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> Berria: Argitalpenak > ISABEL PANTOJA, EX-PORTADA DE LA REVISTA GAY "ZERO"

  • Isabel Pantoja, ex-portada de la revista gay “Zero”
  • Viva el rosa, 2007-12-26

No sabemos las razones por las que Isabel ha dado marcha atrás en, sin lugar a dudas, la noticia más creativa de la tonadillera en los últimos tiempos: ser portada de la revista “Zero”, dirigida especialmente al público gay, pero lo cierto es que nos quedamos sin portada y sin entrevista. Bien podría pensárselo dos veces, y romper así con el tópico de que las tonadilleras son mujeres tradicionales, retrógradas y reaccionarias, y posar y desnudarse (al menos por dentro) para la revista Zero. Un poquito de modernidad no viene mal de vez en cuando. Zapatero, Gallardón, ya fueron portadas de la revista en su momento, y no por ello ha significado una salida del armario.

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> Berria: Literatura > JUAN COBOS WILKINS CHARLA SOBRE "EL MAR INVISIBLE" CON LOS PRESOS DE HUELVA

  • Juan Cobos Wilkins charla sobre su último libro con los presos de Huelva
  • Los internos se identifican con la vida en prisión descrita en ‘El mar invisible’
  • El País, 2007-12-19 # M.J. Albert · Huelva

Mientras leía, César Martín se preguntaba si, como él, quien había escrito el libro que sostenía, conocería la cárcel. Porque César, de 32 años, sabe bien lo que es, pues lleva algo más de un año encerrado en la prisión de Huelva, el triste hogar en el que ha recalado tras dejar su Venezuela natal. Ayer, entre los muros de la cárcel, César tuvo la extraña suerte de poder preguntarle a viva voz por su duda al mismo escritor. “¿Usted ha estado alguna vez en la cárcel? Porque cuenta las cosas como si todo esto lo hubiese vivido”, le inquirió.


“He de reconocer que casi se me saltan las lágrimas cuando le escuché”, decía pocas horas más tarde el autor, Juan Cobos Wilkins, que había acudido a la cárcel de Huelva para presentar y hablar con algunos de los internos sobre su último libro, El mar invisible, editado por Plaza y Janés. Una obra que, según apunta el mismo autor, “trata sobre el amor, las soledades, la libertad y el poder sanador de las palabras”. Y de fondo, el tenebroso paisaje de la represión de los homosexuales en las cárceles franquistas.


¿Qué mejor que presentar un libro de temática carcelaria en la misma cárcel? Pero la de Huelva no es un penal cualquiera. Se trata de un centro que casi se ha convertido en una segunda casa para Wilkins, pues allí existe un club de lectura de los presos que fue bautizado con su nombre el mismo año en que publicó su primera novela, la famosa El corazón de la tierra. Desde entonces, las visitas del novelista y poeta han sido regulares. Y emocionantes. Y la de ayer, no fue para menos.


Del término de cada una de las charlas que Wilkins ha mantenido con los presos, el escritor dice que se llevaba sus miradas, sus palabras, sus silencios. “Creo que llegué a establecer un código con estos elementos. Es una especie de sexto sentido que, aunado con los otros cinco, permite ahondar en la capacidad de compenetración con el otro”, afirma. Algo que, desde luego, no han pasado por alto los internos de la cárcel, que reconocían expresiones y situaciones en el texto propias del régimen en el que viven.


Situaciones como la soledad, que es uno de los detalles que destaca José Castro Betancor, un canario con 12 años de cárcel encima, ocho de ellos en Huelva. “Es una obra muy valiente al atreverse a hablar de aquellas cárceles de los 60 y los 70. Yo conocí la cárcel en 1979 y me ha sorprendido lo bien captado que está ese ambiente. De cómo se vivía la soledad, de cómo se trataba la homosexualidad. Es una novela muy valiente”, afirma el interno.


La intensidad con la que los 50 presos que escucharon ayer al autor habían leído el libro, no sorprendió a Wilkins. “Conozco la profundidad con la que leen y comentan los libros. Y sé que la complicidad con la que han leído éste, es enorme”. A ellos dedicó ayer pausadas dedicatorias a todo color en los volúmenes de El mar invisible. Y esperó que, a través de sus páginas, los presos pudieran “volar lejos”.

> Elkarrizketa: Alfredo Iglesias Otero > "LA SOCIEDAD ACTUAL AUN NO ASUME LA HOMOSEXUALIDAD"

  • Entrevista: Alfredo Iglesias Otero · Escritor
  • «La sociedad actual aún no asume la homosexualidad»
  • Afirma que ninguna familia de Santiago debe sentirse retratada en su narración, que es «pura ficción»
  • La Voz de Galicia, 2007-12-13 # Joel Gómez var d = new Date(1197500400000);

La historia de Jorge Freyre, un compostelano que huye a Madrid por problemas con su familia, conoce en León a un personaje «que de repente le abre los ojos», y regresa a Santiago para cerrar heridas, madurar como persona y recuperar el tiempo perdido, es el tema de los “Los cuerpos incompletos”, publicada en la editorial Egales. Así lo explica su autor, que ha trabajado en la ciudad en varios ámbitos relacionados con la comunicación, y actualmente ejerce en publicidad.


-¿Cómo vive la recepción de esta primera novela?

-Basta que el personaje principal viva la homosexualidad para que revistas, colectivos, editoriales, y otros medios gais o próximos estén volcándose, y lo que es la sociedad convencional, mayoritaria, le esté haciendo un vacío bastante curioso. La gente que lee el libro lo disfruta y me demuestra que todavía quedan personas sin prejuicios, que son capaces de abrir un libro y juzgarlo al final. Yo he tratado de hacer un trabajo literario muy cuidado.


-¿Por qué publica en una editorial que trata de visualizar a través de la literatura la realidad homosexual?
-Porque las intentonas de sacar el libro en editoriales generalistas tropezaron con el silencio absoluto. Creo que la novela se merece una lectura, el juicio tiene que venir después. Durmió el sueño de los justos durante 3 o 4 años hasta que encontré respuesta en esta editorial.


-¿Ha contribuido la legalización de bodas de personas del mismo sexo para una percepción diferente de la homosexualidad?

-La sociedad actual aún no asume la homosexualidad. Digamos que se ha establecido como un tema que socialmente debe ser recibido con cautela, con una apariencia de que se asume, se comprende, pero que es falsa; el tema está ahí pero que no me salpique, hay que mantenerlo lejos del entorno. Me están sorprendiendo muchas reacciones que no esperaba de personas aparentemente progresistas.


-¿Hay riesgo de identificación autobiográfica?
-No es una novela para nada autobiográfica. Hay elementos de mi entorno, rostros, aromas, canciones, espacios, pero son pura ficción. Aquellos que se sienten a lo mejor un poco mosqueados por creer que se puede hablar de personas o de familias concretas deberían olvidarlo, porque no es así. Aunque haya muchas localizaciones compostelanas, y la familia del protagonista viva en La Rosaleda, eso no hace que ninguna de esas familias deba sentirse retratada, aunque a lo mejor sí todas deberían sentirse un poquito la familia Freyre.


-Usted ha ganado premios en gallego, ¿por qué cambia ahora de idioma?

-Yo soy gallego, la novela se desarrolla en Galicia, la mentalidad, las situaciones, la ciudad, el ambiente, los olores son totalmente compostelanos. Mi lengua natural es el gallego, pero esta vez decidí utilizar otra lengua que también considero propia y que es igualmente importante, creo que esa elección no debería justificar ninguna marginación.


-¿Tiene nuevos proyectos literarios?
-Trabajo en un cuento infantil ilustrado, que no tiene nada que ver con el tema, con la forma ni con el formato. Y en proyectos sobre el traje tradicional gallego y una colección de postales sobre Compostela.

> Kritikak: Argitalpenak > TUSQUETS CONTRA EL NUDISMO

  • Tusquets contra el nudismo
  • El arquitecto repasa el erotismo a través de la historia
  • El País, 2007-12-05 # Agustí Fancelli · Barcelona

“Contra la desnudez” (Anagrama). El título deja poco espacio a la duda y el libro comienza, en efecto, con un alegato contra “la desnudez natural”, asesina de todo atisbo de arte. “No hay cosa más fea y deprimente que una cola de nudistas esperando el turno para el self-service del cámping”, asegura Óscar Tusquets Blanca (Barcelona, 1941) en la presentación de su último libro. No se libran del azote del arquitecto otros vates de la desnudez contemporánea, como el fotógrafo Spencer Tunick (“¡aprovecha las sesiones para ligar!”) o el publicista Oliviero Toscani. Es la siempre refrescante parte killer de Tusquets.


Pero junto a ella construye una mirada sobre el desnudo -que no la desnudez- en el arte occidental llena de información, experiencias vividas y una sugestiva capacidad para analizar las cerca de 250 imágenes que acompañan al texto. Si algo unifica los ensayos de Óscar Tusquets es el paseo en libertad por lo que a él le gusta, sin jerarquías de género y con el sólo propósito de descubrir la belleza que convierte a una obra en universal.


“La desnudez me parece un ataque al erotismo desde las nuevas tendencias naturalistas de la salud y el bienestar. A partir de ahí trato de explicar que existe un belleza universal e imperecedera”. Por ejemplo, la Nefertiti o los frisos del Partenón, a los que el autor ya dedicó su atención en un ensayo anterior, titulado Dios lo ve . “Lo que el arte no ha sabido resolver nosotros no lo sabemos ver”, afirma en otro momento del encuentro el escritor-arquitecto. “Por ejemplo, el arte ha sabido desde la antigüedad cómo presentar un cuerpo desnudo, masculino o femenino”, aunque considera que ciertas partes no fueron resueltas ni siquiera por los griegos, “y lo que no resolvieron ellos tarda luego como mil años más en aparecer”. Por ejemplo: el pene masculino en reposo. Imágenes clásicas de la virilidad como Laocoonte, Adán o David exhiben un miembro muy exiguo. “No será hasta Mapplethorpe, artista revolucionario, o la célebre publicidad de Yves Saint Laurent para el perfume M 7 que se rescatarán las verdaderas proporciones del miembro”.


No una atención menor le merecen las vulvas femeninas. “Tienen una muy difícil solución plástica, según decía Dalí porque es un lugar en el que ocurren demasiadas cosas en demasiado poco espacio. Él prefería el ano, que consideraba un agujero mucho más definido y limpio que la entrada a la vagina”. Klimt, Schiele o Rodin han sido virtuosos de esa parte y Tusquets los reseña con unción. En cambio, el famoso El origen del mundo de Courbet le parece simplemente “ginecológico”. No hay tabú que se resista al autor. Junto a los órganos sexuales realiza también un pormenorizado estudio de culos, vellos púbicos o grandes inventos de la cultura erótica como los stiletti.


Tusquets no sabe si continuará escribiendo ensayo, aunque le ronda el título del siguiente, Alas o raíces. “Antes los jóvenes queríamos volar, ahora quieren echar raíces”. Aunque dice que lo que de verdad le gustaría es escribir ficción. “No sé si valdría, pero la libertad del autor en la ficción debe de ser aún mayor que la que yo me permito en estos ensayos”. Que, desde luego, no es poca.

> Erreportajea: Erakusketak > BIBLIOTECA NACIONAL DE FRANCIA: EL INFIERNO DEL LIBRO PROHIBIDO

  • El infierno del libro prohibido
  • La Biblioteca Nacional de Francia desempolva en una exposición 300 joyas bibliográficas de alto voltaje erótico, algunas de ellas nunca mostradas
  • El País, 2007-12-04 # Octavi Martí · Paris

Las carteras tienen un departamento o bolsillo recóndito al que denominamos “infierno”. Las bibliotecas francesas tienen un departamento, estante o habitación que también recibe el nombre de “infierno”. Allí guardan los libros o estampas eróticas. O pornográficas. Sencillamente, secretas. Y quien tiene un secreto, tiene alma. Y quien tiene alma, puede pecar. Así que la exposición que la Biblioteca Nacional de Francia acoge desde hoy es, en cierto modo, una exposición de pecado.


Desde 1844, la BNF tiene en su seno un infierno (enfer). En él se acumulan todos los libros -ilustrados o no- que pudieran hacernos “pecar”, “condenarnos”. Antes de esa fecha, la biblioteca no era pública o aún no estaba ordenada y accesible. Cuando era privada, ya contenía libros “licenciosos”, pero sus propietarios se limitaban a no dejarlos al alcance de los niños. Con la democracia -primero censitaria, luego masculina, por fin universal- se institucionaliza el control de la sexualidad.


En el enfer de la Biblioteca Nacional de Francia hay en la actualidad algo más de 1.700 publicaciones, muchos de los cuales jamás se han topado con el ojo del público. De un manuscrito del Roman de la rose, de Guillaume de Lorris y de Jean de Meung, del siglo XIV, a Au jour dit, de Pierre Bougeade, publicado el año 2000. En el primero vemos a una monjita recoger frutos del árbol de los penes -“es inútil resistirse a los deseos de la naturaleza. El hábito monástico no os ofrecerá protección alguna. ¡Coged pues los placeres de la vida!”-, en el segundo el dibujo alegórico ha sido sustituido por fotografías algo más crudas.


En la BNF, todos esos fondos -una selección de 300 de ellos- se ofrecen al público -mayor de 16 años- hasta el 2 de marzo de 2008. La exposición recrea de manera sutil la idea de una biblioteca en llamas o de un infierno literario. Los personajes míticos, las ediciones clandestinas y, por fin, los autores que se quietan el antifaz se suceden en un recorrido que también se interesa por ciertos fenómenos de moda: la pasión por la antigüedad clásica, la confusión de géneros o el entusiasmo por la flagelación o la zurra.


Unas pantallas nos permiten ver adaptaciones cinematográficas de grandes clásicos del erotismo, ya sea La religieuse, de Diderot, o Histoire d’O, de Pauline Réage. Unos discretos altavoces nos permiten escuchar fragmentos de obras de referencia.


Si durante años el enfer se alimentaba de las requisas o incautaciones hechas por la policía en casa de particulares o editores poco respetuosos de la ley y se consideraba un lugar infamante, hoy sólo van a parar a ese lugar las ediciones de bibliófilo de gran calidad y fuerte contenido erótico. Si se trata de ediciones vulgares, se reúnen con las demás en los anaqueles en alegre promiscuidad.


De entre el material presentado en la exposición L’enfer de la bibliothèque hay obras que destacan por diversas circunstancias. Thérèse philosophe es una novela libertina del XVIII en la que la protagonista -una joven de 25 años- sólo cede a su amante después de haberlo aprendido casi todo del amor gracias a los libros y grabados.


Tras Thérèse, el marqués. Las aventuras y desventuras de Donatien-Alphonse-François, marqués de Sade, y de sus heroínas Justine o Juliette, suponen un salto cualitativo en la manera de contemplar el placer. “Mi manera de pensar, me decís, no puede ser aprobada”, le escribe el marqués a su esposa. “¿Qué más me da? Locura sería adoptar una manera de pensar sólo para satisfacer a los demás”. Ese es el escándalo sadiano: que el deseo, personal e intransferible, único, sea el principal motor de la actividad humana. Lo particular se impone a lo universal. Y los libros de Sade van al “infierno”, sea cual sea el poder gobernante. “Y eso que nunca hizo daño a nadie. Toda su maldad era imaginaria o de papel”, explica Marie-Françoise Quignard, comisaria de la exposición.


La Revolución
, al suprimir -momentáneamente- la censura, instaura el cielo de los editores en la tierra. Y éstos lo aprovechan para publicar Sade, sí, pero también centenares de panfletos pornográficos, algunos de ellos dignos de atención -Le Godmiché royal por ejemplo, en el que los dos sexos dialogan con alejandrinos sacados de Le Cid de Corneille-, o sorprendentes, como la falsísima Liste de tous les prètres trouvés en flagrant délit chez les filles publiques de Paris. Hay panfletos dedicados al “furor uterino” de María Antonieta, relaciones de “tarifas de las chicas del Palais-Royal” o un relato del “espía de las alcobas”.


El poeta George Hugnet escribió un texto en honor de Onan que Salvador Dalí ilustró a base de un “espasmo-grafismo obtenido con la mano izquierda mientras con la mano derecha me masturbaba hasta la sangre”. En el centro del dibujo, una mancha que prueba que Dalí nunca miente.


La edición de Histoire d’O se sitúa al límite de la nueva consideración oficial para con el erotismo o la pornografía. En 1955 gana un premio literario y los elogios de Pierre de Mandiargues o Bataille pero también la prohibición de ser vendido a menores o expuesto en escaparates. Durante los años setenta se convierte en un best seller mundial bajo el seudónimo de Pauline Réage. Y no es hasta 1994 que Dominique Aury se identifica como autora del texto.

> Berria: Argitalpenak > MARCOS ANA AFIRMA QUE LA CREACION POETICA NACE EN LAS SITUACIONES LIMITE

  • Marcos Ana · Poeta
  • “La creación poética nace en las situaciones límite”
  • El País, 2007-11-30 # Txema G. Crespo · Bilbao

Desde su pequeña, pero fibrosa figura, el poeta y activista político Marcos Ana (Alconada, Salamanca, 1920) conserva esa fuerza que le llevó a sobrevivir 23 años en las cárceles franquistas, donde se inició como escritor al tiempo que mantenía su militancia comunista. Acaba de presentar en Bilbao Decidme cómo es un arbol (Umbriel), autobiografía de quien se considera “hijo de la solidaridad”.


La biografía de Marcos Ana, bautizado hace 87 años en Madrid como Fernando Macarro, es la de un resistente tenaz, un idealista convencido. No en vano, entiende que hay una “mística revolucionaria”. Nació en una familia pobre de profundas creencias católicas. Su sensibilidad ante las condiciones de vida de las clases humildes le lleva a militar en las Juventudes Socialistas Unificadas. Poco después, comienza la guerra civil, en la que combate hasta que en 1939 es encarcelado. Condenado dos veces a muerte, sufre todo tipo de penalidades, aunque también conoce en presidio a Buero Vallejo o a Miguel Hernández. “La cárcel fue mi universidad”, dice.


Aunque otros presos salían y volvían a ingresar, Marcos Ana, seudónimo que adoptó cuando empezó a escribir poesía, tomado de los nombres de sus padres, pasó 23 años seguidos encarcelado. “Se sobrellevan por la satisfacción de estar conforme con uno mismo, por el orgullo de haber llevado la vida que quieres vivir, la vida dura y noble de un revolucionario. La fuerza de las ideas me permitió sobrevivir y salir en un estado físico aceptable”.


Reconoce que nació cuando salió en libertad, “a los 42”. También recuerda que sus primeros tiempos en libertad fueron los peores. “Sufrí mucho cuando tuve que salir al campo, porque me era imposible mantener la vista en el horizonte, después de tantos años entre muros, sin olvidar los problemas que me supusieron las relaciones humanas”. Relata cómo fue su primera relación con una mujer: “Me llevó un amigo a un cabaret y le pagó 1.000 pesetas a una chica para que estuviera conmigo. Al verme tartamudeando y temeroso, pensó que estaba borracho, pero yo le conté lo que me sucedía, que había pasado 23 años en la cárcel. Me dijo: ‘Mira, yo voy a perder contigo varios miles de pesetas’. Paseamos, me llevó a cenar, fuimos a un hotel, y con su ternura consiguió que hiciese el amor por primera vez”.


Ya en libertad, mantuvo una intensa vida política desde París, donde fundó el Centro de Información y Solidaridad con España (CISE). Aún mantiene su compromiso: “Siempre diferencio entre las ideas y los partidos. La bondad de las ideas está por encima de los hombres y sus equivocaciones, de los estados que las malversaron e impidieron que aquello fuera el principio de una redención para la Humanidad. Las ideas permanecen; por eso reivindico el comunismo”.


Entiende que los fracasos y las frustraciones han sido muy fuertes, de ahí que parezca que la juventud está alejada del compromiso. “Yo creo que cada generación tiene la razón de su tiempo. Aunque ahora nos parezca que los jóvenes tienen la cabeza llena de aire, hay muchos que ya empiezan a descubrir la labor de mi generación, la de los vencidos en teoría”, apostilla.


Junto a su actividad política, que le lleva de un lado a otro, sin que surja el desánimo en ningún momento, trabaja en la recopilación de su poesía. “Cuando recibí clandestinamente mi primer libro de poemas, me plantee que la poesía era un arma para luchar por la libertad. Aunque nunca publiqué, me editaron siempre. Tengo hasta una traducción en japonés de mis poemas”, aclara


“La creación poética nace en las situaciones límite. En el desamor hay más fluido poético que en la felicidad amorosa”, comenta. Así ocurrió cuando estuvo en prisión, pero también se comprueba en la actual vorágine de su actividad pública: “Mi vida sigue siendo un río incontrolable; viajo continuamente. Es más fácil encontrarme al volver la esquina de una estrella que en el barrio del Retiro donde vivo”, concluye.

> Berria: Argitalpenak > ANDALUCIA: GUIA SOBRE LA TRANSEXUALIDAD

  • Guía sobre la transexualidad
  • El País, 2007-11-29


La Asociación
de Transexuales de Andalucía presentó ayer (en la foto) una guía para el tratamiento informativo de las noticias relacionadas con la transexualidad y para evitar estereotipos que la relacionan con la exclusión social. La guía incluye un amplio apartado de conceptos y propone soluciones a casos concretos. Así, explica que no debe referirse a una persona transexual con el sexo con el cual no se identifica o que la reasignación de sexo “es un proceso, no una simple operación”.