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> Iritzia: Endika Zapirain > LA MUJER, ANTE LA ENCRUCIJADA DE LA VIOLENCIA

  • La mujer, ante la encrucijada de la violencia
  • Noticias de Gipuzkoa, 2007-12-17 # Endika Zapirain

El día 25 de noviembre se celebró el “Día internacional para la eliminación de la violencia contra las mujeres” que fue declarado por Naciones Unidas en 1999. Fue designado el día 25 de noviembre, en memoria del ase-sinato de tres activistas políticas, luchadoras contra la dictadura de Trujillo. Tres hermanas de 25, 34 y 36 años, que habían sido varias veces encarceladas. Finalmente el 25 de noviembre de 1960 fueron asesina-das por la policía secreta del dictador Trujillo, mientras sus maridos permanecían encarcelados. Este hecho conmocionó e impactó a la sociedad dominicana, que emprendió una lucha intensa, contra Trujillo y su régimen. Fue asesinado en 1961. Poco después cayó el régimen. Traigo a colación este hecho, porque de él se desprenden, aspectos de interés: a) se confirma, una vez más, que David puede vencer a Goliat, aunque éste sea muy grande. El entramado de la dictadura de Trujillo, con la ayuda del coloso de EEUU, fue impresionante, pero cayó. b) La mujer ha sido desde hace mucho tiempo y sigue siendo, muy importante en las luchas sociales y políticas. c) Las hermanas Mirabal, asesinadas por Trujillo, no lo fueron en calidad de mujeres, sino, de eficaces y tenaces activistas sociales y políticas, constituyendo un peligro para el régimen dictatorial y corrupto que imperaba en la República Dominicana.


La actividad que se desarrolla en torno al día designado, es importante para concienciar a la sociedad del drama específico que la mujer y sus allegados sufren por causa de la violencia y especialmente para las propias mujeres que la sufren directamente, estimulándolas para liberarse de ella, de la mejor forma y cuanto antes. De toda la información que se maneja sobre el tema, hay un aspecto que destaca sobremanera: a pesar de las medidas que se han aplicado por las instituciones y poderes públicos, siguen aumentando las víctimas. Por otra parte, se sigue definiendo como causas principales, o únicas, de la violencia contra la mujer: el machismo y la desigualdad entre hombres y mujeres. Desgraciadamente, es más complicado. El machismo y la desigualdad pueden influir, e influyen de hecho, negativamente en determinadas circunstancias, pero si no existiera el “impulso natural a la violencia” no degeneraría, con toda probabilidad, en muertes.


Efectivamente, todas las personas, hombres y mujeres, desde la niñez hasta la vejez incluida, tene-mos/sentimos, el impulso natural/genético a la violencia. La evolución del género humano, ha conforma-do en todos/as, ese impulso. Aquí radica el quid del porqué no se erradica la violencia contra la mujer. Lo mismo ocurre con otro tipo de violencias. No es posible superar una clase de violencia, sino se trata globalmente el impulso natural, creando las condiciones propicias para ello.


Establecer condiciones para neutralizar el impulso a la violencia, implica superar el grado de violencia general existente en la sociedad, lo cual exige:


a) Que los gobiernos de los Estados, principales impulsores/practicantes de la violencia, dejen de utilizarla, como modo de permanencia en el poder y/o extensión del mismo, y fomenten y apliquen, con rigor, los Derechos Humanos y valores democráticos, en todas las áreas, especialmente, las militares, policiales, judiciales y estructuras económicas y laborales, y, además, den ejemplo personal con su comportamiento: tolerante, flexible y respetuoso con personas e instituciones.


b) En el área educativa, desde la infancia, -guarderías, parvularios…- hasta la universidad incluida: 1. Informar sobre cuestiones básicas relacionadas con la violencia: Impulso natural a la violencia; Estrés (síndrome de adaptación general) y como es posible dominar ambas cuestiones naturales; La situación general sobre estas cuestiones, en cada momento. 2. Fomentar/Educar sobre Derechos Humanos y valores democráticos. Aplicación práctica, comenzando por las personas implicadas, profesorado y administración. Las explicaciones en familia y en las diversas áreas de presencia de niños/niñas y jóvenes, sin demostración personal, no sirven para nada.


c) Es indispensable reducir la violencia general de la sociedad, especialmente de sus representantes y hablantes: políticos y otros. Es lamentable la violencia que se desprende de sus intervenciones públicas, en muchos de ellos. Este estilo/modo/hábito, se extiende al conjunto de la sociedad.


d) No basta, en modo alguno, informar y educar en valores humanos a niñas/os y jóvenes, si no se hace, a la vez, a los adultos/as; a la sociedad en su conjunto.


En esta breve revisión del tema, es importante recordar que la superación de la violencia contra la mujer, en un contexto general de violencia, llevará generaciones, lo que implica que la mujer va a seguir en una encrucijada complicada. La pareja, hombre/mujer, deben esforzarse en: conocerse, especialmente, en esta área que estamos tratando; evitar agrandar los fallos del otro/otra; estimularse en los aciertos; evitar ten-siones que pueden conducir a situaciones indeseables.


Desconocer que existe el impulso natural a la violencia, es el mayor error y, además, protege a los poderes que lo ejercen y lo extienden impunemente.

> Erreportajea: Bestelakoak > CIUDADO, TU MOVIL TE VIGILA

  • Cuidado, tu móvil te vigila
  • Los sistemas de localización de personas se disparan de la mano de parejas celosas y padres preocupados. Los psicólogos advierten de la adicción al control
  • EL País, 2007-12-11 # M. Antonia Sánchez-Vallejo · Madrid

Gracias a la telefonía móvil de última generación, cualquier individuo puede ser localizado por otro. O, a la inversa, devenir detective y controlar desde la pantalla del teléfono o el ordenador la exacta ubicación de su pareja, a sus hijos cuando salen de marcha o el trayecto de un familiar durante una excursión. Mujeres maltratadas, enfermos de Alzheimer o una flota de vehículos de empresa, incluso una mascota, pueden también ser blancos de un sistema que permite a terceros conocer, en todo momento, dónde están, qué pasos dan o si superan los límites permitidos.


Poder ser localizado o localizar, esa es la cuestión. Porque el Gran Hermano móvil ofrece servicios inocuos, cuando no indudables ventajas (proteger a un enfermo de Alzheimer, auxiliar a un excursionista perdido), pero también hace de cualquiera un detective en potencia. Con resultados trágicos a veces: uno de los últimos crímenes de violencia machista, el de la rusa Svetlana Orlova a manos de su ex pareja, incorpora como agravante el uso por éste de un servicio de localización por móvil en los días previos al asesinato. Para una pareja patológicamente celosa, la posibilidad de localizar a la otra persona que ofrece la tecnología se convierte en probabilidad de descubrir dónde está. De alcanzar. En la perfecta coartada del delirio.


Cientos de miles de personas utilizan a diario en nuestro país alguno de estos sistemas. Los padres esgrimen el elemento de seguridad, tranquilidad o confianza -nunca de vigilancia confesa- que proporciona un control a distancia; las parejas, en cambio, se resisten a admitir el marcaje por celos.


El servicio Localízame de Movistar -el que utilizó Ricard Navarro para seguir a Svetlana- tenía en septiembre pasado 225.000 usuarios registrados. “Es un sistema de localización, pero no universal”, explican fuentes de la compañía, “es decir, sólo se localiza a quien da permiso para ser localizado. Ese permiso se le pide expresamente a la persona cuyo rastro pretendemos seguir”.


Pero el alta del servicio es automática desde que se recibe una llamada del número que va a ser localizado, independientemente de quien se ponga en contacto con Movistar: la compañía no registra ni identifica a la persona que lo activa. Puede hacerlo un novio celoso desde el terminal de su pareja; un cónyuge que sospeche una infidelidad o un padre que barrunte malos pasos de un hijo: la compañía no pregunta el propósito del alta.


En ese caso, el único conocimiento que tendrá el titular será un SMS mensual de Movistar con la lista de móviles que pueden seguirle. El dispositivo sitúa a una persona en el mapa -mapa que aparece en la pantalla del móvil controlador- con un margen de error de 200 metros en ciudad y 5 kilómetros en zonas rurales. Es decir, la distancia a la antena de telefonía móvil más cercana. Para mayor salvaguarda de la intimidad, insisten en la compañía, el servicio puede ser desactivado a voluntad. Cuando el móvil está apagado tampoco funciona.


María utiliza un sistema de localización con sus hijos cuando éstos salen de marcha o excursión; así, a veces, confirma “que están donde dicen estar”. Teresa (nombre supuesto) no deja salir de casa a su hija de 15 años sin un móvil con localizador por A-GPS. “Me quedo más tranquila”, dice Teresa, “sobre todo cuando va a alguna fiesta y regresa de madrugada”. Cuando los niños son pequeños, bastan los sistemas sencillos (el citado Localízame, o el más rudimentario Child Guard, con forma de juguete). Pero cuando crecen, los riesgos se multiplican.


María vive en una gran ciudad y es madre de tres hijos, dos de ellos de 15 y 16 años. Usaba el localizador de Movistar hasta que supo de la existencia del Aryon, un aparatito parecido a un móvil que funciona por GPS asistido; dotado con botón de emergencia, permite rastrear la ubicación de la persona deseada a través del ordenador. “Tengo dos, uno para cada uno. Los uso sobre todo para las excursiones del colegio, no para localizarlos. Y porque ya tienen edad de salir”, explica. A su hijo pequeño, de 10 años, piensa endosarle el aparato tan pronto como rompa el cascarón del hogar. “No se suelen retrasar y además llevan sus móviles, pero este dispositivo nos da más seguridad. Funciona dentro de sitios cerrados, como discotecas”, continúa. “Por fortuna, no les ha hecho falta nunca el dispositivo de emergencia, pero a veces, no lo niego, hemos comprobado que estaban donde decían estar. Y a los chicos no les importa. De hecho, se lo hemos comentado a unas amigas de mi hija y les pareció estupendo”, relata la madre.


Teresa, madre de dos adolescentes (chico y chica de 12 y 15 años), tiene un NCard de Navento, lo último en sistemas de localización: un microchip inserto en una tarjeta similar a las de crédito, con tecnología A-GPS que se conecta con el ordenador o con el móvil y localiza, en tiempo real, cualquier persona, animal o cosa que lo lleve. “A mis hijos les fastidia llevarlo, lo hacen a regañadientes, pero a la niña no la dejo salir sin él. Lo usan sólo cuando van de fiesta. No lo hago por afán de control, sino porque me da tranquilidad”, asegura.


Derivada de lo que se conoce como geofencing (delimitación del área de movimiento de vehículos), un término aplicado al control de flotas de empresa, Teresa utiliza también la opción cerco con su hijo pequeño, más inquieto. “Por ejemplo, en la nieve, o estas navidades en un centro comercial, puedo delimitar mediante el localizador un perímetro cuyos límites no quiero que traspase”, explica, “si mi hijo atraviesa la barrera, el móvil te avisa automáticamente con un beep”.


Los psicólogos consideran normales estos comportamientos en el contexto de la relación paterno-filial, incluso en etapas que, como la adolescencia, se caracterizan por la rebeldía y una creciente autonomía. “Siempre cabe hallar tintes excesivos, enfermizos, pero los padres tienen la obligación de controlar a sus hijos, de velar por su integridad y seguridad, y podemos suponer que su uso no va a ser abusivo”, apunta Francisco Estupiñá, de la Clínica Universitaria de Psicología de Madrid. “Igual que el uso del móvil, el del localizador entraría dentro de lo normal”, opina este experto, “aunque si los hijos son normales, no sería necesario utilizarlo. Pero tampoco es pernicioso”.


Pero la alarma desatada por el seguimiento vía móvil del asesino de Svetlana ha puesto sobre el tapete la aparente perversidad de estos dispositivos. “A mucha gente le están empezando a brillar los ojos”, apunta Enrique García Huete, director de Quality Psicólogos. “En manos de personas con una patología previa -desconfianza, paranoia, celos obsesivos-, son un elemento más de control. Antes se registraban los bolsillos o la agenda, o se interceptaba la correspondencia. Los móviles han añadido más posibilidad de control, por no hablar del e-mail o Internet”, apunta. “Pero personas sin perfil previo se pueden sentir aludidas, y en ese sentido es un elemento perverso”, advierte. “Es decir, pueden dar ideas: me resulta atractivo porque estoy pasando una racha de desconfianza o de dudas y aprovecho la facilidad que me brinda la tecnología. Un localizador colma desde la pura curiosidad a la obsesión más patológica de una persona”, afirma este psicólogo clínico.


La existencia de estos sistemas de control puede además generar adicción: “A largo plazo, algunas personas, aquellas más obsesivas o celosas, pueden engancharse. El uso de estos localizadores puede derivar en una adicción compulsiva”.


Lo que no conviene perder de vista, analíticamente hablando, es que, igual que todos podemos vigilar, “todos podemos ser vigilados”, añade García Huete. “Se abre un mundo de control interpersonal en el que tú no sólo controlas, sino que también eres controlado”, concluye. Pero la asignatura pendiente de la autorregulación choca con las facilidades que ofrece la tecnología, aunque en cualquiera de los casos citados -salvo el Child Guard- se presupone el conocimiento del vigilado. En teoría.


Otros expertos sitúan en la equidistancia la realidad de estos mecanismos; como muchos otros avances tecnológicos (Internet, los chats), sólo llegarían a ser, en el peor de los casos, armas de doble filo, cuya seguridad -o maldad- dependería de la utilización que se les dé. “La tecnología es una herramienta, un vehículo”, tranquiliza Ignacio Fernández Arias, de la Unidad de Psicología Clínica y de la Salud de la Universidad Complutense de Madrid. “Tenemos constancia de padres y parejas que tiran de móvil continuamente, llegando a un control compulsivo. Suelen ser personas con baja tolerancia a la duda, pero el móvil, o el localizador, no son en absoluto el núcleo del problema, sino una herramienta a través de la cual éste puede manifestarse. Estamos en una sociedad tecnológica y también nos manifestamos a través de ella”, explica Fernández Arias. Es decir, “la tecnología no es determinante; puede influir, pero no es un detonante. El detonante es el problema de las personas; la tecnología sólo les pone en contacto con una realidad que imaginan o sospechan”.


El alto coste de los sistemas más avanzados -400 euros el Aryon y 150 el Navento- disuade aún a muchos particulares de su uso. “Aún son raras las iniciativas privadas, individuales, aunque a muchos padres les resulta muy apetecible en cuanto conocen su funcionamiento”, señala Joaquín González, director general de Deimos Dat, empresa fabricante del Aryon; “sin embargo, al entorno profesional (residencias de mayores, servicios de teleasistencia…) no le frena el coste”. Los colectivos con necesidades especiales -por ejemplo, el de mujeres maltratadas- son clientes ideales de estos aparatos. Es el caso de las 8.556 víctimas de violencia de género que ahora se benefician de un localizador con GPS. A través de los dos centros de atención que dependen del Instituto de Mayores y Servicios Sociales (IMSERSO), “cualquier mujer con una orden de protección que lo solicita en su ayuntamiento, tiene acceso inmediato a este servicio, que le brinda a la vez protección y acompañamiento”, aseguran en este instituto. Desde su implantación, en 2005, un total de 12.000 mujeres se han servido de él, tanto de su botón de alerta (que moviliza en el acto a las fuerzas de seguridad más cercanas), como del modo de consulta telefónica con psicólogos del centro. Esta protección le cuesta al Estado seis millones de euros anuales.


Pero la diana de la localización no marca únicamente a hijos adolescentes o a parejas de celosos. Cualquier ser animado u objeto inanimado puede ser localizado vía móvil. Cabezas de ganado, las águilas del programa de recuperación del Centro de Estudios de Rapaces Ibéricas de Sevilleja de la Jara (Toledo), que van equipadas con unas mochilitas que pesan 73 gramos y localizador Navento, o la mascota por cuyo bienestar suspira toda la familia y al que se puede poner el mismo chip; excursionistas y montañeros -el 112 de Castilla y León ha estrenado este fin de semana un programa de localizadores Aryon en dos refugios de Palencia y Ávila-, una maleta en tránsito, un coche de empresa o incluso un bolso, como el de Teresa, son también público potencial. “Un día perdí una maleta en un vuelo a Argentina, y acabó en Suráfrica. Poco después desapareció el perro. Por eso me animé a usar el Navento. Hoy lo llevo en el bolso; si me lo roban o me despisto, voy a saber en el acto dónde está. Y cuando viajo en avión con conexiones, controlo desde la pantalla del móvil dónde está la maleta a través de los mapas Google Earth”. “Saber en todo momento dónde están tus seres y tus cosas queridas es fenomenal”, señala Teresa. “Es el futuro de nuestra vida cotidiana: el móvil ya está generalizado, nos falta instaurar los sistemas de localización, que mejoran sensiblemente nuestra calidad de vida”.


Los defensores del sistema arguyen el distinto rumbo que habría seguido el caso Maddie de haber llevado encima un localizador; o cómo podría haber salvado la vida el motorista accidentado que murió en una cuneta tras una agonía de horas por no haber podido ser encontrado. Y rebaten el hecho de que un localizador sea intrínsecamente malo, pero la sombra de la duda, la misma que impulsa a muchos a utilizarlo, se proyecta sobre una intimidad cada vez más vulnerable.

> Elkarrizketa: Emilce Dio Bleichmar > "LAS MUJERES SOPORTAN EL MALTRATO PORQUE SE SIENTEN CULPABLES"

  • Entrevista: Emilce Dio Bleichmar · Directora de Elipsis, de la Universidad Pontificia de Comillas
  • “Las mujeres soportan el maltrato porque se sienten culpables”
  • El País, 2007-12-11 # Joan Carles Ambrojo · Barcelona

¿Por qué muchas mujeres soportan el maltrato físico y psicológico de su compañero? ¿Por qué no denuncian antes? Y, si llegan a hacerlo, ¿por qué muchas veces se sienten culpables y retiran la denuncia? “La tradición de la superioridad masculina genera en la mujer la obligación de respetar la autoridad del padre o de la pareja. El riesgo, en caso de que ésta desobedezca, es la pérdida del amor, de la valoración de ser una buena esposa y madre”, explicó Emilce Dio Bleichmar, psicoanalista y directora de Elipsis, un grupo de estudios de la mujer de la Universidad Pontificia de Comillas (Madrid), durante una jornada organizada en Barcelona por el Colegio de Psicólogos de Cataluña.


El contexto cultural sienta las bases para que el maltrato se convierta en una trampa. La situación de hombres y mujeres respecto de la vida privada sigue propiciando una desigualdad de derechos: mientras que en los hombres la vida privada son derechos, en la mujer son deberes. En las mujeres, la vida privada coincide con el trabajo doméstico, de acuerdo con “un modelo y un ideal deseado: ser ama, dueña de algo, de su casa y de sus hijos”. Por eso, a diferencia de los hombres, las mujeres pueden encontrar incompatible una vida profesional exitosa con la vida personal, y por eso algunas se llegan a plantear abandonar su profesión por amor a su familia.


Sin embargo, según Emilce Dio, la carrera de cuidadora no tiene valoración social: no parece exigir grandes esfuerzos, ni preparación, ni cultura, no entra en ninguna categoría de trabajo, no genera remuneración ni derechos sociales. Las labores de cuidado son consideradas un instrumento para realizarse como persona, para confirmar su valía como mujer. “Pero el trabajo doméstico suele ser solitario, exige mucho tiempo, es rutinario, e impide tener una vida privada; es decir, un desarrollo personal”.


La mayoría de mujeres se enfrentan al reto de ser cuidadoras y de lograr un desarrollo individual al mismo tiempo. Esta dualidad implica diferentes grados de desequilibrio familiar que las llena de culpa y de sentimientos de estar en falta. Sufren por ello ansiedad, trastornos de pánico, crisis de angustia y depresión que las llevan a terapias psicológicas sin saber que la causa es la incapacidad de conciliar la vida pública y privada.


“Un hombre tuvo un grave problema mental que ponía en riesgo sus negocios y repercutía gravemente sobre su familia. Su esposa se separó para tratar de salvar a la familia”, cuenta Emilce Dio Bleichmar. “El hombre empeoró. Pese a la separación, ella lo mantenía y cuidaba, pero en un descuido él se suicidó. La sociedad y la familia culparon a la mujer de lo sucedido. A lo mejor si ella se hubiera quedado en casa, todo el mundo diría que es una excelente mujer”.


El narcisismo femenino se basa, según esta psicoanalista, en el modelo maternal del todo por amor. “Por eso las mujeres, en lugar de matar, sufren”. El masoquismo genera sufrimiento en la mujer, pero ofrece ganancias para su pareja. “Produce en ella sufrimientos extremos, complejos, porque siente que ha faltado al mandato de ser buena para él, se siente culpable por haber dejado de tolerar, de aguantar, y hasta se cree la causante del estallido de violencia”, sostiene Bleichmar.


Freud ya se hizo en 1924 esta pregunta sobre el masoquismo: ¿cómo es posible que aquello que resulta doloroso física o psicológicamente, que produce humillación, que priva de satisfacción, sea buscado activamente por una persona y encuentre en el sufrimiento precisamente la causa del placer?


En cambio, la violencia es fruto del narcisismo masculino. Ricardo asesinó a Svetlana después de que ésta le rechazara en el programa de televisión El diario de Patricia. No hay ninguna duda de que Ricardo se sintió en la televisión atacado en su narcisismo y no lo pudo tolerar.


¿Por qué aparentemente se ha agudizado la violencia? ¿Por qué cada año mueren más mujeres? “Es consecuencia de la ira individual y colectiva que sienten los hombres por la pérdida de poder”. Según Emilce Dio Bleichmar, la violencia es una herramienta para la dominación y el control.


Culpa y castigo por no cumplir el mandato del amor; podemos pensar que en el circuito infernal de la violencia de género llega un momento en el que la mujer está convencida de que provoca el maltrato que recibe. Al faltar al mandato moral, busca el sufrimiento, el autoperjuicio o la provocación del castigo. El sufrimiento alivia la culpa, ya que la mujer pasa a tener el mismo destino del hombre, de cuyo sufrimiento se siente responsable; él sufre, ella también, todo por amor.


Las mujeres maltratadas llegan a un estado de confusión emocional, de entumecimiento que condiciona su actitud. Se quejan, pero no se sienten víctimas. Dicen: “Yo tengo la culpa; voy a retirar la denuncia”.


Cuando una mujer consulta por maltrato, Bleichmar recomienda a los profesionales entrenarse en la escucha y evitar actitudes que puedan ser dañinas. En lugar de decirle “¿por qué no lo denuncias?”, “¿por qué vuelves con él?”, “¿por qué toleras ese trato?”, es mejor plantearle “¿qué sientes?”, “¿en qué crees que te puedo ayudar?”.


Una parte del tratamiento debe orientarse, según Bleichmar, a transformar ese estado de confusión y lograr que adquiera la categoría de víctima. Cuando una mujer puede sentir rabia, indignación y sentimiento de injusticia, se siente víctima. Los lazos del amor convierten fácilmente a la víctima en verdugo, porque se siente culpable. Sin embargo, reconocerse víctima es el paso previo a convertirse en superviviente. El problema es que muchas de las mujeres que sufren la violencia de género esconden el trauma por sentimientos de vergüenza, culpa e indignidad.

> Berria: Erasoak > ANDALUCIA: UNAS MENORES, CHANTAJEADAS PARA OBTENER FOTOS SEXUALES

  • Unas menores, chantajeadas para obtener fotos sexuales
  • Detenido un joven de 15 años por distribuir las imágenes
  • El País, 2007-12-11 # F.J. Román · El Puerto de Santa María

Un joven de 15 años utilizó Internet para conseguir imágenes de contenido sexual de otras tres niñas menores. Para ello, tomó confianza con ellas a través del chat y, una vez que obtuvo las imágenes de las chicas, comenzó a amenazarlas pidiendo más. Por ello, agentes de la brigada de investigación tecnológica del Cuerpo Nacional de Policía le han detenido en El Puerto de Santa María (Cádiz), acusado de delitos de distribución de pornografía infantil, amenazas, coacciones y revelación de secretos.


Según informó el Ministerio de Interior, el joven, de origen venezolano, contactó con las menores a través del popular programa de comunicación Messenger, que permite el envío de imágenes de cámara web, archivos de audio y texto. A lo largo de varias semanas, consiguió obtener, después de varias sesiones de charla, imágenes comprometidas de las chicas, que guardó de manera ilícita en su ordenador personal. Más tarde, presionó a sus víctimas para que le entregasen fotografías de contenido sexual. Según la Policía, el joven las amenazaba con difundir las imágenes previamente tomadas a través del Messenger si no accedían a sus pretensiones sexuales.


El supuesto extorsionador, al no lograr su objetivo, se hizo con las contraseñas de los correos privados de, al menos, dos de las menores, accediendo así a sus listas de contactos y la información privada contenida en sus mensajes.


Según la policía, el joven llegó a hacerse pasar por ellas en diversos foros y chats, usurpando la imagen de las víctimas y obteniendo información privada con estas prácticas.


El detenido llegó a enviar las imágenes de carácter erótico obtenidas mediante webcam a los amigos y familiares que aparecían en las listas de contactos de los correos electrónicos de las niñas, con la intención de forzarlas a que le entregasen más fotografías íntimas y que mantuviesen nuevas comunicaciones con él.


De no hacerlo, el arrestado les amenazaba con realizar envíos masivos de las imágenes comprometedoras a través de la Red.


Finalmente, las propias niñas denunciaron los hechos ante la policía. Las investigaciones posteriores lograron determinar el origen de la conexión a Internet del menor arrestado a través de la dirección IP de su ordenador, un número que se asigna individualmente a cada computadora que se conecta a la Red.


En un registro domiciliario, los agentes encontraron un ordenador portátil y dos discos duros externos que contenían el material que había logrado de manera ilegal el joven detenido, que ha quedado a disposición judicial.

> Berria: Telebista > UN DOCUMENTAL BUCEA EN LOS CRIMENES DE HONOR

  • Un documental bucea en los crímenes de honor
  • Semana pro derechos humanos en Canal Odisea
  • El País, 2007-12-10 # Isabel Gallo · Madrid

María murió en 1936. Su familia ordenó el asesinato de la joven, tan sólo por montar a caballo con un pastor. Un grupo revolucionario cometió el crimen y después enterró el cuerpo en una cueva, que aún lleva su nombre. Así comienza “La gruta de María”, un documental que denuncia los crímenes de honor en Palestina y profundiza en una realidad justificada y silenciada por parte de la sociedad. Canal Odisea (dial 60 de Digital + y redes de cable) estrenará el próximo domingo (23.00) este trabajo, dirigido por la realizadora palestina Buthina Canaan.


A partir de la historia de María, la directora se traslada a la actualidad para mostrar, 70 años más tarde, nuevos atropellos, como el reciente asesinato de Hayam, forzada por su familia a ingerir veneno. O el caso de Ala’a, otra de las víctimas, que ante las cámaras narra las siete puñaladas que recibió de su hermano por unas acusaciones infundadas. Mientras, la policía y los tribunales miran hacia otro lado. Asimismo recoge el testimonio de mujeres y familiares que denuncian las situaciones de abuso que se producen al amparo de la tradición, el silencio y un código moral según el cual la gente debe vivir o morir por el honor y la tierra.


Con su trabajo quiere delatar los crímenes que se cometen cuando existen sospechas sobre la “virtud” de la mujer, “un fenómeno tabú”, según la directora, y por eso casi no existen expresiones públicas. “Ésta es la primera película que se ha filmado sobre el asunto”, dice Canaan, que reconoce que le costó mucho trabajo encontrar “mujeres valientes y hombres decididos”. Como palestina, no pretende que el documental se entienda como un ataque a su pueblo, pero “es bueno generar un debate que lleve a reconocer los asesinatos de honor”, apunta, una bárbara costumbre que no está asociada a una religión concreta. “Sucede en las familias cristianas y en las musulmanas. Todos los factores sociales y culturales han llevado a la gravedad del problema”, subraya.


La gruta de María es el punto final de una programación especial de Odisea, que arranca hoy, dedicada a los derechos humanos. La cadena ofrecerá siete documentales sobre situaciones de desigualdad, discriminación y vulneración de derechos que sufren colectivos y ciudadanos en diferentes países del mundo.

> Berria: Eliza > ESTADOS UNIDOS: UNA MUJER VIOLADA POR 7 CURAS ES COMPENSADA CON MEDIO MILLON DE DOLARES

  • Una mujer violada por 7 curas es compensada con medio millón de dólares
  • Es el resultado de más de dos décadas de negociaciones. La primera vez que fue violada tenía 16 años. Uno de los sacerdotes la dejó embarazada.
  • 20 Minutos, 2007-12-05 # EFE

La archidiócesis católica de Los Ángeles pagará una compensación de medio millón de dólares a una mujer que denunció haber sido objeto de abusos sexuales cometidos por siete curas, según ha informado la cadena de televisión CBS.


En una conferencia de prensa en Los Ángeles (California), la mujer, identificada como Rita Milla, de 46 años, dijo que la compensación fue resultado de las negociaciones que mantuvo con la archidiócesis durante más de dos décadas.


“Estoy extremadamente feliz y aliviada de que mi caso esté finalmente cerrado. Nunca podré huir de los recuerdos y siempre estaré luchando contra el trauma a que fui sometida”, manifestó.


Según relató Gloria Allred, la abogado de Milla, la mujer tenía 16 años cuando el cura Santiago Tamayo le hizo insinuaciones sexuales y mantuvo relaciones con ella.


Después le presentó a otros seis sacerdotes, quienes abusaron sexualmente de ella y uno la dejó embarazada, dijo la abogada.


Tras confirmarse el embarazo, Tamayo ofreció a Milla dinero para enviarla a Filipinas para abortar.


Poco antes de morir, en 1999, Tamayo le pidió disculpas y aportó pruebas que vincularon a los otros curas en los abusos, agregó la letrada.


Un tribunal del estado de California determinó en el 2003 que el padre Valentine Tugade era el padre de la hija de la mujer.

> Berria: Indarkeria > EL ASESINO DE SVETLANA ORLOVA SEGUIA SUS PASOS A TRAVES DEL MOVIL

  • El asesino de Svetlana Orlova seguía sus pasos a través del móvil
  • El País, 2007-11-30 # Rebeca Llorente · Alicante

La madre de Svetlana Orlova, la mujer rusa degollada en Alicante por su ex compañero sentimental tras negarse en un programa de televisión a reanudar la relación, reveló ayer que el agresor vigilaba a su hija a través de un servicio de localización activado en el móvil. Éste es tan sólo uno de los cruentos detalles que Tamara Orlova desveló sobre la prisión en la que vivió Svetlana durante su relación con el alicantino Ricardo Navarro, actualmente en prisión.


Las compañías de telefonía móvil ofrecen un servicio de localización, de manera que la persona que lo activa puede conocer al instante la ubicación del terminal adonde realiza la llamada.


Ayer, durante su comparecencia ante los medios de comunicación para agradecer a las instituciones el sufragio de los costes de repatriación del cadáver, la madre de Svetlana Orlova ofreció un estremecedor relato sobre la vida de maltrato y acoso que soportó su hija durante su noviazgo. “Somos todos culpables de lo que le ha pasado a Svetlana”, dijo.

> Berria: Indarkeria > LAS TELEVISIONES PACTAN CONTRA LA VIOLENCIA MACHISTA

  • Las televisiones pactan medidas contra el maltrato
  • Las cadenas incluirán en las noticias de violencia machista el teléfono 016
  • El País, 2007-11-29 # Rosario G. Gómez · Madrid

La lucha contra la violencia machista no será objeto de un código de autorregulación como el que intentó poner freno, hace tres años, a la telebasura que se cebaba en los niños. Pero el Gobierno y las televisiones se han comprometido a crear una comisión con expertos que se encargará de diseñar fórmulas sobre el tratamiento informativo del maltrato. Así lo acordaron ayer los operadores privados durante una reunión con la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega. La fecha tope para la creación de ese grupo de trabajo será finales de enero.


A la cita acudieron los máximos directivos de Antena 3, Tele 5, Cuatro, La Sexta, Net TV y Veo TV, además del secretario general de Uteca, la entidad que defiende los intereses de los seis operadores privados. El encuentro de produjo una semana después de que Fernández de la Vega diera un toque de atención a las televisiones por el tratamiento que hacen de la violencia de género. El detonante fue el asesinato Svetlana, a manos de su ex novio, a los cinco días de que ambos aparecieran en el programa de Antena 3 El diario de Patricia. La mujer de origen ruso acudió al plató sin saber que su ex pareja se proponía lograr allí una reconciliación ante 2,5 millones de espectadores.


Gobierno y televisiones coincidieron ayer en el diagnóstico: las 69 mujeres asesinadas en lo que va de año han generado alarma social. Tras reconocer la contribución de los medios de comunicación en la sensibilización social y la “enorme complejidad del problema”, la vicepresidenta anunció que su objetivo es involucrar a todos los medios de comunicación contra una lacra “de enorme calado”.


Ambas partes se comprometieron a poner en marcha medidas concretas. La primera, que todas las informaciones sobre violencia machista recuerden que existe un teléfono gratuito (el 016) contra los malos tratos. Además, las televisiones darán cuenta de las sentencias judiciales y las condenas para evitar así “cualquier sensación de impunuidad” de los criminales. Todas las noticias enfatizarán la gravedad de las agresiones y lo harán más allá de “la anécdota personal” o “el hecho personal particular de cada episodio de violencia”.


La reunión, según un comunicado conjunto, se desarrolló en un ambiente de “diálogo constructivo”. Los empresarios televisivos acudieron a La Moncloa dos días después de que Fernández de la Vega recibiera a las asociaciones de mujeres. Para esta tarde están citadas las televisiones públicas, representadas por el presidente de RTVE, Luis Fernández, y el de la Forta (la entidad que agrupa a las 12 autonómicas), cargo que desempeña Joan Majó, director general de TV-3. Los contactos se extenderán a otros medios de comunicación y a instancias gubernamentales vinculadas a la lucha contra el maltrato.

> Berria: Indarkeria > GIPUZKOA: DIEZ DETENIDOS POR OBLIGAR A MUJERES BRASILEÑAS A EJERCER LA PROSTITUCION EN EZKIO-ITSASO

  • Diez detenidos por obligar a mujeres brasileñas a ejercer la prostitución en Ezkio-Itsaso
  • Pagaban los billetes desde su país y les mantenían encerradas en el club hasta que les devolviesen el dinero A veces ‘vendían’ a las chicas
  • El Diario Vasco, 2007-11-27 # J. Peñalba · DV · San Sebastián

Agentes del Cuerpo Policía Nacional ha desmantelado en Gipuzkoa una organización que obligaba a mujeres extranjeras a prostituirse en un club de alterne de Ezkio-Itsaso. La operación se ha saldado con el arresto de diez personas, ocho españolas, una argentina y otra brasileña. Tres de los detenidos han ingresado en prisión.


Fuentes de la Delegación del Gobierno en Euskadi informaron de que las investigaciones se iniciaron el mes de septiembre cuando funcionarios adscritos a la Comisaría de San Sebastián encuadrados en la Brigada Provincial de Extranjería y Documentación, tuvieron conocimiento de que en el club Bolera, de Ezkio-Itsaso, un grupo de mujeres extranjeras que se hallaban en situación irregular eran obligadas a ejercer la prostitución.


De acuerdo con la información facilitada, las mujeres permanecían retenidas de forma continuada en el interior del citado establecimiento, del que ni siquiera tenían posibilidad de salir, en tanto no pagaran el precio de los billetes de avión desde sus países de origen hasta España. Las citadas fuentes aseguran que, en ocasiones, las deudas triplicaban el precio de los pasajes y llegaban a alcanzar los 6.000 euros. De esta manera, los integrantes de la trama impedían que las mujeres abandonasen los clubs, en tanto no saldaran la supuesta deuda.


«Venta»
La Delegación del Gobierno desveló que las investigaciones se intensificaron en el mes de octubre, después de que los inspectores al cargo del caso efectuasen diversas gestiones y mantuviesen varias entrevistas con mujeres que se habían encontrado en la misma situación que las personas que todavía permanecían sometidas por los presuntos proxenetas. Las averiguaciones permitieron identificar a los integrantes de la red, así como a la persona que se dedicaba a la captación de las mujeres en Brasil. Este individuo, según fuentes oficiales, mantenía a las jóvenes engañadas hasta el punto de que llegaban a creer que en España les aguardaba una oferta de trabajo distinta a la prostitución. Sin embargo, una vez en el país eran sometidas a explotación sexual.


El pasado viernes, tras una primera operación en la que fueron detenidas cinco personas, la Policía Nacional pudo establecer los distintos grados de responsabilidad y actuación de cada uno de los integrantes de la trama, desde la persona que captaba a la mujeres en Brasil hasta las que se ocupaban de su introducción en España así como de su recogida y transporte al local y de quienes las obligaban a prostituirse. En algunas ocasiones, los integrantes de la organización llegaron a «vender» a las mujeres a otros establecimientos similares con la finalidad de obtener un beneficio económico de forma estable y permanente.


En las investigaciones policiales así como en los arrestos intervinieron funcionarios de la Brigadas de Extranjería y Documentación de San Sebastián, Pamplona y Mérida (Badajoz). La operación continúa abierta, con lo que los agentes aún realizan gestiones para determinar si existen otras ramificaciones de la organización.


Los detenidos en Gipuzkoa son I.T.B, dueño del club, que fue sorprendido en San Sebastián, mientras que en Ezkio-Itsaso fueron arrestados B.G.C., I.M.L.M., M.L.F.A., E.A.A., N.S.B., J.T.G.J. y O.O. En la localidad de Quintana de la Serena (Badajoz) fue apresado A.C.B., mientras que en Pamplona fue detenido F.P.G. De todos ellos, ocho son de nacionalidad española, una argentina y otra brasileña.

La Policía considera que la cabecilla de la trama es precisamente la mujer de origen brasileño que fue arrestada en Extremadura, conocida con el apodo de Natalia. Esta persona, junto al dueño del establecimiento y el varón arrestado en Pamplona han ingresado en prisión. El vecino de la capital navarra, de origen dominicano, se halla imputado de un delito de agresión sexual cometido sobre una de las mujeres del club a la que presuntamente violó. Otras cuatro personas detenidas quedaron en libertad previo pago de una fianza.

> Berria: Indarkeria > ARABIA SAUDI: CONDENAN A 200 LATIGAZOS A LA MUJER VICTIMA DE UNA VIOLACION

  • Culpable de ser violada
  • Arabia Saudí condena a 200 latigazos a la víctima de un delito sexual. Es un ejemplo más de la indefensión legal de las mujeres de Oriente Próximo
  • El País, 2007-11-25 # Angeles Espinosa · Teherán

Un tribunal saudí ha condenado a una víctima de violación a 200 latigazos y 6 meses de cárcel. El titular ha dado la vuelta al mundo esta semana. La indignación que ha suscitado es compartida también por muchos saudíes impotentes ante un sistema judicial que ignora los derechos humanos más elementales. Pero no es el único. En todo Oriente Próximo, las leyes y las sociedades están impregnadas de una visión patriarcal del mundo que responsabiliza a las mujeres de los abusos de que son objeto, haciendo casi imposible que éstas los denuncien.


El drama de la Chica de Qatif, como la prensa saudí llama a la víctima para preservar su identidad, empezó en mayo de 2006. La muchacha, que entonces tenía 18 años, había quedado con un compañero de instituto para recuperar unas fotos que le dio cuando tenía 16. Acababa de prometerse y no quería problemas con el que legalmente ya era su marido. Los jóvenes se encontraron en el aparcamiento de un centro comercial. Unos desconocidos les robaron el coche y les condujeron a un descampado donde junto a otros cómplices les violaron.


En las sociedades que han colocado el honor de sus familias entre las piernas de sus mujeres, la violación constituye una vergüenza que rara vez llega a los tribunales. En Arabia Saudí, donde además la mujer necesita un representante legal que haga la denuncia en su nombre, la valentía de la Chica de Qatif sólo es posible gracias al apoyo que le ha prestado su familia y en particular su marido. “Te casas para lo bueno y para lo malo, y yo amo a mi esposa”, declaró éste por teléfono a la cadena estadounidense CNN.


El shock y la vergüenza bloquearon a la muchacha, que desde la violación ha intentado quitarse la vida en varias ocasiones, según su abogado, Abdulrahman al Lahem. De hecho, pasaron casi cuatro meses hasta que presentó la acusación ante el Tribunal General de Qatif, una localidad de la costa oriental de Arabia Saudí de mayoría chií.


Miembros de esa comunidad, a la que pertenecen todos los implicados, y activistas de los derechos humanos saudíes están convencidos de que la afiliación religiosa de la chica influyó en la sentencia inicial, en octubre de 2006. A pesar de que, en consonancia con la jurisprudencia saudí, el fiscal pidió la pena de muerte para los siete presuntos violadores, los jueces limitaron la condena a entre 10 meses y cinco años de cárcel más entre 80 y 1.000 latigazos. También fallaron que la muchacha y su acompañante debían recibir 90 latigazos “por encontrarse juntos sin tener parentesco”, lo cual constituye un delito en el reino.


Arabia Saudí es una monarquía absoluta cuya familia real basa su legitimidad en un pacto no escrito con los ulemas de una de las ramas más intolerantes del islam suní. Conocidos como wahabíes, estos fundamentalistas exigen una estricta segregación de los sexos y no aceptan ninguna otra escuela de pensamiento. Para ellos, los chiíes (un 10% de la población), son herejes. Además, han impuesto su interpretación de la sharía (ley islámica) en el sistema judicial y como muchas leyes no están codificadas, los jueces tienen amplia discreción a la hora de dictar las sentencias.


Indignada con una condena que ha sorprendido incluso a los saudíes, acostumbrados a la arbitrariedad de sus tribunales, la Chica de Qatif pidió a su abogado que la recurriera. El pasado día 14, los jueces elevaban la pena de los violadores a entre dos y nueve años, pero también aumentaban el castigo para la víctima a 6 meses de cárcel y 200 latigazos. El motivo, según una fuente judicial citada por el diario Arab News, es que “intentó influenciar al tribunal llevando su caso a la prensa”.


“El veredicto no sólo envía a las víctimas de violencia sexual el mensaje de que no deben denunciar, sino que ofrece protección e impunidad a los agresores”, opina Farida Deif, de Human Rights Watch. Esta organización de derechos humanos también ha denunciado la retirada de su licencia al abogado. Las autoridades judiciales le acusan de “comportamiento beligerante, hablar con los medios de comunicación para influir en los jueces, y dañar la imagen del país”.


“Han recurrido a la prensa porque no confían en el sistema”, estima un profesor universitario saudí, indignado por lo ocurrido. La fuente, que pertenece a la minoría chií y pide el anonimato porque ya ha tenido problemas con las autoridades con anterioridad, explica en conversación telefónica que han convergido dos factores en este caso. “Por un lado, la forma en que los wahabíes ven a la mujer, como una causa de problemas a la que todo lo que le ocurra (abusos, tocamientos indeseados) es culpa suya. En segundo lugar, el que sea chií, ya que para ellos, las chiíes son todas unas putas y carecen de dignidad”.


Esta interpretación coincide con las declaraciones del marido de la víctima, quien ha denunciado que uno de los jueces estaba predispuesto en su contra. “Le dijo que se merecía lo que le había pasado”, confíó el hombre, que ha anunciado la voluntad de su esposa de presentar un nuevo recurso a pesar del riesgo de que el tribunal vuelva a aumentar la pena.


Sin llegar a los extremos de Arabia Saudí, las activistas de los derechos de la mujer están convencidas de que en la mayoría de los países de Oriente Próximo “si una mujer resulta violada, la ley no la defiende”. Al menos, no en la práctica.


En Irán, por ejemplo, aunque el código penal establece la pena de muerte para los violadores, la letra pequeña termina volviéndose contra la mujer. “Cuando acude al juzgado para presentar la denuncia, la envían a un centro médico para que certifique la violación, pero incluso con ese informe, tiene que presentar testigos, algo bastante improbable en estos casos”, explica la abogada Nasrin Sotudeh. Ante la falta de testigos, lo habitual es que el violador quede libre y que entonces la justicia se vuelva contra la mujer que puede terminar azotada por falso testimonio, cuando no se la acusa de prostitución.


Dado que las leyes iraníes son dictadas por autoridades religiosas que se basan en el islam, Sotudeh estima que la única solución es “cambiar el lugar de la mujer en la ley islámica”. Esa ley considera que la vida de la mujer vale la mitad que la de un hombre y en consecuencia la discrimina en las herencias, los seguros o las indemnizaciones.