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> Berria: Politika > CROACIA: CANDIDATO GAY AL PARLAMENTO

  • Candidato gay al Parlamento de Croacia
  • Sentido G, 2007-12-22 # Agencias · Zagorie

En un mundo tan complicado como el de la política, sorprende que el partido croata Bell presente por primera vez como candidato al parlamento a un joven homosexual.


Su nombre es Vinko Kalinic, y pretende representar la región del norte de Zagorje. Declara públicamente su condición gay como solidaridad con aquellos que sufren discriminación por el hecho de serlo.


La sociedad de Croacia es, mayoritariamente, conservadora; aunque destacan progresos en la lucha contra la homofobia con la reforma del código penal en el 2006, incluyendo el término “crimen homófobo”. Aún así, como en tantos otros lugares, el país a veces es noticia por los sucesos homófobos.


Como político, Vinko Kalinic asegura hablar de su condición gay con orgullo, por lo que uno de sus objetivos es la visibilidad del colectivo para lograr así su aceptación social en el país balcánico.

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> Erreportajea: Aktibismoa > LA LUCHA DEL COLECTIVO GAY, NO SOLO CUESTION DE LEYES

  • La lucha del colectivo gay, no sólo cuestión de leyes
  • La violencia homófoba y la falta de aceptación personal en la adolescencia siguen a la orden del día. La mayoría ha padecido graves conflictos en su juventud derivados del modelo de educación, “que nos hace sentir sucios”
  • La Opinión de Málaga, 2007-12-16 # Lucas Martín · Málaga

Pocos años han resultado tan esforzados y controvertidos para la población homosexual como el que está a punto de expirar. A la regulación del matrimonio entre parejas del mismo sexo, se han unido la sanción de otros derechos de carácter universal que, hasta ahora, se escatimaban sistemáticamente. La aprobación del Estatuto de Andalucía, que incita a las instituciones a combatir la homofobia, o la reciente inclusión de las operaciones de transexuales en el sistema sanitario público han sabido remendar algunas de las carencias legales. Pero no todo el balance se antoja positivo.


Junto al reconocimiento del ordenamiento jurídico, se han alzado sectores en contra de la equiparación de derechos. La asignatura Educación para la Ciudadanía, que recoge entre sus contenidos el respeto a la diversidad sexual, derivó en un enfrentamiento dialéctico y altoparlante con algunas organizaciones. A la luz de polémicas y sucesos, parecería que existe recelo hacia los homosexuales, pero las encuestas dicen lo contrario. ¿Es Málaga una provincia homófoba? Probablemente, la respuesta es negativa. Pero eso no exime de capítulos de discriminación y desprecio.


En la sede del Colectivo de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales (Colega) de Málaga, conocen la crudeza de una sociedad que cataloga conductas y codifica lo que está bien y lo que está mal. Casi todos sus asociados han sobrevivido a un proceso paralelo. Falta de aceptación personal, burlas de amigos y compañeros, culpabilidad y miedo, mucho miedo.


Regina Burgos, bisexual de 25 años, es un caso felizmente atípico. Ni su familia ni sus amigos se extrañaron porque saliera con mujeres, aunque tuvo que soportar visiones que se agarraban al tópico y la tildaban de “viciosa”. “Como si fuera un capricho, yo me enamoro de la persona y no miro si es hombre o mujer”, explica.


Regina, ´Gina´ para los amigos, asevera que no entiende la existencia de reservas morales hacia algo que, en definitiva, está en consonancia con los postulados básicos de la mayoría de los credos del mundo. “No sé cómo puede haber gente que se oponga a que una se enamore”, dice.


La incomprensión también está presente en la vida de Laura García, aunque, en este caso, como un recuerdo acerbo e indigesto. A pesar del apoyo brindado por su familia, reconoce que su infancia y adolescencia estuvo marcada por una confusión de valores que casi siempre se atoraba muy adentro. Desde niña se fijaba en las mujeres, pero tenía miedo a admitirlo. Las visitas a la Iglesia, la percepción de que sus deseos no se ajustaban a la convención y el miedo a que descubrieran sus inclinaciones. “Me sentía sucia, creía que iba a perder a mis padres, que era muy malo sentir aquello”.


La cosa no mejoró con el ingreso en el instituto, donde fue víctima de todo tipo de escarnios e insultos. En la universidad, se decidió a confesarlo, no sin antes recurrir a un psicólogo. “Me faltaba información, no sabía cómo era el sexo entre mujeres, si se contagiaba el sida o no”, rememora.


Laura, que imparte charlas en centros escolares, considera que la educación es esencial para evitar años de comezón y sufrimiento. “Si a mí me hubieran dicho que no pasa nada y que existen diversas opciones, no habría pasado por un dolor que casi acaba conmigo”, señala.


La experiencia de García es compartida por David Cedeño, presidente de la asociación, que apela a la estadística y dice que nueve de cada diez homosexuales no se atreven a reconocer su orientación en la adolescencia. Lo que para él, es sinónimo de sufrimiento. “Al final descubres que te han cercenado una parte de tu vida”, asegura.


El actual responsable de la federación no extrae sus conclusiones de postulados filosóficos, sino de sus propias vivencias. Hasta que se decidió a acudir a la asociación, su vida estaba jalonada por una suerte de pánico que se filtraba en todas las facetas. Lo único que conocía de los homosexuales era la caricatura grotesca que campea en los recodos más negros del imaginario colectivo. Evidentemente, no quería parecerse a ella. En su caso, fue la cultura la que vino en su auxilio, especialmente Luis Cernuda y su poemario ´Los placeres prohibidos´. “Me di cuenta de que no había una forma de ser gay, sino tantas como de ser heterosexual”.
Cedeño explica que uno de los mayores problemas del colectivo radica en la falta de visibilidad.


Los modelos que se reproducen y salen a la luz participan de visiones adocenadas. “Ni tenemos por qué ser artistas, ni tener más sensibilidad. Hay personas de todo tipo”, comenta.


La noción de visibilidad que expone el presidente de Colega no tiene nada que ver con fiestas e histrionismos del día del orgullo gay. “Eso está bien, pero es una fiesta, carece de carácter reivindicativo”, reseña. En su opinión, se trata de normalización, una asignatura aún pendiente en la sociedad. Sobre todo para plantarle cara a la homofobia, un problema social que no se percibe con la consideración que merece. “Tú mismo parece como si te acostumbrases a cierta violencia. La mayoría de las víctimas no denuncia por miedo a que su familia sepa el motivo”. Todavía queda mucho trabajo por hacer.


La exclusión laboral entre los transexuales

Colega instará a los partidos políticos a incluir en sus programas electorales una serie de medidas para paliar la exclusión laboral de los transexuales, un segmento de la población que padece altas cotas de desempleo y marginación. Según el presidente de la asociación en Málaga, David Cedeño, buena parte del colectivo se ve abocado a ejercer la prostitución, oficio que, junto al espectáculo, constituye la salida más recurrente entre los transexuales. “Al ser visibles los cambios, tienen muchas dificultades de encontrar trabajo en otros sectores profesionales”. De acuerdo con Cedeño, la población también adolece de falta de cualificación, una consecuencia derivada del desencanto y la frustración de la niñez y la adolescencia. “La incomprensión y los problemas de aceptación casi siempre deriva en fracaso escolar”, comenta.

> Berria: Lesbianismoa > JODIE FOSTER ADMITE QUE ES LESBIANA

  • Jodie Foster admitió que es lesbiana
  • Por primera vez, la famosa actriz habló sobre el noviazgo que mantiene desde hace años con una productora de TV
  • NovaColombia, 2007-12-12

En lo que va de su carrera como artista, mucho se dijo sobre la orientación sexual de Jodie Foster. Y aunque ella nunca lo había expresado públicamente, era casi un hecho que a la actriz le gustaban las mujeres.


Lo cierto es que ahora, la estrella de Hollywood reconoció ante la prensa que es lesbiana y que mantiene una relación con la productora Cydney Bernard.


La revelación se produjo esta mañana, durante el desayuno organizado para “Las 100 mujeres más poderosas del entretenimiento” por la revista “Hollywood Reporter”.


Cuando le preguntaron en el secreto de su éxito Foster contestó: “Mi hermosa Cydney que me acompaña en las buenas y en las malas”.


“En cierta manera, siempre me sentí como una impostora. No sé lo que estoy haciendo. Supongo que ese es mi pequeño secreto, el secreto de mi éxito”, agregó Foster para explicar por qué mantuvo tanto tiempo el misterio sobre su sexualidad.

> Berria: Musika > FALETE: "NO ME HACE FALTA DECIR QUE SOY MARICON PARA VENDER DISCOS"

  • Falete debuta hoy en Bilbao con un repaso a sus tres discos
  • El sevillano anuncia una actuación caliente en su estilo de «flamenco festero»
  • El Correo, 2007-12-11 # Oscar Cubillo

Espécimen torrencial que canta lo mismo copla que palos flamencos, Falete es un sevillano de 1978 que en su día espetó: «No me hace falta decir que soy maricón para vender discos». Lo que cuenta es que un adolescente Falete arrancó en los tablados como apoyo de La Chunga y que ya ha compartido carteles con artistas de hoy (José Menese) y de ayer (Juanito Valderrama). Hoy debuta en Bilbao -un cólico nefrítico lo impidió hace unos años- después de pasear su honda figura de 114 kilos por el mundo y recibir el calor de diferentes públicos. El de Japón, por ejemplo. «Es increíble el conocimiento que tienen los japoneses de la cultura nuestra en general. No te hablo sólo de flamenco, también de escritores, actores y de la gastronomía, que por cierto la vuestra es la mejor de España. A mí como la cocina vasca, ninguna».

Erudición nipona
Y después del elogio vuelve a su admiración por los nipones: «Una gente de la compañía empezamos a porfiar sobre una soleá, que es un palo del flamenco. Y vino un japonés y él nos aclaró quién había creado ese cante, en qué año y los distintos estilos de soleá que hay. Yo le dije a una de mis compañeras: ‘A mí me da vergüenza decir que soy español’. Es una vergüenza que una persona que vive a tantos miles de kilómetros de distancia sepa de nuestra cultura más que nosotros. Ellos son unos enamorados muy auténticos y verdaderos».

Encuentra eco a su personalísimo arte en todas partes y no quiere decantarse por una audiencia o un escenario determinado. «No tengo predilección por ningún sitio. Hasta hoy, gracias a Dios, en cualquier parte he sentido mucho amor del público», asegura.

Jesús Quintero dijo de él que vive y siente como un artista y, además, sufre como un artista. Él está de acuerdo: «El arte sale mejor cuando se sufre. Si tienes cargas que te hacen daño, al subir al escenario te encuentras en tu propio mundo, en tu espacio, donde eres tú nada más. Lo echas todo afuera y sale bordado».

Tiene tres discos. El primero, ‘Amar duele’. Le siguió ‘Puta mentira’.Y el nuevo es ‘Coplas que nos han matao’. «Éste es más Falete. Si tú analizas, hay una ranchera, pero yo la canto por rumba, un palo flamenco. Si hay un tema de Chavela Vargas, lo llevo al flamenco por los matices de mi voz. Es la onda. Como hacía Bambino en sus años. Es un flamenco festero, para entenderlo bien».

El artista sevillano avanza lo que será su concierto del Arriaga: «Repasaré los tres discos en una hora y tres cuartos o dos horas. Llevo dos guitarras, un teclado, dos percusiones, cuatro voces de coro, un bailaor… La verdad es que el espectáculo es muy bueno. Hay una parte instrumental sólo de los músicos, otra parte que el bailaor hace un baile y terminamos en un fin de fiesta, sin micros ni nada, todos a’lante, un poquito a la antigua usanza».

> Elkarrizketa: Empar Pineda > "NOS INVISIBILIZAN PORQUE SE CREE QUE LAS MUJERES SOMOS ASEXUALES"

  • Empar Pineda: «Nos invisibilizan porque se cree que las mujeres somos asexuales»
  • Nacida en Hernani, reside desde hace décadas fuera de Euskal Herria, primero en Barcelona y actualmente en Madrid. Es una referente en el movimiento feminista y el colectivo de lesbianas. Precisamente, fundó el Colectivo de Feministas Lesbianas de Madrid y es autora de diversas publicaciones. Hoy inaugurará en el Teatro Victoria Eugenia las III Jornadas de Políticas Lésbicas.
  • Gara, 207-12-06 # Maider Eizmendi

«Los caminos del empoderamiento de las lesbianas». Ése es el título de la ponencia que ofrecerá hoy Empar Pineda para inaugurar las jornadas organizadas por la Federación Estatal de Gays, Lesbianas, Transexuales y Bisexuales. Explica que el empoderamiento es «el proceso por el cual las personas, en este caso las lesbianas, vamos ganando en confianza y tomando conciencia de que nuestro deseo sexual es legítimo y placentero, lo que nos permite avanzar en la posibilidad de realizar propuestas, exigir revindicaciones», es decir, ganar poder.


Según han insistido desde los colectivos de lesbianas, uno de sus mayores problemas es la invisibilidad.

Es verdad que en relación a los gays, las lesbiana tenemos un déficit de visibilidad social tremendo y esto se manifiesta en todos los ámbitos. Por ejemplo, hay muchos más gays en el teatro, en el cine, en la televisión o en el mundo de la política. Ellos son mucho más visibles que nosotras y no es porque seamos menos; el problema es que a las lesbianas todavía hoy, a pesar de los avances que se han logrado en el reconocimiento social de la orientación lésbica, nos da bastante miedo lo que se suele decir `salir del armario’.


¿A qué se debe esta diferencia entre hombres y mujeres?
Se debe a un conjunto de factores. Por un lado, a los hombres, aunque sea llamándoles `maricones’, siempre se les ha considerado seres sexuales. En el caso de las lesbianas circula la idea de que a las mujeres lo que más nos va, más que el sexo, es la ternura, el cariño, las caricias, la entrega, la devoción… Como si a las mujeres no nos fuera el sexo. Por otra parte, también pesan esas ideas de la época del franquismo de que la sexualidad de la mujer tenía que estar exclusivamente orientada a satisfacer los deseos sexuales del varón, a procrear…
Se ha roto con ese mundo de ideas carcas, tradicionales y machistas, pero aun así, todavía si una pareja de lesbianas pasea por la calle y se da un beso o se abraza muy poca gente piensa que son lesbianas; `las mujeres que son tan tiernas y cariñosas’, piensan. Si vives con tu pareja tampoco pasa nada, porque piensan que `qué bien se llevan estas amigas’. En cambio, ante dos hombres que se besan por la calle apenas se duda de que son pareja. Esto supone que a corto plazo tenemos más ventaja, porque podemos hacer nuestra vida sin que se metan con nosotras, pero es a costa de negar nuestra existencia. El problema es que si no rompemos con esas `ventajillas’, efectivamente seremos mucho menos visibles.


T
ambién hay otros factores que dificultan la visibilización de las lesbianas, como es el factor económico. Numerosos informes han señalado que la media del salario de las mujeres en comparación con la de los hombres está un 30% por debajo. La situación económica de las lesbianas en conjunto no es tan buena como la de los gays y, por lo tanto, tienen más miedo de que las echen del trabajo si reconocen abiertamente su sexualidad.


Por último, hay otro factor que no se ha tenido en consideración y que también es importante: nosotras solemos tener una dependencia afectiva hacia el padre y la madre muy fuerte, de manera que nos angustia más disgustarles. Muchas veces es mayor el miedo que tenemos interiorizado, el miedo a cómo van a reaccionar si se lo digo. Yo animo a todo el mundo a que comience a acabar con la invisibilidad en el entorno familiar, en el trabajo, en el centro de estudios…


Esa visibilización quizás sea la herramienta para que ese miedo al que aludía desaparezca.
Es así. Cuando una persona reconoce públicamente su sexualidad, no sólo se consigue una satisfacción personal, sino que socialmente ganamos todas. Además, la importancia que tienen los pasos que vayamos dando cada una de nosotras se refuerza con la pertenencia a los diversos colectivos.


Hablando de esos colectivos. Han hecho una gran labor y, gracias a ellos, la situación de los homosexuales ha avanzado, ¿no es así?
Sí, por su puesto. Desde la muerte de Franco hasta ahora los cambios han sido tremendos y, sobre todo, en la última época a nivel legislativo. Todo ello ha ido precedido por una continuada lucha de lesbianas y gays, para que la sociedad fuera cambiando en materia sexual y no viera sólo la heterosexualidad. Los cambios han sido muy grandes pero todavía nos queda mucho por conseguir. Por ejemplo, tenemos una ley de matrimonio, pero no hay por qué obligar a los gays y lesbianas a que tengan que casarse vía matrimonial. ¿Por qué no se impulsa una ley de parejas de hecho de ámbito estatal, por supuesto, con la posibilidad de adopción, para todas aquellas personas que quieran legalizar su situación y encontrarse cómodas socialmente, pero sin tener que casarse?


Por otro lado, necesitamos que haya muchos más recursos públicos para combatir las manifestaciones de homofobia y lesbofobia; ese miedo que tiene alguna gente hacia lo distinto y que se traduce en muchos casos en agresiones. Ese cambio hay que impulsarlo desde la escuela, donde hay que ofrecer una visión de las sexualidad que no sea sesgada, como la actual, y que recoja todas las variantes.


Habla de variedad, pero ¿no es cierto que se tiende a homogeneizar el colectivo de lesbianas?
Lo que tenemos en común es que sentimos deseo sexual por otras mujeres. Entre nosotras hay de todo y esa idea hay que difundirla, porque de esa manera se va a romper con esos estereotipos que trasmiten que todas somos unas `marimachos’.

> Elkarrizketa: Empar Pineda > "LAS LESBIANAS TENEMOS QUE SER MAS VALIENTES PARA LOGRAR MAYOR VISIBILIDAD EN LA SOCIEDAD"

  • Empar Pineda · Portavoz de “Otras voces feministas”
  • «Las lesbianas tenemos que ser más valientes para lograr mayor visibilidad en la sociedad»
  • Reivindica una ley de parejas de hecho, junto con la adopción de hijos e incluir la orientación sexual en la Educación, para convertir la dificultad en posibilidad
  • El Diario Vasco, 2007-12-06 # Patricia Rodríguez

Las III Jornadas de Políticas Lésbicas en Donostia comienzan hoy organizadas por la asociación de gays y lesbianas Gehitu y se prolongarán hasta el sábado. La portavoz del movimiento Otras voces feministas, Empar Pineda, estrena hoy el acto central del encuentro con la presentación de la ponencia Los caminos del empoderamiento de las lesbianas.


– La situación del colectivo de mujeres lesbianas ha mejorado con los años. ¿Qué queda por hacer?
– Tenemos que conseguir una ley de parejas de hecho, en la que se incluya obviamente la posibilidad de adoptar hijos. La ley del matrimonio ha sido extraordinaria y ha colocado a este país en la vanguardia, pero no se nos tiene que obligar a utilizar la vía matrimonial para legalizar una situación. Por otro lado, es necesario que el tema de la sexualidad entre en la enseñanza, que incluya no sólo la heterosexualidad, sino también la existencia del lesbianismo y la homosexualidad masculina.


– ¿Se sienten discriminadas?
– Doblemente, tanto a nivel social como legal. Mientras no se pueda recurrir a una ley de parejas de hecho, habrá discriminación. En la vida cotidiana quizá este rechazo no sea tan visible, pero va haciendo mella. Tenemos que ser más valientes de lo que somos, hacer un esfuerzo para conseguir una mayor visibilidad en la sociedad, y estas jornadas van a constituir un fuerte empujón.


– ¿La realidad de la homosexualidad masculina es diferente?
– Sí, por un lado la situación económica de un hombre es mejor que la de una mujer. Por otro lado, ellos empezaron antes y se les considera seres sexuales. En torno a la mujer existe la idea generalizada de la ternura, el cariño, las caricias como algo inherente a ella. Así, cuando dos chicas van por la calle agarradas de la mano, poca gente piensa que se trata de dos lesbianas. Esto, a la larga, no es nada bueno porque se niega su existencia. De ahí la importancia de visibilizarnos cada vez más.


– ¿Existe una doble discriminación, por ser mujer y por ser lesbiana?
– Al principio del movimiento feminista hablábamos de doble, triple discriminación en función del factor al que nos acogiéramos, pero en realidad esas opresiones se dan en una misma persona, y se le identifica con cualquier elemento que constituye su personalidad.


– ¿Se puede hablar entonces de los intereses de la mujer en su conjunto?
– Por supuesto. La cuestión es quién decide cuáles son los intereses de las mujeres. Los grupos de feministas lesbianas creemos que nuestros intereses son equis y puede que no correspondan con los del resto. Por ello resulta vital estar muy en contacto con la gente, para conocer sus preocupaciones e intereses.


– ¿Ha cambiado la esencia del feminismo con los años?
– Existen diversas corrientes de pensamiento feminista. Desde el punto de vista de movilización, no es el mismo de la década de los 80 en la que el movimiento feminista era capaz de congregar muchos apoyos para sus reivindicaciones, como la despenalizacion del aborto, el divorcio o la igualdad salarial. Buena parte de esas reivindicaciones se han conseguido, aunque queda por hacer y la lucha organizada de las mujeres sigue teniendo validez. Además, ay divergencias entre las maneras de las diversas corrientes feministas para acceder a esa situación de libertad.


– Entre ellas, la del movimiento Otras voces feministas que lidera…
– Sí, porque estábamos cansadas del feminismo oficial, es decir, de esa corriente en la que se ha ido basando el gobierno de Zapatero para las propuestas legislativas que ha ido emprendiendo. Se ha hecho un feminismo más bien vengativo y luchamos por recuperar el espíritu del viejo feminismo. Se trata de facilitar el que podamos cambiar.


– ¿Los papeles sociales están muy marcados hoy en día?
– Hemos avanzado muchísimo, nos hemos introducido en el mundo del trabajo, la enseñanza, la política…pero queda camino por recorrer. Todavía los hombres no se han incorporado a las tareas domésticas y se nos obliga a ser unas superwoman.

> Elkarrizketa: Angie Simonis > "TENER REFERENTES SERIOS DE LESBIANAS ELIMINA ESTEREOTIPOS"

  • Angie Simonis · Experta en literatura lésbica
  • “Tener referentes serios de lesbianas elimina estereotipos”
  • El País, 2007-12-06 # J. Fernández · Bilbao

Mientras que escritores, actores e incluso políticos se declaran gays, las lesbianas siguen siendo invisibles en la vida social. Angie Simonis (Barcelona, 1963), filóloga y militante lesbiana, investiga sobre escritoras homosexuales. Es una de las ponentes de las Jornadas de Políticas Lésbicas, que la asociación de homosexuales Gehitu celebra de hoy al sábado en San Sebastián.

Pregunta. Conocemos los nombres de célebres escritores gays y apenas de lesbianas.
Respuesta. Las mujeres siempre hemos tenido más problemas a la hora de conquistar libertades. Las lesbianas llevaron una vida disfrazada de heterosexuales. Es mucho más difícil rastrearlas.


P. Se centra en las de la Segunda República.

R. Fue una época transgresora, emergió el feminismo y la libertad sexual estuvo en el candelero. Hay rastreos de muchas lesbianas escritoras: Carmen Conde [primera académica de número], Victorina Durán, Margarita Xirgu, Ana María Sagi, la periodista Irene Polo , Lucía Sánchez Saornil, fundadora de Mujeres Libres [sección feminista de CNT]… Incluso existía un círculo sáfico en Madrid como lugar de encuentro y tertulia.

P. ¿Se declaraban lesbianas?
R. Había quien no se escondía mucho, como Polo o Durán, pero lesbiana era un insulto, algo innombrable. Excepto los poemas homosexuales de Sánchez Saornil, sus textos no eran explícitos para poder publicarlos, así que hay que reinterpretarlos.

P. ¿Qué aporta sacarlas del armario?
R. Eran mujeres de rompe y rasga, rebeldes, feministas y transgresoras, de las que podemos estar muy orgullosas. Dos gallegas consiguieron casarse en 1901 disfrazándose una de ellas de hombre. Las pillaron y tuvieron que huir a Argentina. Hay que homenajear a todas estas mujeres: si hoy lo pasamos mal, imaginemos a lo que se enfrentaban ellas. Además, tener referentes dignifica y rompe con el estereotipo de que sólo pensamos en divertirnos y en el sexo. Con los gays ya ha pasado: contar con gente seria como el ararteko, Iñigo Lamarka, ayuda muchísimo.

P. Pero aún apenas hay famosas que se declaren lesbianas.
R. Muchas no lo dicen por miedo a ser encasilladas o criticadas. Es duro, porque te enfrentas a haber engañado al mundo y a ti misma durante años, pero es hipócrita argumentar que la condición sexual es algo íntimo: ocultarla supone fingir y no poder hablar de nuestra mujer con naturalidad. Conseguida la igualdad legal, falta conquistar la aceptación social, y salir del armario es la única manera de normalizar la homosexualidad. Además , sufrimos la doble discriminación de mujeres y lesbianas. La literatura lésbica se suele limitar al público lesbiano.