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> Iritzia: Gema Martín Muñoz > CIUDADANOS MUSULMANES

  • Ciudadanos musulmanes
  • El País, 2007-12-28 # Gema Martín Muñoz · Directora general de Casa Árabe

Auspiciada por los Ministerios de Interior, Justicia y Asuntos Sociales, Metroscopia acaba de hacer pública una encuesta sociológica (La comunidad musulmana de origen inmigrante en España) en la que, por segundo año consecutivo, se nos informa de que la inmensa mayoría de los ciudadanos musulmanes que viven en nuestro país valoran las libertades, el estado de derecho, están en contra de la violencia, y se identifican con la forma de vida española y el respeto a las diferentes religiones. Es decir son ciudadanos “normales”. El 5% que se identifica con el discurso y las actitudes de los grupos integristas (lo cual, aunque nada deseable, no significa que vayan a poner una bomba), es el porcentaje habitual de tendencias radicales que lamentablemente se da en todas las sociedades, tal y como señaló en la presentación de este estudio su director y reputado sociólogo Juan José Toharia.


La encuesta es, por tanto, tranquilizadora y pedagógica. Pero una cuestión que no puede pasar por alto es ¿por qué ha sido necesario realizar esta encuesta? El simple hecho de hacerla nos muestra el nivel de preocupación o estigmatización que recae sobre las personas con identidad musulmana, en tanto que en absoluto se ha planteado tal requisito con respecto a otros colectivos ciudadanos de otras religiones.


Tener que llevar a cabo una encuesta sociológica para demostrar que los musulmanes son en términos generales ciudadanos “normales”, debería hacernos reflexionar hasta qué punto inquietante hemos llegado en todo lo relativo al mundo del islam. Y hasta qué punto la gran mayoría de trabajadores musulmanes pacíficos están sometidos no sólo a las durezas propias de la inmigración, sino también a una lupa escrutadora que con demasiada frecuencia los señala con el dedo por lo que son, no por lo que hacen. Incluso cuando es positivo, como en este caso, no deja de ser otra manera de colocarles en la primera línea, porque si se ha encargado dicha encuesta es que era necesario comprobar que no son un atajo de incivilizados, fanáticos integristas y violentos. Si hay que demostrar que son “normales”, es porque podría caber la posibilidad de que no lo fueran.


Podría incluso considerarse discriminatorio, pero dada la situación, la interpretación que debe prevalecer es que se trata de una muy necesaria reacción frente a esa sensibilidad social que evoluciona hacia la islamofobia. Y ante esto se imponía ofrecer un estudio científico y objetivo que contribuya a cambiar percepciones sociales nocivas y totalizadoras que ven a todo ese colectivo como amenazante, inasimilable y sospechoso. Por ello, la encuesta tiene un doble valor. Uno evidente, la demostración empírica de “su normalidad” en una búsqueda positiva por contener la intolerancia y discriminación contra los musulmanes; y otro subliminal y doloroso, que no debe escapársenos, como es conmover las conciencias sobre si es justo lo que estamos haciendo con la mayoría musulmana que vive en nuestras sociedades, al someterla a ese humillante escrutinio para convencer a nuestra sociedad sobre su “normalidad”.


Toharia también señaló el “desencuentro entre lo que ellos piensan de nosotros y nosotros de ellos”. Era una referencia a las encuestas sociológicas en las que los españoles, como el resto de los europeos, van recrudeciendo su rechazo contra los musulmanes. De hecho, desde el 2002, y de manera creciente, todas las mediciones sociológicas, nacionales e internacionales, muestran una actitud negativa hacia los musulmanes y una estrecha vinculación entre terrorismo e inmigración musulmana. Dado que esos sentimientos se presentan en función del patriotismo y la autodefensa (“defenderse del terrorismo”; como si la mayoría de los musulmanes no tuvieran que hacer lo mismo, cuando son ellos sus víctimas más numerosas) la islamofobia que engendran encuentra legitimación y desculpabilización social. De ahí que podamos hablar de una islamofobia inconsciente que no se entiende como discriminación sino como protección y autodefensa. Ese es el principal problema, que no se admite que exista, para afrontar esta nueva lacra que, según los informes de la UE, se refleja en creciente discriminación dentro de ámbitos tan sustanciales como el trabajo, la vivienda y la educación.


La normalización ciudadana de una serie importante de personas que son musulmanas, y que no desean dejar de serlo, entraña asumir un componente humano y una identidad que hoy día ya forma parte de la personalidad europea. Lo que no significa que desde esa identidad se dejen de aplicar los principios que el Estado de derecho impone. La primera premisa nunca debe excluir a la segunda. Y como la encuesta que aquí comentamos muestra, no se piensa que así deba ser. Por el contrario, emigran porque también desean vivir mejor en sociedades democráticas.


El respeto y la igualdad ante la ley son el mejor modelo de integración. Por ello, no perdamos la perspectiva de que, por el contrario, el caldo de cultivo para el odio y la radicalización son la discriminación, el rechazo y el desprecio hacia la cultura e identidad de un pueblo.

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> Berria: Indarkeria > ARABIA SAUDI: EL REY ABDALA PERDONA LOS 200 LATIGAZOS A UNA VIOLADA

  • El rey Abdalá perdona los 200 latigazos a una violada
  • Indulto para la joven forzada y condenada en Arabia Saudí
  • El País, 2007-12-18 # Angeles Espinosa · Teherán

El rey Abdalá de Arabia Saudí ha perdonado a la joven víctima de una violación múltiple y condenada a seis meses de cárcel y 200 latigazos por encontrarse con un hombre con el que no tenía parentesco cuando ocurrió el ataque. La noticia, difundida ayer por un periódico saudí, no supone sin embargo una revisión de la sentencia que causó escándalo internacional y puso en evidencia el inhumano sistema judicial saudí.


“El rey siempre trata de aliviar el sufrimiento de los ciudadanos cuando ve que los veredictos dejarán efectos psicológicos en los condenados, aunque está convencido de que los veredictos fueron justos”, declaró el ministro de Justicia, Abdalá bin Mohamed al Sheij, al diario Al Jazirah. Al Sheij no confirmó directamente el perdón, pero ese periódico está considerado próximo a las autoridades religiosas que controlan el sistema judicial saudí.


La víctima, a quien la prensa saudí se refiere como la Chica de Qatif para preservar su identidad, se encontraba en junio de 2006 en un coche con un compañero de instituto cuando ambos fueron atacados y violados por siete hombres. Tras su denuncia, los jueces castigaron a los violadores con penas de entre 10 meses y cinco años de cárcel más entre 80 y 1.000 latigazos, pero también le impusieron 90 latigazos a ella por encontrarse a solas con un hombre que no era ni su marido ni un familiar en primer grado, la única compañía masculina permitida en el país.


En Arabia Saudí la interrelación entre ambos sexos está estrictamente vedada, aunque cada vez más los jóvenes buscan formas de esquivar la prohibición. La chica, una chií de la ciudad de Qatif que en el momento en el que sucedieron los hechos tenía 18 años, justificó esa situación porque intentaba recuperar una fotografía, dado que acababa de casarse con otro hombre y no quería tener problemas.


El abogado de la mujer, un conocido activista de los derechos humanos, recurrió la sentencia por estimar escaso el castigo a los atacantes y, en cambio, desproporcionado el de la víctima. En respuesta a esa apelación, el tribunal elevó las penas, incluida también la de la joven, que pasó a ser de seis meses de cárcel y 200 latigazos. También retiró la licencia del abogado, al que acusó de desacato por criticar la sentencia.


El nuevo veredicto motivó no sólo la denuncia de las organizaciones internacionales de derechos humanos sino una inusual crítica del Gobierno de Estados Unidos. Aunque no llegó a condenar el sistema judicial saudí, un portavoz de la Casa Blanca calificó la sentencia de “sorprendente”, algo significativo cuando Washington suele ignorar las habituales violaciones de derechos humanos de su aliado.


El ministro saudí subrayó que el perdón no significa que el rey ponga en entredicho a los jueces. Aún así, la polémica está servida. A pesar de que es habitual que el monarca perdone a algunos convictos con motivo de la festividad del Eid al Adha, o Fiesta del Sacrificio, que los musulmanes van a celebrar el próximo miércoles, los sectores más conservadores lo han interpretado como una concesión a las presiones occidentales, tal como denunciaban en internet.


Para los liberales y los defensores de los derechos de la mujer resulta sin embargo insuficiente. Esperan que el rey impulse la reforma del sistema judicial que anunció el pasado octubre. “No podemos depender de perdones. Necesitamos sentencias más duras con los culpables y poder sentirnos seguras”, manifestó Fawziya al Oyuni, una activista de los derechos de la mujer, a la agencia France Presse.

> Berria: Islama > SUDAN: UN TRIBUNAL CONDENA A 6 MESES DE CARCEL A DOS EGIPCIOS POR DIFAMAR AL ISLAM

  • Tribunal sudanés condena a 6 meses cárcel a dos egipcios por difamar al Islam
  • Terra, 2007-12-17

Un tribunal sudanés condenó hoy a seis meses de cárcel a dos egipcios tras declararlos culpables de difamar al Islam por introducir en el país un libro que, según las autoridades del país, insulta al profeta Mahoma y a su esposa Aisha.


El presidente del tribunal, Esmat Yusef, consideró que la ‘negligencia administrativa’ es la causa de la entrada en Sudán de un libro titulado ‘La madre de los creyentes come a sus hijos’, procedente de Egipto.


El tribunal ordenó, además, que se requise ese libro, considerado insultante para la fe musulmana.


Los dos egipcios condenados, identificados como Abel Fatah Abdel Raouf y Mahrus Mohamed Abdel Rahim, presentaron la obra en la Feria Internacional del Libro en Jartum.


Esta sentencia se ha pronunciado tres semanas después de que una profesora británica fuera detenida y juzgada también por los cargos de ofender al profeta Mahoma.


La maestra, que al final fue indultada por el presidente sudanés, Omar Hasan Al Bachir, había pedido a una niña de siete años en la escuela donde daba clases que llevara su oso de peluche, y después sugirió a sus alumnos que eligiesen un nombre para el juguete.


Veintidós de los veintitrés niños eligieron Mohamed (Mahoma), muy común en el mundo musulmán, como nombre favorito para el osito.

> Iritzia: Pau Benguría Roca > SIMBOLOS

  • Símbolos
  • La Vanguardia, 2007-12-17 # Pau Benguría Roca · Sant Cugat del Vallès

Carlsberg se autocensuró y quitó la cruz de su logotipo en su mercado en Oriente Medio. Montblanc vende sus productos en Arabia Saudita sin su estrella, su gran emblema. Ahora el Fútbol Club Barcelona vende sus camisetas sin la cruz de Sant Jordi en el escudo en los mismos mercados.

¿Dónde está el ‘Barça més que un club’, dónde quedó el respeto por nuestras instituciones y nuestros símbolos? o ya no recuerda el Sr. Laporta cual es la máxima distinción que otorga la Generalitat: La Creu de Sant Jordi!!


El problema no son nuestros símbolos, el problema es la intolerancia. Cuando el Barça renuncia así a sus símbolos, por el dinero, nos vende a todos, a nuestra historia, a nuestros símbolos, por un puñado de camisetas, igual que el resto de empresas. Esto a mi me parece insultante, igual de insultante que un equipo turco denuncie a otro por el uso de símbolos que hieren su más que aceptable grado de sensibilidad.

> Berria: Futbola > EL ESCUDO DEL BARÇA, RETOCADO

  • El escudo del Barça, retocado
  • En algunos países árabes circulan camisetas falsificadas sin la cruz de Sant Jordi, por el significado cristiano que tiene para ellos
  • El País, 2007-12-15 # EFE · Barcelona

El escudo del Fútbol Club Barcelona en las camisetas ha sido modificado en algunos países árabes debido a la cruz roja sobre un fondo blanco que aparece en la parte superior izquierda del mismo, y que se sustituye por una línea roja vertical sobre un fondo blanco para no herir sensibilidades.


Según publica el diario La Vanguardia, en algunos países como Arabia Saudí circulan camisetas del club barcelonés falsificadas sin la cruz de Sant Jordi en su parte izquierda superior por el significado cristiano que tiene en estos países. La cruz de Sant Jordi no resulta soportable, indica el rotativo, en ciertos países y ámbitos de religión musulmana y de hecho en las zonas con normas más rígidas, como Arabia Saudí, han optado por eliminar la cruz del primer cuarto del escudo.


El Inter, un caso similar
Recientemente, el Inter de Milán indignó en Turquía al jugar su partido de Liga de Campeones ante el Fenerbahçe de Estambul con una camiseta blanca en la que había una enorme cruz azul en la parte delantera. La prensa turca criticó la vestimenta italiana e incluso el abogado Baris Kaska pidió a la UEFA una sanción para el club milanés por exhibir una cruz “que recuerda la de los templarios y las cruzadas”.


El actual escudo del equipo azulgrana quedó establecido en 1906, y ha tenido algunos retoques desde entonces, principalmente debido al régimen franquista, que redujo la ”senyera” (bandera) situada en la parte superior derecha en dos rayas rojas y tres amarillas y cambió el nombre, pasando de llamarse ”Fútbol Club Barcelona” (FCB) a ”Club de Fútbol Barcelona” (CFB).


Las cuatro barras catalanas del escudo barcelonista se restablecieron en 1946, mientras que las siglas de ”FCB” se volvieron a poner en el escudo en el año 1974.

> Berria: Futbola > PROBLEMAS CON LA CRUZ DE SAN JORGE EN LOS PAISES ISLAMICOS

  • Problemas con la cruz de San Jorge en los países islámicos
  • El escudo del Barça, religiosamente incorrecto
  • El Mundo, 2007-12-15

La cruz de San Jorge presente en el escudo del Barcelona ha provocado en los últimos días una gran controversia en los países islámicos, que ven este símbolo como un recuerdo de las Cruzadas. Las autoridades de Arabia Saudí han ordenado retocar el escudo de tal manera que sólo aparece el brazo vertical de la cruz.


Según una información de ‘La Vanguardia’, basada en el testimonio de dos ciudadanos españoles residentes en Riad, en la capital saudí es imposible comprar una camiseta del Barça con el escudo oficial.


Además, el diario asegura que las prendas culés con el escudo “religiosamente correcto” se pueden adquirir también en otros países islámicos como Argelia.


Meras falsificaciones
El club, no obstante, asegura que tal modificación de su emblema no es sino una mera falsificación, a la que es completamente ajeno y ante la que no puede hacer nada.


“Todas las camisetas oficiales que salen del Barcelona no tienen ningún tipo de retoque en los escudos, así que estos de los que se habla son una simple falsificación contra la que no podemos hacer nada”, explicó a EL MUNDO Jordi Bardia, portavoz del club azulgrana, quien precisó además que este tipo de equipaciones sólo se pueden adquirir en circuitos comerciales no oficiales.


Lo cierto es que no es la primera vez que fútbol y religión se entremezclan. El actual portero del Deportivo de La Coruña, el israelí Dudu Aouate, judío practicante, pidió a su anterior club, el Racing de Santander, que en su uniforme no figurara una cruz que el conjunto cántabro llevaba como parte del anagrama de un patrocinador. O el pasado 27 de noviembre, cuando el Inter de Milán recibió al Fenerbahçe turco en San Siro luciendo una camiseta blanca con una cruz roja, que recuerda el centenario del club y que fue criticada por la prensa turca.

> Erreportajea: Islama > MUSULMANES EN EL "PARAISO" ESPAÑOL

  • Musulmanes en el ‘paraíso’ español
  • El Gobierno presenta un Barómetro sobre la satisfacción de los inmigrantes, y los dirigentes islámicos lo tachan de idílico porque persisten “derechos vulnerados”
  • El País, 2007-12-12 # Juan G. Bedoya · Madrid

“La comunidad de inmigrantes musulmanes es particularmente tolerante, occidentalizada y liberal”, concluye el Barómetro de Opinión de los Inmigrantes de Religión Musulmana realizado por encargo de los ministerios de Justicia, Interior y Asuntos Sociales. Los musulmanes entrevistados destacan de España el valor de la libertad y la atención sanitaria pública que reciben.


La encuesta recoge la opinión de 2.000 inmigrantes musulmanes, la mayoría procedentes de Marruecos (57%), Senegal (12%), Pakistán (11%) y Argelia (5%). El 83% dice sentirse totalmente o bastante adaptado a la vida y a las costumbres españolas. Sobre el grado de confianza en las instituciones, otorgan la mayor puntuación a las ONG, con un 7. Casi la mitad se considera musulmán muy practicante (49%), y el 34% practicante ocasional. En España hay un millón de personas de religión musulmana.


Los obstáculos más frecuentemente mencionados por los inmigrantes musulmanes son la falta de mezquitas (8%), una queja que aumenta respecto al Barómetro de 2006 (5%). El 28% considera que existe rechazo o recelo respecto de su religión. Hace un año ese porcentaje era siete puntos más elevado. La situación es, pese a todo, claramente mejor que en Europa. También es casi unánime la idea de que el islamismo es compatible con la democracia y la laicidad del Estado.


De forma masiva (el 90%), los musulmanes españoles consideran que nunca se debe utilizar la violencia para defender o difundir creencias religiosas. También de forma prácticamente general consideran que las tres religiones monoteístas (judaísmo, cristianismo e islam) son igual de respetables y ninguna puede decirse superior a las demás.


“¿No presentan [estos datos] una imagen sobreembellecida, en la que queden inadecuadamente reflejadas las actitudes, opiniones y valoraciones menos amables y positivas?”. La pregunta se la hacen los autores del Barómetro, encargado por el Gobierno a la empresa Metroscopia. “Los datos podrán ser matizados y completados, pero no dejan de reflejar algo real y tangible”, se responden.


Opina lo mismo Abdennur Prado, presidente de Junta Islámica Catalana. “¿Alguien tenía dudas al respecto?”, se pregunta. Añade, con tono muy crítico: “Está muy bien constatar que los musulmanes españoles valoran positivamente la democracia, la Corona y la sanidad pública. Pero no podemos olvidar que la integración es un camino de doble dirección. Es evidente que la encuesta elude todos los temas polémicos. No pregunta sobre el incumplimiento de los derechos religiosos de los musulmanes españoles: las dificultades para abrir mezquitas, el derecho a ser enterrado según el rito islámico, el acceso a la alimentación halal o la enseñanza del islam en las escuelas. Son derechos que por ley les corresponden a los musulmanes, pero que en la práctica son vulnerados una y otra vez por las instituciones públicas”.


Concluye Abdennur Prado: “El ministro de Justicia debería pensarlo antes de presentar un cuadro tan idílico. Su ministerio es responsable directo de la vulneración de estos derechos”.


Por su parte, el presidente de la Unión de Comunidades Islámicas de España, Riay Tatary Bakry, dijo que la gran mayoría de los españoles desconoce la realidad de los musulmanes que viven en España. Tatary destacó la labor del Gobierno al patrocinar un informe que contribuye a difundir “la realidad auténtica y no la que propagan algunos medios de comunicación”.


El dirigente musulmán, imán de una mezquita en Madrid, asistió ayer a la presentación del Barómetro de Metroscopia por los ministros Mariano Fernández Bermejo (Justicia) y Alfredo Pérez Rubalcaba (Interior), la secretaria de Estado de Emigración, Consuelo Rumí, y el sociólogo José Juan Toharia.


Los expertos de Metroscopia subrayan en las conclusiones del barómetro que los datos de ahora “proceden de inmigrantes de primera generación”, es decir, de personas que, al contestar, relacionan su situación actual con la que tenían en su país de origen. Concluyen: “En un futuro no lejano, para los españoles hijos de inmigrantes de religión musulmana el marco de referencia para evaluar su situación será muy otro: no se compararán ya con la situación que tenían sus padres en el país de procedencia sino con la que tengan aquí, entonces, los otros españoles de su misma generación. No parece en modo alguno garantizado que ese balance vaya a resultar globalmente positivo”.