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> Berria: Faxismoa > FRAGA ASEGURA QUE EL FRANQUISMO SENTO LAS BASES PARA UNA ESPAÑA CON MAS ORDEN

  • Fraga: “El franquismo ha sentado las bases para una España con más orden”
  • Asegura que personajes históricos del calibre de Franco deben ser juzgadas cuando haya pasado tiempo
  • Cadena Ser, 2007-12-30 # Servimedia

El ex presidente de la Xunta y actual senador del Partido Popular, Manuel Fraga, considera que los cuarenta años de dictadura franquista sentaron “las bases para una España con más orden”.


“Teniendo en cuenta lo que fue nuestro siglo XIX y las dos Repúblicas, el franquismo ha sentado las bases para una España con más orden”, señala el histórico dirigente del Partido Popular en una entrevista publicada hoy por el “Faro de Vigo”.


Fraga cree que no se puede “comparar la etapa de Franco con los años 30” e incluso recuerda un episodio de esa época: “El diputado Calvo Sotelo, que haciendo uso de su libertad de palabra criticaba al Gobierno, fue asesinado en un coche de la policía por un capitán de la guardia civil de uniforme rodeado de guardias de asalto. Aquello no era vivir”.


Al hablar sobre el dictador, Fraga recuerda lo que en su día ocurrió en Francia con Napoleón. “Al día siguiente de matarlo era un estropajo, pero cincuenta años después lo trajeron a París, es su héroe nacional y preside el Panteón de Hombres Ilustres”, señala. “No digo que con Franco vaya a ocurrir lo mismo, sino que las figuras de ese calibre no se pueden juzgar hasta pasado un cierto tiempo”, añade.


Las polémicas declaraciones de Jaime Mayor Oreja, que se negó a “condenar el franquismo porque “forma parte de la historia” son respaldadas “completamente” por Fraga. “Compare la etapa de Franco con los años 30. El diputado Calvo Sotelo, que haciendo uso de su libertad de palabra criticaba al Gobierno, fue asesinado en un coche de la policía por un capitán de la guardia civil de uniforme rodeado de guardias de asalto. Aquello no era vivir”.


Aznar y Zapatero
Fraga dedica en su entrevista generosos halagos hacia José María Aznar por “utilizar a los mejores hombres y a las mejores fórmulas” y sólo le reprocha “su honradez al anunciar antes de haber ganado las elecciones que no repetiría un tercer mandato”.


De Zapatero, critica “todo esto de la Memoria Histórica” por ser “un intento de ir a contramarcha de la historia”. “Algunas cosas se harán menos mal, pero en conjunto la gestión no es buena. Y sobre todo, tratar con los terroristas”.


Tras las elecciones de marzo, Manuel Fraga afirma saber dónde está su sitio: “Yo tengo 85 años, al servicio de Galicia y de España. En esa situación tengo que estar. El Senado no es mal sitio para mí”.

> Berria: Oroitzapena > ANDALUCIA: EL CENTRO LORCA NACE EN GRANADA TRAS SIETE AÑOS DE DISPUTAS

  • El Centro Lorca nace tras siete años de disputas
  • El País, 2007-12-28 # J. Martín-Arroyo · Granada

El Centro Federico García Lorca de Granada constituyó ayer su consejo rector, que dirigirá desde ahora sus actividades tras siete años de disputas institucionales y dificultades para encontrar una sede apropiada en la ciudad. El pacto firmado entre el Ministerio de Cultura, la Junta de Andalucía, Diputación, Ayuntamiento de Granada y la Fundación Lorca se ha retrasado estos siete años desde que surgió el compromiso de traer el legado de Lorca a su ciudad de origen, y más de dos décadas desde que nació la Fundación Lorca. La familia del poeta ya intentó, sin éxito, el traslado a Granada de todos los fondos en 1986, cuando se celebró el 50º aniversario de la muerte del autor de Poeta en Nueva York.


“Hemos tardado mucho tiempo, pero por fin ese deseo fundacional se puede llevar a cabo. El deseo de la familia siempre fue que los fondos estuvieran en Granada”, declaró ayer aliviada la sobrina-nieta del poeta, Laura García Lorca, nombrada ayer directora del centro. Para el centro se barajaron diferentes edificios durante años, pero hasta 2004 no cuajó el proyecto definitivo. “No hay muchos lugares con la dimensión necesaria. Debía ser cercano, vivo, un sitio de paso y en el corazón de la ciudad para acoger una obra contemporánea”, añadió la directora.


Intereses enfrentados
La consejera andaluza de Cultura, Rosa Torres, achacó el retraso a las dificultades para conciliar los intereses de las administraciones públicas. “No ha sido un tiempo perdido, sino que hemos preparado el manual de vuelo”, apuntó optimista Torres.


Al centro, de corte vanguardista y actualmente en obras, se trasladarán los valiosos fondos del legado que posee la Residencia de Estudiantes madrileña: casi 5.000 manuscritos de Lorca, 3.000 de otros autores, 50 dibujos de pintores como Dalí o Ismael de la Serna, archivo fotográfico, de prensa y una biblioteca. Además, el edificio contará con un teatro, una sala de exposiciones y una planta de talleres para niños. De este modo, el centro se ubicará en la plaza de la Romanilla granadina y la Residencia de Estudiantes se convertirá en una “subsede” donde permanecerán copias de los documentos originales trasladados a Granada. El consorcio del centro, que dispone de un presupuesto inicial de 18 millones, designó asimismo ayer a Carmen Monblant como gerente.

> Erreportajea: Eliza > LAS DECLARACIONES MAS POLEMICAS DE LA IGLESIA ESPAÑOLA

  • Las declaraciones más polémicas de la Iglesia española
  • La polémica vuelve a saltar tras las declaraciones del obispo de Tenerife sobre el abuso de menores. Repasamos aquí otras declaraciones de importantes miembros de la Iglesia que desataron controversia. El matrimonio homosexual o la asignatura de la Ciudadanía han sido alguno de los temas más recurrentes durante los últimos años. Gobierno y la Iglesia siempre han tenido motivos para polemizar.
  • 20 Minutos, 2007-12-27 # David Yagüe

  • Sobre los matrimonios homosexuales…
  • En la Iglesia siempre hubo homosexuales y les seguimos queriendo.

La aprobación de la ley que permitía las uniones entre personas de un mismo sexo ha sido sin duda uno de las materias que más espinas ha levantado. La oposición, y la reacción de la Iglesia, ante esta normativa provocó gran debate en la sociedad.

En mayo de 2005, los obispos recordaron a los católicos su deber de oponerse a esa legislación y a esa práctica que según los prelados suponía una “subversión de los principios morales más básicos de la sociedad”.

En su activa militancia por defender sus ideas, más de 15 obispos se manifestaron, un mes más tarde, en un acto convocado por el “Foro de la Familia”. En aquella marcha el obispo de Granada afirmó que el matrimonio entre personas de un mismo sexo “discriminaba a los matrimonios verdaderos” y ofendía a “la inteligencia”.

Sin duda, otras declaraciones que provocaron sorpresa y polémica fueron las del Obispo de Ciudad Real, Antonio Algora, que comparó a Zapatero con el emperador romano Calígula (considerado uno de los mayores y más sanguinarios tiranos de la historia) por permitir el matrimonio homosexual y no dudó en afirmar que en la Iglesia siempre hubo homosexuales, uno fieles, a los que, afirmó, “seguimos queriendo”.

  • Sobre la Educación para la Ciudadanía…
  • Los colegios religiosos que impartieran esa asignatura colaboraban “con el mal”.

La nueva asignatura escolar creada por el gobierno también provocó fuertes reacciones desde el estamento eclesiástico. Las razones eran que, en opinión de Monseñor Agustín García-Gasco promovía un “ateísmo científico” que le recordaba a la URSS.

Con semejantes precedentes no era extraño que el Arzobispo de Granada llamara a los padres a la “desobediencia civil” ante la asignatura y que el vicepresidente de la Conferencia Episcopal Española, Antonio Cañizares, afirmara que los colegios religiosos que impartieran la materia estaban “colaborando con el mal”.

  • Sobre prácticas sexuales y reproducción…
  • ¿Cómo se puede decir no a la guerra, decir no a la violencia en los hogares y decir sí al aborto?

Estos asuntos siempre han provocado fricciones cuando la Iglesia opina sobre ellos desde hace siglos. En marzo de 2006, la Conferencia Episcopal Española presentaba una introducción pastoral para fieles y teólogos donde consideraba como “pecados graves” la masturbación, la fornicación, la pornografía y las prácticas homosexuales.

Un año antes, en enero de 2005, muchos medios de comunicación publicaron que la Iglesia “flexibilizaba” su postura sobre el uso del preservativo como método contra el SIDA. Sin embargo, la Conferencia Episcopal rectificó con prontitud y afirmó que su uso era “contrario a la moral de la persona”.

El vicepresidente de la Conferencia Episcopal, el cardenal Antonio Cañizares, al reflexionar sobre la moral en España realizó una pregunta que también levantó polémica: “¿Cómo se puede decir no a la guerra, decir no a la violencia en los hogares y decir sí al aborto?”

Sobre la reproducción asistida, el Obispo de Cartagena comparó estas prácticas con los experimentos del doctor Frankenstein.

  • Sobre otros temas…
  • Yo no los puse. Yo no los quito.

La ley para la Memoria Histórica también trajo polémicas declaraciones desde la Iglesia. El obispo de Sigüenza-Guadalajara, José Sánchez declaraba sobre los restos franquistas en las parroquias de su diócesis lo siguiente: “Yo no los puse. Yo no los quito”. Eso sí, matizó que lo haría si la Ley le obligaba.

A finales de 2006, la Junta Islámica solicitó permitir el rezo conjunto de cristianos y musulmanes en la mezquita-catedral de Córdoba. La Conferencia Episcopal consideró que veía “absolutamente inviable” el rezo musulmán en dicho recinto.

> Berria: Oroitzapena > FRANCIA: LA CIUDAD DE TOULOUSE DEDICA UNA CALLE A PIERRE SEEL, VICTIMA HOMOSEXUAL DEL NAZISMO

  • [Toulouse:] Primera ciudad que dedica una calle en memoria de una víctima homosexual
  • La Coordinadora Gai-Lesbiana de Catalunya felicita al ayuntamiento de Toulouse
  • CGL, 2007-12-24

El pasado día 21 de diciembre por unanimidad del Ayuntamiento de Toulouse, esta ciudad dispondrá de la primera calle dedicada una víctima homosexual francesa del holocausto nazi.


Se trata de un caso sin precedentes en honrar a los represaliados homosexuales por la persecución nazi.


La calle llevará por nombre “Pierre Seel” (1923-2005) en honor a este exdeportado al campo alsaciano de Schimeck.


Pierre Seel, tras muchos años de silencio, llegados los ochenta decidió hacer pública su penosa historia de la deportación a un campo nazi en su juventud durante la Segunda Guerra Mundial. Durante los años siguientes escribió junto a Jean Le Bitoux su autobiografía que llegó a agotarse en Francia y finalmente obtuvo una pensión oficial como exdeportado por el nazismo. Fue entrevistado en numerosas ocasiones por los medios de comunicación franceses y falleció hace tres años.


Su autobiografía, “Pierre Seel, deportado homosexual” fue publicada en España en 2001 por Editorial Bellaterra. El actor Sergi Mateu leyó párrafos de este estremecedor relato durante la presentación de dicho libro en el Ayuntamiento de Barcelona. Este libro contiene además una detallada descripción de todo cuanto aconteció a los homosexuales bajo el nazismo.


La propuesta de incluir a Pierre Seel en el nomenclátor de Toulouse partió de la Asociación “Les Oublié(es) de la Mémoire ” (Los Olvidados/as de la Memoria ) dedicada al reconocimiento de la persecución de los y las homosexuales bajo el nazismo en Francia ( www.devoiretmemoire.org ).


Declaraciones:
Antonio Guirado, Secretario General de la CGL , manifiesta: “Nos congratula felicitar al Ayuntamiento de Toulouse por este paso sin precedentes de dedicar una céntrica calle de la ciudad a un perseguido por causa de su orientación sexual que tuvo además el coraje de contar su historia en público durante los años ochenta.


Nos felicitamos también por el éxito de la Asociación de expresos sociales que en España ha conseguido recientemente una indemnización y una pensión para los y las homosexuales y transexuales perseguidos bajo el franquismo. Precisamente en el próximo año 2008 se cumplirá el 30 aniversario de la reforma de la Ley de Peligrosidad Social por la cual fueron retirados homosexuales y transexuales de aquella vergonzosa ley. Fue la primera victoria del entonces naciente movimiento de gays y lesbianas y de las primeras manifestaciones en Barcelona (1977) y en 1979 en Madrid, Sevilla, Bilbao y Barcelona. Nadie entonces podía imaginar que llegaría a conquistarse la plena igualdad legal con el derecho de matrimonio para las parejas del mismo sexo y la ley de identidad de género, pero queda todavía mucho camino que recorrer para erradicar la homofobia y la transfobia en la vida cotidiana”.


Jordi Petit, Presidente de Honor de la CGL , declara: “Tras la Segunda Guerra Mundial y la liberación de los campos nazis solamente la etnia gitana y los/las homosexuales se quedaron sin indemnización alguna, tal como el Gobierno alemán concedió al resto de deportados, republicanos españoles incluidos. Los y las homosexuales en los campos nazis sufrían la más alta tasa de mortalidad, solo superada por los judíos, y en aquella época no eran bien vistos por el resto de prisioneros. Al final de la guerra, los que no habían perecido, en muchos casos fueron enviados como carne de cañón a los frentes alemanes en retirada. Hablamos de miles y miles de victimas por las que no se interesaron los historiadores hasta finales de los años setenta. Ellos llevaban un triángulo rosa como distintivo y ellas uno de color negro. Hay que agradecer a Editorial Bellaterra la edición en español de la autobiografía de Pierre Seel que tuve el honor de prologar pues conocí en persona a este hombre valiente, un testimonio de lo que nunca más debe volverse a repetir”.

> Berria: Literatura > JUAN COBOS WILKINS CHARLA SOBRE "EL MAR INVISIBLE" CON LOS PRESOS DE HUELVA

  • Juan Cobos Wilkins charla sobre su último libro con los presos de Huelva
  • Los internos se identifican con la vida en prisión descrita en ‘El mar invisible’
  • El País, 2007-12-19 # M.J. Albert · Huelva

Mientras leía, César Martín se preguntaba si, como él, quien había escrito el libro que sostenía, conocería la cárcel. Porque César, de 32 años, sabe bien lo que es, pues lleva algo más de un año encerrado en la prisión de Huelva, el triste hogar en el que ha recalado tras dejar su Venezuela natal. Ayer, entre los muros de la cárcel, César tuvo la extraña suerte de poder preguntarle a viva voz por su duda al mismo escritor. “¿Usted ha estado alguna vez en la cárcel? Porque cuenta las cosas como si todo esto lo hubiese vivido”, le inquirió.


“He de reconocer que casi se me saltan las lágrimas cuando le escuché”, decía pocas horas más tarde el autor, Juan Cobos Wilkins, que había acudido a la cárcel de Huelva para presentar y hablar con algunos de los internos sobre su último libro, El mar invisible, editado por Plaza y Janés. Una obra que, según apunta el mismo autor, “trata sobre el amor, las soledades, la libertad y el poder sanador de las palabras”. Y de fondo, el tenebroso paisaje de la represión de los homosexuales en las cárceles franquistas.


¿Qué mejor que presentar un libro de temática carcelaria en la misma cárcel? Pero la de Huelva no es un penal cualquiera. Se trata de un centro que casi se ha convertido en una segunda casa para Wilkins, pues allí existe un club de lectura de los presos que fue bautizado con su nombre el mismo año en que publicó su primera novela, la famosa El corazón de la tierra. Desde entonces, las visitas del novelista y poeta han sido regulares. Y emocionantes. Y la de ayer, no fue para menos.


Del término de cada una de las charlas que Wilkins ha mantenido con los presos, el escritor dice que se llevaba sus miradas, sus palabras, sus silencios. “Creo que llegué a establecer un código con estos elementos. Es una especie de sexto sentido que, aunado con los otros cinco, permite ahondar en la capacidad de compenetración con el otro”, afirma. Algo que, desde luego, no han pasado por alto los internos de la cárcel, que reconocían expresiones y situaciones en el texto propias del régimen en el que viven.


Situaciones como la soledad, que es uno de los detalles que destaca José Castro Betancor, un canario con 12 años de cárcel encima, ocho de ellos en Huelva. “Es una obra muy valiente al atreverse a hablar de aquellas cárceles de los 60 y los 70. Yo conocí la cárcel en 1979 y me ha sorprendido lo bien captado que está ese ambiente. De cómo se vivía la soledad, de cómo se trataba la homosexualidad. Es una novela muy valiente”, afirma el interno.


La intensidad con la que los 50 presos que escucharon ayer al autor habían leído el libro, no sorprendió a Wilkins. “Conozco la profundidad con la que leen y comentan los libros. Y sé que la complicidad con la que han leído éste, es enorme”. A ellos dedicó ayer pausadas dedicatorias a todo color en los volúmenes de El mar invisible. Y esperó que, a través de sus páginas, los presos pudieran “volar lejos”.

> Berria: Telebista > LAS MENTIRAS DE "CUENTAME…"

  • Una fotógrafa se querella contra la productora
  • Las mentiras de ‘Cuéntame…’
  • La auténtica Joana Biarnés, indignada porque se dijo que su padre era un agente corrupto
  • El Mundo, 2007-12-18 # Lola Sanpedro · Palma

La historia de España se puede leer del derecho y del revés. Y también se puede adornar con ‘mentirijillas’ por puro onanismo televisivo. Este es el caso de ‘Cuéntame…’, cuyos guionistas moldearon a su antojo la historia de Joan Pla y Joana Biarnés, reportero y fotógrafa del desaparecido diario Pueblo. Los dos últimos capítulos levantaron ampollas, sobre todo a ella, que el viernes presentará una querella contra la productora de la serie.


En el capítulo en cuestión, el hijo de los Alcántara se va de corresponsal de Pueblo a Portugal y allí conoce a Joana Biarnés, una fotógrafa desenfadada que vive un tórrido romance con el joven reportero. “Nunca fue mi novia y jamás nos acostamos juntos”, aclara Pla, el verdadero periodista, el que estuvo 22 meses destinado al país luso y envió “582 crónicas de la Revolución de las Flores”. De él no se utiliza el verdadero nombre, pero de ella sí. Aquí empieza a chirriar la historia. La Biarnés de ficción tiene un padre Guardia Civil corrupto y cubrió la Marcha Verde marroquí. La real, la primera reportera gráfica de España, no pisó Portugal ni Marruecos y tuvo un padre “amoroso, un fotógrafo de Terrassa que lo único que le dijo a su hija es que fuera donde quisiera pero nunca hiciese nada que le hiciera bajar la mirada”. Ese es el punto más doloroso para esta catalana que durante muchos años ha regentado uno de los restaurantes más selectos de Ibiza, Ca Na Joana.


Tanto Pla como Biarnés están dolidos por la imagen del diario Pueblo que se da en la serie. “Lo pintan como una birria de redacción, como una habitación con cuatro mesas, cuando en realidad ocupábamos 12 plantas de un edificio y éramos más de 200 personas en nómina”, aclara Pla, ya retirado en su Mallorca natal, mientras explica que en la serie les pintan “como unos periodistas callados, temerosos. Sin embargo, allí se hablaba en voz alta. Había cronistas que no callaban ni una. De aquellas páginas salieron conocidos militantes comunistas como Raúl del Pozo”.

> Iritzia: Jordi Gracia > LA PLACA Y LA HISTORIA

  • La placa y la historia
  • El País, 2007-12-15 # Jordi Gracia · Catedrático de Literatura Española en la UB
  • Para Cristóbal Fernández, arquitecto

No será siempre todo igual y algún día nos vamos a ver explicando a los nietos y a los hijos que quitamos las placas porque eran celebraciones del franquismo. Pero no lo van a entender. Preguntarán sin vergüenza si existió alguna vez el Instituto Nacional de la Vivienda y si eran o no eran ellos quienes financiaron la casa en la que nacieron sus padres o sus abuelos o sus amigos o él mismo. Cuando las quitemos quedará una hermosa mentira o una sombra con agujeros, o se repintará el recuadro sobre el tocho para que por detrás se vea en tono mate y apagada la huella de un pasado que hoy nos resulta intolerable, como si nos echase en cara esa placa, con el yugo y las flechas y el nombre del Instituto Nacional de la Vivienda, en qué casas hemos vivido.


Desde luego, no sé nada bien cómo habrá de combinarse en cada caso y en tantos casos la verdad histórica y la cultura democrática pero me temo que el peor atajo es el de la media verdad o la ocultación selectiva. ¿Para qué habrá que quitar las placas? ¿Para que no las roben los coleccionistas? Me tienta subirme a una escalera para ir sacándolas de noche y de su sitio e ir ordenándolas como el coleccionista maniático que se resiste a dotar a esa placa informativa de la cuota de exaltación o de celebración franquista que la ley (con un punto de paranoia) le atribuye ahora. Casi esa hipersensibilidad viene a revelar más bien la fragilidad de fondo de nuestra conciencia democrática, la debilidad de no atreverse a contar por qué están allí esas placas y hacer en cambio lo que suele hacer la cobardía o la mala conciencia: huir, tapar, mentir, disimular. Y de igual modo que no sé bien cómo debe combinarse verdad histórica y cultura democrática tampoco sé bien si el caso de las placas servirá o no para ponernos a pensar sobre otros casos menos inocuos. Me salto la bochornosa exención que prescribe la ley para los edificios de la Iglesia (a propuesta de CiU) y me la salto porque es exactamente fer el salt (o torear) a la cultura democrática, como si en la Iglesia no hubiese encontrado Franco al más fiel, incombustible y aprovechado aliado político.


Las estatuas, las efigies, los escudos de piedra (el que se ve al final de las Ramblas de Barcelona, por ejemplo) lo complican un poco más; tienen aire a veces desafiante y hasta alguno quizá llegue a detectar la vibración aérea del vítor maldito, de acuerdo, pero ¿no es eso mucha suspicacia? ¿No es una piel demasiado sensible y delicada la de esta democracia incapaz de soportar el peso de su pasado cuando ese pasado está tan muerto como la piedra y cuando lo que tiene que hacer con él es administrarlo y explicarlo pero no esconderlo? No creo que nadie pueda creer que sacando esos escudos a martillazos va a hacer callar a gallos con micrófono o con linterna, ni veo la manera en la que pueda acallarse la turbamulta de reaccionarios subidos al carro del revisionismo histórico escondiendo una estatua en un almacén. El mejor desactivador de las nostalgias franquistas o las tentaciones de comprensión magnánima (como si hubiese sido el franquismo ese ámbito de placidez del desaparecido Mayor Oreja) es echarle todo el humor corrosivo del mundo y difundir sin cesar a ese genial Franco que aparece en Polònia los jueves en TV3 para reñir desde el infierno o desde un abandonado almacén, todavía subido a un caballo, a los disolutos demócratas y sus matrimonios antinatura o, peor aún, riñendo a estos olvidadizos demócratas que quieren rebajar la violencia despótica de su dictadura ninguneándola y no, se cargó a los que se cargó sin creer para nada que fueron excesos de sus subordinados. No sé si se podría armar ese burlesco show retro-franquista en otros sitios de España pero sí sé que se debería de poder para reír a gusto y sin miedo, ni prudencia, ni cautela, sino a carcajada abierta. ¿No será mucho más luminoso y veraz, o si prefieren didáctico e instructivo, ese Franco de coña que la omisión completa de Franco y sus pedruscos o sus placas? Hombre, no digo que llenemos los lugares en los que quedan esos restos con chistes y chascarrillos, con pantallas de vídeo con el Franco de pega diciendo burradas, pero a lo mejor se pueden dedicar unos duros a imaginar cómo hacerlo mejor que borrándolo: explicar en placas sensiblemente escritas por qué en la España del siglo XXI no hemos de tapar ese pasado, y de paso recordar también que entre los responsables de esos edificios a los que pronto les faltará la placa están algunos de los mejores arquitectos de nuestro tiempo: Coderch, de la Sota, Cabrero, y que fueron entonces peones franquistas y que fueron buenos arquitectos. Y si todo eso junto produce una mezcla que da risa porque da que pensar será que gran parte del trabajo estará hecho.

> Erreportajea: Frankismoa > LA MANO DE OBRA ROJA DE FRANCO

  • La mano de obra roja de Franco
  • Fueron condenados a muerte, pero el régimen ‘perdonó’ a los más sanos para que reconstruyeran el país. La Ley de Memoria los reconoce como víctimas
  • El País, 2007-12-09 # Natalia Junquera · Bustarviejo

Milagros Montoya señala un montón de piedras colocadas de forma extraña, intencionada, en mitad de una ladera. Las reconoce enseguida: “Esta era mi casa”. “¡Aquí vivía yo!, insiste. La vivienda está a pocos metros del antiguo destacamento penal de Bustarviejo (Madrid), un campo de trabajo donde fueron a parar cerca de 1.000 presos, la mayoría republicanos, entre 1944 y 1952. El régimen les había condenado a muerte, pero Franco les necesitaba para reconstruir el país tras la guerra. Llegaban de cárceles de toda España, y detrás de ellos, sus familias.


“Nos mudamos aquí para poder estar cerca de mi padre, porque nosotros vivíamos en Campo de Criptana, en Ciudad Real, pero había muchas más chabolas, por lo menos, 12. Nadie podía pagarse una casa de alquiler y en cada piedra hueca vivía una familia. La nuestra ha aguantado más porque la construyó mi padre en un permiso. Era muy buen albañil”, explica Milagros, orgullosa. “Le habían conmutado la pena de muerte por 30 años de cárcel para venirse aquí. Siempre decía que en Bustarviejo había vuelto a nacer porque si lo querían para trabajar, no le iban a matar”.


Milagros, que 64 años después sigue viviendo en Bustarviejo, no había vuelto por el destacamento, ni por su antigua casa, pero enseguida descubre que no ha olvidado un detalle: “Esto era la puerta, ahí iba un camastro donde dormíamos mi madre y yo, el techo lo tapábamos con matorrales”, dice desde el interior de las piedras tratando de dibujar en el aire, como un mimo. La falda de la montaña está estampada de piedras amontonadas, restos de otras casas de otras familias. “Sólo había mujeres y niños”, recuerda Milagros.


Los maridos, los padres, los presos, vivían justo enfrente, en el destacamento. “Cuando nací, mi padre ya estaba preso. Lo vi por primera vez a los cinco años”, recuerda Antonio Sin, de 69, hijo de otro de los presos que acabaron en Bustarviejo después de haber estado condenado a muerte. “Éramos de Colunga (Huesca) y hasta que nos pudimos alquilar una casa en el pueblo, pasábamos los veranos y las Navidades en las chabolitas enfrente del destacamento. Estuvimos en Bustarviejo hasta que cumplí los 16. Mi madre, que era maestra, solía darles clases a los hijos de los otros presos”.


La reciente Ley de Memoria histórica ha indemnizado por primera vez a los presos de los campos de trabajo, excluidos en 1990 de otra ley que indemnizó sólo a presos recluidos en cárceles. Ahora se les conceden 6.000 euros, pero sólo a los que estuvieron tres años como mínimo en algún campo de trabajo.


Cerca de 6.000 presos de distintos destacamentos de la zona trabajaron en las obras del ferrocarril de Madrid-Burgos. Socavaron túneles, levantaron viaductos, construyeron estaciones y tendieron vías. Por cada día de trabajo le descontaban otro de condena. Los contratistas y las industrias que empleaban esta mano de obra debían abonar a la Jefatura del Servicio Nacional de Prisiones el salario íntegro que correspondería pagar por su trabajo a un obrero libre, unas 14 pesetas al día, pero de ahí, Prisiones se quedaba con 1,50 por la manutención del preso, que se llevaba cincuenta céntimos para sus gastos. Si estaba casado “legítimamente” (por la iglesia) a su esposa le daban dos pesetas al día y otras dos por cada hijo menor de 15 años. El resto del salario del preso se ingresaba en la Hacienda estatal.


“El patronato de redención de penas por el trabajo se convirtió en uno de los más eficaces instrumentos del régimen para mantener en funcionamiento su sistema represivo”, explica Juanjo Olaizola, director del Museo Vasco del ferrocarril y experto en trabajos forzados en estructuras ferroviarias. “Permitió disponer de una mano de obra que en caso contrario hubiese permanecido ociosa en cárceles y campos de concentración, al tiempo que los jugosos excedentes que generaban los jornales de los presos y que eran ingresados en la Hacienda estatal, producían los recursos económicos necesarios para financiar la maquinaria represiva e incluso aportar lucrativos excedentes a las arruinadas arcas del Estado”.


Los destacamentos penales se ubicaron siempre cerca de las grandes obras y eran los propios patrones de las empresas adjudicatarias los que acudían a las prisiones a seleccionar al personal: los más sanos, los más fuertes. Al quedar libres, muchos de los presos siguieron trabajando para la misma obra y la misma empresa porque en sus condenas siempre iba añadido el exilio. “Eran los libertos. No podían volver a su entorno y seguían en la obra. El hijo de un preso del destacamento de Bermeo me contó una vez que nunca tuvo claro cuándo su padre había dejado de ser preso”, añade Olaizola. Así lo hicieron también los padres de Milagros Montoya y Antonio Sin en Bustarviejo.


Un equipo de arqueólogos liderado por Alfredo Rubial intenta ahora reconstruir la vida de este campo de trabajo a través de los restos bajo los edificios. Es la primera vez que en España se hace un análisis arqueológico de un campo de concentración. El alcalde de Bustarviejo, José Manuel Fernández (IU), está ilusionado con la idea de convertirlo en un museo de la Memoria.

> Berria: Homofobia > CUIBA: MARIELA CASTRO RECONOCE COMO "UN ERROR" LA HOMOFOBIA DE AÑOS PASADOS

  • Las instituciones deben admitir la falla y estudiarla para que no se repita, señala
  • “Un error”, la homofobia oficial de años pasados en Cuba: Mariela Castro Espín
  • Nueva iniciativa legal incorpora, entre otros, la noción del derecho a la libre orientación sexual. El discurso de Raúl Castro ha lanzado a los cubanos a hablar con sinceridad, dice a La Jornada
  • La Jornada, 2007-12-09 # Gerardo Arreola · La Habana

En Cuba se considera “un error” la homofobia oficial de décadas anteriores, pero aún se requiere discutir esa etapa: “Hay que analizar por qué pasó”, dice a La Jornada la sexóloga Mariela Castro Espín.


La directora del Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex) anunció a principios del año pasado a este diario una iniciativa legal para reconocer los derechos de los transexuales a la identidad y a la atención clínica, una propuesta que se ha reformulado al paso de su discusión.


El proyecto, que aún espera su trámite legislativo, ha incorporado, entre otros puntos, la noción del derecho a la libre orientación sexual y al respeto familiar y la reivindicación de garantías laborales, hereditarias, patrimoniales y de adopción para las parejas del mismo sexo, equiparables a las de uniones heterosexuales.


Ahora Mariela, hija del presidente en funciones, Raúl Castro, y de la desaparecida defensora de los derechos de género Vilma Espín, habla del balance de ese debate, de la supervivencia de prejuicios homofóbicos en Cuba y de su trabajo con el gobierno en ese campo.


En enero pasado estalló una polémica sobre el quinquenio gris, como se recuerda a la censura y discriminación homofóbica en la cultura en los años 70. Mariela, que participó en el debate, fue consultada sobre si la discusión tendría que extenderse a otros aspectos de ese pasado, como la penalización de la homosexualidad “ostensible” o los campos agrícolas donde fueron internadas personas de esa orientación.


Señala que sería “muy saludable; en la historia de un ser humano se cometen errores y uno tiene que ir aprendiendo y sacar lecciones de esos errores. Pero las instituciones también cometen errores y tienen que ser capaces de reconocer por qué fue un error y qué se va a hacer para que ese error no se repita, qué leyes hay que establecer, qué valores hay que instituir”.


“Los errores que cometió Cuba fueron muy similares a los que se cometieron y todavía se siguen cometiendo en muchos países. Cuba era el reflejo del mundo. Aquí pasaba lo mismo que pasaba en otros lugares, sólo que trascendió mucho más, porque se esperaba que una revolución socialista no podía cometer esos errores, porque era una revolución por la emancipación del hombre. A la gente le chocó que en Cuba se cometieran esos errores. La ideología de esa época estaba muy permeada de homofobia y de prejuicios. Los partidos comunistas eran muy homofóbicos. Recientemente es que están teniendo actitudes más inclusivas”.


En la línea de abrir espacios a la discusión en el país, Mariela considera que el discurso de Raúl Castro el 26 de julio ha lanzado a los cubanos a hablar “con mucha sinceridad y transparencia” de que quieren mantener “sus conquistas de justicia, pero también que se hagan determinados cambios que ayuden a sostener ese proyecto social”.


Revisando logros y obstáculos en el esfuerzo por remontar las décadas de discriminación, Mariela estima que los medios informativos cubanos “se están acercando todavía tímidamente” a la diversidad sexual. “Están perdiendo el susto”: el año pasado una telenovela que abordó la bisexualidad masculina provocó una intensa polémica social; el diario Juventud Rebelde tiene una sección sobre sexo; la televisión aborda el tema en un programa humorístico y ya emitió un corto dramatizado sobre la pareja lesbiana.


Pero en la sociedad y el gobierno los prejuicios aún están arraigados: “Todavía hay instituciones que se toman el derecho de decidir si una persona lesbiana o gay o transexual puede o no ocupar un puesto de trabajo”.


En el sector educativo “hemos logrado muy poco”: las escuelas rechazan a los transgéneros que quieren vestirse de acuerdo a su sexo real; como sus modales y actitudes chocan con la identidad que tienen, son vulnerables a la burla, el rechazo y abandonan los estudios.


El Cenesex habla con la policía sobre cómo actuar en la vía pública con homosexuales o transexuales: “hay gente muy agradecida con ese diálogo, aunque otros no son tan receptivos”.


En el centro funciona un grupo de transexuales, que se preparan como promotores de salud, “de manera que la sociedad los vea de esa forma y no como una lacra”; hay otro grupo de lesbianas y en ambos casos se discuten problemas comunes, en ocasiones con participación de familiares.


En espera de que las iniciativas lleguen a su trámite legislativo, en una fecha aún sin determinar, el Cenesex trabaja en “educar a la población, que merece ser informada, antes de que de sopetón se le suelte una cosa así. Porque si no, la gente se va a sentir transgredida y contrariada”.

> Berria: Oroitzapena > SATURRARAN: ENCARCELADAS EN EL FRANQUISMO BAJO EL "AZOTE DE LA FE"

  • Encarceladas en el franquismo bajo el “azote de la fe”
  • Una historiadora investiga la vida de las cárceles gestionadas por monjas
  • El País 2007-12-08 # Lara Varela · Pontevedra


Le llamaban “La Pantera Blanca”. Sor María de Aránzazu era la madre superiora del penal de Saturrarán, un antiguo balneario de Mutriku (Guipúzcoa) reconvertido en cárcel desde 1938. Por allí pasaron un centenar de gallegas condenadas por el franquismo, al no existir en la comunidad ninguna prisión central para mujeres. Así lo explicó ayer la historiadora Victoria Martínez Rodríguez durante el III Congreso da Memoria Histórica que se clausura hoy en el Pazo da Cultura de Pontevedra.


La Pantera Blanca, apodada así por su aire glacial y la férrea mano con la que gobernaba la penitenciaría, pertenecía a la orden de las Mercedarias. Entonces resultaba habitual que las comunidades religiosas se pusieran al frente de estos centros femeninos cuyo objetivo era el de “doblegar y transformar” a las reclusas, condenadas hasta a 30 años de prisión en buena parte por actos de rebelión, desobediencia o reunión. No obstante, Victoria Martínez matiza que el papel de la mujer durante el franquismo más que protagonista y activo fue “subsidiario” al de sus parejas y familiares varones víctimas de la represión por su pertenencia a organizaciones políticas y sindicatos en los que rara vez figuraba una mujer.


Con las monjas gobernando las cárceles, las autoridades franquistas cumplían dos objetivos: por un lado, efectuar una labor adoctrinadora y, por otro, darle utilidad a estos recintos en un tiempo en el que el número de cárceles se quedaba pequeño y donde la mano de obra era gratuita. Las monjas, por su parte, utilizaban a la población reclusa, que en el caso de Saturrarán, pasó de 700 a 1.700 residentes, para trabajar sus huertos y plantaciones. A cambio, las alimentaban con “pan duro y legumbres con gusanos”.


Cuenta Victoria Martínez que en las cartas de estas gallegas existen referencias constantes al trato duro y a la férrea disciplina de las religiosas que, en su afán por cumplir con esa labor transformadora, utilizaban la incomunicación como herramienta habitual. La Pantera Blanca llevaba a cabo ese aislamiento en las celdas situadas junto al canal y que constantemente se inundaban hasta el punto de que “hubo quien casi llegó a ahogarse”.


Martínez, que ha iniciado su trabajo de investigación en esta cárcel vasca de la que tan sólo queda ya una placa conmemorativa, recorrerá los centros de Palma de Mallorca, Madrid o Santander, adonde también eran derivadas las penadas gallegas. Su trabajo ya ha tropezado con el recelo de archiveros y autoridades. El Ayuntamiento de Ponteareas, gobernado por el popular Salvador González, tardó más de año y medio en abonarle los 2.500 euros que le correspondían por ganar con este proyecto el Premio de Investigación Fermín Bouza Brey 2006.