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> Elkarrizketak: Khady Koita > "TODO NUESTRO SUFRIMIENTO ES PARA EL PLACER DEL HOMBRE"

  • Khady Koita: “Todo nuestro sufrimiento es para el placer del hombre”
  • El País, 2008-01-05 # Andrea Rizzi

Khady Koita tenía siete años cuando su familia decidió que había llegado el momento. Se acercaron a ella y se lo comunicaron. “Hoy, niña, vamos a purificarte, para que puedas acceder a la oración”, dijeron. La niña no entendió enseguida el significado de la frase, que podría haberse pronunciado así: “Hoy, niña, vamos a mutilarte, vamos a extirparte el clítoris con una cuchilla”. Eso por lo menos es lo que hicieron, a Khady y otras niñas de su entorno, ese día, en Senegal. Era 1967, y nadie lo impidió.

Dos décadas después, la escena se repitió, una vez más, en el corazón de la moderna y civilizada Europa. En París, tres niñas sufren el ritual de purificación. Son las tres primeras hijas de Khady. “No supe evitarlo y es el más grande remordimiento de mi vida”, dice Khady en el madrileño Café Gijón.

La historia que así empieza, la vida de Khady Koita, es un camino que da vértigo a cada esquina. Por el dolor y la violencia, desde luego. Pero más aún por la tremenda fuerza y capacidad de superación de su protagonista. El tono del relato de Khady es firme y sereno. Quizá porque ha logrado que esos dramas no fueran sólo el fin de algo, sino también el comienzo de algo. Hoy, esta mujer de 47 años es presidenta de la Red Europea de Lucha contra la mutilación genital femenina.

“Yo tenía 13 años cuando me casaron con un hombre que apenas conocía. Éste me llevó a París. Tuve mi primer hijo con 17”. Siguieron otros cuatro, prácticamente uno al año, entre vejaciones, palizas, humillaciones. “Mutilaron a mis hijas sin que yo lo supiera. Pero da igual: imaginaba que pasaría antes o después, y no supe evitarlo”, dice Khady, que demuestra menos años de los que tiene, y mucha elegancia. El tipo de elegancia que no tiene nada a que ver con la indumentaria.

Todavía era muy joven, pero no tardaría mucho en reunir la fuerza necesaria para rebelarse a su marido, y a la oscura tradición que golpea a millones de mujeres africanas. Algo inimaginable en su entorno.

“Empecé a frecuentar un círculo de mujeres africanas en París. Ellas fueron las primeras en hacerme entender que yo era un ser inteligente. Que podía ayudar a otras mujeres. Intenté cultivarme, salir del agujero, pese a las trabas de mi marido. Encontré un trabajo. Poco a poco empecé a entender que esa tradición no es otra cosa que una inaceptable violencia hacia las mujeres. Que la religión no exige ninguna mutilación. Que es sólo una manera que los hombres tienen de controlar la sexualidad de las mujeres, de mantenerlas humilladas y bajo su control. Aunque mis hijas hubiesen ya sufrido eso, había muchas en mi entorno y en todo el mundo por las que todavía era posible hacer algo”, explica. Así empieza una militancia por la que, entre otros, el Consejo General de la Abogacía Española le ha entregado un galardón como defensora de los derechos humanos.

“Todo nuestro sufrimiento es a causa del hombre, para el placer del hombre. Yo no he sido creada así. Insisto, no es la religión la que exige que se nos haga esto. La mutilación no está en los textos sacros. La ignorancia hace que muchos lo consideren un ritual sacro. Pero ni es un ritual, ni es sacro…”, argumenta Khady, que intenta informar, a través de conferencias, cursos, asociaciones y hasta yendo puerta a puerta.

Su cuarta hija es una joven mujer con clítoris. Esta vez, Khady lo consiguió.

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> Berria: Bikoteak > CUBA: LA BODA DE MONICA Y ELIZABETH

  • Cuba: La boda de Mónica y Elizabeth
  • Glocalia, 2008-01-05 # Dalia Acosta · IPS · La Habana

Las rosas, los vestidos, los velos y los guantes son blancos. Mónica y Elizabeth se dan las manos e intercambian anillos en una tarde cubana llena de simbolismos, lágrimas, risas y abrazos de aquellas personas que en los últimos dos años las apoyaron.


“Te amé desde el primer momento en que te reconocí. Eras tú la mujer que yo buscaba y yo la de tus sueños”, dice Mónica, que con sólo 19 años no puede dejar de recordar los momentos difíciles pasados. “Estuvimos casi a punto de vivir bajo un puente, pero siempre hubo buenos amigos que nos ayudaron y entendieron”, añade.


Elizabeth, de 28 años, minutos antes del anillo y el beso le responde: “Siempre te dije que cada día que pasa descubro algo nuevo en ti. Todavía me sorprende tu forma de enfrentarte a la vida. Te debo esta fuerza. Por ti sé hacia donde voy y lo que quiero, sé lo que significa la libertad. Eres mi novia, mi amiga y serás mi pareja”.


Las imágenes, las palabras, cada momento vivido el domingo 23 de diciembre han quedado en la cámara de un equipo de estudiantes del Instituto Superior de Arte (ISA) de Cuba. No es la primera boda simbólica de una pareja de lesbianas en esta isla del Caribe, pero sí la primera que se realiza con el apoyo de una institución estatal.


El Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex), una entidad que desde hace años impulsa políticas de comprensión hacia la diversidad sexual, cedió su patio interior para la ceremonia y la celebración posterior entre 60 amistades, estudiantes del ISA y una reducida representación institucional.


“Era lógico que le abriéramos las puertas, aunque no es un centro festivo. ¿Dónde mejor iba a poderse vivir una experiencia así?”, comenta a IPS la psicóloga Norma Guillard, vicepresidenta de la sección de Diversidad Sexual de la Sociedad Cubana Multidisciplinaria de Estudios de la Sexualidad (Socumes).


Coordinadora además de un espacio de intercambio entre mujeres lesbianas y bisexuales, abierto en el Cenesex hace ya tres años, Guillard estima que la apertura a una actividad como esta boda es totalmente coherente con el quehacer de una institución que “está abierta al entendimiento y a la lucha contra la homofobia”.


“Ocurrirá un hecho que cambiará nuestras vidas, también la tuya. Por eso te invitamos a formar parte de esta revolución de amor (…) Formará parte de la historia o se quedará sólo en tu recuerdo, todo depende de ti”, señala la invitación entregada a IPS, hecha a mano y en papel reciclado.


Una investigación realizada a comienzos de esta década en la isla, con fines periodísticos, comprobó que el rechazo social al lesbianismo es mucho mayor del que se tiene hacia los hombres homosexuales o bisexuales. Para ellas es más difícil asumir su verdad, en el seno de la familia o a nivel social, por los roles tradicionales asignados a la mujer y a la madre.


La incomprensión puede encontrarse hasta en la misma comunidad gay, marcada evidentemente por la cultura machista dominante. El hombre puede hacer cualquier cosa con su vida y su sexualidad, piensan muchos homosexuales y bisexuales, pero otra es la apreciación cuando de mujeres se trata.


“Es un canto de amor desde la mirada de muchachas lesbianas. Intentamos buscar la sensibilidad hacia este tema desde lo que nos hace más humanos, los sentimientos, en este caso el amor”, comenta a IPS Hanny Marín, estudiante de tercer año del ISA y directora del audiovisual en proceso de filmación.


La historia comenzó hace muchos años, cuando Mónica era una niña y Elizabeth visitaba a su hermano. Pasó el tiempo, cada una tomó su camino, hasta el reencuentro hace alrededor de dos años. “Yo siempre fui un libro abierto para todo el mundo, desde niña lo fui. Elizabeth no; era más reservada”, cuenta Mónica.


No pocas fueron las incomprensiones que debieron enfrentar. Elizabeth sólo le dijo a su familia que tenían una fiesta. La mamá de Mónica las apoyó en todos los preparativos, pero no quiso acompañar a su hija en uno de los momentos más importantes de su vida. “Ya eso hubiera sido muy fuerte para ella”, reconoce la joven a IPS.


Una propuesta de reforma legal, impulsada por el Cenesex y la Federación de Mujeres Cubanas, propone el reconocimiento de las uniones de hecho entre parejas homosexuales, la garantía de iguales derechos para parejas heterosexuales y homosexuales, el acceso a la adopción y, en el caso de las mujeres, a los servicios de fertilización asistida.


Presentada este año a las máximas instancias del país, la iniciativa podría llegar al parlamento en 2008, pero nadie puede afirmar cuanto tiempo demorará en ser votada. En tanto, el Cenesex recibió la orientación del gobernante Partido Comunista de trabajar en la preparación de la población a través de los medios de comunicación.


“Esto debería ser una cosa muy normal. Cada quien con sus gustos. Yo soy heterosexual, pero eso no impide que comprenda. Lo que está haciendo esta pareja hoy es un verdadero acto de valentía, en estos tiempos”, dice a IPS Aldo Díaz, amigo de muchos años de Elizabeth y uno de los padrinos de la boda.


Díaz lee los “requerimientos indispensables” antes de sellar la unión: “que no les falte vocación, honestidad, valor e inteligencia para disfrutar lo bueno y aceptar lo malo de su pareja y de sí mismas. Desde ya hemos de ser capaces de pensar en voz alta delante de la otra mitad y este es el mejor regalo y el más importante estímulo”.


“Que haya siempre en los labios un beso húmedo, en los ojos una mirada ardiente y dulce, en las manos una caricia tierna y en la mente pensamientos de afecto, admiración y preocupación por las necesidades de la otra mitad”, agrega uno de los dos padrinos de la boda simbólica que, por el momento, no necesita abogados ni registros legales.

> Erreportajea: Aktibismoa > LA LUCHA DEL COLECTIVO GAY, NO SOLO CUESTION DE LEYES

  • La lucha del colectivo gay, no sólo cuestión de leyes
  • La violencia homófoba y la falta de aceptación personal en la adolescencia siguen a la orden del día. La mayoría ha padecido graves conflictos en su juventud derivados del modelo de educación, “que nos hace sentir sucios”
  • La Opinión de Málaga, 2007-12-16 # Lucas Martín · Málaga

Pocos años han resultado tan esforzados y controvertidos para la población homosexual como el que está a punto de expirar. A la regulación del matrimonio entre parejas del mismo sexo, se han unido la sanción de otros derechos de carácter universal que, hasta ahora, se escatimaban sistemáticamente. La aprobación del Estatuto de Andalucía, que incita a las instituciones a combatir la homofobia, o la reciente inclusión de las operaciones de transexuales en el sistema sanitario público han sabido remendar algunas de las carencias legales. Pero no todo el balance se antoja positivo.


Junto al reconocimiento del ordenamiento jurídico, se han alzado sectores en contra de la equiparación de derechos. La asignatura Educación para la Ciudadanía, que recoge entre sus contenidos el respeto a la diversidad sexual, derivó en un enfrentamiento dialéctico y altoparlante con algunas organizaciones. A la luz de polémicas y sucesos, parecería que existe recelo hacia los homosexuales, pero las encuestas dicen lo contrario. ¿Es Málaga una provincia homófoba? Probablemente, la respuesta es negativa. Pero eso no exime de capítulos de discriminación y desprecio.


En la sede del Colectivo de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales (Colega) de Málaga, conocen la crudeza de una sociedad que cataloga conductas y codifica lo que está bien y lo que está mal. Casi todos sus asociados han sobrevivido a un proceso paralelo. Falta de aceptación personal, burlas de amigos y compañeros, culpabilidad y miedo, mucho miedo.


Regina Burgos, bisexual de 25 años, es un caso felizmente atípico. Ni su familia ni sus amigos se extrañaron porque saliera con mujeres, aunque tuvo que soportar visiones que se agarraban al tópico y la tildaban de “viciosa”. “Como si fuera un capricho, yo me enamoro de la persona y no miro si es hombre o mujer”, explica.


Regina, ´Gina´ para los amigos, asevera que no entiende la existencia de reservas morales hacia algo que, en definitiva, está en consonancia con los postulados básicos de la mayoría de los credos del mundo. “No sé cómo puede haber gente que se oponga a que una se enamore”, dice.


La incomprensión también está presente en la vida de Laura García, aunque, en este caso, como un recuerdo acerbo e indigesto. A pesar del apoyo brindado por su familia, reconoce que su infancia y adolescencia estuvo marcada por una confusión de valores que casi siempre se atoraba muy adentro. Desde niña se fijaba en las mujeres, pero tenía miedo a admitirlo. Las visitas a la Iglesia, la percepción de que sus deseos no se ajustaban a la convención y el miedo a que descubrieran sus inclinaciones. “Me sentía sucia, creía que iba a perder a mis padres, que era muy malo sentir aquello”.


La cosa no mejoró con el ingreso en el instituto, donde fue víctima de todo tipo de escarnios e insultos. En la universidad, se decidió a confesarlo, no sin antes recurrir a un psicólogo. “Me faltaba información, no sabía cómo era el sexo entre mujeres, si se contagiaba el sida o no”, rememora.


Laura, que imparte charlas en centros escolares, considera que la educación es esencial para evitar años de comezón y sufrimiento. “Si a mí me hubieran dicho que no pasa nada y que existen diversas opciones, no habría pasado por un dolor que casi acaba conmigo”, señala.


La experiencia de García es compartida por David Cedeño, presidente de la asociación, que apela a la estadística y dice que nueve de cada diez homosexuales no se atreven a reconocer su orientación en la adolescencia. Lo que para él, es sinónimo de sufrimiento. “Al final descubres que te han cercenado una parte de tu vida”, asegura.


El actual responsable de la federación no extrae sus conclusiones de postulados filosóficos, sino de sus propias vivencias. Hasta que se decidió a acudir a la asociación, su vida estaba jalonada por una suerte de pánico que se filtraba en todas las facetas. Lo único que conocía de los homosexuales era la caricatura grotesca que campea en los recodos más negros del imaginario colectivo. Evidentemente, no quería parecerse a ella. En su caso, fue la cultura la que vino en su auxilio, especialmente Luis Cernuda y su poemario ´Los placeres prohibidos´. “Me di cuenta de que no había una forma de ser gay, sino tantas como de ser heterosexual”.
Cedeño explica que uno de los mayores problemas del colectivo radica en la falta de visibilidad.


Los modelos que se reproducen y salen a la luz participan de visiones adocenadas. “Ni tenemos por qué ser artistas, ni tener más sensibilidad. Hay personas de todo tipo”, comenta.


La noción de visibilidad que expone el presidente de Colega no tiene nada que ver con fiestas e histrionismos del día del orgullo gay. “Eso está bien, pero es una fiesta, carece de carácter reivindicativo”, reseña. En su opinión, se trata de normalización, una asignatura aún pendiente en la sociedad. Sobre todo para plantarle cara a la homofobia, un problema social que no se percibe con la consideración que merece. “Tú mismo parece como si te acostumbrases a cierta violencia. La mayoría de las víctimas no denuncia por miedo a que su familia sepa el motivo”. Todavía queda mucho trabajo por hacer.


La exclusión laboral entre los transexuales

Colega instará a los partidos políticos a incluir en sus programas electorales una serie de medidas para paliar la exclusión laboral de los transexuales, un segmento de la población que padece altas cotas de desempleo y marginación. Según el presidente de la asociación en Málaga, David Cedeño, buena parte del colectivo se ve abocado a ejercer la prostitución, oficio que, junto al espectáculo, constituye la salida más recurrente entre los transexuales. “Al ser visibles los cambios, tienen muchas dificultades de encontrar trabajo en otros sectores profesionales”. De acuerdo con Cedeño, la población también adolece de falta de cualificación, una consecuencia derivada del desencanto y la frustración de la niñez y la adolescencia. “La incomprensión y los problemas de aceptación casi siempre deriva en fracaso escolar”, comenta.

> Berria: Trans > CHILE: TRANSEXUAL FUSTIGO EL "CASTIGO" SOCIAL Y FAMILIAR QUE SUFRE

  • Transexual fustigó el “castigo” social y familiar que sufre en Chile
  • Andrés Rivera sostuvo que muchas personas que nacieron “en un cuerpo equivocado” ocultan su identidad de género para evitar humillaciones y despidos.
  • Radio Cooperativa, 2007-12-13

Andrés Rivera, el primer transexual que logró reafirmar su identidad ante el Registro Civil al conseguir que su cédula figure con su nuevo nombre, aseguró que Chile sigue siendo un país donde la discriminación es recurrente.


En conversación con Una Nueva Mañana, Rivera, quien nació como mujer, dijo que el gran problema que enfrentan sus pares es que no son reconocidos en su calidad “de seres humanos”.


“El tema es ese, basta ser transexual para que pareciera que para el mundo no existimos, para las leyes no existimos y tenemos que estar validándonos continuamente y estar luchando para que en el reconocimiento de nuestra identidad de género, también se nos reconozca nuestra calidad humana”, indicó.


Por lo mismo -dijo-, muchas personas ocultan su identidad de género ya que “si se asumieran públicamente tendrán el castigo familiar y el castigo social, castigo que es bastante fuerte”.


A modo de ejemplo citó su propio caso, e indicó que “yo me asumí en el año 2003, en una entrevista y estuve dos años sin trabajo siendo profesional, únicamente por ser transexual”.


De todas maneras reconoció algunos avances, como el haber ganado una demanda de discriminación en contra de la Universidad de Rancagua, luego de un despido, por razones que atribuyó a su condición sexual.


Según él, los transexuales “tenemos un cuerpo biológico cuyo sexo corresponde al femenino, pero nuestra identidad de género, que es nuestra mente corresponde al masculino”.


“En el fondo las personas transexuales somos aquellas que nacemos en un cuerpo equivocado. Cuando nos formamos en la guatita de nuestra madre, nuestra mente, todo nuestro desarrollo de mente es absolutamente masculino y nuestro cuerpo biológico, genitalmente, se desarrolla femenino y en caso inverso las mujeres transexuales son aquellas cuya mente es de género femenino y cuyo cuerpo es el masculino”, tema que aún no es asumido por el resto de la comunidad ni las autoridades.


Rivera dijo que para lograr ser reconocido desde el punto de vista legal, deben sufrir vejaciones y la “humillación absoluta” de tener que someterse al criterio de sicólogos y médicos y soportar ser objeto de estudio, investigación que incluye ser fotografiado desnudo y tocaciones.


Pese a ello, y a modo de paradoja, en Chile no existen las condiciones para quien quiera someterse a una operación de cambio de sexo, recordó Rivera, quien protagonizó el último capítulo del programa “Vida”.

> Erreportajea: Hiesa > DEL DESAHUCIO A LA VIDA NORMAL

  • 1 de Diciembre, Día Mundial de Lucha Contra el Sida
  • Del desahucio a la vida normal
  • Ferran Pujol, director de la ONG Hispanosida, explica su larga convivencia de 20 años con el VIH
  • Público, 2007-11-30 # Ainoa Iriberri · Madrid

Ferran Pujol (Reus, 1959), director de la ONG Hispanosida, cree que se infectó con el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) a finales de los 70. Cuando los primeros casos de sida se declararon en EEUU, Pujol vivía en Amsterdam, una ciudad en la que la sexualidad se trataba con más normalidad que en España.


Por esta razón, además de escuchar hablar del sida en los círculos gay, (Ferran no oculta su homosexualidad), y según explica, se podía encontrar información hasta en las oficinas de correos, donde había folletos que advertían de que la nueva enfermedad podría ser de transmisión sexual.


Antes de conocer a gente afectada por el sida, Pujol escuchó testimonios de seropositivos en la televisión. Esto le llevó a pensar que él podía ser un objetivo, a pesar de que ya entonces vivía con su pareja, con el que lleva 24 años.


Explica que de joven vivió en una “cierta y lógica promiscuidad” y que, en esa época, nadie utilizaba preservativos. Ferran no sabe ni quiere saber si fue su novio quien le transmitió el virus o viceversa.


En 1984, cuando el virus se aisló, vivía entre Holanda y España, y empezaron a estar disponibles los primeros test: “Cuando decidí hacerme la prueba, todos nos desanimaron a mi pareja y a mí, hasta los médicos. La gente me decía que qué más me daba saberlo si no había solución posible”.


En el año 86, la curiosidad y el hecho de conocer ya a gente afectada le condujeron a hacerse la prueba en un centro especializado en enfermedades de transmisión sexual.


El diagnóstico fue un mazazo: a pesar de que los médicos eran reacios a hablar de fechas, se le dio una esperanza de vida de entre año y medio y dos años. “Cuando dijeron que me iba a morir, me dejo de interesar casi todo excepto el VIH”, comenta.


La primera persona a la que se lo dijo fue a su pareja. A sus padres, prefirió no darles la noticia, no por miedo al rechazo, sino porque, al no haber solución, no quería arruinarles la vida: “Al final, comprendí que prefería explicárselo estando sano que desde la cama de un hospital”.


Viaje de despedida
En esos años, Pujol recuerda que pasó por las muchas fases: frustración, rabia, impotencia, tristeza y resignación. Su pareja y él dieron la vuelta al mundo. Fue un viaje de despedida “muy triste”, explica.


A pesar del diagnóstico, no se abandonó y decidió ponerse en manos de los mejores profesionales. Escuchó hablar del Hospital German Trias i Pujol y de un joven especialista, Bonaventura Clotet, ahora uno de los máximos expertos en el VIH, que se convirtió en su médico tras superar muchos


Trámites burocráticos
En el año 87, surgió el primer tratamiento que parecía detener al virus, el AZT. Pujol no se sometió a él inmediatamente, ya que, aparte de un herpes simple, estaba sano: “Mi médico me decía: ‘Si te tratamos ahora que no tienes síntomas, puede que no tengamos nada para cuando enfermes’”.


Así, en el año 89, empezó con la terapia, que compaginaba todavía con su trabajo como publicista, que mantuvo hasta el año 91, cuando hizo de la lucha contra el VIH-sida un compromiso total. “Los primeros años, ahí no cobraba ni dios y me mantuve gracias a una pensión familiar que me daban con el esfuerzo de todos”.


Los tratamientos que ha tomado están subvencionados por la sanidad pública. Su intención en el activismo era clara: darle la vuelta al estigma. “Quise darle en Catalunya un nombre al VIH”. Entendió que viajar era fundamental, ya que en España “todo estaba aletargado, mientras que fuera había cosas en las que estar”.


Mientras tanto, su participación en ensayos clínicos era constante, hasta el punto de que no sabe en cuántos ha estado. “Cuando, en el 96, se anunció en el Congreso de Sida de Vancouver el nacimiento de los inhibidores de la proteasa [los antirretrovirales que revolucionaron el tratamiento de la enfermedad], yo llevaba dos años con ellos”.


Más de 20 años después del diagnóstico, su día a día es bastante normal. Toma tres fármacos diarios en cinco comprimidos, que tolera sin problema. La carga viral es indetectable y casi visita más a su médico por los casos de otros compañeros que por el suyo. Sin embargo, huye de la autocomplacencia como de la peste y cree que queda muchísimo por hacer. No hay duda de que no pierde el tiempo.


Muchos cambios desde el primer día
El 1 de diciembre se celebra el Día Mundial de la Lucha contra el Sida, con el lema “Detén el sida, mantén la promesa”. Será la vigésima vez que se celebre. En 1988, la Organización Mundial de la Salud instauró el 1 de diciembre como día mundial de la lucha contra una enfermedad identificada tan sólo siete años antes.


Ese año, la OMS estimaba que había 250.000 enfermos de sida en todo el mundo; hoy, se cifran en más de 33 millones los infectados por el VIH. Las principales diferencias en estos 19 años están en la información y los tratamientos. Ninguna de las dos cosas eran accesibles a la población general; la primera, porque había confusión hasta en la propia comunidad científica sobre las vías de transmisión de la enfermedad; la segunda, porque aún habrían de pasar ocho años hasta que se aprobara el uso de la terapia antirretroviral de alta eficacia, aún inexistente.


El sida apenas se conocía como una enfermedad de homosexuales y usuarios de drogas por vía intravenosa y la población no tenía nada claras cuáles eran las vías de transmisión, lo que llevó al jovencísimo Plan Nacional sobre el Sida, dirigido por el investigador Rafael de Andrés, a diseñar la famosa campaña del Si da, no da.


El lema del ese primer día mundial fue claro: Hablemos de sida. De Andrés había trabajado con el co-descubridor del VIH Luc Montaigner y recuerda que el sida era un campo de mucho interés para investigadores.


Información sanitaria
De Andrés afirma que el Ministerio de Sanidad apostó por dar importancia al sida y recuerda cómo tuvo que luchar por cosas que hoy son verdades asumidas: “Se decía que el tema de los usuarios de drogas sólo era importante en Italia y España, y nosotros hicimos que en la cumbre de Londres –la primera reunión de países europeos para tratar la enfermedad, celebrada también en 1988– se introdujera una recomendación”.


A juicio de De Andrés, fue en esos años cuando se vertebró el tercer sector, sin duda decisivo para el desarrollo , aprobación y distribución de nuevos tratamientos: “Decidimos que los programas de ayuda eran más efectivos a través de una subvención a personas que conocieran de cerca la enfermedad”, explica.


En España, De Andrés recuerda como logros destacables de la época el “cambiar las cosas” para que pudiera haber hospitales de día que “se consideraba que no eran para enfermos infecciosos”. También hubo episodios de discriminación en las escuelas que se pudieron resolver.


Volviendo la vista atrás, el experto tiene claro que la sociedad se ha ido sensibilizando pero cree que aún hay mucho por resolver. Por ejemplo, comenta, aclarar que el sida no es una enfermedad crónica: “Mientras el virus está, existe el riesgo de progreso”.

> Berria: Argitalpenak > MARCOS ANA AFIRMA QUE LA CREACION POETICA NACE EN LAS SITUACIONES LIMITE

  • Marcos Ana · Poeta
  • “La creación poética nace en las situaciones límite”
  • El País, 2007-11-30 # Txema G. Crespo · Bilbao

Desde su pequeña, pero fibrosa figura, el poeta y activista político Marcos Ana (Alconada, Salamanca, 1920) conserva esa fuerza que le llevó a sobrevivir 23 años en las cárceles franquistas, donde se inició como escritor al tiempo que mantenía su militancia comunista. Acaba de presentar en Bilbao Decidme cómo es un arbol (Umbriel), autobiografía de quien se considera “hijo de la solidaridad”.


La biografía de Marcos Ana, bautizado hace 87 años en Madrid como Fernando Macarro, es la de un resistente tenaz, un idealista convencido. No en vano, entiende que hay una “mística revolucionaria”. Nació en una familia pobre de profundas creencias católicas. Su sensibilidad ante las condiciones de vida de las clases humildes le lleva a militar en las Juventudes Socialistas Unificadas. Poco después, comienza la guerra civil, en la que combate hasta que en 1939 es encarcelado. Condenado dos veces a muerte, sufre todo tipo de penalidades, aunque también conoce en presidio a Buero Vallejo o a Miguel Hernández. “La cárcel fue mi universidad”, dice.


Aunque otros presos salían y volvían a ingresar, Marcos Ana, seudónimo que adoptó cuando empezó a escribir poesía, tomado de los nombres de sus padres, pasó 23 años seguidos encarcelado. “Se sobrellevan por la satisfacción de estar conforme con uno mismo, por el orgullo de haber llevado la vida que quieres vivir, la vida dura y noble de un revolucionario. La fuerza de las ideas me permitió sobrevivir y salir en un estado físico aceptable”.


Reconoce que nació cuando salió en libertad, “a los 42”. También recuerda que sus primeros tiempos en libertad fueron los peores. “Sufrí mucho cuando tuve que salir al campo, porque me era imposible mantener la vista en el horizonte, después de tantos años entre muros, sin olvidar los problemas que me supusieron las relaciones humanas”. Relata cómo fue su primera relación con una mujer: “Me llevó un amigo a un cabaret y le pagó 1.000 pesetas a una chica para que estuviera conmigo. Al verme tartamudeando y temeroso, pensó que estaba borracho, pero yo le conté lo que me sucedía, que había pasado 23 años en la cárcel. Me dijo: ‘Mira, yo voy a perder contigo varios miles de pesetas’. Paseamos, me llevó a cenar, fuimos a un hotel, y con su ternura consiguió que hiciese el amor por primera vez”.


Ya en libertad, mantuvo una intensa vida política desde París, donde fundó el Centro de Información y Solidaridad con España (CISE). Aún mantiene su compromiso: “Siempre diferencio entre las ideas y los partidos. La bondad de las ideas está por encima de los hombres y sus equivocaciones, de los estados que las malversaron e impidieron que aquello fuera el principio de una redención para la Humanidad. Las ideas permanecen; por eso reivindico el comunismo”.


Entiende que los fracasos y las frustraciones han sido muy fuertes, de ahí que parezca que la juventud está alejada del compromiso. “Yo creo que cada generación tiene la razón de su tiempo. Aunque ahora nos parezca que los jóvenes tienen la cabeza llena de aire, hay muchos que ya empiezan a descubrir la labor de mi generación, la de los vencidos en teoría”, apostilla.


Junto a su actividad política, que le lleva de un lado a otro, sin que surja el desánimo en ningún momento, trabaja en la recopilación de su poesía. “Cuando recibí clandestinamente mi primer libro de poemas, me plantee que la poesía era un arma para luchar por la libertad. Aunque nunca publiqué, me editaron siempre. Tengo hasta una traducción en japonés de mis poemas”, aclara


“La creación poética nace en las situaciones límite. En el desamor hay más fluido poético que en la felicidad amorosa”, comenta. Así ocurrió cuando estuvo en prisión, pero también se comprueba en la actual vorágine de su actividad pública: “Mi vida sigue siendo un río incontrolable; viajo continuamente. Es más fácil encontrarme al volver la esquina de una estrella que en el barrio del Retiro donde vivo”, concluye.

> Berria: Testigantza > LE BLOG DE MOUSHIN, L’UNE DES VICTIMES DE VILLIERS-LE-BEL

  • Le blog de Moushin, l’une des victimes de Villiers-le-Bel
  • L’Express, 2007-11-28 # Henri Haget et Marie Huret



Sur son blog, créé en 2006, Moushin, alias Chamoo, 15 ans, tué accidentellement par des policiers, le 25 novembre, à Villiers-le-Bel, lâchait ses aphorismes en VO. Il racontait la vie d’un adolescent turbulent, séducteur et frondeur.

Caractère: posé. Signe astro: gémeaux. Activité: lycéen. Taille: 178 cm. Il aime: les billets, la monnaie, le liquide, les chèques… Il déteste: les pièces rouges, les pièces jaunes, le Smic, le RMI… Sur son blog, Moushin, alias Chamoo, se vieillissait de deux ans. Il mettait qu’il en avait 17 et qu’il était un sacré BG. Beau gosse, le mot revient tout le temps. Quelques photos en attestent. Lui portant une paire de hublots fumés, lui, posant avec un sourire d’enfant modèle, sur le canapé familial. A tous ceux qui lui rendaient visite sur son site, le copain de Larami, l’autre jeune tué accidentellement par une patrouille de policiers, le 25 novembre, à Villiers-le-Bel, lâchait ses aphorismes en VO. “Vous rier de moi parce que je suis différent mais moi je ri de vous car vous êtes tous pareille”.


Il témoignait du respect pour deux êtres: Dieu et sa maman. “On c’est c ki contrôle, ni les renoi (Noirs), ni les harbi (Arabes), ni les parain, ni les tange (les Gitans), c Yarbi ! Dieu est grand on crain que lui !” Sous la photo à l’eau de rose d’un marié enfilant une bague à sa promise en robe blanche, il écrit: “Celle que j’aime avant tous et qui est la plus belle, c’est ma maman que j’aime tellement.”


Sinon, depuis la création du blog le 15 mars 2006, les innombrables “posts” envoyés par ses amis du 95 racontent la vie d’un adolescent turbulent, séducteur et frondeur qui écoute le rap de Mafia K’1 Fry et fait des roues arrières avec son vélo sur la nationale. Un adolescent comme tant d’autres. Sa prose approximative est un mélange de naïveté enfantine plombée par un fatalisme d’adulte revenu de tout. “Qu’on parle de moi en bien ou en mal, l’importance, c’est qu’on en parle”, avait-il mis sur sa page de garde. Sa dernière connexion remonte au samedi 24 novembre, à 18h17.