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> Berria: Indarkeria > 74 MUJERES NO LLEGARON AL FIN DE AÑO DEL 2007

  • 74 mujeres no llegaron a fin de año
  • El número de asesinadas por parejas o ex parejas aumentó en 2007. El 40% eran extranjeras. Sólo hay 30 unidades para evaluar el riesgo de 100.000 denunciantes
  • El País, 2008-01-05 # Mónica C. Belaza • Madrid

Ayer murió una mujer de una puñalada en el corazón en el día de su cumpleaños. Ha sido la primera asesinada del año a manos de su pareja o ex pareja. El recuento vuelve a empezar, pero el goteo de muertes no cesa. La Ley Integral de Violencia de Género lleva tres años en vigor y el balance de 2007 es desalentador: fueron 60 en 2005, 68 en 2006 y 74 el año pasado, según el recuento de este periódico -los datos oficiales definitivos saldrán en un par de meses-.

Algunos casos han causado una fuerte conmoción social. Como los asesinatos de Concepción Huerta -quemada viva en su casa-, Mari Luz Pose -muerta de un tiro en la frente disparado por su ex pareja, guardia civil, en el cuartel donde iba a poner una denuncia-, o el de Svetlana Orlova, a la que mató el mismo que días antes le había propuesto, arrodillado, meloso y con un anillo en la mano, matrimonio en el programa de Antena 3 El diario de Patricia. Ella se negó delante de toda España y él la mató. Violencia de género consumida en vivo y en directo por el público. Un macabro espectáculo que, sin embargo, tuvo el efecto de concienciar a la población de que detrás de las frías estadísticas, detrás de las letanías “ya van 13, 35, o 53 muertas por violencia machista”, hay personas con rostro, hijos, amigos, con vida.

El aumento de víctimas extranjeras es notable. En 2006 fueron el 29% del total, un porcentaje alto, pero este año han llegado hasta el 40%. Y la población inmigrante apenas llega al 10%. La especial vulnerabilidad de estas mujeres, incrementada cuando no tienen papeles, parece indudable, como recogía recientemente un informe de Amnistía Internacional sobre el tema.

Pero los agresores no son siempre extranjeros. Una idea extendida es que la mayor violencia hacia la mujer de determinadas culturas provoca que ésta persista en España. Sin embargo, al menos 10 de las mujeres extranjeras asesinadas lo fueron a manos de un español, según datos del Observatorio contra la Violencia de Género del Consejo General del Poder Judicial. Es decir, al menos un tercio no murieron por una cultura violenta más allá de nuestras fronteras, sino por tener una pareja española. Betsabé, por ejemplo, era una venezolana que había conocido a su marido por Internet, chateando. Dejó sus estudios de Ingeniería Industrial para venir a vivir a España con él. Se había enamorado perdidamente, según relató después la familia. Menos de un año después de la boda, su cuerpo apareció en la maleta de un coche.

De las 74 mujeres asesinadas, 12 tenían órdenes de protección en vigor, y una de ellas, una pena de alejamiento. Otra, Svetlana, también la tenía, pero no le había sido notificada al agresor. En otros cuatro casos había habido órdenes de protección pero se habían revocado; tres de ellas, previa petición de la mujer. No es fácil imaginar que la misma persona con la que se ha convivido, con la que incluso se tienen hijos, va a ser capaz de matar.

¿Por qué el Estado no pudo proteger a las mujeres que tenían orden de protección vigente, que habían pedido ayuda a la sociedad? Teniendo en cuenta que las denuncias, con la nueva ley, van en aumento -han sido 93.000 en los primeros nueve meses de 2007, según el Poder Judicial-, los abogados, jueces y fiscales insisten en la necesidad de que se afinen los medios para valorar qué mujeres son las que corren más riesgo. Porque a las 120.000 que denuncian cada año no se les puede poner un escolta privado. Pero para valorar el riesgo hacen falta medios y personal especializado. El instrumento que prevé la ley son las unidades de valoración integral de la violencia de género, con trabajadores sociales, médicos forenses y psicólogos que deben hacer un estudio de la víctima, el agresor y su entorno. Pero, según datos de junio, sólo hay 30 en toda España (y únicamente en Andalucía -que ha reducido sus muertas a la mitad- hay una por provincia).

Los datos de denuncias previas son similares a los de otras ocasiones: sólo 20 mujeres (el 27%) habían denunciado con anterioridad. En algunos casos los familiares y amigos dicen después que no sabían si el asesino maltrataba o no a la mujer. En otros, eran muchos (familia, vecinos…), los que sabían de las palizas, amenazas e insultos constantes. Las autoridades llevan tiempo haciendo hincapié en la importancia de poner estos casos en conocimiento de la policía o los servicios sociales.

La brutalidad de la mayoría de los crímenes es infinita: ha habido 39 apuñalamientos, 6 disparos, una mujer quemada viva, 9 estranguladas, 12 matadas a golpes, 4 degolladas, una ahogada, una asesinada a martillazos y una mujer arrojada desde un balcón. Y numerosas agresiones que sin acabar en muerte son igualmente espeluznantes: un hombre tiró de la moto en marcha a su novia, embarazada de siete meses.

Algunas de las actitudes de los agresores después de matar son sorprendentes. Como si el asesinato fuera algo esperado. Uno de ellos bajó al portal de la casa en la que acababa de asesinar a su mujer diciendo: “Si se venía venir. Esto tenía que pasar”. Otro se fumó un cigarro mientras observaba el cadáver y un tercero dio un paseo cerca del mar después de apuñalar a su mujer en un centro comercial. Otro mandó un SMS: “Acabo de matarla”.

Algunos se suicidaron (seis) o intentaron hacerlo (16). Otros, intentaron disimular el crimen. Como Juan Miguel Villar, el marido de la venezolana Betsabé, que fingió durante meses que ella se había fugado con otro hombre a Sevilla y lamentaba amargamente su desamor delante de sus amigos. O como José Tomás Ejea, que acompañó a su mujer, apuñalada de muerte, a un centro de salud cercano a su casa en Calanda (Teruel). “Se ha caído en la cocina y se ha clavado un cuchillo”, dijo. La mujer murió desangrada -sin decir en ningún momento que su marido la había apuñalado- y él aprovechó que tenía que ir a recoger su cartilla de la Seguridad Social para esconder todas las pruebas. Tardaron más de un mes en detenerlo. Mientras tanto, se fue a vivir con unos parientes, que lo acompañaron en su triste viudedad.

“Si le cortara las alas, sería mía, no escaparía. Pero entonces ya no sería un pájaro. Y yo amo al pájaro”, dice una canción popular vasca. Estas 74 mujeres, o al menos algunas de ellas, han sido víctimas de la idea de que más vale pájaro enjaulado, o incluso muerto, que fuera de la esfera de control. A una de ellas, la brasileña Rita Cassia Santos, su marido, español, le pegaba habitualmente. Una de sus razones: que era demasiado guapa.

Televisión y tragedia
– 18 de noviembre de 2007. La muerte de Svetlana, de origen ruso y 30 años, a manos de su ex pareja se tiñó de polémica al mezclarse con un programa de televisión. Después de cuatro años de relación, varias denuncias por malos tratos y una condena de 11 meses de prisión y dos años de alejamiento, Ricardo, alicantino de 30 años, intentó reconciliarse con Svetlana en el programa de Antena 3 El diario de Patricia. Le pidió perdón y que se casara con él. Ella le rechazó. Nadie en el programa conocía la sentencia. Cinco días después, en la escalera de su casa, Ricardo la degolló.

Muerte en el cuartel
– 16 de diciembre de 2007. A las 6.30, Mari Luz Pose, de 43 años, entraba con una amiga en el cuartel de la Guardia Civil de Cambados (Pontevedra) para denunciar por acoso y amenazas a su ex pareja, Jaime Maiz Santamaría, de 34 años, agente del instituto armado destinado en ese mismo cuartel. Jaime Maiz, borracho, intentó convencerla para que no pusiera la denuncia -ya se habían puesto mutuamente y vuelto a retirar varias-. Al no lograr disuadirla, el agente entró corriendo en su pabellón para coger su arma reglamentaria. Al volver, la disparó en la frente.

Quemada viva
– 24 de febrero de 2007. Cuando Mercedes Molina, de 58 años, le dijo a su marido que quería separarse, comenzó entre ellos una fuerte discusión en la cocina de su casa, en Badalona. Minutos más tarde, la reacción de su marido, Salvador Carrión, un mecánico jubilado de 62 años, fue rociar a su mujer con disolvente y prenderla fuego. “La he quemado, la he quemado”, salió gritando de su casa el agresor. Los dos hijos del matrimonio, ambos mayores de edad, también estaban en el domicilio. Después de dos días de agonía, Mercedes Molina murió en un hospital de Barcelona.

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> Iritzia: El País > MAS ASESINADAS

  • Más asesinadas
  • Faltan medios para identificar los casos de mayor riesgo entre las mujeres maltratadas
  • El País, 2008-01-05 # Editorial

Durante el año recién ido 74 mujeres fueron asesinadas en España por sus parejas o ex parejas. Ello supone regresar a las cifras anteriores a la Ley Integral contra la Violencia de Género, aprobada a finales de 2004. Aquel año hubo 72 asesinatos, y 60 y 68 en los dos siguientes. En el que ahora se inicia ya se ha producido la primera víctima, una mujer de nacionalidad inglesa, asesinada en Coín (Málaga) en la madrugada de ayer. 26 de las 74 asesinadas en 2007 eran extranjeras: el 39%; pero en el 40% de los casos el asesino era español.

Los datos confirman las dificultades en la aplicación de la ley, especialmente a la hora de identificar y proteger a las víctimas que se encuentran en una situación de riesgo extremo. Tras la denuncia, el juez evalúa si es necesario dictar medidas cautelares, entre las que puede figurar la de alejamiento. Para poder hacerlo con un conocimiento cabal es necesario un dictamen profesional, que corresponde a las llamadas unidades de evaluación, formadas por psicólogos, forenses y trabajadores sociales; pero sólo hay una treintena de esas unidades en toda España, lo que hace imposible un análisis solvente caso por caso de las 100.000 denuncias que se presentan cada año. Poner los medios para que esos diagnósticos se hagan en todos los casos debería ser una prioridad de las administraciones.

Una vez garantizada esa evaluación individualizada es cuando tendría sentido estudiar la adecuación de los medios de protección. Por ejemplo, la contratación, sugerida recientemente por el Consejo del Poder Judicial, de escoltas privados para las mujeres en mayor peligro.

Que el número de víctimas extranjeras sea cuatro veces superior al de la media revela un problema específico que requiere atención especial. Las explicaciones culturales son insuficientes, dada la evidencia de que muchos de los agresores son nacionales. Más bien es un indicio de la situación de especial sumisión y ausencia de una red familiar de amparo que sufren muchas de esas mujeres. Esa vulnerabilidad y dependencia las convierte en víctimas preferentes del machismo resentido que suele abundar entre los maltratadores. Lo que sugiere a su vez la necesidad de políticas de información específicamente dirigidas a las jóvenes inmigrantes.

> Berria: Indakeria > CHILE: ASESINAN A TRANSEXUAL EN PUENTE ALTO

  • Asesinan a transexual en Puente Alto
  • Opus Gay, 2007-12-29

Un brutal asesinato padeció anoche en Puente Alto la transexual Gabriela Alejandra Albornoz Jiménez (27), quien falleció de una estocada en el tórax perpetrada por una turba de nueve sujetos, supuestamente neonazis, que antes la agredió en el suelo son sistemáticos golpes de pies y puños.


Los hechos tuvieron lugar en Avenida Eyzaguirre con Brasil, zona conocida como el Barrio Rojo, y donde Gabriela ejerció el comercio sexual por más de 10 debido a la falta de oportunidades laborales y educacionales.


La madre de la víctima, Carmen Jiménez, sostuvo que “las autoridades deben tomar cartas en el asunto. No saben el daño que causan a una persona y a una familia completa”.


El caso, que quedó en manos del fiscal Guillermo Adasme, y del subcomisario de la Brigada de Homicidios de Investigaciones, Francisco Sepúlveda, despertó el repudio del Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh).


“Es tiempo ya de que los poderes Ejecutivo y Legislativo se pronuncien contra este tipo de brutales atropellos e implementen medidas concretas para combatir el accionar de estos grupos, pues constituyen un claro peligro para todos los sectores sociales, y en especial para los más vulnerables, como la población transexual”, dijo la activista Movilh, Karin Avaria, tras exigir la rápida aprobación del Proyecto de Ley que Establece Medidas contra la Discriminación.


Grabriela es la tercera persona transexual asesinada este año, luego de las muertes de Moria Donaire González (30) y Graciela Carrasco Berríos (54), quien participó en cursos de reconversión laboral del Movilh.


Al momento de la tragedia, Gabriela estaba en compañía de dos amigas que lograron escapar del ataque. Durante el brutal incidente los homicida gritaron consignas hitlerianas, lo que hace suponer a la policía civil que se estaría en presencia de grupos neonazis.

> Berria: Indarkeria > EL ACUSADO DE MATAR A BEGOÑA BOHOYO LO NIEGA Y DICE QUE "SE CAYO POR LA ESCALERA"

  • El acusado de matar a Begoña Bohoyo lo niega y dice que “se cayó por la escalera”
  • Asegura que nunca la agredió y que las denuncias anteriores eran “falsas”. La Fiscalía mantiene la petición de 19 años de cárcel en el inicio del juicio, celebrado ayer en la Audiencia Nacional
  • Noticias de Gipuzkoa, 2007-12-18

El acusado de matar a la pasaitarra Begoña Bohoyo en enero de 2006 a causa de las palizas que presuntamente le propinó tras encerrarla durante tres días en el domicilio de ambos en Hendaia, Patxi Xabier Aramburu, negó ayer los hechos que se le imputan en el inicio del juicio que se está llevando a cabo en la Audiencia Nacional de Madrid.


En ese sentido, declaró que las lesiones que presentaba su pareja tras su muerte se debían a “una caída por las escaleras y un accidente con la moto”. También relató que en el momento del suceso se llevaba bien con la víctima, que nunca la agredió o amenazó y que las denuncias anteriores que tenía por malos tratos eran “falsas”.


El detenido, de 41 años y natural de Donostia, realizó estas declaraciones en una primera jornada en la que la Fiscalía elevó a definitiva su petición de 19 años y medio de cárcel. El fiscal solicitó, en concreto, 14 años por un delito de homicidio y otros cinco años y seis meses por detención ilegal. La vista se celebró en la Audiencia Nacional, al tratarse de un presunto delito cometido por un ciudadano español en el extranjero y haber sido denunciados los hechos en el Estado.


Aramburu negó en todo momento haber cometido los delitos de detención ilegal y homicidio y contestó tanto a las preguntas de su abogado y las del Ministerio Fiscal como a las que le formularon la acusación popular y particular personadas en la causa. El acusado comenzó reconociendo haber tenido problemas con el alcohol, pero añadió que es una adicción que compartía con su pareja.


De este modo explicó las lesiones que terminaron causando la muerte a María Begoña Bohoyo ya que, según dijo, se produjeron después de que su pareja bebiera grandes cantidades de alcohol y, en consecuencia, incurriera en una crisis nerviosa que le llevó a destrozar parte del inmobiliario de la casa y a caerse después por las escaleras del domicilio.


Aseguró, además, que esta recaída -la mujer había recibido asistencia médica para curar su adicción al alcohol y llevaba ocho meses sin beber- estuvo motivada por el despido de su puesto de trabajo. Según Aramburu, María Begoña llegó a agarrar un martillo en plena crisis nerviosa, por lo que tuvo que forcejear con ella para arrebatárselo y posteriormente llevarse a otro piso de la casa a la hija de ambos, que en ese momento tan sólo tenía un año de edad.


“Si fuera culpable, lo diría pero no es así, era el amor de mi vida”, insistió el acusado, quien negó también haberla retenido en el domicilio durante tres días. “Podría haber salido de la casa cuando hubiese querido porque vivíamos en un bajo y yo no estaba todo el rato en casa”, explicó.


La Fiscalía, por contra, considera acreditado que el acusado golpeó brutalmente a la mujer y la empujó contra una ventana que se rompió, lo que le provocó cortes en la cara. Posteriormente, según su versión, la retuvo durante tres días en la vivienda que compartían, periodo durante el cual impidió que fuera atendida por sus lesiones y continuó maltratándola, si bien ésta pudo finalmente escapar de su domicilio.


Pocos días después murió debido a un shock séptico generalizado y un fracaso multiorgánico a consecuencia de las agresiones sufridas. Presentaba importantes lesiones en un pulmón, órganos internos y rotura de tres costillas.


Los agentes de la Ertzaintza que le tomaron declaración en el hospital señalaron ayer que tenía dificultades para hablar a causa de sus lesiones, que les dijo que su pareja la había tenido retenida durante tres días, pero que no iba a identificarle para que no pudieran localizarle, porque, según les indicó, le quería mucho. Uno de los agentes que intervino en la causa relató cómo la víctima pidió a sus familiares que no denunciasen a Aramburu porque, según decía, “todavía estaba enamorada de él”.


Sus hermanas, por su parte, describieron la relación sentimental de la pareja como “tormentosa” y aseguraron que ella no las llamó antes “porque él la había amenazado con llevarse a la niña”. Asimismo, indicaron que les contó que “se había vuelto loco, la había encerrado y que rompió sus botas de tanto pegarla”.


El testigo de la defensa, Juan María Iragorri, amigo de la fallecida y ex toxicómano, que coincidió en la cárcel con el acusado, explicó que quedó con la víctima el 27 y 28 de diciembre de 2005 en Irun para comprar cocaína, y ella le dijo que “no estaba tan mal” del golpe que se había dado cayendo por las escaleras. Los informes de los peritos de toxicología concluyeron que la fallecida era una “consumidora habitual de cocaína y cannabis”.


Mientras, los peritos médicos determinaron que la lesión del costado es “compatible con la huella de un zapato” y consideraron que es más lógico pensar en traumatismos múltiples provocados por lesiones que en una caída por las escaleras porque éstas “tendrían que ser larguísimas para producir golpes en tantas partes del cuerpo”.

> Berria: Prostituzioa > ANDALUCIA: FORZARON A PROSTITUIRSE A UN TRAVESTI BRASILEÑO ENFERMO DE SIDA HASTA POCO ANTES DE SU MUERTE

  • Forzaron a prostituirse a un travesti enfermo de sida hasta poco antes de su muerte
  • ABC, 2007-12-17 # José L. García · Sevilla

Un travesti brasileño enfermo de sida, al que una red de explotación sexual introdujo ilegalmente en España, fue obligado a prostituirse en un piso particular de Sevilla utilizado como picadero hasta el momento en que la enfermedad obligó a ingresarlo en un centro hospitalario, donde falleció poco después. Los responsables de la red han sido detenidos.


El caso de este travesti se ha conocido a partir del momento en que la Brigada de Extranjería del Cuerpo Nacional de Policía en Sevilla ha logrado localizar y desarticular el piso en el que una organización que actúa en Sevilla y Marbella, recluía a varios travestis brasileños a los que mantenía en un régimen de semi esclavitud, disponibles para los clientes las veinticuatro horas del día, sin descanso de ningún tipo.


La organización captaba a sus víctimas en Brasil y, al igual que las redes de trata de blancas, les pagaba el billete de avión hasta España. Una vez en nuestro país comenzaba su calvario, ya que se les retiraba el pasaporte y se les forzaba a prostituirse.


En este caso, los responsables de la red repartían las ganancias con los travestis, pero al mismo tiempo les obligaban a que, de lo obtenido, les pagaran la manutención, el alojamiento, el dinero prestado para comprar el billete de avión y los trescientos o cuatrocientos euros que les entregaban para sus primeros gastos, junto con una carta de invitación para viajar a distintas localidades de España. Una vez «situados», los brasileños eran obligados a devolver a la organización el dinero sobrante.


La red tenía pisos similares al descubierto en Sevilla en varios puntos de España, uno de ellos en Marbella, desde donde algunos de los travestis fueron reexpedidos a Sevilla porque aquél estaba lleno.


Además de los gastos de transporte y manutención, los propios explotados tenían que pagar los anuncios que la red ponía en la Prensa ofreciendo sus servicios, que asimismo eran publicitados a través de una página web del tipo «relax».


Una vez que indentificaron a los cabecillas de la red, uno de los cuales, Jonathan Carlos C., llegó a casarse con un travesti español para conseguir la regularización de su estancia en España, los investigadores intervinieron en el club «Opalo» y en un piso de la calle Júpiter, donde se encontraban los travestis en condiciones infrahumanas, obligados a atender a la clientela a la hora que fuera.


El precio de los servicios sexuales era de sesenta euros la media hora y cien euros la hora completa.


Una vez localizado el piso, los agentes llevaron a cabo un registro en el que fueron localizados mil euros, una pistola simulada, tres ordenadores, billetes de avión y diversa documentación que está siendo analizada.


Como responsables de sendos delitos contra los derechos de los trabajadores, contra los derechos de los ciudadanos extranjeros, prostitución, amenazas y coacciones, han sido detenidos los dos cabecillas de la organización: Antonio E.C., de 42 años, y Jonathan Carlos C., de 23 años, que ha sido imputado por estancia irregular en España. Asimismo han sido detenidos Luiz Carlos C. de 24 años; Robson Wagner B.R., de 40 años, y Alexandre P.M., de 37 años, por infracción a la Ley de Extranjería.

> Berria: Indarkeria > ARGENTINA: LIBERAN A LA BOXEADORA LESBIANA ACUSADA DE MATAR A UNA ODONTOLOGA

  • Liberan a la boxeadora acusada de matar a la odontóloga de Núñez
  • La jueza le dictó la “falta de mérito” al no haber encontrado pruebas que la vinculen con el homicidio de Mariela Frydman. La mujer aseguró que fue inculpada por su orientación sexual.
  • Página 12, 2007-12-14

“Yo soy lo que soy, no tengo que dar excusas por eso.” A ese tema de Sandra Mihanovich de los años ’80 se pareció el diálogo que la boxeadora amateur –que estaba sospechada de asesinar a la odontóloga de Núñez por un móvil pasional– tuvo con la prensa ayer, cuando recuperó su libertad luego de que la fiscal de la causa por el asesinato de Mariela Frydman dictara su “falta de mérito”. “Me enteré que Frydman murió cuando llegué de trabajar, me metí a bañar y cayó la policía”, contó María José Muñoz, quien aseguró que fue culpada “por ser lesbiana” y “por portación de cara”. Ya libre, y a pesar de la “persecución y la injusticia” que dijo padecer por su lesbianismo, la boxeadora aseguró que no cambiará “en nada” su aspecto físico: “Yo soy lo que soy”, sostuvo convencida.


Muñoz, boxeadora amateur de 28 años, había denunciado al momento de su detención que era “perseguida por ser lesbiana”, ya que la línea de investigación del homicidio de Frydman, hallada atada y apuñalada en su departamento del barrio porteño de Núñez el 27 de noviembre, contemplaba una motivación pasional por parte de Muñoz. Ayer revalidó su posición: “Yo soy como soy y no pienso cambiar en nada mi aspecto”. Ese que, según ella, le valió dos “injustas” semanas en el Penal de Mujeres de Ezeiza.


Rapada a ambos lados de la cabeza, con una cresta incipiente y un buzo que sólo dejaba ver el cuello de su camiseta de Boca, Muñoz lamentó haber perdido 17 días de su libertad por algo que asegura que no cometió. Vive con su padre, portero, en el noveno piso de Quesada 2248, en el mismo edificio que la odontóloga, y ya había sido acusada por la familia de la odontóloga de un supuesto hurto por escalamiento y el presunto robo de un celular. Los Frydman denunciaron la falta de un Motorola V3, propiedad de la víctima, y que su asesino ingresó en su casa por el balcón de los Muñoz. Además, María José tenía una herida en la mano que podría ser marca de un forcejeo. Pero las acusaciones no bastaron.


Luego de que le extrajeran sangre para cruzar su información genética con la de los restos de cabello y piel que tenía Frydman bajo las uñas, producto de una pelea con su agresor, la jueza María Gabriela Lanz la liberó ayer. “Estoy emocionada, vuelvo a ver a mi hermana y a mi papá y espero seguir teniendo trabajo, aunque si no buscaré otro”, expresó.


“No tengo miedo de volver al mismo edificio –continuó–, pero sí de que la Justicia vuelva a equivocarse y quieran volver a llevarme detenida.” Sin embargo, su padre informó a Página/12 que María José “se fue a casa de unos amigos porque estaba muy cansada y no quería hablar más”. El portero minimizó la discriminación denunciada por su hija: “Fue sólo una equivocación, María José no fue”.


Muñoz tiene una causa por hurto por escalamiento y está sospechada de robarle un celular a un chico y golpearlo. Si bien la familia declaró que la boxeadora suele enojarse fácilmente, en su momento Muñoz había dicho que el pibe la estafó en 50 pesos, aunque admitió que la causa en su contra por “robo y lesiones” pudo ser motivo de una mueva acusación.


Más allá de esos elementos, la medida dispuesta por la jueza Lanz se basa en que no existen elementos que prueben a María José Muñoz como la asesina de Frydman, apuñalada siete veces con un cuchillo de cocina luego de haber sido golpeada en su departamento, en el que vivía sola, el 26 de noviembre pasado. Se la halló atada de pies y manos con cables, en la bañera, y la casa estaba revuelta. Los investigadores descartaron un robo y se orientaron a un conflicto pasional. Muñoz lo desmintió.


Un día después, la púgil fue detenida. Seis testigos sostuvieron su coartada al señalar que, al momento del hecho, Muñoz estaba trabajando en la fábrica de aberturas del novio de su hermana. Pero esos testigos nunca fueron llamados a declarar y su abogado, Donato Perillo, solicitó la nulidad de las actuaciones judiciales contra la hasta ayer acusada.

> Berria: Indarkeria > EL ASESINO DE SVETLANA ORLOVA SEGUIA SUS PASOS A TRAVES DEL MOVIL

  • El asesino de Svetlana Orlova seguía sus pasos a través del móvil
  • El País, 2007-11-30 # Rebeca Llorente · Alicante

La madre de Svetlana Orlova, la mujer rusa degollada en Alicante por su ex compañero sentimental tras negarse en un programa de televisión a reanudar la relación, reveló ayer que el agresor vigilaba a su hija a través de un servicio de localización activado en el móvil. Éste es tan sólo uno de los cruentos detalles que Tamara Orlova desveló sobre la prisión en la que vivió Svetlana durante su relación con el alicantino Ricardo Navarro, actualmente en prisión.


Las compañías de telefonía móvil ofrecen un servicio de localización, de manera que la persona que lo activa puede conocer al instante la ubicación del terminal adonde realiza la llamada.


Ayer, durante su comparecencia ante los medios de comunicación para agradecer a las instituciones el sufragio de los costes de repatriación del cadáver, la madre de Svetlana Orlova ofreció un estremecedor relato sobre la vida de maltrato y acoso que soportó su hija durante su noviazgo. “Somos todos culpables de lo que le ha pasado a Svetlana”, dijo.