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> Berria: Islama > IRAN: PROHIBEN A LAS MUJERES LLEVAR MAQUILLAJE Y SOMBRERO

  • Irán prohibirá a las mujeres llevar maquillaje y sombrero
  • La Policía detendrá a las que no utilicen el velo o que vistan al estilo occidental, llevando faldas cortas o transparencias, por ejemplo
  • El Diario Vasco, 2007-11-13 # Europa Press, 2007-11-13 # EFE · Teherán

Los periódicos iraníes han publicado una lista de vicios morales que la Policía del país quiere combatir, incluyendo el maquillaje o llevar sombrero en lugar de velo, según ha informado la BBC.


La Policía
también ha informado de que piensa suprimir las películas “decadentes”, las drogas y el alcohol. Este año el Gobierno ha llevado a cabo la campaña más feroz de la última década en contra de los comportamientos considerados anti islámicos y del incumplimiento del código de vestimenta en vigor en el país.


Las fuerzas de seguridad están decididas a evitar que las mujeres incumplan el código de vestimenta islámico, advirtiendo e incluso deteniendo a las mujeres que no utilicen el velo o que vistan al estilo occidental, llevando faldas cortas o transparencias, por ejemplo.


Las mujeres no pueden utilizar botas en lugar de pantalones largos y los pañuelos pequeños están prohibidos, ya que deben cubrir la cabeza y el cuello completamente. Los sectores más conservadores presionan para que se imponga el código vestimenta islámico.


En los últimos seis meses, decenas de miles de mujeres han sido amonestadas o detenidas por llevar vestimentas inadecuadas. La semana pasada el Ayatolá Ali Jamenei urgió a la Policía a continuar con su lucha contra los vicios sociales, dando todo su soporte a una campaña que está resultando muy controvertida.

> Iritzia: Felix Etxeberria > TODOS USAMOS EL VELO

  • Todos usamos el velo
  • El Diario Vasco, 2007-11-12 # Felix Etxeberria

El velo como excusa para ocultar los problemas. Tanto en la escuela, como fuera de ella, surge periódicamente el debate en torno al uso del velo, la prohibición de llevarlo, los peligros de esa costumbre, el conflicto entre la familia y la escuela, entre las instituciones y el derecho y la libertad de las personas. Pero da la impresión de que muchas veces el tema del velo no es más que una tapadera, una excusa para tratar de un aspecto del problema que oculta otros mucho más importantes. El tema del velo esconde otros debates mucho más importantes, como la falta de integración de los inmigrantes en las escuelas, el mayor fracaso escolar, las dificultades para euskaldunizar a esos alumnos, la ausencia de inmigrantes en los altos niveles de la educación, las concentraciones de inmigrantes en centros pobres, el poco caso se hace a su lengua y cultura de origen, sin olvidar otros problemas de las familias inmigrantes, como la vivienda, el empleo o la regularización de sus papeles. Hablemos del velo y nos olvidaremos de lo demás.


Relativizar el velo. El velo que escandaliza a algunas personas es una costumbre que debe ser contemplada con cierto relativismo y con una mayor dosis de tranquilidad.


Para empezar, el problema que estamos analizando no es el del velo sino el del pañuelo (Hiyab). Nuestro desconocimiento de la cultura de los inmigrantes nos hace caer en el error de confundirlo todo. Una cosa es el pañuelo que cubre la cabeza y otra es el niqab (un manto negro con rendijas en los ojos) o el burka.


En segundo lugar, en la escuela, como ya hemos visto, existen problemas muchísimo mayores que el pañuelo. Empecemos por la concentración de los alumnos inmigrantes en el modelo A, en el cual no podrán aprender nunca el euskara; o la mayor concentración en centros públicos y privados con pocos recursos; o en el mayor fracaso escolar y su menor presencia en los niveles superiores de la educación, o en el poco caso que se hace a su lengua y cultura de origen. ¿Por qué hablamos del velo y no de estos problemas que son mucho más profundos?


No estaría de más recordar que nuestras abuelas utilizaban, hasta hace cuatro días, pañuelos y mantillas. Que en los años 60 estaba de moda ponerse pañuelos, cintas y diademas y que doña Rogelia lo sigue utilizando todavía.


Por otra parte, ¿quién se puede escandalizar por el velo, cuando nuestras jóvenes utilizan pañuelos, diademas, cintas, gorras y camisetas con símbolos de todo tipo? ¿Cómo podemos decir que hay que prohibir los símbolos religiosos en unas escuelas en las que se vive rodeado de cruces, belenes, vírgenes, celebraciones de Navidad, Semana Santa, de Santo Tomás, Santa Agueda?


Finalmente, ¿qué problema provoca el uso del pañuelo en la escuela? Ninguno. No pasa nada por llevar pañuelo o por no llevarlo. En Londres o en Berlín, las jóvenes llevan el pañuelo en clase, en mucha mayor proporción que aquí y no pasa nada. El único problema existente es que quienes piensan que la religión católica es la única verdadera o quienes rechazan a los inmigrantes y sus culturas se niegan a admitir la presencia de los extranjeros con sus ropas y sus costumbres. Los casos que estamos conociendo estos días, en Ceuta y Girona, con expulsiones por parte del centro, han recibido el rechazo por parte de la Administración educativa. El propio Ministerio ha tenido que obligar a los centros a admitir a las alumnas. Y no pasa nada.


El pañuelo como seña de identidad. Hay que tener en cuenta que el pañuelo es un rasgo cultural, una seña de identidad, de una comunidad que tiene una tradición y unas costumbres determinadas. También entre nosotros se utilizan pañuelos en las fiestas, por ejemplo las caseritas; nuestros niños y niñas se visten de traje para las comuniones y otras celebraciones; nuestros niños y jóvenes se visten con la camiseta de la Real, la foto del Che, la imagen de Jesús, o la planta del cánnabis o un sinfín de motivos que lucen orgullosos en su pecho y espalda. ¿Por qué nos tiene que molestar?


El pañuelo como discriminación. Dicho lo anterior, no podemos pasar por alto que el pañuelo puede ser una seña de discriminación, de imposición familiar en contra de la libertad de las niñas. No siempre es así, porque también hay quienes lo llevan voluntariamente, como una costumbre cultural, con total naturalidad.


En todo caso, si en la escuela se detecta un problema de falta de libertad, de imposición, este problema abriría el debate sobre la libertad y los derechos de los niños y las niñas, pero el conflicto no se resuelve con la prohibición, sino con el diálogo. Esto exige trabajo en la escuela, debate y cooperación padres-escuela sobre derechos humanos, libertad, etcétera.


Todo ello significa una labor lenta, serena, un proyecto de integración conjunto y una voluntad de convivencia con los inmigrantes.


Pero este asunto no es nada nuevo, porque probablemente también habría que hacerlo con las familias autóctonas respecto a temas como la comunión, Navidades, Semana Santa. ¿La manera de vestir de nuestros niños y niñas, las ideas religiosas que les transmitimos, las fiestas y costumbres son totalmente libres o hay cierto grado de imposición? ¿Nuestros niños hacen la comunión totalmente libres, sin ninguna presión? ¿Son estas fiestas auténtica muestra de fe o están dominadas por el consumismo?


¿Estamos dispuestos a debatir de todo, de nosotros también, o solamente sobre el velo de ellas? Si no es así, probablemente estaremos usando el velo para ocultar los verdaderos problemas con los inmigrantes, nuestros miedos y nuestro rechazo.

> Iritzia: Santiago Eraso > DESVELAR LOS SIGNOS. A PROPOSITO DEL VELO MUSULMAN

  • Desvelar los signos. A propósito del velo musulmán
  • El Diario Vasco, 2007-10-26 # Santiago Eraso

Hace pocos años, cuando en Francia se planteó la cuestión de la presencia del velo islámico en las escuelas, Cennet Doganay, una estudiante musulmana de Estrasburgo, se rapó la cabeza para poder entrar en las aulas. Como la ley coránica le indicaba que se cubriese el pelo y no tanto la cabeza, la desaparición del cabello le permitió no ponerse el velo. De ese modo cumplió con la ley que prohíbe utilizar el velo islámico en las escuelas públicas francesas. Con su actitud construyó un nuevo espacio de identidad radicalmente emergente y diferenciador. Actuó -en el sentido más performativo de la palabra- como cuerpo político, revelándose contra la realidad impuesta por el sistema público estatal, de raíces laicas, y el modelo privado familiar, anclado en las tradiciones religiosas.


Cennet provocó y apeló a ambos sistemas para que las autoridades políticas, por un lado, y las patriarcales, por otro, interpelasen a las generaciones venideras a la hora de establecer las leyes públicas o las normas privadas y no se refugiasen en verdades dogmáticas. Con aquella acción, intentó demostrar que ella no quería renunciar a los deberes y obligaciones que le exigía el Estado, del que era ciudadana de pleno derecho, pero que tampoco deseaba renunciar a ciertos signos de su cultura familiar. De alguna manera apremiaba a ambos estamentos para que encontrasen soluciones que le permitiesen seguir siendo europea y musulmana sin que esta decisión fuese contradictoria. Además, con su actitud, demostraba su derecho a la formación antes que aceptar la sumisión a las autoridades que la impedían.


El laicismo propone la eliminación de todo signo religioso en la escuela y por extensión en todas las instituciones públicas (dejemos este tema para otra ocasión). Sin embargo, la realidad constata que este proyecto de escuela desvinculada de cualquier religión está lejos de la realidad. ¿Qué hace una niña musulmana, o de otras religiones minoritarias, cuando entra en una escuela pública que se llama ‘Santísima Trinidad’ -por poner un ejemplo de los muchos que aún hoy se ven en el nomenclátor escolar- que todavía tiene imágenes de santos en sus pasillos, crucifijos en las paredes de las clases, celebra todos los rituales del calendario católico con su imaginario correspondiente, conmemora las efemérides religiosas o imparte clases de una religión que no es la suya, por la ‘gracia divina’ de un acuerdo con el Estado del que ella es ciudadana?


Seamos consecuentes. Si queremos que tod@s asuman los principios aconfesionales de nuestro sistema escolar, empecemos por hacer de la escuela pública un auténtico espacio laico y no un sucedáneo hipócrita -recordemos el caso de la maestra que intentó suprimir de los pasillos el belén navideño- que con su autoritarismo camuflado tan sólo produce espacios de segregación para todos aquellos que no comparten los criterios de la mayoría católica.

> Berria: Eliza > LOS OBISPOS DEFIENDEN EL USO DEL HIYAB SI ES FUNDAMENTAL PARA LA RELIGION

  • Los obispos defienden el uso del hiyab si es “fundamental” para la religión
  • El cardenal Cañizares afirma que el respeto a la libertad religiosa “es para todas las religiones”.
  • Las dos niñas del colegio concertado Severo Ochoa de Ceuta que no asistieron a clase durante los tres últimos días por la prohibición de hacerlo con el velo islámico, a su regreso hoy con el “hiyab”, después de que el Ministerio de Educación pidiese al centro que las admitiera.
  • Público, 2007-10-010 # EFE · Talavera de la Reina, Toledo

El cardenal arzobispo de Toledo, Antonio Cañizares, afirma que el debate sobre el uso del hiyab (pañuelo islámico) en centros escolares no se puede zanjar con “un sí o un no”, sino que hay que matizarlo porque, si se considera algo “fundamental” para una religión, debe admitirse.


A preguntas de los periodistas en Talavera de la Reina sobre este asunto, Cañizares dijo que el respeto a la libertad religiosa “es para todas las religiones”, aunque puntualizó que los inmigrantes “deben asumir” las costumbres del país al que llegan sin que esto signifique que “su presencia no pueda enriquecer y enriquece de hecho al país que los acoge”.


Opinó que “aquello que en las distintas religiones es fundamental como expresión, rito o manifestación religiosa debe mantenerse” y en este sentido consideró que, si “para algunos sectores del Islam” el hiyab se considera así, “debe respetarse”.


Si fuera “otro móvil” ajeno al religioso el que les impulsa a llevar el pañuelo islámico, “sería algo que no tendría justificación”, apostilló.


Respeto a la libertad religiosa
El también vicepresidente de la Conferencia Episcopal Española precisó que “la base de la democracia está en el respeto al derecho fundamental y a la libertad religiosa, donde se asientan todos los otros derechos universales”.


A su juicio, más que dar “una respuesta de sí o no” a esta polémica, hay que dar “una respuesta mucho más matizada de lo que se está haciendo estos días”.


Precisamente, las dos niñas del colegio concertado Severo Ochoa de Ceuta, que no habían asistido a clase en los tres últimos días por la prohibición de acudir con el pañuelo islámico, han vuelto hoy con el hiyab después de que el Ministerio de Educación requiriera al centro que las admitiera.

> Berria: Islama > ITALIA: EL PERMISO DE LA CIUDAD DE TREVISO AL USO DEL BURKA AGITA LA POLITICA Y DIVIDE AL GOBIERNO

  • El permiso de una ciudad italiana al uso del burka agita la política y divide al Gobierno
  • La Policía de Treviso, en contra de la línea oficial, no ve problemas siempre que se acepte la identificación
  • El Diario Vasco, 2007-10-10 # Iñigo Domínguez · DV · Roma

Una pequeña diatriba provincial en Treviso, capital alpina italiana al norte de Venecia, levantó ayer una polvareda política, pues se debe a un asunto tan candente en toda Europa como el uso del velo islámico. En este caso va más lejos: se trata del burka, la vestimenta usada en algunos países musulmanes más integristas, como Afganistán, que cubre totalmente a la mujer con una rejilla en el rostro.


Ante algunas dudas de agentes y tras reuniones con asociaciones de emigrantes de Treviso, el prefecto de Policía, autoridad de seguridad en las ciudades italianas, declaró que se permitirá a las mujeres el burka «si se viste por motivos religiosos». La única condición es que acepten retirarlo si un agente quiere identificarlas.


Esta decisión no sale de la nada, sino en un conflicto latente desde hace cuatro años por la prohibición taxativa de esta prenda del alcalde de Treviso, que es de la Liga Norte. El partido separatista y xenófobo de Umberto Bossi es conocido por sus cruzadas contra los inmigrantes, con provocativas campañas de desinfección de trenes donde viajen africanos y otras lindezas. Con cosas de más consenso como el rechazo al burka, obviamente, se crece más, siempre en ciudades de alta tasa de emigración donde la convivencia a veces es delicada. Pero en este caso se ha topado con un prefecto que esgrime, al parecer, una circular de Policía de 2004 que permite «signos exteriores de práctica religiosa».


En contra de este criterio, en cambio, hay una ley de 1975 que prohíbe cubrirse el rostro en público. En realidad, todo es desconcertante, pues es un debate que parecía superado, ya que tanto el Gobierno de centro-derecha como el actual de centro-izquierda se han mostrado en contra del burka.


«Ofensa a la dignidad»
El debate alcanzó ayer carácter nacional cuando la ministra de la Familia, la católica Rosy Bindi, apoyó la decisión del prefecto a favor del burka. «Igual que queremos ver los crucifijos en nuestras clases tenemos que ser respetuosos con otras confesiones», explicó.


Sin embargo, su colega Barbara Pollastrini, ministra de Igualdad de Oportunidades, es de opinión contraria: «Estoy indignada, el burka es una ofensa a la dignidad de las mujeres». Una vez más, el menor asunto es capaz de abrir divisiones en el Gobierno.


La oposición cargó contra el prefecto, que parece quedarse solo. El propio Ministerio del Interior reiteró ayer que el uso del burka es «inaceptable». Portavoces de asociaciones musulmanas en Italia apoyaron esta postura, al considerar la prenda una costumbre cultural, no un precepto religioso.

> Iritzia: El País > CULTURA PUBLICA TURCA

  • Cultura pública turca
  • El País, 2007-10-10 # Editorial

El inicio del proceso de elaboración de una nueva Constitución para Turquía, que supere la impuesta por los militares en 1982, ha puesto en pie de guerra a las feministas turcas por el intento de hacer a las mujeres “dependientes del hombre” y contarlas como “grupo que requiere protección social” junto a niños, ancianos y discapacitados. El Gobierno de Erdogan parece más empeñado en la modernización del país que en hacer avanzar una supuesta agenda oculta islamista.


Turquía es el único país del Consejo de Europa -aunque el Tribunal de Estrasburgo lo haya avalado- que no permite a la mujer llevar el velo islámico en lugares oficiales. Así, las universitarias que insisten en llevarlo llegan a ponerse pelucas encima del pañuelo. La esposa del nuevo presidente Gül no puede mostrarse en actos oficiales porque va cubierta. Sin embargo, la supresión de la prohibición puede suponer mayor presión para quienes no quieran portarlo.


Turquía está necesitada de una cultura pública libre, que reconcilie el Estado con una realidad social cada vez más islámica, sin por ello poner en peligro ni el carácter secular del Estado fundado por Atatürk ni el principio (que aún no la realidad como en tantos otros países) de la igualdad de mujer y hombre. Es lo que debería recoger la nueva Constitución, junto a la derogación del famoso artículo 301 del Código Penal que prevé penas de prisión por “insultar la identidad turca”. Es bueno que las mujeres se organicen y movilicen para evitar dar marcha atrás en sus derechos, pero llevar el velo o no es algo que corresponde, incluso en actos oficiales, al ámbito de las libertades individuales. Los militares han de aceptarlo, pues de lo contrario lo que estarán defendiendo no será a las mujeres, sino su poder y privilegios propios.

> Iritzia: Itziar Elizondo > VUELVE EL VELO

  • Vuelve el velo
  • Noticias de Gipuzkoa, 2007-10-10 # Itziar Elizondo

Vuelve el debate del velo con el veto a una niña musulmana en un colegio público de Girona. Como es habitual, los derechos de las féminas están en el epicentro del debate sobre la multiculturalidad. Las situaciones que exigen “respeto cultural” tienen que ver con el control de las mujeres. Son anecdóticos los relacionados con otras cuestiones (que un musulmán se puede ir un viernes por la tarde del trabajo a orar, que los gitanos no tengan que escolarizar obligatoriamente a sus hijos en un único lugar, etc.).


Sin embargo importan, y mucho, asuntos como la vestimenta, herencias, divorcios, derechos reproductivos o violencias ritualizadas que afectan a las vidas de las mujeres. Ello se debe a que las ortodoxias culturales las consideran como los agentes más seguros para la reproducción de los valores religiosos o culturales. Ni toda diversidad ni toda diferencia son éticamente aceptables, como lo demuestra la mutilación genital femenina. ¿Quién se atreve a decir que esa violencia contra la integridad de una mujer es inaceptable para nosotras, las mujeres occidentales, y, por el contrario, aceptable para las mujeres africanas? Las prácticas culturales y las formas de vida diferentes son dignas de protección y defensa sólo si no vulneran los derechos de las y los individuos. Sin embargo, es importante que las niñas musulmanas asistan sin ninguna cortapisa a las escuelas.


Diversos estudios realizados en Europa remarcan que si se quiere luchar contra el fundamentalismo de ciertas comunidades musulmanas, de mentalidad homofóbica, sexista y antidemocrática, las instituciones deberían dirigir mayor atención a las mujeres, darles mayores oportunidades educativas y laborales. Por otro lado, es de risa que en un Estado falsamente aconfensional como éste, ciertos colectivos de derechas se escuden en el argumento discriminatorio para atacar la presencia de musulmanes en “sus” escuelas. Mientras no tengamos una auténtica escuela pública laica, ¿tenemos alguna legitimidad en criticar la presencia de niñas con velo?