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> Berria: Espetxeak > GASTEIZ: UN JUZGADO INVESTIGA LA MUERTE DE UNA PRESA DE NANCLARES

  • Un juzgado investiga la muerte de una presa de Nanclares
  • El País, 2007-12-27 # P. Gorospe · Bilbao

Un juzgado de Vitoria investiga la muerte por ahorcamiento de una presa de la cárcel alavesa de Nanclares de la Oca el pasado domingo, día 23. La interna fue encontrada por los funcionarios de la institución penitenciaria colgada del cuello con una de las sábanas de su cama. Un portavoz de la dirección de Instituciones Penitenciarias confirmó ayer que cuando los funcionarios la encontraron ya había fallecido, pero se negó a facilitar dato alguno de la mujer por petición expresa de sus familiares.


Con éste ya son tres los fallecimientos en la prisión alavesa en lo que va de año. El último caso se produjo el pasado 27 de septiembre, cuando un interno de 46 años fue hallado muerto en su celda, al parecer, por causas naturales. La asociación Salhaketa precisó que con la del domingo se contabilizan cinco fallecimientos por causas no naturales en las cárceles vascas: tres en Vitoria, una en Basauri y otra en Martutene.


El ararteko Íñigo Lamarca, denunció en marzo del pasado año las “lamentables condiciones” de las instalaciones de Nanclares, tras una visita que cursó al centro, que Instituciones Penitenciarias proyecta sustituir por una nueva cárcel. El motivo de la visita fue el elevado número de suicidios registrado en los meses anteriores. De enero de 2005 a marzo de 2006 se quitaron la vida seis reclusos en Nanclares.

> Berria: Literatura > JUAN COBOS WILKINS CHARLA SOBRE "EL MAR INVISIBLE" CON LOS PRESOS DE HUELVA

  • Juan Cobos Wilkins charla sobre su último libro con los presos de Huelva
  • Los internos se identifican con la vida en prisión descrita en ‘El mar invisible’
  • El País, 2007-12-19 # M.J. Albert · Huelva

Mientras leía, César Martín se preguntaba si, como él, quien había escrito el libro que sostenía, conocería la cárcel. Porque César, de 32 años, sabe bien lo que es, pues lleva algo más de un año encerrado en la prisión de Huelva, el triste hogar en el que ha recalado tras dejar su Venezuela natal. Ayer, entre los muros de la cárcel, César tuvo la extraña suerte de poder preguntarle a viva voz por su duda al mismo escritor. “¿Usted ha estado alguna vez en la cárcel? Porque cuenta las cosas como si todo esto lo hubiese vivido”, le inquirió.


“He de reconocer que casi se me saltan las lágrimas cuando le escuché”, decía pocas horas más tarde el autor, Juan Cobos Wilkins, que había acudido a la cárcel de Huelva para presentar y hablar con algunos de los internos sobre su último libro, El mar invisible, editado por Plaza y Janés. Una obra que, según apunta el mismo autor, “trata sobre el amor, las soledades, la libertad y el poder sanador de las palabras”. Y de fondo, el tenebroso paisaje de la represión de los homosexuales en las cárceles franquistas.


¿Qué mejor que presentar un libro de temática carcelaria en la misma cárcel? Pero la de Huelva no es un penal cualquiera. Se trata de un centro que casi se ha convertido en una segunda casa para Wilkins, pues allí existe un club de lectura de los presos que fue bautizado con su nombre el mismo año en que publicó su primera novela, la famosa El corazón de la tierra. Desde entonces, las visitas del novelista y poeta han sido regulares. Y emocionantes. Y la de ayer, no fue para menos.


Del término de cada una de las charlas que Wilkins ha mantenido con los presos, el escritor dice que se llevaba sus miradas, sus palabras, sus silencios. “Creo que llegué a establecer un código con estos elementos. Es una especie de sexto sentido que, aunado con los otros cinco, permite ahondar en la capacidad de compenetración con el otro”, afirma. Algo que, desde luego, no han pasado por alto los internos de la cárcel, que reconocían expresiones y situaciones en el texto propias del régimen en el que viven.


Situaciones como la soledad, que es uno de los detalles que destaca José Castro Betancor, un canario con 12 años de cárcel encima, ocho de ellos en Huelva. “Es una obra muy valiente al atreverse a hablar de aquellas cárceles de los 60 y los 70. Yo conocí la cárcel en 1979 y me ha sorprendido lo bien captado que está ese ambiente. De cómo se vivía la soledad, de cómo se trataba la homosexualidad. Es una novela muy valiente”, afirma el interno.


La intensidad con la que los 50 presos que escucharon ayer al autor habían leído el libro, no sorprendió a Wilkins. “Conozco la profundidad con la que leen y comentan los libros. Y sé que la complicidad con la que han leído éste, es enorme”. A ellos dedicó ayer pausadas dedicatorias a todo color en los volúmenes de El mar invisible. Y esperó que, a través de sus páginas, los presos pudieran “volar lejos”.

> Berria: Trans > ASTURIAS: MARIA JESUS LASTRA SE CASA CON SU NOVIO Y VUELVEN A LA CARCEL A CUMPLIR SU CONDENA

  • Una transexual se casa con su novio… y vuelven a la cárcel a cumplir su condena
  • Una de las primeras transexuales de España e interna en la cárcel de Villabona, se ha casado en un juzgado de Llanera. Su esposo, que aseguró estar muy feliz, también se encuentra preso. Ambos se conocieron en los pasillos de un juzgado.
  • 20 Minutos, 2007-12-11 # R.A.

Si dieron el sí quiero con las esposas puestas. Pero no les importó. Salieron durante unos minutos de la cárcel asturiana de Villabona para darse el sí quiero delante de un juez del juzgado de Llanera. María Jesús, la que dice ser la primera transexual de España, se ha casado con otro preso del penal asturiano, Gabriel Gabarri.


La pareja, que llegó escoltada al juzgado, se puso los anillos a duras penas porque durante la ceremonia mantenían las esposas en sus muñecas. Tras convertirse en marido y mujer, María Jesús explicó a todo el que quiso escucharle cómo había sido su historia de amor. Al parecer, se conocieron en los pasillos de un juzgado cuando él vino desde la cárcel de Topas (Salamanca).


Fue “amor a primera vista”, aseguró la esposa. Tanto que Gabriel decidió solicitar el traslado a la cárcel de Villabona. Y le fue concedido. Desde hace un año, comparten celda. Tras convertirse en marido y mujer, la pareja confiaba esta mañana en celebrarlo ” de alguna manera”. De lo contrario, prometían hacerlo cuando ambos abandonen la prisión (a él le quedan dos años y a ella cuatro). Al parecer, para este tipo de enlaces, la prisión concede un “permiso” de cuatro horas. El futuro lo tienen pensado, quieren adoptar un niño.

> Berria: Oroitzapena > SATURRARAN: ENCARCELADAS EN EL FRANQUISMO BAJO EL "AZOTE DE LA FE"

  • Encarceladas en el franquismo bajo el “azote de la fe”
  • Una historiadora investiga la vida de las cárceles gestionadas por monjas
  • El País 2007-12-08 # Lara Varela · Pontevedra


Le llamaban “La Pantera Blanca”. Sor María de Aránzazu era la madre superiora del penal de Saturrarán, un antiguo balneario de Mutriku (Guipúzcoa) reconvertido en cárcel desde 1938. Por allí pasaron un centenar de gallegas condenadas por el franquismo, al no existir en la comunidad ninguna prisión central para mujeres. Así lo explicó ayer la historiadora Victoria Martínez Rodríguez durante el III Congreso da Memoria Histórica que se clausura hoy en el Pazo da Cultura de Pontevedra.


La Pantera Blanca, apodada así por su aire glacial y la férrea mano con la que gobernaba la penitenciaría, pertenecía a la orden de las Mercedarias. Entonces resultaba habitual que las comunidades religiosas se pusieran al frente de estos centros femeninos cuyo objetivo era el de “doblegar y transformar” a las reclusas, condenadas hasta a 30 años de prisión en buena parte por actos de rebelión, desobediencia o reunión. No obstante, Victoria Martínez matiza que el papel de la mujer durante el franquismo más que protagonista y activo fue “subsidiario” al de sus parejas y familiares varones víctimas de la represión por su pertenencia a organizaciones políticas y sindicatos en los que rara vez figuraba una mujer.


Con las monjas gobernando las cárceles, las autoridades franquistas cumplían dos objetivos: por un lado, efectuar una labor adoctrinadora y, por otro, darle utilidad a estos recintos en un tiempo en el que el número de cárceles se quedaba pequeño y donde la mano de obra era gratuita. Las monjas, por su parte, utilizaban a la población reclusa, que en el caso de Saturrarán, pasó de 700 a 1.700 residentes, para trabajar sus huertos y plantaciones. A cambio, las alimentaban con “pan duro y legumbres con gusanos”.


Cuenta Victoria Martínez que en las cartas de estas gallegas existen referencias constantes al trato duro y a la férrea disciplina de las religiosas que, en su afán por cumplir con esa labor transformadora, utilizaban la incomunicación como herramienta habitual. La Pantera Blanca llevaba a cabo ese aislamiento en las celdas situadas junto al canal y que constantemente se inundaban hasta el punto de que “hubo quien casi llegó a ahogarse”.


Martínez, que ha iniciado su trabajo de investigación en esta cárcel vasca de la que tan sólo queda ya una placa conmemorativa, recorrerá los centros de Palma de Mallorca, Madrid o Santander, adonde también eran derivadas las penadas gallegas. Su trabajo ya ha tropezado con el recelo de archiveros y autoridades. El Ayuntamiento de Ponteareas, gobernado por el popular Salvador González, tardó más de año y medio en abonarle los 2.500 euros que le correspondían por ganar con este proyecto el Premio de Investigación Fermín Bouza Brey 2006.

> Berria: Indarkeria > BRASIL: ESCLAVA SEXUAL A CAMBIO DE COMIDA EN LA CARCEL

  • Esclava sexual a cambio de comida
  • Una joven de 20 años, violada por 20 presos adultos en una cárcel brasileña
  • El País, 2007-11-22 # Juan Arias · Río de Janeiro

La sociedad brasileña aún no se ha repuesto de la conmoción causada por la terrible historia de una joven de 20 años (y no 15, como se había difundido hasta ahora) presa en la cárcel de Abaetetuba, en el Estado de Pará, que durante un mes se entregó como esclava sexual a 20 reclusos adultos a cambio de comida. El hecho ha sido calificado por Cezar Britto, presidente nacional de la Orden de Abogados, como un “crimen nefando e intolerable, impensable en la historia moderna, y un ataque grave al sistema constitucional brasileño”.


La chica fue detenida por un pequeño robo y encarcelada en un penal masculino, porque en Abaetetuba no hay celdas para mujeres después de que una de las alas del edificio quedara destruida a causa de un motín de presos. Ante la falta de celda para ella, la colocaron en una dentro del pabellón masculino, donde, según confesiones de la chica a la policía, se vio obligada a convertirse durante un mes en esclava sexual de 20 presos, con quienes se prostituía a cambio de comida, ya que, afirmó, “la dejaban muchas veces con hambre”. Al parecer, los familiares de la joven no habían sido avisados de su detención, algo que es ilegal en Brasil; suelen ser los familiares de los presos quienes les llevan comida a la cárcel.


El director de policía Fernando Cunha, había señalado con anterioridad que la joven dijo tener 20 años cuando fue detenida; y que si las autoridades hubieran sabido que era menor de edad, no la habrían encerrado en una cárcel para mayores y menos masculina, según Cunha. La jefatura policial ya ha abierto una investigación para conocer la verdad del caso.


La chica, que según los médicos que la han asistido ha quedado destrozada por su horrible experiencia, está ahora bajo tratamiento psicológico en un lugar de ayuda a la infancia. Desde 2001, organizaciones para la defensa de los derechos humanos han estado alertando sobre graves violaciones en las cárceles de jóvenes de Pará. En aquel año, la Comisión de Derechos Humanos del Congreso ya había advertido sobre la terrible situación de las jóvenes encarceladas en el centro de internamiento femenino de dicho Estado. Según un informe redactado por diputados tras una visita al centro penitenciario, “los policías convencían a las muchachas para que tuvieran relaciones sexuales con ellos bajo la promesa de dejarlas después en libertad”.


Según una investigación del Consejo Nacional de los Derechos del Niño y del Adolescente (Conanda), presentada al Consejo Parlamentario de Investigación del Sistema Carcelario la semana pasada, de las 10.500 jóvenes que actualmente están presas en el país, 685 se encuentran detenidas en comisarías de policía. De acuerdo a dicho informe, faltan 3.396 puestos en las 366 unidades carcelarias, generalmente saturadas. El centro penitenciario para muchachas de Pará ha sido considerado por los técnicos del Conanda como “el peor de todo el país”. En su interior, con capacidad para albergar a tan sólo 48 presas, hay actualmente 138 adolescentes.

> Berria: Justizia > ANDALUCIA: CARLOS SALDAÑA, DUEÑO DEL ARNY, EN LIBERTAD TRAS CUMPLIR 9 DE LOS 33 AÑOS DE CONDENA

  • El dueño del ‘Arny’, en libertad tras cumplir 9 de los 33 años de condena
  • El Diario Vasco, 2007-10-17 # EFE · Sevilla

Carlos Saldaña, dueño del pub Arny, que fue condenado en 1998 a 33 años de cárcel por prostitución de menores, ha conseguido la libertad condicional tras un cumplimiento efectivo de casi nueve años de prisión. Fuentes del caso afirmaron que la juez de Vigilancia Penitenciaria de Sevilla, en una resolución notificada ayer, concedió a Saldaña la libertad condicional, después de tres meses calificado en tercer grado y régimen abierto, que le permitía salir de prisión todos los días para trabajar.


El caso Arny, uno de los mayores escándalos de prostitución homosexual de menores registrado en España, en el que estuvieron imputados personajes conocidos, se saldó con la condena en la Audiencia de Sevilla de 16 de los 49 hombres procesados, entre ellos el dueño del local, Carlos Saldaña.


Saldaña fue condenado por once delitos de prostitución de menores, pero el principio de cumplimiento efectivo del triple de la máxima pena individual impuesta situaba en 9 años el máximo que debía pasar en prisión, explicaron las citadas fuentes.


Saldaña, de 53 años, ya salía desde hace varios meses de la cárcel para trabajos puntuales en una consulta de fisioterapia, y desde agosto se hallaba en régimen abierto y sólo regresaba a Sevilla-II para dormir. El imputado pasó 9 meses de prisión provisional entre octubre de 1995 y julio de 1996, y tras la confirmación en el Supremo de la sentencia emitida por la Audiencia de Sevilla volvió a ingresar en abril de 2000 y cumplió su condena en las cárceles de Huelva, Madrid y Sevilla. El expediente de libertad fue iniciado de oficio por la Junta de Tratamiento de la cárcel.

> Berria: Eskubideak > MEXICO: PERMITEN POR PRIMERA VEZ UNA VISITA INTIMA A PRESOS HOMOSEXUALES

  • Permiten por primera vez una visita íntima a presos homosexuales en Ciudad de México
  • Autoridades carcelarias permitieron la visita tras la recomendación de la Comisión de Derechos Humanos
  • Cadena Ser, 2007-07-30

Por primera vez autoridades carcelarias de Ciudad de México, permitieron a un reo homosexual tener una “visita íntima” de su pareja en libertad, informó hoy la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF).


La visita íntima fue posible en un penal capitalino después de que la CDHDF hizo en febrero pasado una recomendación a la Dirección General de Prevención y Readaptación Social del Distrito Federal (DGPyRS) para que permitiera ese encuentro.


Esta “es la primera visita íntima a un interno con orientación sexual distinta a la heterosexual, en un centro de reclusión capitalino, en este caso, del Centro de Readaptación Social Varonil de Santa Martha Acatitla (Ceresova)”, dijo en un comunicado la Comisión que sólo dio los primeros nombres de los beneficiados.


Había habido quejas

Recordó que en febrero pasado “el señor Agustín” se quejó ante la CDHDF de que le fue negada en varias ocasiones la visita íntima a su pareja Ricardo, recluido en el Ceresova, por tratarse de una pareja conformada por personas del mismo sexo.


La CDHDF
dijo que esa negativa era una “violación a los derechos de las personas recluidas y al derecho a no ser discriminado por motivo de preferencia sexual” por lo que emitió la recomendación a las autoridades carcelarias para que permitieran la visita íntima a “este sector de la población penitenciaria”.


La autoridad responsable realizó un proyecto de adecuaciones a su reglamento interno por el que solicita a quienes quieran beneficiarse de la medida el registro de una Sociedad de Convivencia.


Reconocen las uniones entre homosexuales

La Sociedad de Convivencia, aprobada este año por el Congreso capitalino, reconoce las uniones entre homosexuales, aunque no está destinada únicamente a ese sector de la población.


La CDHDF
dijo que Agustín pidió a autoridades capitalinas una constancia de concubinato, lo que sirvió para que el penal le autorizara la visita íntima a su pareja recluida.


Dijo que su recomendación a las autoridades carcelarias continuará abierta hasta lograr que la regulación de las visitas íntimas para los homosexuales quede establecida en un documento registrado oficialmente.

> Berria: Trans > ASTURIAS: MARIA JESUS LASTRA RECHAZA SU TRASLADO AL MODULO FEMENINO DE LA CARCEL DE VILLABONA

  • Amenaza con iniciar una huelga de hambre en Villabona
  • Una transexual presa rechaza su traslado al módulo femenino
  • María Jesús Lastra alega “diferencias insalvables” con tres funcionarios. Al ser reconocida como una mujer el juzgado la obliga a cambiar de área.
  • La Voz de Asturias, 2007-07-02 # Noelia Rodríguez

María Jesús Lastra, la transexual que desde hace meses se encuentra ingresada en el módulo masculino de la prisión de Villabona, amenaza con ponerse en huelga de hambre si se hace efectiva la decisión del juzgado de Oviedo de trasladarla a la sección femenina.


El pasado 14 de junio se le comunicó que, al ser reconocida como una mujer en el carné de identidad gracias a la nueva normativa sobre transexuales, deberá estar en el módulo femenino de la cárcel asturiana junto con otras mujeres, y no con hombres, tal y como ocurre ahora. Se da la circunstancia de que hace unos meses la sacaron de la sección femenina tras varios conflictos y diferencias insalvables con tres funcionarias del centro.


La otra opción que se le plantea a Lastra desde la administración es que, en caso de que no quiera ir al módulo femenino, cambie de cárcel y por lo tanto de comunidad autónoma, al ser Villabona la única que existe en Asturias. “Me vería fuera de mi tierra y lejos de mi familia”, argumenta Lastra para rechazar tal posibilidad.


“Realizaré una huelga de hambre y lucharé porque me mantengan en el módulo 8 de hombres en que me encuentro”, amenaza Lastra, que no considera “procedente que me cambien de prisión por culpa de tres funcionarias, y donde he sido una persona acosada y discriminada”. Y es que, según tiene entendido, la única posibilidad que tiene para no ser trasladada es renunciar a su condición de mujer, así como a la operación de cambio de sexo que espera realizarse próximamente.


Precisamente Lastra ha sido una de las primeras personas en ser atendida en la Unidad de Transexuales de Avilés, donde asiste asiduamente para controlar el consumo de hormonas y ser atendida por endocrinos y psicólogos. Este se considera un paso previo a la intervención quirúrgica que, de momento, no se realiza en Asturias, aunque sí en otras comunidades a las que podría ser derivada.


En caso de renunciar a su derecho de ser reconocida como una mujer también deberá olvidarse de la operación y convertirse en una mujer completa, tal y como anhela desde hace años y por lo que viene trabajando todo este tiempo.


María Jesús Lastra asegura tener “temor” ante su posible traslada al módulo femenino, “una sección donde se me humilló y discriminó por mi condición sexual”.

> Berria: Hiesa > MEDIO CENTENAR DE PRESOS VASCOS CONTINUA EN LA CARCEL A PESAR DE SU DOLENCIA TERMINAL

  • Medio centenar de presos vascos continúa en la cárcel a pesar de su dolencia terminal
  • En Gipuzkoa no hay plazas para atender a los reclusos seropositivos deteriorados
  • Agrupaciones sociales solicitan la creación de un centro especial para dar respuesta a las demandas de este colectivo
  • Noticias de Gipuzkoa, 2007-06-23 # Jorge Napal · Donostia

Con la ley en la mano, más de 50 presos encarcelados en las prisiones vascas deberían abandonar hoy mismo su reclusión debido al avanzado deterioro provocado por la enfermedad terminal que padecen.


Este alarmante retrato, trazado desde la Comisión Ciudadana Anti Sida de Álava, deja en evidencia la precariedad del sistema penitenciario y de las políticas de Bienestar Social de las diferentes administraciones locales, regionales y autonómicas, que no dejan de hacer aguas a la hora de abordar problemáticas sociales de este calado.


Al menos está persuadido de ello un número creciente de colectivos, que no ceja en su empeño por reivindicar la habilitación de un centro especializado para tutelar este tipo de perfiles personales complejos . El beneficio de una excarcelación humanitaria, tal y como dictamina la legislación vigente, se convierte para estas personas en una eterna promesa incumplida mientras continúan encerrados en alguno de los tres penales -Martutene, Nanclares y Basauri- ubicados en la CAV (Comunidad Autónoma Vasca).


La postura sobre la necesidad de un nuevo centro que acoja a este colectivo, integrado por reclusos seropositivos pero también por aquellos que padecen dolencias crónicas y acentuadas, como puede ser un cáncer avanzado o patología mental, parece de sobra justificada.


“Los propios responsables de Instituciones Penitenciarias están quemados por este asunto porque la cárcel no es lugar para todas estas personas”, describe crítico José Mari Larrañaga, voluntario y uno de los portavoces de la asociación guipuzcoana de ayuda a presos, Arrats.


Hay referentes bien cercanos de que las cosas no funcionan como debieran y, lo que es peor, del fatal resultado que ello puede reportar. El pasado 18 de mayo un vecino de Trintxerpe fallecía en Pasaia tras una reyerta en plena calle. El agresor, de algo más de 40 años, que le asestó varias puñaladas junto a un parque de la calle Rentería, es un hombre que había salido de la cárcel de Martutene pocos meses antes. Tras lo sucedido ha vuelto a entrar y ahora está pendiente de juicio por estos mismos hechos.


Larrañaga le conoce, él mismo le ha atendido en diferentes ocasiones y sabe que “es un hombre con problemas de salud mental, que estaba acudiendo a un centro de día”, pero no contaba con ningún apoyo para hacer el seguimiento sanitario pertinente, y ha acabado de nuevo con sus huesos en prisión. “Al principio le acompañábamos nosotros, pero es imposible hacerlo durante 24 horas”, lamenta Larrañaga, que no hace más que poner sobre la mesa este elocuente episodio para comprobar la inexistente infraestructura “tanto dentro como fuera de la cárcel” para este tipo de perfiles.


Otro tanto ocurre con los presos seropositivos, el 20% de los 300 reclusos de la cárcel de Martutene. La incidencia del virus entre rejas ya no guarda hoy relación alguna con el alarmante porcentaje de presos -70%- que llegó a ocupar las celdas del presidio donostiarra en la década de los 90. Pero el problema sigue siendo el mismo: “no hay plazas para atender a los terminales”.


Los dos recursos existentes en Gipuzkoa, el que ofrece el Comité Antisida y Villa Betania, el primer centro que se abrió en el territorio para afectados por el VIH (Virus de Inmunodeficiencia Humana) sin hogar, cuentan con una larga lista de espera.


Por no hablar de la salud mental de todos ellos, que convierte la cárcel en el lugar menos apropiado para su reinserción. “Contamos con el psiquiátrico de Mondragón y el de Usurbil, pero es muy difícil reorientarles por orden judicial ya que estos recintos no reconocen muchas de las patologías que presentan”, explica Larrañaga. “Luego salen a la calle, nadie les atiende, y tarde o temprano vuelven a la cárcel porque no encuentran recurso alguno”, agrega con cierta frustración.


Otro tanto ocurre en el penal de Nanclares de Oca, que cuenta con una población de alrededor de 600 presos, de los cuales se estima que un 17% está infectado de VIH. La mitad de ellos podría padecer el sida en un estadio muy avanzado, un colectivo al que hay que sumar aquellos presos con problemas de salud mortales que deberían implicar la excarcelación inmediata del paciente.


A pesar de este lacerante panorama, hasta la fecha, en Euskadi se puede contar con los dedos de una mano las plazas asistenciales en las que tratar a estas personas que aglutinan esta suma de complejas patologías. Para dar respuesta a los presos de Nanclares está Besarkada Etxea, un servicio residencial dirigido a personas infectadas por VIH en un estado avanzado y que carecen de cobertura económica y socio-familiar suficiente para desarrollar su vida de forma independiente.


El presidente de la Comisión Ciudadana Anti Sida, Miguel Ángel Ruiz, reconoce que esta solución “no es más que un parche porque el recinto y sus 14 plazas no están preparadas para hacer frente al perfil que tienden a presentar los presos”, un cuadro siempre salpicado de taras sociales añadidas a los evidentes problemas de salud.

  • El cruel desamparo de Santi
  • Santiago Etxarte sentado en su silla de ruedas en Donostia.

Dicen quienes le conocen que la muerte le ronda y que nadie está haciendo nada por evitar el fatal desenlace. Hay quienes temen el perverso paralelismo que comienza a trazarse entre él y Francisco Barrena, el indigente de 39 años que murió de frío el pasado 15 de diciembre en la capital guipuzcoana sin ser atendido por los servicios de emergencia.


Santiago Etxarte Martín tiene 34 años, aunque su cuerpo, cada día más enjuto y deteriorado, le coloca en la cuarentena sin demasiado esfuerzo de imaginación. Iñaki, su hermano gemelo, murió en la cárcel de Martutene el 16 de marzo de 1996 debido a una sobredosis de metadona. Un segundo hermano, Patxi, tras 18 años de prisión, lleva algo más de un lustro tratando de olvidar su turbio pasado.


La familia Etxarte ha sido tan conocida en Errenteria como conflictiva. Santiago se ha pasado media vida entre rejas por distintos atracos y robos con intimidación en tiendas de la comarca. Pero cumplió con la ley y las cuentas quedaron saldadas, aunque la ausencia de recursos para atenderle quedó patente tanto antes como después de recobrar su libertad.


Salió de Martutene el 5 de diciembre de 2003, y lo hizo en silla de ruedas tras una paliza que recibió, según cuenta, en octubre de 2002. Aquella trifulca le provocó una parálisis que le afecta desde los tobillos. Su maltrecho cuerpo sigue desde entonces sin despertar. “No puedo mover la pierna derecha. Ando algo, pero agarrándome, y además me dan ataques epilépticos. ¿Quién me va a ayudar?”, se pregunta con desesperación este hombre, al que todos conocen como Santi.


La Diócesis
de Gipuzkoa y un sinfín de organizaciones sociales vienen alertando desde hace tiempo sobre la necesidad de crear una red socio sanitaria para enfermos mentales y en situación terminal. Los problemas psíquicos entre las personas en situación de desamparo se disparan, y la situación que atraviesa Santi es un vivo ejemplo.


“Tengo el armamento escondido”, suele decir a modo de amenaza a quienes se le acercan. Con frecuencia se le va la cabeza. Sólo cuando le ingresan en el Hospital y recupera levemente la cordura se da cuenta de su situación. “Se te pone a llorar, pide ayuda y no la encuentra”, resume un amigo suyo.


Santi, postrado en su herrumbrosa silla de ruedas, vive en la calle. Es habitual verle pidiendo limosna frente a la Iglesia de Santa María. Cuando cae la noche, duerme a la intemperie en uno de los arcos que hacen esquina en la plaza de Gipuzkoa, “justo al lado de la Diputación”, apostilla mordaz el triste protagonista.


“No hay recursos”

El Aterpe de Cáritas es de los pocos recursos sociales que le han brindado ayuda en los últimos tres años, donde recibe manutención y ha estado alojado hasta hace diez días, aunque los sedantes y el alcohol que consume le hacen perder los estribos y acaban echándole a la calle.


José Antonio Lizarralde, Pottoko , responsable de este servicio, reconoce que Santi se encuentra en una situación de “desamparo total” y que no existe ningún servicio que palíe su maltrecha situación. Él mismo se ha puesto en contacto con el Ayuntamiento de Errenteria y la Diputación para buscar una solución. “¿Cuál ha sido la respuesta? Que no hay recursos”, revela.


A Santi le puede el carácter. Le dan brotes continuamente. Cuando no es un ataque epiléptico, es un navajazo, y si no, se cae de la silla de ruedas y se abre la cabeza. “Por no poder soportar el frío también le han ingresado varias veces”, agrega un amigo que prefiere no identificarse.


Otro de los recursos donde ha estado es Villa Betania, único centro al que se le ha derivado por ser seropositivo, pero que tampoco se ha ajustado nunca a sus necesidades y el proyecto acabó haciendo crack . “No es para mí. Es un centro para enfermos terminales que no están bien de la cabeza y, aunque sea fuerte decirlo, creo que soy el más cuerdo de los que han pasado por ahí”, describe.


Dentro del VIH, hay tres estadios: cuando te comunican que eres seropositivo, cuando brota una enfermedad oportunista y el último, cuando te confirman que tienes sida y eres presa de un montón de enfermedades debido a las bajas defensas. Santiago está en el último estadio, a un paso de la fase terminal pero, a pesar de su delicado estado, sigue viviendo en la calle. “No me han ayudado nada y creo que merezco una oportunidad”, reclama este hombre que cumplirá 35 años en agosto y se medica sin cesar para mantener a raya el “bicho” -como le llama al sida- con fármacos como Epivir.


Sus amigos aseguran que la Diputación debería estudiar este caso porque, “a pesar de ser un chico conflictivo, las instituciones no pueden lavarse las manos como lo están haciendo”. Creen que podría tener acogida en un piso tutelado para personas con dolencias severas.

> Berria: Indarkeria > PERU: PRESOS MASACRAN A UN HOMOSEXUAL DETENIDO POR MATAR A SU PADRE

  • Presos masacran gay que mató a su papá
  • Trome, 2007-06-03 # T. Paredes

Una brutal golpiza le propinaron internos del penal de Lurigancho a Dante Antonio Ibarra Boggio, ‘Toño’, por haber asesinado cruelmente a su padre Julio Dante Ibarra Ganoza (60) y a las hermanas Davis Gonzales Chumbe (23) y Gilma Doris Sánchez Chumbe (21) en Jesús María. Según fuentes del presidio, ‘Toño’ y su pareja Luis Guillermo Sadahua Guevara (21), ‘Chino’, recibieron una paliza días después de haber sido internados en la Alcaidía, acusados del triple crimen.


“Les hemos dado hasta por debajo de la lengua. Esos malditos maricones se lo merecían. Acá, nadie que fue tan desgraciado, como para descuartizar a su padre, se salva de un escarmiento. Incluso, hemos sido ‘generosos’ porque merecían morir. Algunos presos se han quedado con las ganas, porque las chicas que mataron tienen varios paisanos acá y quieren vengarse”, dijo un furioso interno.


Debido a la agresión, las autoridades del penal decidieron aislar a Ibarra Boggio y a su pareja, ‘Chino’, para evitar que un hecho similar vuelva a ocurrir o puedan atentar contra sus vidas.


“Ellos están aislados en el segundo piso de la Alcaidía. Los tenemos vigilados, de lo contrario sus compañeros pueden tomar justicia con sus propias manos. Ya saben cómo son las cosas en la cárcel. Los que violan a niños y los que matan a sus padres, son considerados como lacras”, dijo un agente penitenciario.


Davis Gonzales era pareja del empresario asesinado, a quien su hijo odiaba porque decidió no incluirlo en la herencia de su testamento. La joven y su hermana, ambas de la selva, también fueron ultimadas por el gay, quien inicialmente negó el crimen, pero una mancha de sangre en su pantalón lo delató.