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> Komunikatuak: RQTR > ANTE LAS DECLARACIONES DEL OBISPO DE TENERIFE Y LA CONVOCATORIA DE ROUCO

  • Ante las declaraciones hechas por el obispo de Tenerife y la convocatoria de Rouco Varela
  • RTQR • Asociación de Lesbianas, Gais, Bisexuales y Transexuales de la Universidad Complutense de Madrid, 2007-12-30

Ante las declaraciones hechas por el Obispo de Tenerife y Rouco Varela animando a la participación en la manifestación del día 30 de Diciembre por “las familias”, queremos afirmar que desde nuestra asociación, rqtr, apostamos por las familias que cada cual elegimos, nuestras propias redes, reconocidas o no por el estado, que nos reconocen a lesbianas, gays, transexuales y bisexuales como seres válidos, queridos, y dignos.

Rechazamos la visión estrecha de familia y de matrimonio que algunas personas de la Iglesia Católica y los sectores más conservadores nos quieren imponer, a los que no somos parte de su iglesia y su partido, para declarar que ha de ser la voluntad de cada persona el determinante para generar su propia unidad familiar. Vivimos en un estado de familias diversas y no reconocer esta diversidad es mirar una realidad parcial, excluyente y discriminatoria.

Pedimos que se revisen los acuerdos del estado español con la Iglesia Católica, no queremos que nuestros impuestos sigan financiando una entidad que causa tantas formas de homofobia y se permite comentarios contrarios a los derechos humanos y el marco legislativo actual.

Comentarios como los expuestos por Bernardo Álvarez afirmando que “hay menores que desean los abusos incluso te provocan” reflejan una vez más la desconexión de estas instituciones para con los derechos de las personas y pedimos que las diferentes instituciones comiencen acciones legales por promover el abuso de menores.

Animamos a todas las personas a que muestren su rechazo ante estas manifestaciones y no cejen en su libre expresión, a pesar del integrismo dominante.

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> Erreportajea: Eliza > LOS "TEOCONS" SE HACEN CON EL MANDO DE LA IGLESIA

  • Los ‘teocons’ se hacen con el mando en la Iglesia
  • Los sectores más conservadores de la Iglesia arrinconan a los moderados y aumentan su poder en la legislatura socialista
  • El País, 2007-12-30 # José Luis Barbaría • San Sebastián

“¿Qué hacemos con la Iglesia?”. En octubre de 2004, siete meses después del triunfo electoral, la espinosa cuestión de las relaciones Iglesia-Estado había ya adquirido un cariz tan inquietante que José Luis Rodríguez Zapatero, María Teresa Fernández de la Vega, Alfredo Pérez Rubalcaba y José Blanco se sintieron obligados a reunirse en un cónclave monográfico. El asunto era inaplazable, entre otras razones, porque los colectivos militantes católicos más beligerantes ya habían empezado a distribuir folletos con el listado de acusaciones que compondrían los particulares “siete pecados capitales” del Gobierno socialista: el aborto, el divorcio, la eutanasia, las células madre, el matrimonio homosexual, la educación y la financiación de la Iglesia.

Se trataba de ordenar un discurso oficial, hasta entonces confuso, y de establecer una estrategia para la legislatura que impidiera que la “guerra con la Iglesia” se sumara a los frentes de desgaste abiertos con la reforma autonómica catalana y la negociación con ETA.

Acuciada por la presión, la cúpula socialista decidió que en lo referente a los compromisos electorales se respetaría “el Gobierno de los hombres” y la separación Iglesia-Estado, pero que en lo tocante a la educación y a la financiación se facilitaría un marco negociador que debía rebajar los inflamados ánimos de la jerarquía eclesiástica. La vicepresidenta Fernández de la Vega se encargaría de pivotar esa estrategia tendiendo puentes hacia la Conferencia Episcopal y el Vaticano. Aquella estrategia mantiene sumidos en el desconcierto a los sectores más laicistas del PSOE y del resto de la izquierda, pese a que las cesiones en materia de educación y el acuerdo que elevó del 0,52% al 0,7% del IRPF la aportación voluntaria del contribuyente a la Iglesia católica no le han ahorrado al Ejecutivo la apertura explosiva del temido tercer frente.

Por primera vez desde la instauración de la democracia, la Iglesia española ha cruzado en esta legislatura el Rubicón que los obispos fijaron tras el Concilio Vaticano II cuando afirmaron el pluralismo político de los cristianos y negaron su apoyo al proyecto democristiano de Joaquín Ruiz-Giménez. Ha tomado partido, empujada por los vientos de una moral rescatada de la historia que está reactivando en la izquierda el viejo reflejo anticlerical.

Cabe preguntarse si el espectáculo de agitación religiosa es cosa de la jerarquía católica o sólo de una parte de ella. ¿A quién representan los 18 obispos que promovieron y participaron en la manifestación contra el matrimonio homosexual el 18 de junio de 2005 y la media docena de prelados que desfilaron también el 12 de noviembre de ese año en la marcha contra la reforma educativa? ¿La Cope es una anomalía dentro de la Iglesia o la punta de lanza de un movimiento involucionista ascendente? ¿Quién manda en la Conferencia Episcopal?

Aunque las encuestas del CIS señalan que el electorado del PSOE está formado mayoritariamente por personas que se reclaman católicas, la jerarquía eclesiástica ha anudado en estos años un maridaje opositor con el PP, tan comprometedor que a algunos sectores religiosos y de la propia derecha empieza a resultarles embarazoso. La disposición de Rodríguez Zapatero a olvidar sus propias palabras -“más gimnasia, menos religión”, dijo en la campaña electoral; “la Iglesia debe cumplir su compromiso de autofinanciarse”, indicó, adentrada ya la legislatura-, no ha apagado el fuego reprobador, como tampoco lo ha hecho el pacto educativo sellado con la enseñanza concertada religiosa, financiada al cien por cien por el Estado.

Además de renunciar a ampliar la legislación sobre el aborto y a abordar la eutanasia, el Gobierno ha mantenido la asignatura de religión en la escuela -como oferta obligatoria, aunque sin computar a los efectos de la nota final-, y ha estabilizado laboralmente a cargo de las arcas del Estado a los 15.000 profesores de la asignatura, 8.000 de ellos en la escuela pública, que la jerarquía eclesiástica selecciona y despide a su libre albedrío, guiada por criterios tan extravagantes para la moral civil como “vivir en pecado” o divorciarse. Pese a los efectos apaciguadores del 0,7% del IRPF, porcentaje con el que ningún obispo podía soñar al inicio de la legislatura, el magma de deslegitimación del Gobierno sigue crepitando.

“No se puede colaborar con el mal”, ha sentenciado públicamente el arzobispo de Toledo y Primado de España, Antonio Cañizares, ante la negativa de la Federación Española de Religiosos de la Enseñanza (FERE) a secundar el llamamiento a la objeción de conciencia en la asignatura de educación para la ciudadanía. A juicio del portavoz de la Conferencia Episcopal, recientemente consagrado obispo, Juan Antonio Martínez Camino, el matrimonio homosexual “es la cosa más terrible que ha ocurrido en 20 siglos”. Y según la carta pastoral emitida por el obispo de Huesca, Jesús Sanz, “la sospecha” de la matanza del 11-M “mira al Gobierno”.

Una organización jerarquizada y de naturaleza oligárquica que no conoce la democracia interna y excluye a las mujeres del sacerdocio cuestiona a diario la calidad y hasta la existencia misma de la democracia española, al tiempo que se erige en actor político de primer orden. ¿Qué ha pasado en España para que la Iglesia emita un discurso tan catastrofista y adopte semejante protagonismo político?, se preguntan también en los foros internacionales.

Lo que está pasando, dicen personas bien situadas en la jerarquía episcopal y reiteran cristianos de base, socialistas católicos y cargos de la Administración, es que asistimos al reverdecimiento de una ideología neotradicionalista que lleva en su seno la vieja tentación de imponer al conjunto de la sociedad las normas morales propias de la Iglesia.

Esa ideología, alentada por los vientos involucionistas del anterior pontífice, se ha asociado con el pensamiento político neoconservador de una parte de la derecha española y ha dado lugar a un híbrido que en los ambientes católicos progresistas se conoce como “los teocons”.

Grupos como Comunión y Liberación, Asociación Católica de Propagandistas, Hazte oír, Foro Español de la Familia, Legionarios, Plataforma E-cristians y otros muchos se suman a organizaciones como el Opus o los Kikos, en un movimiento diverso pero convergente en la descalificación, la presión y la movilización políticas.

Son gentes que anatemizan todo lo que hace y dice el Gobierno, que contraponen la “ley natural” a las leyes de la mayoría parlamentaria, que juzgan aberrante la laicidad propia del Estado aconfesional y que, imbuidos de la “santa indignación”, enarbolan la teoría de que la Iglesia española está hoy perseguida “por la ofensiva laicista gubernamental”.

He aquí lo que se escribe en el número 77 de la revista Abril: “Desde luego, la sibilina persecución del sistema liberal, callada, tranquila, constante pero sin estridencias, ha causado mucha más apostasía que la de Decio, la de la Convención o la del Frente Popular. Obvio ha sido para el enemigo: si la sangre de los mártires fertiliza la tierra, no derramemos sangre y la tierra quedará estéril. (…) El lavado de cerebro de nuestros niños y adolescentes para que sus esquemas mentales sean incapaces de tolerar algo que no sea el sincretismo aguado a caballo entre el deísmo masónico y el panteísmo spinoziano se hará cada vez más intenso. El pensamiento único se impondrá irremediablemente; éste es el panorama más creíble”.

Aunque muchos de estos grupos se sitúan en la base militante laica o en los aledaños de la estructura piramidal católica, el movimiento neo tradicionalista alcanza también a purpurados del anillo cardenalicio y está bien presente en la Conferencia Episcopal. Pocos dudan de que el cardenal y arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, exponente genuino del neotradicionalismo hispano, maneja, en gran medida, los hilos del máximo órgano institucional católico español que preside el conciliador Ricardo Blázquez, obispo de Bilbao.

Dada la correlación de fuerzas, Ricardo Blázquez, “un obispo entre cardenales”, “un coronel entre generales”, puede ser sustituido dentro de unos meses al frente de la Conferencia Episcopal, bien por el propio Rouco Varela o por un prelado de su misma adscripción ideológica. “Si opta al cargo y se va a una votación sin acuerdos previos, el arzobispo de Madrid lo tendrá fácil porque hace tres años sólo le faltó un voto para alcanzar los dos tercios que necesitaba para su tercera reelección consecutiva. Ahora, le bastaría con el respaldo de la mitad de los 76 obispos con derecho a voto”, opina un sacerdote, observador privilegiado de lo que acontece en la Conferencia Episcopal.

“El problema de Ricardo Blázquez es que no ha podido asentar su posición, ni imponer la alternativa templada en la que también se encuentran obispos como Carlos Amigo, de Sevilla, Luis Martínez Sistach, de Barcelona, y algunos taranconianos [el arzobispo de Madrid Vicente Enrique y Tarancón, que dirigió la apertura de la Iglesia tras el franquismo], así que necesitaría un gesto de apoyo vaticano”, indica Carlos García de Andoin, coordinador general de Cristianos Socialistas del PSOE.

“El núcleo más conservador está consiguiendo nombramientos de jóvenes obispos neotradicionalistas y ya hay prelados de la Conferencia Episcopal que forman parte de Comunión y Liberación”, añade.

Tras la experiencia de esta legislatura, en la que el Gobierno ha renunciado a revisar los acuerdos con la Santa Sede de 1979 -nada más tomar posesión de su cargo, el presidente Zapatero viajó a Roma para tranquilizar al Vaticano en este aspecto-, la izquierda más laicista continúa haciéndose la pregunta de qué hacer con la Iglesia católica.

Desde el Gobierno se defiende la estrategia marcada con el argumento de que “hay que administrar los frentes” y establecer prioridades. “El dinero es menos importante que lograr promulgar leyes como la del matrimonio homosexual. Tenga en cuenta que en Italia ni siquiera han podido sacar adelante una ley de parejas de hecho. La situación no está para reformas constitucionales, ni para modificar los acuerdos con la Santa Sede”, indica una alto responsable de la Administración. El empeño del Ejecutivo socialista está ahora en evitar que el resto de las confesiones religiosas se sientan discriminadas.

Según la directora de Asuntos Religiosos, Mercedes Rico, se está trabajando para que el millón de protestantes españoles pueda contar el próximo año con la casilla de la declaración de la renta que les permitirá destinar el 0,7% del IRPF a su organización. A su juicio, la mayoría de los obispos españoles son moderados, “conservadores, pero moderados”, indica. “Y lo que pasa”, añade, “es que, además, buena parte de la izquierda sólo tiene en la cabeza el modelo francés de separación radical Iglesia-Estado, que sí es una excepción en Europa”.

Pese al vocerío reinante, también en España hay un terreno de encuentro propicio para el acuerdo. El documento que la Conferencia Episcopal publicó el 22 de abril de 1986 juzga como alternativas igualmente inaceptables, tanto la pretensión de “imponer a todos las normas morales de la Iglesia para la vida social” como el propósito de “eliminar cualquier intervención de la Iglesia en la vida pública inspirada en la fe”.

Hay pues en la instrucción misma de la Iglesia una descalificación expresa de los comportamientos que han aflorado en la presente legislatura y que difícilmente encuentran asiento en el principio, tan abusivamente utilizado por el integrismo, de que “en caso de conflicto hay que obedecer a Dios antes que a los hombres”.

Parece claro que un sector del clero pretende recuperar a través de las palancas política y mediática el ascendente moral y espiritual que la Iglesia ha perdido en la sociedad. “En el contexto actual, se corre el riesgo de ver enemigos donde no los hay”, afirman Jesús Romero y Tiscar Espigares, responsables de la Comunidad de San Egidio, dedicada a ayudar a los desfavorecidos.

“Tanto los creyentes como los no creyentes nos enfrentamos a problemas comunes y el diálogo es el único camino que puede dar frutos y posibilitar las respuestas serenas. No hay que olvidar que la Iglesia primitiva gozaba de la simpatía del todo el mundo y que si ha sobrevivido 20 siglos es porque ha trabajado por los pobres y necesitados”, dicen.

Si eso es así, la Iglesia debería buscar a su principal enemigo dentro de ella misma: en los seminarios clausurados por la sequía vocacional, en la escasa capacidad de atracción de un magisterio que condena el preservativo, la píldora y el divorcio, en la miopía y los temores que le hacen vivir de espaldas a la realidad, añorando tiempos pretéritos o confortándose con la alegre estadística de que el 90% de los españoles se declara católico.

La realidad es que los católicos practicantes no superan el 30% de la población, que el porcentaje de contribuyentes que marcan en exclusiva la casilla de la Iglesia católica es el 23% y que únicamente hay 20.000 sacerdotes, la mayoría de edad avanzada y sin recambio a la vista. Más bien parece que la huida hacia delante de una parte del episcopado puede precipitar su marginación y provocar que la izquierda española vuelva a hacer del anticlericalismo una equivocada seña de identidad.

El pestilente error de la libertad
El socialista Gregorio Peces-Barba, uno de los siete padres de la Constitución, propone modificar los convenios con Roma. A su juicio, parte del problema reside en la referencia explícita a la Iglesia católica inscrita en el apartado constitucional que aborda la cooperación del Estado con las confesiones religiosas. “Jordi Solé Tura, Miquel Roca y yo mismo estábamos en contra de esa mención expresa, pero no insistimos lo suficiente, porque, sencillamente”, dice, “entonces no podíamos imaginar que las cosas llegarían al extremo al que han llegado”. De hecho, en los tiempos en los que la jerarquía eclesiástica parecía haber abandonado las posiciones ultramontanas, el conjunto de la izquierda asistió pasivamente a las decisiones adoptadas por los Gobiernos de González: convenios con la Santa Sede, pactos con los colegios concertados, participación en el IRPF…, que han ido conformado el privilegiado estatus de la Iglesia española.Antiguo democristiano, Peces-Barba sostiene que la Iglesia católica no está regulada por las leyes españolas, tampoco por la Ley de Libertad Religiosa, y que el hecho de que sólo asuma el marco constitucional y los acuerdos con la Santa Sede “crea zonas exentas a la acción del Estado”.Lo que le alarma, en todo caso, es la involución integrista que aprecia en la jerarquía eclesiástica, el traslado al ámbito político de la consideración de que la Iglesia es la detentadora y la administradora de la Verdad con mayúsculas, la verdad de Dios.“No aceptan la distinción público-privado que está en el artículo 27 de la Constitución y, en el fondo, siguen pensando como en el siglo XIX, cuando decían que la libertad de conciencia era un pestilente error”, indica Peces-Barba.

> Berria: Eliza > IU CONSIDERA LA CONCENTRACION DE LA IGLESIA COMO EL CIERRE DE LA PRECAMPAÑA DEL PP

  • IU: “Es el acto de cierre de la precampaña del PP”
  • Grupos de gays y lesbianas aseguran que la cita es “contra el Gobierno y contra sus leyes sociales”
  • El País, 2007-12-30

El candidato de Izquierda Unida a la Presidencia del Gobierno, Gaspar Llamazares, ha asegurado que la manifestación de “exaltación de la familia” impulsada por la jerarquía católica se ha convertido “en el mitin de cierre de la precampaña electoral del PP”. Según Llamazares, el PP “a través de los sectores más conservadores de la Iglesia católica se moviliza en contra de los acuerdos, las leyes y la soberanía de nuestro Parlamento atacando los acuerdos democráticos adoptados”.

Fundación Triángulo
La Fundación Triángulo por la igualdad social de gays y de lesbianas considera que es un evento “contra el Gobierno y contra sus leyes sociales”. El presidente de dicha fundación, Miguel Ángel Sánchez Rodríguez, indica en un comunicado que “nadie quiere prohibir la familia cristiana”, sino que “es la Iglesia la que intenta ilegalizar al resto de familias”. Sánchez añade que a la mayoría de las familias no le importa que los cristianos “vivan según las normas que su fe o sus pastores les digan”, pero sí que quieran, a su juicio, “imponer” esas normas a los demás.

> Berria: Eliza > 30-D: ATAQUES A LAS POLITICAS DEL GOBIERNO EN EL ACTO POR LA FAMILIA CRISTIANA

  • Ataques a las políticas del Gobierno en el ‘acto por la Familia Cristiana’
  • El cardenal Rouco Varela asegura que la legislación española en materia de familia ha sufrido un “retroceso con respecto a la Declaración de Derechos Humanos”
  • El País, 2007-12-30 # Rosa Jiménez Cano / Agencias • Madrid

El cardenal y arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, ha clausurado el acto por la familia cristiana que se ha celebrado hoy en la plaza de Colón al que ha asistido miles de personas, y en el que se han podido oír fuertes críticas al Gobierno por sus políticas en materia de familia, tales como el matrimonio homosexual o el llamado divorcio express, que, en palabras de Rouco, suponen “una marcha atrás en los derechos humanos”.

El acto ha comenzado con las palabras del cardenal Agustín García-Gasco, arzobispo de Valencia, que ha criticado “la cultura del laicismo”, que ha calificado como “un fraude” que “sólo conduce a la desesperación por el camino del aborto, el divorcio express y las ideologías que pretenden manipular la educación de los jóvenes”, y por lo que “nos dirigimos a la disolución de la democracia”.

Después ha tomado la palabra el cardenal y arzobispo de Toledo, Antonio Cañizares, que ha asegurado que la familia está bajo “amenazas claras y ataques de gran calado”, que suponen un “ataque grave para el futuro de la sociedad”.

La plaza y las calles anexas – sobre todo la calle Génova que confluye en la plaza Colón – han estado llenas de personas que han portado pancartas donde se criticaba el aborto o los matrimonios homosexuales, y que han podido seguir el acto por varias pantallas de televisión. Varios de los asistentes han llevado banderas nacionales de España y de Portugal, así como las de las comunidades neocatecumenales.

Testimonios y conexiones con el Vaticano
La proyección del vídeo con las palabras del papa Juan Pablo II ha tenido que ser suspendida ya que tan solo funcionaba la imagen, pero no el audio. Posteriormente ha tomado la palabra Domingo Blasco, del Foro de la Familia, quien también ha criticado la política del Gobierno: “No dejéis el corazón y la cabeza de vuestros hijos en manos de nadie y menos del Estado”.

Los autocares – medio millar según las previsiones – que trasladan a las familias están aparcando en las zonas reservadas de las calles de Alfonso XII -junto al parque del Retiro-, Alcalá, entre la Plaza de la Independencia y la calle de O’Donnell, Menéndez Pelayo y la avenida Ciudad de Barcelona.

Antes de conectar en directo con el Vaticano, para trasmitir en vivo el rezo del Angelus de Benedicto XVI, por la megafonía del acto se ha anunciado que “el Papa sabe que hay aquí un millón y medio de personas”.

El papa Benedicto XVI ha saludado en español “a los participanees en el acto por la familia” que se está celebrando en la Plaza de Colón, recibido con aplausos entre los asistentes.

El acto ha contado con los testimonios de varios religiosos y líderes de movimientos católicos, entre ellos Kiko Argüello, fundador del Movimiento Camino Neocatecumenal, que ha asegurado que “Europa necesita que ayudemos a la familia”.

Con gran énfasis en las palabras y subrayando con gestos, Kiko Argüello se ha referido a varios pasajes de la Bibilia, para luego asegurar que “estos gobiernos ateos y laicos nos quieren hacer creer que nuestra nave, nuestra vida, no va a ningún lado y no es cierto”. Posteriormente ha cogido una guitarra y ha pedido al público que cante con él la canción Resucitó.

Críticas de Rouco a la legislación española
Tras la procesión de la virgen de la Almudena -que ha ido acompañada por el canto de su himno- ha iniciado la homilía el cardenal y arzobispo de Madrid Antonio María Rouco, quien ha pedido “orar por la familia cristiana”.

Rouco Varela ha calificado la situación de la familia como “el problema más grave de la sociedad”, al enfrentarse a quienes “relativizan radicalmente la idea de la familia” y a amenazas como “la violencia doméstica y los abortos”, estos últimos calificados como “plaga”, que “interpelan fuertemente a nuestras conciencias”.

“Quien obstaculiza la institución de la familia, aunque sea de forma inconsciente, hace que la paz nacional e internacional sea más frágil”, ha asegurado el cardenal Rouco Varela, quien ha calificado como de “valor insustituible” el matrimonio entre un hombre y una mujer, “célula y vital de la familia”.

El arzobispo de Madrid ha citado directamente el artículo 16.3 de la declaración de los derechos humanos: “Constatamos tristemente que el ordenamiento jurídico español ha dado marcha atrás con respecto a la declaración de Derechos Humanos de la ONU”, ha asegurado Rouco Varela.

“Ofrecemos nuestro testimonio, no lo imponemos”, ha asegurado el cardenal Varela para acto seguido llamar a la “evangelización de la sociedad española”.

> Berria: Eliza > BENEDICTO XVI PEDIRA A LAS FAMILIAS SER EJEMPLO PARA LA SOCIEDAD ESPAÑOLA

  • El Papa pedirá a las familias ser ejemplo para la sociedad española
  • ABC, 2007-12-29 # J. Bastante • Madrid

Benedicto XVI pedirá a las familias cristianas «profundizar en el valor de la familia y el matrimonio, convirtiéndose de este modo en ejemplo para la sociedad española» durante su intervención, vía satélite, en la Jornada en Defensa de la Familia que mañana congregará a un millón de personas en la madrileña plaza de Colón, según aseguraron a este diario fuentes de la organización del evento.

El Pontífice, quien intervendrá en directo, a las doce del mediodía, desde la plaza de San Pedro, en Roma, podrá seguir el macroencuentro, organizado por la Archidiócesis de Madrid, a través de una pantalla instalada en el Vaticano. De este modo, por primera vez durante su Pontificado, Benedicto XVI participará «desde la distancia, en tiempo real» de la jornada.

En su su mensaje, el Santo padre renovará las mismas ideas que ya formulara el pasado año, durante su histórica primera visita a nuestro país para clausurar el V Encuentro Mundial de las Familias que tuvo lugar en Valencia.

«Futuro de la humanidad»
En aquella ocasión, el Pontífice hizo un llamamiento a las familias cristianas para «respetar y promover la maravillosa realidad del matrimonio indisoluble entre un hombre y una mujer, origen de la familia». A su vez, incidió en que «reconocer y ayudar a la familia es uno de los mayores servicios que se pueden prestar hoy día al bien común y al verdadero desarrollo de los hombres y de las sociedades».

«El futuro de la humanidad pasa a través de la familia», concluyó Benedicto XVI, trayendo a la memoria las mismas palabras utilizadas por su antecesor, Juan Pablo II, durante el Encuentro con las Familias celebrado en la plaza de Lima durante su primera visita a España, de la que se cumplen 25 años.

Precisamente aquel gran encuentro ha sido uno de los factores que impulsaron al cardenal de Madrid, Antonio María Rouco Varela, para hacer suya la propuesta formulada por el iniciador del Camino Neocatecumenal, Kiko Argüello, en nombre de las principales realidades eclesiales, y organizar una gran fiesta en defensa del «estilo de vida» cristiano.

La fecha escogida no ha sido fruto del azar: mañana se celebra la festividad de la Sagrada Familia. Como la Virgen, San Pedro y el Niño Jesús, las familias cristianas, en Europa y especialmente en España, se sienten «acosadas» por legislaciones como el «divorcio exprés», la equiparación de las uniones gay al matrimonio o polémicas como la de Educación para la Ciudadanía.

Aunque desde el Arzobispado de Madrid recuerdan que «no es un acto contra nadie, sino en defensa de la familia» y defienden el carácter festivo de la concentración, lo cierto es que, durante su homilía, el cardenal Rouco se referirá a las «pruebas» que en la actualidad padece el modelo cristiano de matrimonio y familia.

«Agresiones contra la vida»
Así, Rouco hará especial énfasis en la defensa del matrimonio como unión entre hombre y mujer, indisoluble y abierta a la vida, y denunciará las «agresiones contra la vida», en especial la de los más débiles, simbolizadas en los últimos escándalos de prácticas abortivas. A su vez, el cardenal de Madrid defenderá el papel de los padres en la educación moral y religiosa de los hijos.

Antes de la intervención de Benedicto XVI y del comienzo «oficial» de la Celebración de la Palabra, presidida por el cardenal Rouco, el presidente del Episcopado, Ricardo Blázquez, dirigirá un saludo a los presentes. En este sentido, el obispo de Bilbao avanzó ayer que dará «las gracias a Dios por las familias cristianas», al tiempo que instará a la sociedad y a sus responsables a «percatarnos de la trascendencia de la familia».

«No podemos ponerla en un tobogán desde el cual se precipite, puesto que de lo contrario perderíamos todos», subrayó Blázquez, quien reconoció que «la familia es un pilar insustituible de la sociedad y de la Iglesia, y se merece que la cuidemos como oro en paño».

Junto a estos mensajes, y a los testimonios que ofrecerán varios los líderes de los movimientos eclesiales, los cardenales de Barcelona, Lluís Martínez Sistach; Valencia, Agustín García-Gasco; y Toledo, Antonio Cañizares, dirigirá unas palabras a los presentes. También se leerá un mensaje del cardenal de Sevilla, Carlos Amigo, quien no podrá acudir a Madrid. El vicepresidente del Episcopado ha enviado una misiva a los fieles de Toledo invitándoles a participar en el acto, puesto que, «en la familia se juega el futuro del hombre y de toda la sociedad».

«Es cierto que vivimos tiempos no fáciles para la familia y su verdad», recalcó Cañizares, quien denunció cómo la institución «está sacudida en sus cimientos por graves amenazas y por ataques claros o sutiles, por legislaciones contrarias y por tantas cosas». Pese a ello, concluye, «sin familia todo se desmorona».

Experimentar con la familia
Por su parte, Agustín García-Gasco ha lamentado, en su carta pastoral de esta semana, que «el proyecto cultural del laicismo radical trata a la familia como un denigrante campo de experimentación», al tiempo que advirtió que «los proyectos legislativos aprobados en España durante los últimos años atacan directamente los fundamentos de la familia».

Sin embargo, el cardenal de Valencia consideró que «construir la familia es posible a pesar de las dificultades y contradicciones de la sociedad», porque «la familia no debe ser tratada con descuido, indiferencia o aversión por los poderes públicos».

> Iritzia: El País > NO PROVOQUEN A LOS OBISPOS

  • No provoquen a los obispos
  • El País, 2007-12-29 # Editorial

¡Qué preocupados están los obispos por la familia! Mañana mismo, el derechódromo de Madrid, la plaza de Colón, se verá invadida por miles y miles de señoras, señores y niños, bendecidos por la jerarquía eclesiástica, que tendrán que soportar a pie firme el frío decembrino. La mañana será dura, pero hallará felices a los concentrados, reconfortados por la fe y la presencia de algunos de sus más queridos obispos, confiados en su lucha heroica, que no es otra que salvar a la familia tradicional frente a los despiadados ataques del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

Pero si la homosexualidad les trae a los señores obispos por la calle de la amargura, el problema de la pederastia les obsesiona. Razones tienen: a lo nefando del pecado se une lo caro de su reparación. Sólo la diócesis de Chicago, es un ejemplo, tuvo que pagar casi siete millones de dólares en indemnizaciones por el poco piadoso comportamiento de algunos de sus clérigos.

En éstas estábamos cuando aparece por la esquina canaria Bernardo Álvarez, obispo de Tenerife. Tras afirmar que la homosexualidad “perjudica a las personas y a la sociedad” y que “la persona practica (la homosexualidad) como puede practicar el abuso de menores”, el bueno del obispo dijo lo siguiente: “Puede haber menores que lo consientan y, de hecho, los hay. Hay adolescentes de 13 años que son menores (sic) y están perfectamente de acuerdo y, además, deseándolo. Incluso si te descuidas te provocan. Esto de la sexualidad es algo más complejo de lo que parece”.

Desde luego que es complejo. Es muy difícil entender qué actuación, palabra o gesto considera el señor obispo de Tenerife una “provocación” de un chaval de 13 años. Dada la gravedad del tema, no parece muy oportuno hacer demasiadas gracias con estas opiniones del prelado que tiene a su cargo a los feligreses tinerfeños, niños incluidos.

No consta que Bernardo Álvarez vaya a acudir a la concentración de mañana. Si así fuera, le recomendaríamos que se protegiera, no fuera a ser que se descuide y le provoque algún chaval que por allí pasee en compañía de su familia, tan atacada por Zapatero.

> Berria: Eliza > EL AREA DE ASUNTOS RELIGIOSOS DE LA FELGTB CRITICA EL MODELO EXCLUYENTE DE FAMILIA DE LA JERARQUIA CATOLICA

  • El área de asuntos religiosos de la FELGTB critica el modelo excluyente de familia de la Jerarquía Católica
  • FELGTB, 2007-12-28

El 30 de diciembre se celebra en Madrid un acto público en defensa de la familia cristiana. Las personas que formamos parte de la Comisión Cristiana del Área de Asuntos Religiosos de la FELGTB (Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales), pertenecemos o formamos una familia y somos creyentes.


Sin embargo, hay aspectos que conviene aclarar. En primer lugar, la noción de familia es una construcción cultural y dinámica: en Occidente, desde la época romana hasta el siglo XVIII, incluía al conjunto de miembros consanguíneos y a la servidumbre de la casa; con el triunfo de la burguesía, se separa la esfera privada de las personas unidas por lazos de sangre de quienes trabajaban para ellas. La idea tradicional de familia concebida sólo como grupo formado por madre, padre, e hijas e hijos- no es originariamente cristiana, sino contemporánea, que, no obstante, no triunfó de la misma forma en todas las latitudes. En segundo lugar, esta manifestación se presenta como cristiana. Sin embargo, entre quienes convocan, no aparecen las iglesias ortodoxa o evangélicas; tampoco hay noticia de que formen parte de ella los movimientos eclesiales de base. ¿Es, entonces, cristiana o solamente católica? ¿Es católica universal e integradora o tradicional y excluyente? Desde la FELGTB creemos en la riqueza que supone la diversidad actual de familias -reconstituida, homoparental, monoparental…-; asimismo, quienes formamos parte de su Comisión Cristiana, llevamos una vida familiar acorde con la Palabra de Dios. Si se sigue defendiendo un modelo excluyente de familia, no tenemos cabida muchas realidades familiares respetuosas con el Evangelio. Visto el momento en que se realiza esta convocatoria, a poco más de dos meses de las próximas elecciones ¿es realmente una manifestación a favor de la familia cristiana o un acto políticamente conservador?