa para escuchar la canción detenidamente.


Vamos a escribir algunas de la “lindezas” que Porta (así se llama el cantante) nos dedica a todas la adolescentes de hoy en día: “Las niñas de hoy en día son todas una guarras, pues sólo quieren sexo con drogas y farras”, “sólo buscan pollas gordas para poder follar”, “niña, no tienes dignidad, eres igual de zorra que todas las demás, sólo te importa su cipote”, “por ser tan zorra enseñando su escote para que en éste se le corra”.


¿Qué os parece, lectoras y lectores? ¿No es como para impresionar?


Escribimos aquí algunos comentarios que, entre nosotras hicimos: somos adolescentes y nos parece insoportable cómo Porta, un cantante conocido a quien escucha mucha gente, nos describe a las chicas de hoy en día.


No somos guarras, cada cual es libre de sus actos siempre y cuando no haga daño a nadie. No somos zorras ni nada de lo que decís, pues no buscamos lo que pensáis, y esto nos hace pensar que igual sois vosotros los que estáis obsesionados y preocupados por esas cosas.


¿Por qué utilizáis estas expresiones tan agresivas, violentas, machistas, duras para dirigiros a nosotras?


Si tenéis algún mensaje que darnos, algo que decirnos, lo podéis decir de otra manera, pues así lo único que conseguís es enfadarnos y mucho.

> Iritzia: ARCIGAY > MORIRE DI OMOFOBIA A 16 ANNI

  • Morire di omofobia a 16 anni
  • Sedicenne suicida a Torino. E’ solo la punta di un iceberg: dannosi per i giovani gli insulti quotidiani di politici e prelati contro le persone omosessuali
  • Arcigay, 2007-04-05

“Inquietanti le parole della preside della scuola: cos’è secondo lei il bullismo? Solo percosse o minacce a mano armata?”. Anche la scritta “Sensibilizziamo i culi diversi – SS”, nel video del ragazzo disabile picchiato in classe a Torino mesi fa, si riferiva ai gay. Secondo un’indagine europea su centinaia di studenti italiani, oltre il 53% sente spesso a scuola insultare i gay come “finocchi” e gli insegnanti non se ne accorgono.

A scuola lo tormentavano da un anno e mezzo dicendogli che era gay, insultandolo e prendendolo in giro, e lui, uno studente di 16 anni di un istituto tecnico di Torino, racconta oggi il Corriere della Sera, non ce l’ha fatta più e si è ammazzato piantandosi un coltello nel petto e buttandosi dal quarto piano di casa.


“La protesta della madre di Marco ha permesso di sollevare il velo su un fenomeno diffuso ma invisibile. Il suicidio di adolescenti gay e lesbiche vessati dai compagni di classe, e più in generale il bullismo anti-gay tra i banchi di scuola sono realtà spesso ignorate. Il caso di Torino è solo la punta di un iceberg”.


Così il presidente nazionale di Arcigay, Sergio Lo Giudice, sul caso del ragazzo di Torino che si è tolto la vita.


Da un’indagine finanziata dall’Unione europea e condotta nei mesi scorsi da Arcigay su quasi 500 studenti e insegnanti delle scuole superiori è emerso che più della metà dei ragazzi e delle ragazze (53,5%) sente pronunciare spesso o continuamente, a scuola, parole offensive come “finocchio” per indicare maschi omosessuali o percepiti come tali. Un altro 28% le sente usare qualche volta, il 14,6% raramente, e il 3,8% mai.


Ma succede anche che dalle parole si passi ai fatti. A più del 10% degli studenti capita di vedere spesso o continuamente un ragazzo deriso, offeso o aggredito, a scuola, perché è o sembra omosessuale, e raramente qualcuno interviene a difesa della vittima. Non lo fa mai nessuno secondo il 19,2%, raramente per il 29,3%, non sa il 22,7%. I prof inoltre non se ne accorgono. Alla stessa domanda sul frequente verificarsi di episodi di derisione o aggressione risponde infatti positivamente lo 0% degli adulti intervistati, mentre l’83,6% dice di non aver mai assistito a niente di simile.


www.arcigay.it/schoolmates


“I docenti tendono a sottovalutare il fenomeno del bullismo anti-gay – spiega Lo Giudice – anche perché molte volte gli episodi si verificano lontano dai loro occhi e dalle loro orecchie, ad esempio durante la ricreazione, nei corridoi, in giardino. Da altre ricerche risulta inoltre che i tentativi di suicidio tra i giovani omosessuali sono il doppio di quelli dei coetanei etero”.


“Le parole della preside dell’istituto frequentato da Marco sono il segno di una inconsapevolezza inquietante della scuola italiana – denuncia Lo Giudice, che è anche insegnante in un liceo di Bologna – Cosa significa che non c’era bullismo ma solo ‘sciocchi scherzi involontariamente crudeli’? Cos’è il bullismo per la scuola italiana? Solo percosse o minacce a mano armata? Non ci si rende conto di come possa essere devastante per la serena crescita di un adolescente gay o lesbica vivere in un ambiente, com’è la scuola italiana, in cui ‘frocio’ o ‘lesbica’ sono gli insulti più ricorrenti e offensivi?”


“Di solito il fenomeno del bullismo anti-gay è aggravato dall’incomprensione della famiglia, che si aggiunge alla percezione di un diffuso rifiuto sociale. Per questo è ancor più intollerabile che, di fronte alla protesta di una madre attiva e coraggiosa, la scuola abbia minimizzato il problema”.


“Solidarietà alla mamma di Marco per la sua perdita e per il coraggio di aver denunciato le violenze che suo figlio ha subito” viene espressa da Fabio Saccà, responsabile giovani di Arcigay. “Noi giovani omosessuali non ne possiamo più di essere considerati ‘figli di serie B’, ‘studenti di serie B’, ‘cittadini di serie B’. Oggi siamo soli di fronte alla violenza e ci sono tante troppe volte ragazzi come Marco che gettano la spugna. Se gli adulti hanno a cuore la crescita di tutti e tutte i giovani, si attivino per eliminare le cause di isolamento e di esclusione nei confronti degli omosessuali”.


“Solo poche scuole italiane – continua ancora Lo Giudice – fra queste proprio una scuola torinese, l’Istituto Bodoni, hanno attivato interventi contro l’omofobia, cioè l’ostilità e il disprezzo verso le persone omosessuali. Manca del tutto una pianificazione da parte del ministero dell’Istruzione, in colpevole ritardo per motivi ideologici. Tutto questo, in un contesto in cui da parte di esponenti politici o religiosi di primo piano si susseguono ogni giorno argomentazioni razziste e pesantemente offensive nei confronti delle persone omosessuali, con grave danno della percezione di sé e dell’autostima di chi sta vivendo un processo di maturazione della propria identità”


“Sensibilizziamo i culi diversi – SS” era la frase che si vedeva campeggiare sulla lavagna di un’altra classe scolastica di Torino mentre veniva picchiato il ragazzo disabile nel noto video, finito su internet, da cui è poi scaturito il dibattito degli ultimi mesi sul bullismo. Alcuni studenti nei giorni successivi si “giustificarono”, come riportato dalla stampa, spiegando che quella frase corredata di simboli nazisti non si riferiva allo studente picchiato ma “ad una scenetta in cui degli studenti di quella classe si fingevano gay e facevano gli idioti”.

> Berria: Telebista > CATALUNYA: "JOVENES VIOLENTOS", UN REPORTAJE QUE MUESTRA EL DIA A DIA DE ADOLESCENTES NEONAZIS

  • ‘Jóvenes violentos’: un reportaje que muestra el día a día de adolescentes neonazis
  • 20 Minutos, 2007-04-03 # Mario Serrano

‘Joves Violents’ es un reportaje de la televisión autonómica catalana, TV3, elaborado por Albert Solé y Nuria Carné, que fue emitido hace unas fechas, y en el que muestra el día a día de varios jóvenes, algunos menores, simpatizantes de ideologías “políticas racistas y xenófobas”.

“Mis enemigos son los del Espanyol (equipo de fútbol de 1ª División), mis enemigos son los del (Real) Madrid, mis enemigos son los punkies, mis enemigos son los moros, mis enemigos son los ‘guarros'”, comienza diciendo Javier, uno de los jóvenes entrevistados, a la vez que las imágenes muestran a este mismo chico lanzando varias patadas y puñetazos al aire, como demostración de sus conocimientos de lucha.

Declaraciones contradictorias si se tiene en cuenta que el siguiente protagonista del reportaje, Óscar, otro joven de su edad, y con quien aquel mantiene amistad, dice ser seguidor del Espanyol.

“Nosotros sexo, alcohol, violencia y Espanyol”, dice Óscar, quien más adelante amplía la lista de enemigos dada antes por su amigo Javier: “Negros, moros, yonkies (drogadictos), punkies, putas… depende, vagabundos”. También entran los homosexuales, “la escoria de la sociedad, a quien no le importan las personas”, como aseguran.

Entre en escena ‘La Juli’, una joven de 15 años que quiere ser modelo y a quien le agrada la estética de los ‘skins’, según se asegura en el reportaje. Entonces llega una declaración reveladora.

“Los ‘skins’ no es que seamos violentos, es que… no sé, hemos… nos da rabia”, asegura mientras también obsequia al espectador con patadas al aire a modo de exhibición de artes marciales.

¿Tienen claro lo que son?
El reportaje aclara que estos grupos juveniles no está organizados políticamente, y aunque les definen como nazis, no tienen muy claro lo que significa y más que nada, lo que les fascina es el lenguaje de la violencia.

No tienen mucho que hacer durante el día, sólo uno de los que forman la pandilla trabaja y el resto están buscando faena.

“Somos gente obrera todos”, dice Juan, otro de los integrantes de este grupo, quien explica que algunos están buscando trabajo, otros ya lo tienen y otros están de baja. Javier, primer protagonista del reportaje, es el único de todos los jóvenes a los que se entrevista que procede de una familia ‘acomodada’.

Dinero no les falta, según el documental, y lo suelen gastar teléfonos móviles, pero también en otras de sus actividades, como son “beber cervezas, escuchar música Oi!, agruparnos en grupo (…) y si hay peleas, pues ir a por la gente que se mete con algunos de nuestros amigos”, como detalla Juan. Estirpe Imperial y Nuevo Clan son algunos grupos que gustan de escuchar.

“Las canciones hablan de política, de fútbol (…) algunas incitan a la violencia”, explica Javier.

“Yo soy facha”
“Yo soy facha más que nada, racista no, porque tampoco voy ahí mirando mal a los moros ni nada, a mi lo que gustaría es que España estuviese limpia”, explica Juli. Acto seguido varios de sus amigos complementan, con nuevas razones, ese sentir xenófobo con afirmaciones de la talla de “notas que vas creciendo y lo vas notando dentro”, “somos racistas”, “mis ideas son de equipo de fútbol (…) por mi patria lo que fuera”, “España limpia (…) sobran, nos quitan el trabajo”, etc.

Tipología ‘skin’
Además, otro de los testimonios aclara que hay muchas clases de ‘skins’ y que hoy en día la estética del cabeza rapada está de moda. “Hoy todos quieren ser ‘skin’ se rapa la cabeza, se compran una chaqueta y ya está, pero no tienen ideales”, asegura uno de estos jóvenes, mientras que otro aclara que los mejores ‘skins’ son los “nacional socialistas (nazis)”.

El documental gira entonces hacia los ‘red skins’ (de ideología comunista y/o anarquista), y busca en una de sus integrantes, Sandra, explicación al fenómeno ‘cabeza rapada’: “Yo no soy como los cuatro, entre comillas, ‘pringados’, que va de fachas y que portan la estética ‘skin’ cuando no lo son”.

Por un lado, los ‘skin’ “nazis” defienden que no deben llevar ropa que les identifique, mientras que los ‘skin’ “rojos” visten con estética similar.

Una crisis adolescente
“Yo pienso que las bofetadas se las tiene que llevar por ella misma, yo le puedo decir muchas veces que está equivocada y ella sabe que muchas veces, aunque yo haya tenido razón, ella no me la ha querido dar”, afirma Lourdes, madre de Juli, quien ve la situación de su hija como una “crisis de la adolescencia” sin alterarse en absoluto en sus declaraciones.

“Es una niña agraciada, tiene una voz impresionante, puede cantar, bailar (…) vale para muchísimas cosas y que no rinda y que se vaya con este tipo de gente me da muchísima pena por ella”, prosigue Lourdes.

“¿Mi ideal de hombre? Que no sea ‘skin’ (…) con dinero, diferente, educado (…) que no traiga problemas como yo”, dice Juli, sobre lo que espera en su vida sentimental futura, otra reflexión contradictoria dentro de las varias que realiza en el documental.

Vive rápido, muere joven
“Nosotros no vamos a llegar ni a los 30”, concluye uno de estos ‘jóvenes violentos’.

> Iritzia: Jesús Generelo Lanaspa > COMBATIR LA HOMOFOBIA

  • Combatir la homofobia
  • El País, 2007-03-26 # Jesús Generelo Lanaspa (coordinador de Educación de COGAM (Colectivo de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales de Madrid)

La Conferencia Episcopal promueve la objeción de conciencia en los centros escolares para, entre otros motivos, evitar que con la asignatura de Educación contra la ciudadanía se combata la homofobia.

Esa homofobia causa en todos los institutos daños irreparables en adolescentes lesbianas, gays, transexuales y bisexuales, como recientemente han demostrado las investigaciones Homofobia en el Sistema Educativo y Adolescencia y sexualidades minoritarias: voces desde la exclusión (llevadas a cabo por COGAM en colaboración con la Universidad Autónoma de Madrid).

Ante esta llamada a la rebelión, es imposible no plantearse algunas cuestiones: ¿está de acuerdo la Iglesia católica con la discriminación a esos adolescentes?, ¿no hay que hacer nada ante el terrible sufrimiento que viven por la exclusión a la que con frecuencia se les somete?, ¿no es preciso tomar medidas frente a los elevados índices de suicidio, de angustia, de miedo, de conflictos que sufren estos jóvenes? ¿Qué valores representa la Iglesia católica: los del humanismo cristiano o los de los prejuicios de la derecha más intransigente.

> Erreportajea: Nerabezaroa > LOS ADOLESCENTES SALEN DEL ARMARIO

  • Los adolescentes salen del armario
  • Chicos y chicas descubren su homosexualidad cada vez más pronto
  • Diario ADN, 2007-03-14 # M. Suárez · D. S. Caballero · Madrid

Decir que existen puede parecer una obviedad. Pero a muchos hay que recordarles, cuentan los expertos, que uno puede ser adolescente y gay. O lesbiana o bisexual. Y si ser adolescente es complicado ya de por si, tener una orientación sexual diferente a la mayoría puede ser un infierno.


Esto mismo pero con otras palabras viene a decir el informe “Adolescencia y Sexualidades minoritarias: voces desde la exclusión”, elaborado por el Colectivo de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales de Madrid (Cogam) en colaboración con la Universidad Autónoma de Madrid (UAM).


Este documento continúa el trabajo presentado en 2005 en “Homofobia en el sistema educativo”, dónde se ponía de manifiesto “la situación de riesgo, cuando no violencia, que viven estos adolescentes”.


Agresión a un actor
Esta realidad queda reflejada en una anécdota que recoge el estudio. Cuenta cómo en las pasadas fiestas del Orgullo Gay de Chueca (Madrid), el joven actor Eduardo Casanova (interpreta a un adolescente amanerado llamado Fidel en la serie Aída) tomó la palabra para denunciar que, tras recibir el premio Shangay por su labor, sufrió un intento de agresión al salir a la calle: “Hay muchos avances en la sociedad, pero me pregunto cuándo va a haber el avance de la no violencia contra niños de 15 años de distintas opciones sexuales”, reflexionó.


“La homofobia no es algo del pasado”, explica José Ignacio Pichardo, coautor del estudio. “Y se da con mayor fuerza en los institutos”.


La paradoja de la situación que vive España, denuncia el texto, es que mientras se aprueban medidas como el matrimonio homosexual, se margina a los jóvenes sexualmente diferentes. “Además, no existen espacios ni en el mundo real (educación) ni virtual para que estos jóvenes se relacionen entre sí”, apunta Pichardo. Sin embargo, van levantando la voz.


La cifra
Dos de cada tres jóvenes lesbianas, gays, transexuales (LGTB) han sido agredidos alguna vez en sus centros de estudios, según recoge “Homofobia en el sistema educativo”. El 60% de estos jóvenes se siente “inseguro” en el instituto.


  • Testimonios

1. “Si me preguntan, no lo voy a callar”. Lorena, 17 años. Alcobendas (Madrid)


“La gente joven respeta la homosexualidad, pero siempre hay homófobos y violentos en la calle. El peligro existe”. Lorena se ha sentido acosada en el colegio hasta hace un par de años. Un día se encontró en la pizarra de clase su nombre rodeado de insultos homófobos. “Las chicas me veían rarita, porque no hacía las mismas cosas que ellas en el recreo”, afirma. Corrió el rumor sobre su orientación sexual por el instituto y los compañeros empezaron a preguntar: “al principio decía que sí, que era lesbiana, pero luego me cansé de dar explicaciones”.


Con 13 años y medio se dio cuenta de que “miraba más a las chicas que a los chicos de mi clase”. Por eso no dudó en hablar claro, “cuanto antes, no le podía engañar”, con su madre. Primero le dijo que era bisexual, pero con 15 años le comentó que era lesbiana.


Ha conocido a un chica de 18 años de Zaragoza por internet y esta Semana Santa se verán por primera vez en la cara. “Mi madre ya ha hablado con ella por teléfono”, confiesa Lorena ilusionada. Decidida, afirma que “si me pregunta alguien sobre mi homosexualidad no lo voy a callar”.


2. “No es ningún secreto para mí ser ‘gay'”. José, 17 años. Algeciras (Cádiz)


Su novio se llama Juanjo y tiene, como él, 17 años. José cuenta con el apoyo de sus padres desde que hace algo más de un año en una reunión con tíos, primos y abuelos, dijera “soy gay”. Al principio se rieron, “no se lo creían, pero luego las caras les fueron cambiando”. Su madre le dijo “mejor así que no escondido”.


Desde los 13 ó 14 años sabía que era homosexual y se muestra convencido en sus argumentos: “La sociedad es heterosexista, pero parece que lo gay vende, al menos en la televisión”. En su instituto no lo sabe nadie, aunque el año pasado se lo comentó a una profesora. “No es ningún secreto para mi”, dice.


Ha tenido tres relaciones. Una de ellas fue con un chico que tenía 24 años. “Al principio le dio miedo que fuera mayor que yo, pero mi madre me dijo que ‘si me gustaba, adelante”. Y es que según él lo importante es “la naturalidad, pero tampoco es necesario que se vaya hablando de que eres gay en todo momento”.


3. “Los homosexuales existimos antes de los 18 años”. Pedro, 17 años. Logroño.


“En el colegio únicamente muestran referentes heterosexuales a los alumnos, y no gays o lésbicos”. Así de tajante y reivindicativo se muestra Pedro de 17 años que vive con sus padres en Logroño. Descubrió su homosexualidad a los 13 años, en 2º de la ESO. Primero se lo comentó a sus amigos, su reacción fue buena, pero lo piensa a posteriori y afirma que se sintió como “una mascota”.


En general no se ha sentido discriminado por su orientación sexual, pero con sus padres “no ha vuelto a hablar del tema desde que se enteraron cuando tenía 14 años”. Es hijo único y quiere irse a estudiar a otra ciudad. “Esperaba que mis padres me aceptaran, pero me dijeron que era pequeño para saber si me gustaban los chicos o no, desde entonces no me queda otra opción que llevar una doble vida”, afirma.


Colabora siempre que puede con GYLDA, la asociación de gays y lesbianas de La Rioja y es el creador del blog Pisando Fuerte para adolescentes gays (http://adolescentesglbt.blogspot.com). Un activista menor de edad que piensa que “es necesario hacer consciente a la sociedad de que los homosexuales existimos antes de los 18 años”. Concienciado con la lucha por la igualdad social de gays y lesbianas cree que “el objetivo es que no tengamos que salir del armario, llevar la homosexualidad al mismo nivel que la heterosexualidad”.

> Erreportajea: Eliza > ESTADOS UNIDOS: UN PRESENTADOR DE LA CNN DESVELA EN PRIMERA PERSONA LOS ABUSOS SEXUALES DE UN CURA CATOLICO

  • “Pensaba: ‘No puedo contar la verdad’. Luego intenté suicidarme”
  • Un presentador de la CNN desvela en primera persona en la cadena norteamericana que de niño sufrió abusos sexuales de un cura
  • El País, 2007-03-12

“Me convertí en una víctima de abusos sexuales a los 14 años. Duró tres años. Me ha costado casi 20 juntar fuerzas suficientes como para echar una mano para que mi agresor termine detrás de los barrotes. Ahora, un año después de que se hiciera ‘justicia’, estoy listo para contar mi historia al público como nunca antes lo había hecho.

Mi agresor es el padre Jeff Toohey, un hombre de Dios de toda confianza. Era algo así como una celebridad religiosa en mi colegio católico privado sólo para chicos de Baltimore, Maryland. El padre Jeff era el amigo y mentor de todos los chicos, y también el mío.

Cuando mis padres se divorciaron, me mandaron a hablar con él para sobrellevar los cambios. El divorcio parecía aún algo raro a mediados de los 80. Además, yo sólo era un chaval y no sabía casi nada de esos temas. Sólo tenía claro que estaba fastidiado.

Lo único que tenía por entonces era mi familia y el colegio. Ésos eran mis puntos de referencia. Pero al mismo tiempo que se rompía mi familia, lo mismo pasó con el colegio. Cuando empezaron los abusos, la escuela se convirtió en una prisión de vergüenza y mentiras.

Me sentía atrapado. Mis padres se hubieran horrorizado de enterarse de que el fracaso de su matrimonio había colocado a su hijo en riesgo de sufrir abusos sexuales, y de que el hombre que estaba abusando de mí era el capellán y amado cura del colegio.

El colegio nunca me creería, pensé; tenía miedo a que me expulsaran si hacía públicos los abusos. Tenía 14 años, no tenía voz alguna, excepto la que dentro de mi cabeza me decía: ‘No puedes decir la verdad sobre lo que está pasando’. Más o menos un mes después de que empezaran los abusos, intenté suicidarme. Me tomé un bote de pastillas de mi madre. […]

Cuando estaba en la universidad, otro chico, Michael Goles, dio un paso al frente y denunció los abusos del padre Jeff. Sabía que podría ayudar a Michael si yo también lo hacía, pero no lo hice por instinto de supervivencia. No creyeron a Michael, y el caso se archivó.

Unos 20 años después de que comenzara a sufrir abusos, fui lo suficientemente fuerte como para regresar y hacer frente a lo que me había sucedido. […] El padre Jeff fue acusado de 10 delitos de abusos sexuales por mi caso. Él admitió su culpa ante el juez y fue sentenciado a cinco años de cárcel, pero sólo pasó 10 meses [entre rejas]. […] Tenía miedo. Tenía miedo de ser honesto y de que mi aventura fuera televisada. ¿Qué pensaría la gente? ¿Echaría a perder mi carrera profesional? Pero llegué a la conclusión de que no podía seguir teniendo miedo. No volverá a darme miedo decir la verdad sólo porque la gente no se sienta cómoda al escucharla”.

> Erreportajea: Nerabezaroa > "QUE NO TE PEGUEN POR SER GAY ES UNA SUERTE"

  • “Que no te peguen por gay es una suerte”
  • Más de un centenar de menores homosexuales y transexuales relatan las agresiones y el aislamiento que padecen
  • El País, 2007-03-10 # Emilio de Benito · Madrid

A los 14 años, Pedro ya lo tenía claro: era gay. Después de tantear a sus amigos -“lo aceptaron bien, sin problemas, aunque no con naturalidad”-, afrontó su siguiente reto. Sus padres eran “modernos y liberales”, dice. Por eso su reacción le dejó aún más descolocado. “Me dijeron que era imposible que ya supiera que era gay, que era muy pequeño y que me olvidara del tema”. Hace tres años de aquello.

Pedro -su nombre, como el de otros protagonistas de esta historia, es supuesto- tiene 17 años y estudia 2º de Bachillerato en La Rioja. Todavía le remuerde lo que sucedió. “Yo fui incapaz de decir nada, de contestarles, de explicarles que estaba segurísimo de lo que sentía. Desde entonces no he vuelto a hablar con mis padres del tema, que se ha convertido en algo tabú. Lo que sucedió me marcó mucho, me dejó destrozado, pasé unos días horribles, y todavía ahora sigo sintiéndome incapaz de volver a sacar el tema con ellos, a pesar de que sé que debo hacerlo”, cuenta por correo electrónico.

Algo parecido le pasó a Inés. “Mi madre no se creía que a los 14 años ya pudiera tener definida mi condición sexual. Me dijo que no tenía nada en contra, pero que sencillamente no se lo creía aún. Con 15 me volvió a preguntar si me seguían gustando las chicas. Y le dije que sí. Ella a su bola… seguía empeñada en que era una fase. A los 16 volvió a preguntar…y le dije que sí. Añadí que de hecho tenía novia. Entonces acabó creyéndolo”, escribe desde Alcobendas (Madrid).

“Cuando descubres tu homosexualidad con 13 años te sientes absolutamente desamparado. Nadie te ha explicado que eso te pudiera pasar y no tienes ayuda de nadie. Eres un crío de 12, 13 o 14 años, casi un niño, que te encuentras con un problemón que te tienes que tragar tú solito. Yo quería vivir con absoluta normalidad, soñaba con un mundo donde poder expresarme libremente, donde todo el mundo me entendiera, donde no tuviera que esconderme ni estar callado; pero salía a la calle y me encontraba otro mundo, otra sociedad. Una sociedad que parece creer que los homosexuales sólo existimos a partir de los 18 años. Es indignante”, insiste Pedro.

“Creo que a los jóvenes homosexuales no se nos tiene en cuenta para nada. Es como si la homosexualidad apareciera a partir de los 18, 19 años por lo menos”, remacha Vanessa.

Pero si la relación con la familia es problemática, la mayor exclusión se vive en los centros educativos. “Por suerte soy fuerte de carácter. Muchas veces me insultaron, me tiraron escupitajos, me golpearon. En el colegio es un acoso continuo. Pasas por una ventana y te dicen: ‘¡Maricón!”, relata Jaime, que tiene 17 años y vive en San Sebastián. “Del colegio sólo una profesora [sabe que soy gay]. Mejor así, que los alumnos allí buscan amargarte”, dice José, de 17 años, en un correo que envía desde Algeciras (Cádiz).

Pedro, Inés, José y Vanessa son algunos de los más de 100 adolescentes no heterosexuales de entre 12 y 18 años que han participado en el estudio Adolescencia y sexualidades minoritarias, elaborado por la Comisión de Educación del Cogam (Colectivo de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales de Madrid) en colaboración con el departamento de Antropología Social de la Universidad Autónoma madrileña.

“Resulta curioso que la a hora de hablar, recurran a la palabra suerte: han tenido suerte con sus amigos, han tenido suerte en no recibir palizas… Situaciones que para otros adolescentes forman parte de la normalidad”, reflexionan los autores del estudio, Jesús Generelo, José Ignacio Pichardo y Guillem Galofré. “Con los que no pasa nada, te haces amigo, puedes ir al cine con ellos, lo saben y no te pegan”, cuenta David, un transexual de Barcelona que ya ha cumplido los 18 años. “Que no te peguen por ser gay es una suerte”, afirma José.

El problema se extiende a todos los ámbitos. Ni las revistas para jóvenes, ni los videojuegos, ni la televisión, ni los lugares de ocio, ni los educativos. Ni siquiera las asociaciones son un lugar asequible para ellos. En muchas, el estigma que asocia pederastia con homosexualidad, unida a la falta de subvenciones, impide que tengan programas de atención específicos. En el de Atención a Lesbianas, Gays y Transexuales de la Comunidad de Madrid, por ejemplo, a los menores se les pide que acudan acompañados de sus padres. Pero, ¿cómo van a hacerlo cuando lo que quieren es ayuda para decirles que no son el hijo o la hija heterosexual que ellos esperaban?.

La solución, coinciden encuestados e investigadores, está en Internet. “Sin Internet y sin amigos que conozcan lo tuyo, es más complicado ligar. He tenido la suerte de que tengo esas dos opciones, por lo que me ha sido fácil. Si a eso le sumas que vas a discotecas donde hay gente con tu misma opción, la cosa se multiplica por 10”, dice José, quien tuvo su primer novio con 15 años y ahora mantiene una relación con otro chico, que no vive en su ciudad.

Pero incluso este recurso les está, a veces, vedado. En algunas librerías públicas y centros educativos tienen instalados filtros que impiden que los jóvenes accedan a las webs de las asociaciones y otros grupos de ayuda, “aunque sí permiten entrar en otras de contenido homófobo”, indica el estudio. Por eso, Pedro y tres adolescentes más han puesto en marcha un ciber-lugar de encuentro: Pisando fuerte (http://adolescentesglbt.blogspot.com).

Y una última reflexión de los investigadores: estos testimonios son de adolescentes que tienen clara su orientación. ¿Qué estará pasando con todos los que tienen dudas, no disponen de Internet o son menos fuertes?

El modelo de Rivas
Cuando casi lo más seguro para un adolescente no heterosexual es quedarse en el armario, hay iniciativas que ofrecen un atisbo de esperanza. El estudio Adolescencia y sexualidades minoritarias no ha podido dejar de destacar una excepción: la tarea del instituto Duque de Rivas en Rivas-Vaciamadrid (Madrid).Ahí, un profesor ha creado -con el apoyo del claustro- una tutoría específica para alumnos gays, lesbianas o transexuales. Hasta ahora ha atendido a ocho, dos de manera presencial y el resto por Internet.La tutoría ha sido el último paso de una intensa campaña de sensibilización iniciada por José Joaquín Álvarez, que comenzó invitando al Colectivo de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales de Madrid (Cogam) a dar una charla sobre sexualidad.Pero estas actuaciones son una excepción. En muchos centros ha bastado que un padre protestara ante el “adoctrinamiento” o el “proselitismo” homosexual de sus hijos para que actuaciones similares -o más sencillas, como repartir una guía sobre sexualidad- se suspenda. En Rivas, una madre protestó, pero la directora del instituto le explicó el objetivo del programa, y le ofreció que su hija no participara si no quería. Tras la reunión, la alumna asistió, sin más problema, a las siguientes actividades.


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  • “He tenido novias para que no ‘sospecharan’ de mí”
  • El País, 2007-03-10

De los más de 100 adolescentes que han participado en el estudio, los investigadores proporcionaron el correo electrónico de tres. EL PAÍS contactó con ellos mediante un pequeño cuestionario para preparar la información. Por su interés, se reproducen íntegros a continuación.

  • Nombre: José
  • Edad: 17 años
  • Lugar de nacimiento y residencia: Nací y vivo en Algeciras


¿Estudias? ¿Qué curso? Estudio 2º de bachillerato


¿Cuándo te diste cuenta de que eras LGTB (Lesbiana, gay, transexual o bisexual)? Me di cuenta cuando vi que en la tele y en la calle que me gustaban más los tíos que las tías, que apenas me llamaban la atención. Esto sería durante los 12 o 13 años. También he tenido novias, siendo mas joven que ahora, para que no sospecharan de mí ya que cuando uno es pequeño tiene una idea distinta de lo que es la realidad. Cuando te vas haciendo mayor ya vas pasando de la gente y los comentarios que van a hacerte daño. Simplemente lo ignoras y pasas.

¿Y cuándo lo asumiste? Lo asumo cuando me empiezo a dar cuenta tanto en la tele como en Internet de que no soy el único gay del mundo, que es algo normal, que sería con 14 o 15 años. Supuse que será algo pasajero, pero viendo que me seguían gustando, dije “esto es lo que hay y hay que aguantarse, que remedio”.

¿A quién se lo has dicho (familia, amigos, compañeros, profesores)? Se lo conté a mis amigos en primer lugar, ya que a ellos los conocí junto a mi primer novio (con 15 años) y con ellos me instalé. Aparte hace poco la gente con la que salía (y salgo de vez en cuando) también lo saben. A mi familia se lo conté hace ya un año y medio. Del colegio solo una profesora, porque nos llevamos bien, y un día empezamos a contarnos cosas. Mejor así, que los alumnos allí buscan amargarte.

¿Qué tal ha sido la reacción? La familia el primer día mal, especialmente mi madre y mi padre. A partir del segundo la cosa fue tirando bien, aunque a veces reconozco que me he pasado y les he hecho enfadarme. El resto de la familia como abuelos, tías, etc, muy bien. Y de los amigos, muy bien todo.

¿Conocéis a otros chicos o chicas de vuestra edad que también sean LGTB? Sí, uno hay veces que no te das cuenta que hay mucha mas gente LGTB de la que tu te piensas. Hay veces que me ha sorprendido saber que alguien era gay o bisexual, incluso gente que conocía desde hacia tiempo o propios compañeros que han estado en tu mismo instituto.

¿Tenéis pareja? Sí, y es de mi edad aunque vivimos en puntas distintas de la ciudad, pero no es problema. Nos llevamos muy bien y lo conozco desde hace mucho tiempo, aunque saliendo no llevamos tanto.

¿Cómo os las arregláis para ligar (Internet, asociaciones, locales)? Al principio por Internet, que es la mejor fuente para empezar por este mundo y ayuda mucho. Luego ya los amigos te presentan a más gente, y a partir de ahí puedes empezar una amistad y si cae un ligue… mi novio, de hecho, me lo presentó un amigo mío.

¿Creéis que os es mucho más difícil que a vuestros compañeros hetero? A medias. Sin Internet y sin amigos que conozcan lo tuyo, es mas complicado. He tenido la suerte de que tengo esas dos opciones, por lo que me ha sido fácil ligar. Si a eso le sumas que vas a discotecas donde hay gente con tu misma opción, la cosa se multiplica por 10.

Alguna experiencia de rechazo, integración…destacable. No he tenido ninguna situación de rechazo, y tampoco me gusta esconderme demasiado, porque si no no sería tal y como soy, aunque tampoco es que vaya mariconeando todo el día, aunque si estoy en la calle y le tengo que dar un beso a mi novio, se lo doy. No tengo pluma y hay gente que se ha quedado sorprendida cuando se han enterado y no cambiaría esto por nada del mundo. Soy feliz, y es lo que quiero.


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  • “Mis amigos desconocen bastantes cosas del mundo lésbico”
  • Nombre: Inés
  • Edad: 17
  • Lugar de nacimiento y residencia: Alcobendas (Madrid)

¿Estudias? ¿Qué curso? 2º de Bachillerato (Ciencias de la Naturaleza y Salud)

¿Cuándo te diste cuenta de que eras LGTB (Lesbiana, gay, transexual o bisexual)? Con 13 años, cuando noté que me sentía atraída por compañeras de clase.

¿Y cuándo lo asumiste? Con 14….fue cuando salí del armario.

¿A quién se lo has dicho (familia, amigos, compañeros, profesores)? De mi familia sólo lo sabe mi madre (que es madre soltera), aunque me consta que mi abuela sabe algo, pero no por mí, en todo caso por parte de mi madre. Planeo contárselo en breve al resto. Mis amigos lo saben todos, se enteraron con 14, fueron los primeros. Mis compañeros lo saben a medias. Unos relacionan algunos rumores con el hecho de que nunca me han visto con un chico. Por otro lado salí con un chaval un tiempo y eso no les cuadra. Así que se lo imaginan pero no lo saben a ciencia cierta. Mis profesores…poseen la misma información que mis compañeros. A alguno le llegó el rumor, pero ninguno ha venido a preguntarme. Otros ni se lo imaginan.

¿Qué tal ha sido la reacción? Por parte de mis amigos buena como es de esperar, aunque desconocen bastantes cosas del mundo lésbico…supongo que por culpa de los mitos. Ya sabes…”cómo es posible que dos mujeres hagan el amor sin pene de por medio?”. Pero se lo tomaron bien. Mi madre…en un primer momento fue la negación…como se lo dije muy pronto, no se creía que a los 14 años ya pudiera tener definida mi condición sexual. Me dijo que no tenía nada en contra, pero que sencillamente no se lo creía aún. Con 15 me volvió a preguntar si me seguían gustando las chicas. Y le dije que sí. Ella a su bola…seguía empeñada en que era una fase. A los 16 volvió a preguntar…y la dije que sí. Añadí que de hecho tenía novia. Entonces acabó creyéndolo. Probablemente preferiría que yo fuera heterosexual, porque así seguro que nadie me discriminaría. Pero como no es el caso….le importa poco. Sabe que soy fuerte y puedo enfrentarme a ello.

¿Conocéis a otros chicos o chicas de vuestra edad que también sean LGTB? Creía que estaba sola pero comprendí que no. Tengo un amigo gay…que no salió del armario casi hasta los 17…pensándolo bien…es normal que a los 14 la gente no se diera cuenta…al fin y al cabo los chicos maduran más tarde…su orientación sexual…digo yo que también se definirá más tarde. Aparte de eso…a través de Internet he conseguido conocer a bastante gente interesante en páginas como http://www.kamasutralesbico.net…de donde acabé en un grupo msn y conocí más personas. Por Internet conocí a mi primera novia, que es de Salamanca. Ahora somos muy buenas amigas…y también tengo allí un conocido gay, amigo de ella.

¿Tenéis pareja? Algo anda fraguándose con una maña. Para cuando venga con suerte podremos tener una relación normal (dentro de lo normal que permite la distancia).

¿Cómo os las arregláis para ligar (Internet, asociaciones, locales)? Mi vida hace 10 años sin Internet hubiera sido completamente diferente. Es el mejor lugar para ligar mientras se tiene 14 o 15 años. El problema es que a la vez puede resultar peligroso, anda mucho tipo suelto buscando fotos…Salir por Chueca es algo bastante práctico, pero dado que los medios para volver a la madrugada son mínimos…(sólo los búhos) no suelo salir. No hay tiempo…ni con quien salir…pero de no ser por eso…sí ligaría por Chueca aunque hoy en día no me interese.

¿Creéis que os es mucho más difícil que a vuestros compañeros hetero? Una vez te encuentras en el sitio adecuado no es más difícil. El problema viene cuando te gusta una hetero…no obstante,como últimamente la gente ve cada vez más casos de chicas supuestamente hetero que se enamoran de sus amigas…pues no es tan raro. Que una chica sea hetero no me echa atrás a la hora de ligármela, es como un reto. Aunque es difícil…

Alguna experiencia de rechazo, integración… destacable. Experiencia de rechazo…cuando corrió el rumor hace 2 años en el colegio de que era lesbiana. Desde pequeña siempre sufrí acoso escolar y se mantuvo hasta los 15 años. En 4º de ESO ya no era algo significativo, pero quedaban grupos de irreductibles que se dedicaban a joder la marrana…y esos se dedicaron a ir detrás de mí preguntando que si era cierto…haciendo comentarios como que no abriera la pastelería tan pronto…a lo que yo les respondía que vaya envidia me tenían porque me iba a ligar todas las chicas que pasaban de ellos. Fue cuando mi tutora veñia escrito mi nombre en la pizarra y a continuación “bollera”. Lo sabía…pero no se ocupó en contrastarlo. Por otro lado la mayorñia de la gente se lo tomó bien..ya se lo imaginaban.

Algo que me resulta muy favorable es la tremenda naturalidad con la que se lo toma mi madre…especialmente cuando me insiste en que se lo cuente a mi abuela…de donde deduzco que ya se lo ha dicho y no se lo ha debido de tomar mal.

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  • “Hasta los 13 años creía que me gustaban las chicas”
  • Nombre: Pedro
  • Edad: 17 años
  • Lugar de nacimiento y residencia: Logroño (La Rioja)


¿Estudias? ¿Qué curso? Estudio 2º de Bachillerato.

¿Cuándo te diste cuenta de que eras LGTB (Lesbiana, Gay, Transexual o Bisexual)? A los trece años, estudiando 2º de la ESO. Me di cuenta de que me atraían los chicos y no las chicas. Hasta entonces, como todo niño educado en una sociedad heterosexista, creía que me gustaban las chicas; pero en realidad no sabía lo que significaba que alguien me gustara o me atrajera, y decía que me gustaban las chicas que me caían bien, que me parecían simpáticas.

¿Y cuándo lo asumiste? Lo asumí al darme cuenta. Nunca he tenido problemas de aceptación, siempre lo he asumido muy bien. Desde el primer momento fui consciente de que aquello era natural, y no tenía nada de malo ni de pecaminoso. Entonces yo ya tenía bastantes inquietudes sociales y políticas, y convertí la libertad-afectivo sexual en una reivindicación más. Visto ahora a posteriori, creo que lo que me ayudó a aceptarlo fue el hecho de sentirme diferente, especial, en cierto modo, superior. Con el tiempo te das cuenta de que esto es una tontería, pero en aquel momento creo que me ayudó a aceptarme.

¿A quién se lo has dicho (familia, amigos, compañeros, profesores)? ¿Qué tal ha sido la reacción? Al poco tiempo de descubrir mi homosexualidad, en ese mismo curso de 2º de la ESO, se lo conté a los que entonces eran mis compañeros o amigos, sobre todo chicas. Lo aceptaron bien, sin problemas, aunque no con naturalidad. Visto a posteriori creo que para ellas fui “la novedad”, el “amigo gay”. Mis padres se enteraron de que era gay en 3º de la ESO, teniendo yo 14 años, y me dijeron que era imposible que lo supiera, que era muy pequeño y que me olvidara del tema. Cuando ellos me dijeron eso, yo fui incapaz de decir nada, de contestarles, de explicarles que estaba segurísimo de lo que sentía. Desde entonces no he vuelto a hablar con mis padres del tema, que se ha convertido en algo tabú. Lo que sucedió –que se enteraran y me dijeran eso- me marcó mucho, me dejó destrozado, pasé unos días horribles, y todavía ahora sigo sintiéndome incapaz de volver a sacar el tema con ellos, a pesar de que sé que debo hacerlo. En el lado positivo, algunos amigos de mis padres sí que saben que soy gay y me están apoyando mucho para que se lo diga. Ahora todos mis actuales amigos saben que soy gay, es una parte importante de mi vida, y creo que en una amistad eso no se puede ocultar.

¿Conocéis a otros chicos o chicas de vuestra edad que también sean LGTB? Sí, conozco a varios, aunque al principio no conocía a ninguno. Sí que conocía a homosexuales adultos, con lo cual he tenido referentes positivos, pero antes pensaba que los homosexuales éramos mucho más minoritarios de lo que realmente somos.

¿Cómo os las arregláis para ligar (Internet, asociaciones, locales)? Donde puedo. Tampoco me esfuerzo mucho, la verdad. Creo que los amores aparecen, no se los busca.

¿Creéis que os es mucho más difícil que a vuestros compañeros hetero? Sí, eso por supuesto. Yo no he tenido un desarrollo afectivo-sexual pleno, normal, como ellos. Yo no he podido tontear, tener mis primeros besos, etc. a la misma edad con que ellos lo han hecho.

Alguna experiencia de rechazo, integración… destacable. Voy a hacer alguna reflexión sobre la problemática de los adolescentes LGTB, nuestras necesidades y nuestras reivindicaciones.

Cuando descubres tu homosexualidad con 13 años te sientes absolutamente desamparado. Nadie te ha explicado que eso te pudiera pasar y no tienes ayuda de nadie. Eres un crío de 12, 13 o 14 años, casi un niño, que te encuentras con un problemón que te tienes que tragar tú solito. Yo quería vivir con absoluta normalidad, soñaba con un mundo donde poder expresarme libremente, donde todo el mundo me entendiera, donde no tuviera que esconderme ni estar callado; pero salía a la calle y me encontraba otro mundo, otra sociedad. Una sociedad que parece creer que los homosexuales sólo existimos a partir de los 18 años. Es indignante. Contra eso hay que luchar y trabajar, queda mucho por hacer. La igualdad legal es solo un paso, la social es un reto que hay que perseguir y por el que yo estoy dispuesto a luchar donde, cuando y como haga falta.

En las aulas cuando se habla de homosexualidad, si es que se habla, se da por supuesto que ninguno de los alumnos es gay. En la familia ocurre algo parecido, siempre dan por supuesto que te gustan las chicas. Es el maldito heterosexismo reinante. La problemática de los adolescente lgtb es en el fondo la de todos los LGTB, lo que ocurre es que es aún más dramática porque te enfrentas a ella siendo muy pequeño, sin recursos y a una edad en la que nadie piensa que puedas ser homosexual. Puede que sufras la homofobia por parte de compañeros –no es mi caso, al menos explícitamente- pero por parte de los adultos lo que sufres es la indiferencia, ni se les pasa por la cabeza la idea de que puedas ser gay.

Es necesario dar un cambio radical al sistema educativo, para que se hable de la diversidad afectivo-sexual y para que quede claro que ésta se da entre el alumnado. Hay que crear mecanismos de ayuda, apoyo y asesoramiento a los adolescentes LGBT y sus familias –tutorías en institutos, servicios de asociaciones, etc.-. Hay que garantizar la libre expresión afectivo-sexual en las aulas, en la sociedad. Para eso, hay que empezar por que la sociedad se entere que se puede ser adolescente y gay al igual que adolescente y heterosexual. Respecto al problema familiar, hay que defender siempre el derecho del menor a expresar libremente su sexualidad, y si su familia se lo impide la administración debe tomar las medidas pertinentes.

Los colectivos LGBT me interesan mucho, sobre todo en su aspecto reivindicativo. Colaboro con GYLDA, la asociación de La Rioja, donde tenemos un grupo joven. Además, organizamos los próximos encuentros estatales LGBT (13, 14 y 15 de abril) en los que vamos a tratar el tema de los adolescentes.

Por otro lado, te comento que cuatro adolescentes LGBT hemos puesto en marcha un blog, Pisando fuerte, hecho por y para adolescentes lgbt. Su dirección es http://adolescentesglbt.blogspot.com