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> Elkarrizketak: Khady Koita > "TODO NUESTRO SUFRIMIENTO ES PARA EL PLACER DEL HOMBRE"

  • Khady Koita: “Todo nuestro sufrimiento es para el placer del hombre”
  • El País, 2008-01-05 # Andrea Rizzi

Khady Koita tenía siete años cuando su familia decidió que había llegado el momento. Se acercaron a ella y se lo comunicaron. “Hoy, niña, vamos a purificarte, para que puedas acceder a la oración”, dijeron. La niña no entendió enseguida el significado de la frase, que podría haberse pronunciado así: “Hoy, niña, vamos a mutilarte, vamos a extirparte el clítoris con una cuchilla”. Eso por lo menos es lo que hicieron, a Khady y otras niñas de su entorno, ese día, en Senegal. Era 1967, y nadie lo impidió.

Dos décadas después, la escena se repitió, una vez más, en el corazón de la moderna y civilizada Europa. En París, tres niñas sufren el ritual de purificación. Son las tres primeras hijas de Khady. “No supe evitarlo y es el más grande remordimiento de mi vida”, dice Khady en el madrileño Café Gijón.

La historia que así empieza, la vida de Khady Koita, es un camino que da vértigo a cada esquina. Por el dolor y la violencia, desde luego. Pero más aún por la tremenda fuerza y capacidad de superación de su protagonista. El tono del relato de Khady es firme y sereno. Quizá porque ha logrado que esos dramas no fueran sólo el fin de algo, sino también el comienzo de algo. Hoy, esta mujer de 47 años es presidenta de la Red Europea de Lucha contra la mutilación genital femenina.

“Yo tenía 13 años cuando me casaron con un hombre que apenas conocía. Éste me llevó a París. Tuve mi primer hijo con 17”. Siguieron otros cuatro, prácticamente uno al año, entre vejaciones, palizas, humillaciones. “Mutilaron a mis hijas sin que yo lo supiera. Pero da igual: imaginaba que pasaría antes o después, y no supe evitarlo”, dice Khady, que demuestra menos años de los que tiene, y mucha elegancia. El tipo de elegancia que no tiene nada a que ver con la indumentaria.

Todavía era muy joven, pero no tardaría mucho en reunir la fuerza necesaria para rebelarse a su marido, y a la oscura tradición que golpea a millones de mujeres africanas. Algo inimaginable en su entorno.

“Empecé a frecuentar un círculo de mujeres africanas en París. Ellas fueron las primeras en hacerme entender que yo era un ser inteligente. Que podía ayudar a otras mujeres. Intenté cultivarme, salir del agujero, pese a las trabas de mi marido. Encontré un trabajo. Poco a poco empecé a entender que esa tradición no es otra cosa que una inaceptable violencia hacia las mujeres. Que la religión no exige ninguna mutilación. Que es sólo una manera que los hombres tienen de controlar la sexualidad de las mujeres, de mantenerlas humilladas y bajo su control. Aunque mis hijas hubiesen ya sufrido eso, había muchas en mi entorno y en todo el mundo por las que todavía era posible hacer algo”, explica. Así empieza una militancia por la que, entre otros, el Consejo General de la Abogacía Española le ha entregado un galardón como defensora de los derechos humanos.

“Todo nuestro sufrimiento es a causa del hombre, para el placer del hombre. Yo no he sido creada así. Insisto, no es la religión la que exige que se nos haga esto. La mutilación no está en los textos sacros. La ignorancia hace que muchos lo consideren un ritual sacro. Pero ni es un ritual, ni es sacro…”, argumenta Khady, que intenta informar, a través de conferencias, cursos, asociaciones y hasta yendo puerta a puerta.

Su cuarta hija es una joven mujer con clítoris. Esta vez, Khady lo consiguió.

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> Erreportajea: Berdintasuna > HOMBRES CONTRA EL MACHO

  • Hombres contra el macho
  • Los estereotipos perduran, pero muchos varones lideran en silencio la lucha contra su propio lastre. Ellos también quieren igualdad
  • El País, 2007-12-12 # Carmen Morán

Los estereotipos machistas perduran en España, pero numerosos hombres están ahora luchando contra un modelo que también supone un lastre para ellos. La revolución por la igualdad de la mujer ha cambiado la realidad social a su alrededor, pero no la ideológica, o no del todo. Muchos luchan por ser hombres, no machos.


“Ha sido varón. Viene con un pan debajo del brazo”. Así se recibía a los niños antiguamente. Ellos traerían el bienestar a la familia, porque para ellos serían el trabajo y el salario, la responsabilidad y el éxito. Eran privilegios y así se han conservado. La sociedad entera se encargaba de que no se defraudaran esas expectativas.


Ha pasado el tiempo y se ha avanzado en igualdad entre hombres y mujeres, pero un sencillo ejercicio entre adolescentes revela que todavía hoy perduran estereotipos de género que se perpetúan generación a generación, colándose sutilmente desde que se agita el sonajero.


Pero los especialistas hablan también de avances hacia la igualdad por parte de los hombres. La cuestión es: el estereotipo del macho, tal cual se entendía, ¿está en declive? Algunos de los expertos opinan que sí. Que muchos ya están hartos del papel que les ha tocado jugar por nacer varones y otros salen de ese traje cuando ven que a las mujeres cada vez les gusta menos. Pero también saben que hay mucho por hacer, desde que nacen hasta la adolescencia, porque los roles, tanto masculinos como femeninos, se adquieren muy pronto, dicen.


“Ya antes de nacer, el comportamiento de los que esperan al bebé es diferente, por mentira que parezca”, dice el sociólogo, experto en sexología y en estudios de género y masculinidades, Erick Pescador. Y revela algo asombroso: “Llevo algunos años participando en clases de preparación al parto con madres y padres y, cuando lo que viene es un niño, las madres se dan golpecitos suaves en la tripa; sin embargo, si es una niña, se hacen caricias circulares”, dice.


Cuando ya estén jugando en el parque, al niño que se cae le levantarán corriendo y le darán un par de palmaditas: “¡Hale, campeón, que no ha sido nada!”. La niña recibirá, sin embargo, consuelos más melosos.


En algunos institutos ya se imparten talleres de igualdad entre los adolescentes. Se trata, también, de prevenir la violencia de género, que puede desencadenarse desde la más temprana juventud.


“Si a los estudiantes se les pregunta cómo se ven de mayores, los chicos se dibujan siempre como jefes, con un gran sueldazo, y ellas, sin embargo, se imaginan muy por debajo de lo que indican sus perfiles”, cuenta Erick Pescador, casi una década dedicado a impartir programas de igualdad en las escuelas. Pero, a pesar de que una sociedad patriarcal y muchas veces machista se ha encargado de que los varones ocupen los puestos que soñaban, la realidad a veces es terca y cambiante, y algunos tienen ahora que conformarse con que no acabaron los estudios con tanto éxito como su compañera y no pueden ver su Mercedes aparcado en la puerta. “Eso les genera frustración, una sensación a la que no estaban acostumbrados y que, en ocasiones, puede degenerar en violencia”, explica Pescador. Por la consulta de este sociólogo especializado en sexología pasan algunos varones que se quejan de depresión. “¿Quién gana más, usted o su mujer?”, les pregunta. Y podría adivinar la respuesta casi siempre.


Y a algunos ya les ahoga el traje de superhéroe que les calzaron por nacer varones. Son los que están alzando su voz contra la violencia machista, los que no quieren que el silencio les haga cómplices de los apuñalamientos, ni siquiera de las muchas situaciones de desigualdad que se dan en casa y en el trabajo. “Algunos hemos percibido que en nuestro triunfo de siglos está nuestra pérdida. Hemos ascendido en el trabajo, pero nos perdemos la crianza de los hijos, por ejemplo. Alguno me decía que ganaba mucho dinero, pero apenas se enteró de que su padre se iba día a día hasta que murió”.


Ritxar Bacete pone estos pequeños ejemplos que saca de su contacto con los grupos de hombres con los que trabaja la igualdad en talleres por varios pueblos de Álava. Son adultos que están aprendiendo a soltar el lastre impuesto.


“Las mujeres han andado ya ese camino. Ellas han ido conquistando derechos que se les negaban, aunque todavía estén pagando muy caro algunas de esas conquistas; para ellos es lo contrario, su camino no es obtener, sino más bien renunciar a algunas de esas imposiciones de género” que ya les reciben cuando nacen, dice Bacete.


“Los chicos no lloran, tienen que pelear”, decía la canción de Miguel Bosé. ¿Qué tienen que hacer? ¿Cuál es el modelo? Cuando se trata de adolescentes, la mirada de los maestros percibe con claridad que ellos están perdidos. Rechazan el modelo de sus padres, que ya no se ajusta con los mensajes igualitarios que han aprendido, pero no saben qué referente seguir.


Los hombres saben desde hace tiempo que pueden y deben llorar. La frase encierra la esencia del cambio. “Una masculinidad libre tiene que ver con la democracia, con la libertad individual, con sentirse seguros sin tener que interpretar el papel de hombre exitoso e infalible; está relacionada con un hombre que se acerca a los afectos y a los cuidados. Pero ese camino a la igualdad quedó pendiente al final del franquismo, cuando se luchaba por la solidaridad”, sigue Bacete.


Erick Pescador concluye esta última parte de nuestra historia: “En los años ochenta, el movimiento feminista y de igualdad fue más fuerte, a la generación que crecía entonces le quedó el discurso, pero los cambios dejan de producirse cuando se piensa que se han alcanzado”. Eso, según Pescador, es lo que ha sucedido. Las primeras frases que oye cuando inicia sus talleres de igualdad son: “Otra vez con ese tema. Pero ¿qué quieren las mujeres? Y, desgraciadamente, vuelven a ver el feminismo como lo opuesto al machismo”. Pescador pronuncia entonces en una sola frase la primera gran lección: “El feminismo es la lucha por la igualdad”.


Uno de sus talleres se convierte en un pequeño teatro en el que se abre el telón y aparece un marido colérico que llega a casa después de que su jefe le haya despedido. Cuando se sienta a la mesa, hace saltar los platos de un puñetazo: “¡Esta sopa está fría!”. Y la aparta de un manotazo.


Ahí se para la escena. “¿Dónde hay que cortar esta violencia? ¿En qué momento se debe frenar? ¿Qué se puede hacer?”, pregunta a sus alumnos.


-Poner la sopa caliente -dice uno de ellos.


-Pues que tire la sopa pero pida perdón -se le ocurre a otro.


-Que no le despidan -suelta un tercero.


“No, no y no”, les responde Pescador. “Los problemas del trabajo hay que dejarlos detrás de la puerta, porque nadie en casa tiene la culpa”, les explica.


Pescador cree que el feminismo entre los más jóvenes, por un lado, “está en retroceso”, pero cree, por otro, que hoy se parte con la ventaja de que tienen aprendido el discurso, aunque todavía no asumido. También es optimista Ritxar Bacete, del grupo de Hombres por la Igualdad de Álava. “Aunque en ellos sigue vigente el modelo madelman, también son chicos que en casa ya ven a padres jóvenes que les han cuidado de pequeños, no creo que estemos peor”.


Efectivamente, han aprendido a llorar, pero ¿han dejado de pelear? La violencia persiste en las
parejas, y no sólo la que sale en la televisión cuando hay que enterrar a alguna mujer. La hay, por así decirlo, de baja intensidad, con la que se convive a diario, año tras año. Nace y se va desarrollando entre estereotipos tempranos que marcan líneas rígidas y erróneas para definir al varón y a la mujer.


Cariño, ¿dónde has escondido mis zapatillas? Si me quisieras, no saldrías tanto, cariño. “A los hombres nos enseñan de pequeños a usar la violencia y el amor de forma conjunta”, explica Pescador. “Nos enseñan a querer poniendo cuidado en que los afectos no nos hagan parecer un maricón”, añade.


La homofobia, el miedo a lo que hasta ahora ha tenido difícil encaje social, late en la educación que reciben los críos, y eso desprovee sus gestos de la amabilidad y el cariño supuestamente femeninos. “Los niños, desde pequeños, nos pegamos, pero de buen rollo; los puñetazos leves son a veces el saludo entre dos colegas. Un día reproché a un chaval en el instituto que iba dando empujoncitos e incordiando a una chica. Le pregunté por qué lo hacía y me dijo: ‘Es que me gusta, profe”.


A la larga, en según qué condiciones y qué personas, eso puede traducirse en la violencia de baja intensidad, querer pero sin parecer afeminado: cariño y palo, palo y cariño. También empieza en la más tierna infancia, porque, aunque no se enseñe formalmente, los niños lo aprenden imitando los roles de su madre y su padre, viendo la televisión, observando la sociedad. Todo va calando como una lluvia fina.


Y no hay que olvidar que los cuentos y los cómics perpetúan el modelo de hombre libre con el horizonte despejado, mientras que cuando la protagonista es femenina, el final siempre es casada con el príncipe azul y pensando en criar niños. “Sólo hay que ver la viñeta final de Lucky Luke o el de la Bella Durmiente”, dice Pescador.


A juicio de este sociólogo, los cambios operados en igualdad han ido a remolque de las demandas de las mujeres, ellos se adaptaban a lo que ellas iban reclamando. Pero cree que el cambio total no parte sólo de la demanda. “Hay que incorporarlo, hacerles sentir la injusticia mediante un procedimiento empático, que se pongan en el papel del otro”.


Para empezar, en el papel higiénico, valga el ejemplo. No basta con reponer el rollo que se ha acabado cuando alguien lo ordena, hay que pensar que se ha acabado y ponerlo. Es lo que los expertos llaman la tercera jornada. “La mujer tiene una jornada en la casa, otra en el trabajo fuera y la tercera es la ocupación mental: saber si hay que ir al médico, qué hay que comprar en el supermercado, hablar con el colegio. Hay padres que llevan a sus hijos al médico y, cuando les preguntan qué le pasa al crío, dicen que no lo saben”, explica Pescador.


A pesar de todo, Hilario Sáez, que pertenece a uno de estos grupos de hombres por la igualdad en Sevilla, es optimista. Cree que “hay que desarrollar la mirada para ver que hay cosas que están cambiando para bien. Desde luego, el macho a la antigua ha desaparecido, ya no encuentra a nadie, o a muy pocos, presumiendo de ser machista. Quizá no han entendido todavía el discurso de la discriminación positiva hacia la mujer, pero tampoco se atreven ya a hacer el chistecito. Lo que sí están los hombres es desorientados: dicen que no son feministas, pero a veces ejercen como tal. Eso indica que hay más cambio social que ideológico. Los asesinatos de mujeres han abierto mucho los ojos”, dice. Pero hace falta, añade, generar un “discurso sólido”. “La red feminista está ahogada, no tiene dinero. La educación afectivo-sexual en los colegios vivió tiempos mejores. A ver ahora con Educación para la Ciudadanía”.


La necesidad de igualdad encuentra en estos grupos de hombres, aún dispersos y escasos, la refutación de que este asunto es una cuestión de justicia social que no debe sostenerse sólo con las demandas femeninas.


Ellos han aprendido que sin igualdad pierden todos. “Las mujeres mueren, ésa es la cara más amarga; pero los hombres deben preguntarse también cuánto están perdiendo con sus supuestos triunfos, cuánto está afectando el modelo de masculinidad tradicional a la falta de bienestar, a la calidad de vida”, dice Ritxar Bacete.


“Hay violencia de género y violencia y género, porque los hombres también desarrollan violencia contra sí mismos”.


Antes, la gente moría más joven; ahora, la esperanza de vida es mayor, pero lo que se mantiene inmutable es que las mujeres son más longevas. ¿Por qué? Algunos demógrafos lo tienen claro. Ellos se tratan peor: más muertos por accidentes de tráfico, más muertos por drogadicción, por problemas cardiovasculares a causa del estrés laboral. Y para qué hablar de las guerras, de los homicidios, de las peleas… Las cárceles están llenas de hombres. ¿De dónde sale toda esa imprudencia, esa temeridad? ¿Por qué presumen ante la novia de velocidad al volante, de aguante con el alcohol? Ritxar Bacete contesta: “Los roles de género están siendo también fatales para los hombres. El debate del siglo XXI debe cambiar el foco”.


Mi papá me mima
Manda la ley que se combata la violencia de género desde la educación, que se enseñe a los niños en la igualdad. Y algunos han puesto manos a la obra. El Ayuntamiento de Jerez de la Frontera (Cádiz) auspicia un ambicioso proyecto educativo para trabajar en escuelas e institutos desde donde se educa en la nueva masculinidad. Los talleres, para diferentes edades, transmiten la necesidad de expresar los sentimientos, de pedir ayuda cuando algo va mal, sentimientos, inquietudes, sueños, dudas. “Los chicos no suelen pedir ayuda, actúan más bien como llaneros solitarios”, dice Daniel Leal, coordinador del Programa de Hombres bajo la Concejalía de Igualdad, que dirige Margarita Ledo.Allí, los más pequeños juegan a superhéroes, pero con estos nombres: supercariñosoman, supersensibleman. Resuelven sus problemas con cariño, con poderes de hombre sensible. Y dibujan al padre haciendo tareas domésticas. Escriben: mi papá me mima, mi papá me cuida.Los juegos aumentan su complejidad cuando los chicos son más mayores. Se les leen sentencias y ellos tienen que posicionarse. “Un hombre es más atractivo si es fuerte y peleón”. Las chicas salieron corriendo hacia el no y los chicos corrieron hacia el sí. En estos talleres todavía se oyen cosas como esta: “Yo no soy machista, pero mi novia no va de excursión si no tiene mi permiso”, dice Leal.“Son programas para varones sensibles y machistas recuperables”.También Erick Pescador imparte talleres en los institutos (ahora en Valencia). Le pregunta a sus alumnos si amar es entregarse por completo al otro, darlo todo por el otro: ellas contestan que sí. Y ellos dicen: “hombre, profe, todo, todo…”.Quizá por eso el taller para las alumnas en Jerez se llama No seáis tan buenas.

> Erreportajea: Indarkeria > UNA SENTENCIA BAJA LA PENA A UN AGRESOR "HUMILLADO EN TELEVISION"

  • La violencia sexista y la televisión
  • Una sentencia baja la pena a un agresor “humillado en televisión”
  • La mujer salió con su ‘cibernovio’ en ‘El diario de Patricia’ y fue apuñalada por su marido. La condena fue de nueve años con la atenuante de “arrebato”
  • El País, 2007-11-23 # Mónica C. Belaza · Madrid

Otra sorpresa de “El diario de Patricia” acabó en apuñalamiento. Pero en este caso, el agresor no acudió al programa sino que vio como otro hombre cortejaba a su mujer en televisión, de la que se estaba separando legalmente. Ese día se hablaba de ciberrelaciones; se presentaba a parejas que se habían enamorado por Internet y que no se habían visto aún. A María C. M. la llamaron por teléfono para invitarla pero no le dijeron de qué se trataba. Ella dijo que sí. Imaginaba que alguna amiga le había preparado algo. María se estaba separando legalmente de su marido, Mariano Navas, pero vivían todavía en la misma casa con sus dos hijas, así que ella le avisó de que se iba a Madrid a la grabación del programa.


Ya en el estudio, María vio que la sorpresa era que un hombre la quería conocer. Era José, un recolector de Jaén con quien chateaba a menudo. Él la definió como su cibernovia. El programa se emitía días después, un lunes, en diferido, así que de vuelta a casa María avisó a Mariano de que era mejor que no lo viera. Le explicó que la sorpresa se la había dado un amigo, no una amiga, y que no le iba a gustar. Mariano se fue, enfadado, y una vez en la calle decidió ir a casa de su hermano para ver el programa. No volvió al domicilio familiar, en Bilbao, salvo para recoger su ropa dos días después.


El sábado por la tarde, Mariano acudió al funeral de su abuela. Después pasó por la casa de María, supuestamente para recoger unas herramientas, y la encontró hablando por teléfono con José sobre el día de San Valentín. Se quedó escuchando la conversación. Cuando terminó, agarró a María por el cuello y la apuñaló varias veces con una navaja de nueve centímetros, en el pómulo, en el cuello y en el abdomen, mientras le pegaba puñetazos en la espalda. Ella consiguió huir a la cocina, gritando, y él se marchó corriendo de la casa. Una hija del matrimonio ayudó a María, que ingresó en el hospital grave. Consiguió recuperarse, pero tardó más de un año en superar el estrés postraumático que le quedó tras la agresión. Mariano fue condenado por intento de asesinato a 9 años de prisión y 19 de alejamiento de la víctima. Pero la pena se rebajó por la atenuante de “arrebato y obcecación”, circunstancia que el tribunal relaciona con El diario de Patricia. Los jueces señalan que Mariano, según los forenses, era una persona muy “adherida a las normas y convenciones sociales”, y explican así la influencia de la emisión: “Las probabilidades de que el programa, difundido en ámbito estatal en horario de elevada audiencia, un lunes por la tarde, fuera visto por la inmensa mayoría de la gente, incluidos amigos y familiares que conocían a ambos, resulta incuestionable. Aunque no se considera que fuera ésta la causa que menoscabó la capacidad de control del acusado el día de los hechos, sí que configuró el contexto en el que se desenvolvió desde entonces”.


Y, en este contexto de humillación, según el tribunal, al ver cómo la mujer hablaba por teléfono, “sintió rabia, impotencia, celos y su peligrosidad fue reactiva a todo ello, provocándole un menoscabo en el control de su conducta”. Conclusión: se le aplicó la atenuante de arrebato y obcecación. La sentencia ya es firme.


Pero la decisión de la Audiencia Provincial no fue unánime: se tomó por dos votos frente a uno. Una de las tres magistradas firmantes sostuvo en un voto particular que la atenuante no debió aplicarse y que Mariano acudió a la casa con el propósito de agredir a María. No cree que su intención fuera recoger ropa y herramientas, como aseguró en el juicio, ya que no quedaba ropa en el domicilio ni el hombre llevaba coche ni contenedor para meter sus voluminosas herramientas. “Las declaraciones del acusado aparecen confusas en orden al motivo por el que, finalizado el funeral de su abuela, se acerca al domicilio, provisto, además, de un cuchillo”, señala la juez. Un cuchillo que, “ni su esposa conocía”, “ni se ajusta a la lógica el acudir a la iglesia (a un funeral) con un instrumento de esas características”. Y subraya que durante el juicio, el acusado había reconocido que “quería dar un susto a María”.


“Cada caso es un mundo”, continúa la magistrada. “Pero en este concreto supuesto no puedo aceptar que, cinco días después de haber visto el programa y habiéndose sentido ofendido y humillado, vuelva al domicilio en el que, aun cuando conserve las llaves, su esposa hace ya vida independiente, autónoma y no sujeta a su control”. Tampoco entiende por qué, si tanto sufría, al entrar en la casa y percatarse de la conversación, “en lugar de irse, que es la reacción normal e instintiva en quien tanto sufre, permanece un tiempo suficientemente largo para escuchar y continuar tomando conocimiento en profundidad de lo que le humilla y provoca”.


La víctima, María C. M., dijo ayer que prefería no hablar sobre lo ocurrido porque todavía no lo ha superado.

> Berria: Justizia > CATALUNYA: EL AUTOR DE LA AGRESION XENOFOBA EN UN TREN DE BARCELONA SEGUIRA LIBRE

  • El autor de la agresión xenófoba en un tren de Barcelona seguirá libre
  • La Audiencia rechaza los recursos del fiscal y la acusación
  • El País, 2007-11-23 # Pere Ríos · Barcelona

El hombre xenófobo que agredió a una joven ecuatoriana en el tren de Barcelona la noche del 7 de octubre seguirá en libertad. La Audiencia de Barcelona desestimó ayer los recursos que reclamaban su encarcelamiento y rechazó los argumentos del fiscal y del abogado de la acusación, a los que se había sumado el letrado de la Generalitat.


Los jueces consideran que no existe riesgo de que Sergi Xavier Martín huya de la justicia y recuerdan que la pena máxima que se le podría imponer es de dos años de cárcel. En este sentido, el tribunal recuerda que el acusado acudió al juzgado de Sant Boi de Llobregat cuando fue llamado por segunda vez, el pasado 26 de octubre.


Ese día, el juzgado acordó la libertad de Martín y le impuso diversas medidas de control que la Audiencia de Barcelona también avala y las califica de “suficientemente contundentes”. Martín ha de estar localizable a diario en su domicilio, tiene prohibido acudir a otras poblaciones y viajar en la línea de los ferrocarriles en la que ocurrieron los hechos.


El tribunal razona que la “espectacular” repercusión pública de la noticia, incluso su “alcance internacional”, no debe servir para medir la gravedad de la conducta del acusado. Los jueces califican de “inadmisible e injustificable” la agresión que se aprecia en el vídeo grabado por las cámaras de seguridad del tren la noche del pasado 7 de octubre y consideran “lógico” el enfado de las instituciones y autoridades. Sin embargo, precisan que ellos no pueden verse influenciados por la “repercusión social del hecho”.


“Vilipendiar y humillar”
El tribunal da la razón a la fiscalía y asegura que los insultos y la agresión sólo pretenden “vilipendiar y humillar” la dignidad de la joven. Por eso consideran que es un delito contra la integridad moral que la chica tuviera que oír expresiones como “inmigrante de mierda”, “puta inmigrante” o “zorra”.


Pero los jueces precisan que esas mismas frases no pueden servir también para aplicar la agravante de xenofobia, como solicitaba el abogado de la víctima. Eso sería, dicen, utilizar dos veces los insultos para incrementar el castigo penal.


La fiscalía también argumentó que la víctima podría sufrir en el futuro un delito de lesiones psíquicas derivadas de los hechos, pero el tribunal sostiene que se trata de una simple hipótesis y que ese argumento tampoco justifica la prisión. En todo caso, si se produjera esa situación, habría que actuar con “rigor científico” para concretar el origen de esas lesiones.


La defensa de la víctima también argumentó que se produjo un delito de agresión sexual porque el agresor tocó un pecho de la víctima antes de propinarle una patada en la cara.


La Audiencia
de Barcelona entiende, por el contrario, que “sólo se produce un toque fugaz”. La mujer no “resulta toqueteada en los dos pechos, en los glúteos o en la vulva”, dice el tribunal, “como suele ocurrir en tantos casos de abusos o agresiones sexuales”.

> Iritzia: Prudencio Lekuona Emparan > LA LEY DE IGUALDAD

  • La Ley de Igualdad
  • El Diario Vasco, 2007-11-19 # Prudencio Lekuona Emparan

getEstrellas() getVotos() if (window.document.getElementById(‘num-comentarios’)) getNumComentarios(‘5.0.300547820’) La Defensora para la Igualdad entre Hombres y Mujeres, dirigida por Maite Erro, -doctora en Psicología por la Universidad del País Vasco- y dependiente de Emakunde ha cumplido su primer año. El balance: 5 denuncias, 11 quejas y 24 consultas, es decir; 40 solicitudes. El presupuesto de la Defensoría: 316.663 euros, por lo que cada actuación nos ha supuesto a los contribuyentes un coste de 7.916 euros, unas 1.316.526 pesetas para entendernos. Si eso ya es un escándalo, mejor no pensar a qué habrán dedicado el tiempo con tan ínfima carga de trabajo. Pero si esto no fuera suficiente, el Departamento de Promoción Social de la Diputación de Álava va a crear su propio Servicio de Igualdad. Seguramente no saben que existe uno. O tal vez piensan que está sobrecargado de trabajo. ¿Tomarán ejemplo el resto de diputaciones? ¿Y los ayuntamientos de las capitales? Sin duda, la creación de estos servicios es muy vistosa y políticamente correcta, pero su efectividad, como se ve, es casi nula, y no sirven para el objetivo que se crean. No es de extrañar, que al «ruido» que se monta en torno a los Alardes de Irun y Hondarribia, se presenten en nuestras dos ciudades, reivindicando algo que el TSJPV y el Tribunal Supremo ya se han pronunciado.

> Berria: Matxismoa > GALICIA: "PREMIO" ALACRAN PARA PEREZ-REVERTE POR MACHISTA

  • Premio ‘Alacrán’ para Pérez Reverte por “machista”
  • El escritor se lleva la peor condecoración del colectivo feminista vigués. El premio positivo se lo han dado al creador de la píldora anticonceptiva. La entrega de los galardones se celebrará el próximo 17 de noviembre en Vigo.
  • 20 Minutos, 2007-10-30

El Grupo de Estudios sobre a Condición da Muller, Alecrín, presentó hoy en Vigo el fallo de la edición de este año de los ‘Premios Alecrín-Alacrán’ que elogian la labor del ‘padre’ de la píldora anticonceptiva, Carl Djerassi, y critican “la actitud reaccionaria, el machismo y el antifeminismo” que, según la asociación, se desprende de los artículos del periodista Arturo Pérez-Reverte.


La presidenta de la asociación, Ana Míguez, dio a conocer hoy el nombre de los premiados en esta XVIII edición de los galardones, que se entregarán en el transcurso de una gala el próximo 17 de noviembre en el Centro Social Caixanova de Vigo, a partir de las 20.00 horas.


El bueno
Así, el premio ‘Alecrín’ será para Djerassi, por su labor en favor de la “autonomía” de la mujer al poder “ejercer control sobre su propio cuerpo en lo relativo a la concepción”.


El colectivo feminista considera que el descubrimiento de la conocida como ‘la píldora’ ha permitido, a quienes así lo desearon, apartarse de su rol tradicional centrado en el cuidado de los hijos y la casa para abarcar “espacios mayores de libertad”.


El malo
Además, se otorgará el ‘Alacrán’ al periodista Arturo Pérez Reverte, ya que Alecrín considera que sus trabajos hacen “apología de la violencia contra las mujeres” y contienen proclamas “machistas”.


Según el colectivo, Reverte “está haciendo del antifeminismo su mejor bandera” con actitudes como la “ridiculización” de la aspectos como la lucha contra el lenguaje machista, la publicidad sexista o las leyes de igualdad.


Alecrín considera que los profesionales de la comunicación “deberían considerar una obligación” el respeto a la imagen de las mujeres, debido a su influencia en la opinión pública.


El padre de la píldora
El científico estadounidense Carl Djerassi es profesor de Química de la Universidad de Standford y uno de los pocos investigadores galardonados con los dos reconocimientos más importantes de ese país: la Medalla Nacional de la Ciencia, por la síntesis del primer esteroide oral anticonceptivo, y la Medalla Nacional de Tecnología, por promover nuevas formas de control de la población de insectos.


También es miembro de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos y de la Academia Americana de Artes y Ciencias y ha recibido 19 doctorados Honoris Causa.


El nacimiento de la píldora anticonceptiva tuvo lugar en 1951, en las instalaciones del laboratorio Siontex, en la ciudad de México, donde Djerassi logró sintetizar el primer compuesto químico, la noestisterina, a partir de un vegetal denominado barbasco que todavía se emplea hoy como componente.


Sin embargo, el primer anticonceptivo oral no se comercializó masivamente hasta 1960 en Estados Unidos, bajo el nombre Envoid.

> Berria: Arrazakera > CATALUNYA: "¡QUE VENGAN A POR MI!", RETA EL AGRESOR DE LA ECUATORIANA

  • “¿Tenéis un bazuka? ¡Que vengan a por mí!”, reta el agresor de la ecuatoriana
  • La juez decide hoy si le encarcela por riesgo de fuga, como le pide el fiscal
  • El País, 2007-10-25 # Pere Ríos · Barcelona

“¿No tenéis un bazuka? ¡Que vengan a detenerme!” Sergi Xavier Martí Martínez, de 21 años, se mostraba muy altivo en la tarde de ayer. Acababa de consumir unas cervezas con sus amigos y era consciente de que probablemente también estaba consumiendo sus últimas horas de libertad. Por la mañana, la fiscalía de Barcelona había solicitado su detención a la juez que investiga la agresión cometida el pasado 7 de octubre contra una ecuatoriana de 16 años que viajaba en un tren.


El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Sant Boi de Llobregat es quien debe decidir y no lo hará hasta hoy. El motivo es que “la petición del fiscal entró en el juzgado de guardia de Sant Boi fuera de horas de audiencia”, explicó una portavoz del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña. La magistrada conocerá formalmente la petición del fiscal cuando acuda hoy a su despacho, aunque sabe de la gravedad de los hechos desde el lunes, cuando le llegó el caso por reparto.


La fiscalía esgrime tres argumentos para justificar la detención de Martí: el riesgo de fuga, la necesidad de proteger a la víctima y asegurarse que estará a disposición del juez. La agencia Europa Press informó anoche de que la declaración de la víctima prevista para el viernes se ha adelantado a hoy. La menor no acudió a declarar el pasado día 20, cuando Martí quedó en libertad por decisión de juez de guardia de aquel día, José María Prado Albalat, del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 4 de Sant Boi de Llobregat.


¿Qué ha cambiado para que la fiscalía pida ahora la cárcel y ni siquiera acudiese al juzgado el día 20? Teresa Compte, fiscal jefe de Cataluña, convocó ayer a la prensa para explicarse. El día 20, la fiscal de Sant Boi atendía también al partido judicial de Cornellà y participaba en una operación antidroga. Al finalizar, telefoneó al juzgado de Sant Boi y le informaron de que no hacía falta que acudiese. Para entonces, el juez de guardia ya había acordado la libertad de Martí por un delito de lesiones con el agravante de racismo. Fuentes judiciales explicaron que el juez visionó el DVD captado por la cámara de seguridad del tren a las 22.45 horas del 7 de octubre. Pese a la dureza de las imágenes, en las que Martí propina una patada a la cara de la menor, el magistrado valoró que el acusado tenía arraigo social y familiar y lo dejó libre.


La fiscalía de Barcelona no conoció el atestado ni el DVD hasta el pasado lunes. “El fiscal no ha sido ni pasota ni incorrecto, pero yo no voy a echar las culpas al juez”, dijo Compte. “No he recibido presiones de nadie ni nadie me ha llamado”, añadió la fiscal jefe. Sin embargo, la petición de detención de Martí fue anunciada en Madrid por el ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, después de hablar con el fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido.


En la vista que se celebrará hoy la fiscalía pedirá la prisión de Martí si se le pueden imputar dos delitos: trato vejatorio y lesiones. En la primera acusación sería necesario que la niña ratificase al juez las amenazas y expresiones racistas que, según el atestado policial, sufrió en el tren. Sobre el delito de lesiones, será difícil demostrarlo al cabo de 19 días de la agresión. Con todo, la fiscalía pedirá que el forense reconozca a la menor ecuatoriana. Si certifica que sufre un shock postraumático por la agresión y que necesita tratamiento psicológico, la fiscalía imputará el delito, dijo Compte. El Gobierno de Ecuador y la Generalitat ejercerán la acusación en el caso.